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Pasajeros en Tránsito

Posts con #frutos tag

Ars Goetia (si más Goetia)

26 Mayo 2016 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Panteon, #Frutos

Encontré este trabajo en devianart sobre algunos demonios clásicos.

http://thedurrrrian.deviantart.com/

Amdusias

Amdusias

Kimaris

Kimaris

Belial

Belial

Andromalius

Andromalius

Decarabia

Decarabia

Dantalion

Dantalion

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Manual de campo del psiconauta

7 Octubre 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos, #Lado activo

Os dejo el primer capitulo de "Manual de campo del psiconauta" traducido al castellano.

Podéis encontrar los tres primeros capítulos en ingles en este link: http://bluefluke.deviantart.com/art/The-Psychonaut-Field-Manual-THIRD-PDF-EDITION-530005584

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La metáfora viral y sus mutaciones antropológicas

23 Septiembre 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

fuente: http://www.margencero.com/articulos/new03/burroughs.html
W. BURROUGHS: La metáfora viral y sus mutaciones antropológicas

___________________________

Adolfo Vásquez Rocca

«Las epidemias se crean y se diseminan para lucrar con ellas,
vender productos de consumo derivados y la eliminación de fuerzas productivas...
tal y cual hacen las guerras... y con ello la ganancias de
nuevos mercados, más aún en época de crisi
s...».
Adolfo Vásquez Rocca

«El miedo a un desastre hace que todo el mundo
actúe de manera que fortalece el desastre
».
Bertrand Russell


«Las pestes no perdonan y atacan con el mismo entusiasmo
a los seres humanos y a los sistemas filosóficos...,
los fenómenos sociales se tienen que considerar siempre
desde un punto de vista epidemiológico y, a la inversa, también la memoria
es muy oportunista y sólo recuerda aquellas catástrofes
que a uno le son útiles. El sujeto moderno es
una víctima propicia de obsesiones oportunistas,
que en el lenguaje de la prensa se clasifican como información.
Lo que se llama información, es en realidad una
micro-obsesión que tiene carácter de epid
emia colectiva».
Peter Sloterdijk

1.- De la literatura conspirativa a la espectralidad de la
heroí
na

«Emitir no puede ser nunca mas que un medio
para emitir más, como la Droga. Trate usted de utilizar
la droga como medio para otra cosa (...) Al emisor no le gusta
la charla. El emisor no es un ser humano (...) Es el Virus Huma
no».

W. Burroughs

Burroughs [1] propaga su metáfora paranoica del virus a partir de Naked Lunch —El Almuerzo desnudo [2]—, obra casi inmediatamente posterior a Junky [3] que, desde la misma espectralidad de la heroína, emula con talento la escritura experimental de su época. La manía viral de Burroughs se muestra en cada una de sus obras, pero donde alcanza ribetes delirantes es en su Ensayo de ficción La revolución electrónica [4], donde el autor postula que el lenguaje humano es un sistema viral invasivo. Según Burroughs, una infección viral atacó a los homínidos del pre-paleolítico catalizando mutaciones deformantes de las neuronas, del aparato sonoro y de la estructura máxilofacial.

En la obra de William Burroughs el sujeto se encuentra manipulado y transformado por los procesos de contagio. El lenguaje es un virus que se reproduce con gran facilidad y condiciona cualquier actividad humana, dando cuenta de su intoxicada naturaleza. Los textos de Burroughs proliferan sin principio ni fin como una plaga, se reproducen y alargan en sentidos imprevisibles, son el producto de una hibridación de muy diversos registros que no tienen nada que ver con una evolución literaria tradicional, sus diferentes elementos ignoran la progresión de la narración y aparecen a la deriva desestructurando las novelas de su marco temporal, de su coexistencia espacial, de su significado, y posibilitando que sea el lector quien acabe por estructurarlas según sus propios deseos.

El propio Burroughs, en su novela Naked Lunch, visualiza masas ectoplásmicas compuestas de una sustancia gelatinosa más viva, y por tanto más repugnante y más fascinante que la vida misma, que posee y simula indiferentemente tanto la fisonomía de los yonquis como la de los agentes federales que los persiguen. Repúblicas, corporaciones, organizaciones, labo-ratorios, sustancias, funcionarios, agentes, técnicos, víctimas, conspiradores, tan alucinados como hiper-reales conforman el cultivo viral, ectoplasmoide que palpita en torno al agujero negro de la Droga [5].

2.- La droga y sus ciclos compulsivos; monopolio y escatología

Como podemos constatar en los textos inaugurales de Burroughs y en la legislación anti-droga que les precedieron por apenas unos años, el imaginario de la Droga ha invocado desde sus inicios la fobia del contagio. La droga figura como agente extraño que infecta el cuerpo social. Hasta la propia escritura sobre el flagelo, incluyendo este texto, debe poseer propiedades infecciosas, según los más adeptos censores. Hoy, en la época del HIV, y dadas las metonimias de droga, sexo y sangre que conforman sus historias de contagio, surge una encarnación espectral de la Cosa con grandes repercusiones imaginarias y simbólicas de valor atávico: ella es el plasma sanguíneo humano. Es perfectamente previsible y poco sorprendente que la Droga máxima, y por ende, el máximo agente viral por venir en esta época de revolución apocalíptica permanente, sea la sangre humana.

Un admirador de Burroughs, Terry Southern, pergeñó un oscuro relato titulado La sangre de un pelucón, donde el protagonista agarra tremendos embales inyectándose sangre humana gracias a sus contactos con una cábala de tecnólogos adjuntos a un manicomio donde ellos obtienen y distribuyen la sangre con propiedades psicoactivas de los pacientes esquizos. De hecho, el investigador del museo Pitts River de Oxford, Richard Rudgley, constata informes sobre la presencia natural del potente alucinógeno 5-MeO-DMT en la sangre de algunos esquizofrénicos. Por otro lado, el novelista británico Phillip Kerr, en su crónica de ciencia-ficción, El segundo ángel, visualiza un año 2069 cuando el precio estándar de la sangre regula la economía global.

El 80% de la población está contagiada de un virus análogo al HIV, aunque de acción más lenta y con pronóstico fatal de 100%. La acción retardada e inicialmente indetectable del virus decuplica su potencial de contagio. La única cura disponible supone una transfusión completa de sangre incontaminada. El precio del litro de sangre pura se dispara hasta rebasar por mucho el precio del oro, convirtiendo la sangre en nuevo estándar monetario de la economía internacional. Poderosos bancos de sangre rigen la economía. La actividad criminal se transforma: los bancos de sangre se albergan tras inexpugnables fortalezas digitalizadas; carteles hematológicos controlan un tráfico ilegal de sangre, bandidos vampirescos asaltan a personas incontaminadas para absorberles la última gota de plasma, sobrepreciada mercancía que anula el valor de toda otra posesión, incluyendo el dinero mismo -¡quién quiere tu dinero, lo que queremos es tu sangre!, ¡tu sangre es dinero!

Ahora bien, el aparato lógico-retórico puede ser rearmado y asumir diversas formas. Algo similar acontece en un sistema viral, apto para reproducir a cada instante una replica de sí mismo. De aquí puede desprenderse una zozobra de carácter ontológico-lingüística, la duda: ¿somos nosotros los que hacemos el lenguaje o el lenguaje a nosotros? (Beckett). El caso es que los virus, sean estos orgánicos o digitales (informáticos), ilustran de manera insuperable los caminos que escoge el universo para resumirse, en un ajuste de cuentas abstracto con los signos —y su vocación viral— que amenazan con un día detenernos para siempre en una confusión de lenguas: la dispersión en nuestra propia Babel, el extravío en nuestro laberinto recursivo.

Ante esta situación vírica que Burroughs considera que impregna la existencia, el escritor entiende que nuestro fin es el caos [6]. El caos como un espacio mítico donde reina lo híbrido, la fusión de lo contradictorio, el doble monstruoso. La función del caos en la escritura será una fascinación por los residuos, por el flujo verbal que nos lleva al hundimiento y a la perdida, por el retorno al silencio. La aspiración será «Encontrar un lenguaje endémico, caótico, que sea un lenguaje del cuerpo, que se convierta entonces en el fin reconocido de la escritura [7]».

Será así como Burroughs basará su trabajo literario en la discontinuidad, la reiteración, la contaminación, lo inacabado y desmembrado, todo ello reflejo de un mundo corrompido, en vías de descomposición, y de un individuo desgarrado y confuso, que se aproxima a su negación.

Al comparar los fenómenos orgánicos con los fenómenos reproductivos que acaecen en el mundo virtual, es indudable que podemos extraer lecciones profundas sobre la naturaleza de los procesos lógicos. Aquí los virus constituyen una metáfora fundamental que posibilita una lectura antropológico-literaria de los textos de Burroughs. Esto, por las particulares características de estos micro-organismos, por sus despliegues alambicados, por su autonomía y su narcótica autorrefe-rencialidad y, sobretodo, por su hábil oportunismo.

El virus informático, es el más curioso y paradójico síntoma de que la tecnología, al desbordar sus finalidades, provoca imprevisibles ironías. Ellos, remotos, numerosos, multi-direccionables, anónimos, apostados esperando el sabotaje patológico: a fuerza de autorreproducción ciega, amenazan con llevar el sistema al estado de entropía máxima, muerte térmica de la programación, donde sólo habita el virus.

Es posible que en algunos años las técnicas de escritura viral, ya hoy en un embrionario proceso invasivo, pasen a constituirse en los únicos medios de expresión, en el ultimo balbuceo de un lenguaje infiltrado y parasitado, en el cierre definitivo del universo del discurso.

Los actos de un toxicómano cualquiera, como los personajes que pululan en el alucinado universo de Burroughs, se estructuran como un lenguaje altamente inestable. La droga produce esa mirada extraña, ese estado alucinatorio a partir del cual se establecen paranoicas e instrumentales relaciones. Todos los valores sociales, culturales y morales del hombre parecen condensarse en una ecuación única que Burroughs llama el álgebra de la necesidad. El elemento alucinógeno no es más que un gran aparato de control, que a su vez se sitúa debajo de otro, el médico-policiaco, el cual cumple la misión de generar la adicción. «La droga es un molde de monopolio y posesión (...) la droga es el producto ideal (...) la mercancía definitiva [8]».

En el mundo de Burroughs la expresión «vivir para la droga» es inadecuada, pues la droga no sería siquiera el objeto de una vida. Más bien la droga sustituye el vivir, deja de ser objeto de la pulsión vital para sustituir esa pulsión con su propio ciclo compulsivo, con una 'vida' más real que la vida misma.

«La droga —señala Burroughs— es una inoculación de muerte que mantiene el cuerpo en condición de emergencia [9]». Un cuerpo para el capital es un cuerpo en perenne condición de emergencia. El capital se retroalimenta de la revolución permanente de sus propias condiciones de producción, que se repiten y perpetúan gracias a su autodestrucción cíclica continua. La droga como mercancía importada por los centros capitalistas de occidente es la advocación escatológica del ciclo del capital, su absoluto end-product revelado como avatar tóxico de sí mismo.

Su principal síntoma fue el lenguaje. En este teorema de Burroughs el síntoma y el agente infeccioso son indistinguibles. El lenguaje humano es una espora semiótica de virus desmolecularizados, con los que la CIA, la KGB y otras instituciones espectrales infectan y reinfectan a la población incauta. La adición a las drogas, las perversiones y los motines urbanos actúan como señales sintomáticas y como dispositivos de contagio. El oficiante underground de la droga, del sexo y de la violencia cumple su tarea revolucionaria al acelerar indefinidamente la propagación viral masiva con todo tipo de trucos electrónicos y massmediáticos. El objetivo es la revolución apocalíptica permanente. No es difícil deducir que existe una relación simbiótica entre el recurso del apocalipsis y la consistencia espectral de las instituciones del poder.

Consideremos además que la droga, esta droga —la morfina— o cualquier otra, es un anti-objeto; que la droga es poco definible como objeto de deseo, pues la construcción de su hábito conlleva sustituir los objetos de deseo ordinarios forjados, perseguidos, sitiados, capturados o evadidos en las fantasías de la realidad cotidiana, por un solo objeto que, como el dinero, representa a todos los objetos sin poseer otro valor que sustituir esos objetos.


3.- Periplos de inmortalidad y angustia de caducidad

El mundo era un frío laboratorio y la inmortalidad nuestra mayor fantasía. Dispuestos para la resurrección biotecnológica yacen congelados, suspendidos criogénicamente, los restos de Walt Disney. Sin embargo la muerte esta ya en marcha en el seno misma de la vida.

Por lo general, una célula esta destinada a dividirse un cierto número de veces para luego morir. Pero si en el curso de esta división, algo perturba este proceso —por ejemplo, una alteración en el gen que previene los tumores o en los mecanismos que gobiernan la apoptosis [10] celular— la célula se convierte en una célula cancerosa. Olvida morir. Olvida cómo morir. Continúa clonándose a sí misma una y otra vez, creando miles de réplicas de sí misma, llegando así a formar un tumor. Lo habitual es que el sujeto muera como resultado de ello y que las células cancerosas mueran con él. Pero en el caso de Henrietta Lacks, las células tumorales tomadas de su cuerpo fueron cultivadas en un laboratorio y continuaron proliferando incesantemente. Llegando a constituir un espécimen tan sorprendente y virulento que ha sido enviado al espacio, a bordo del satélite norteamericano Discovery 17. Así el cuerpo diseminado de Henrietta Lacks, clonado a nivel molecular, está realizando sus periplos de inmortalidad.

Hay algo escondido dentro de nosotros; nuestra propia muerte pero algo más está oculto, al acecho, apostado dentro de cada una de nuestras células: el olvido de la muerte. En las células acecha nuestra inmortalidad.

Es habitual hablar de la lucha de la vida contra la muerte, pero hay un peligro inverso. Tenemos que luchar contra la probabilidad de que no muramos.

Ciegamente soñamos con vencer la muerte a través de la inmortalidad, ignorando que este es tal vez el más terrible de los destinos.

Codificado en la temprana vida de nuestras células, este destino está ahora reapareciendo en nuestro horizonte, con la llegada de la clonación.

La pulsión de muerte, según Freud, es precisamente la nostalgia de un estado anterior a la aparición de la individualidad y de la diferenciación sexual, un estado… Repeticiones de seres idénticos.

Nos encontramos en el proceso de reactivar esta inmortalidad patológica, la inmortalidad de la célula cancerígena, tanto a nivel individual como al nivel de las especies como un todo. Es la venganza contra los seres mortales y sexuales de las formas de vidas inmortales e indiferenciadas, En lo que podríamos llamar, al modo de Baudrillard, la solución final.

Un sistema viral produce a cada instante una réplica de sí mismo.

En el contexto de una guerra biológica, al tiempo que el autor de un virus anuncia su presencia devastando el ambiente, el propio virus, con relativa autonomía, también se anuncia a sí mismo, desbordando incluso su proyecto original por vía de alguna mutación inesperada.

La muerte, que una vez fue una función vital se podría convertir en un lujo, en un costoso placer. En todos los modos futuros de la civilización, donde la muerte habrá sido eliminada, los clones del futuro podrán pagar muy bien por el lujo de morir.

Ni la psicología ni la biología han reconocido el lugar central de la pulsión de muerte en la determinación de los seres humanos. Y así como hay una pulsión de inmortalidad para la cual se tienen respuestas tecnológicas como la clonación, también hay una pulsión de muerte. Como hemos visto, estas pulsiones entran en juego simultáneamente y es posible que una no sea más que una variante de la otra, nada más que su dilatación.

4.- Las metáforas de la Enfermedad y sus mutaciones antropológicas

¿Qué clase de cosa es la Enfermedad (siempre se trata de una y sólo una: en el siglo XIX, en el XX, en el XXI), y en qué sentido nos sirve para pensar la literatura? Una cosa imaginaria, una cosa en el registro de lo imaginario y, por eso, parte de la ecología de la Imaginación.

La enfermedad, disturbio de la salud, al mismo tiempo que representa un desorden de la naturaleza, es aquello que se sustrae al aparato jurídico. Lo señala Foucault en su curso Los anormales (1975) y en los libros que de ese curso se deducen, como Vigilar y castigar o el primer tomo de la Historia de la sexualidad): la teratología del siglo XIX es una teoría donde lo monstruoso es aquello que desafía a la vez las leyes naturales y las leyes del sistema jurídico [11].

Los portadores de HIV son los verdaderos cyborgs de nuestro tiempo: una conexión hombre-máquina donde la farmacología establece un agenciamiento molecular, una relación diseminada en cada molécula del cuerpo. Más allá del monstruo clásico del siglo XIX y del cuerpo sin órganos del siglo XX, es ésta la mutación antropológica de la que somos protagonistas.

La noción de monstruo es esencialmente una noción jurídica —jurídica en el sentido amplio del término, claro está, porque lo que define al monstruo es el hecho de que, en su existencia misma y su forma, no sólo es violación de las leyes de la sociedad, sino también de las leyes de la naturaleza—. Es, en un doble registro, infracción a las leyes en su misma existencia. El campo de aparición del monstruo, por lo tanto, es un dominio al que puede calificarse de jurídico biológico. Por otra parte, el monstruo aparece en este espacio como un fenómeno a la vez extremo y extremadamente raro. Es el límite, el punto de derrumbe de la ley y, al mismo tiempo, la excepción que sólo se encuentra, precisamente, en casos extremos. Digamos que el monstruo es lo que combina lo imposible y lo prohibido.

El monstruo es la excepción por definición; el individuo a corregir es un fenómeno corriente. Tan corriente que presenta —y ésa es su primera paradoja— la característica de ser, en cierto modo, regular en su irregularidad. Por consiguiente, a partir de ahí también van a desplegarse toda una serie de equívocos que reencontraremos durante mucho tiempo, luego del siglo XVIII, en la problemática del hombre anormal [12].

5.- Profusión textual, alteridad y fenómenos cancerígenos

Nada más expansivo —y profuso—, además de límite como experiencia, que el cáncer; un linfoma del que nunca se había notado más que su eventualidad (no su necesidad, por cierto: pocos trasplantados pasan por ello), señalada en el prospecto de la ciclosporina. La causa es la baja inmunitaria. El cáncer es como el rostro masticado, ganchudo y estragado del intruso. Extraño a mí mismo, y yo mismo que me enajeno. ¿Qué decir? si se discute todavía acerca de la naturaleza exógena o endógena de los fenómenos cancerígenos.

Aquí también, de otro modo, el tratamiento exige una intrusión violenta. Se está ante procesos y terapias altamente invasivos. Incorpora una cantidad de ajenidad quimioterapéutica y radioterapéutica. Al mismo tiempo que el linfoma roe el cuerpo y lo agota, los tratamientos lo atacan, lo hacen sufrir de diversas maneras, y el sufrimiento es la relación entre una intrusión y su rechazo. Aun la morfina, que calma los dolores, provoca otro sufrimiento: el embrutecimiento y el extravío.

El tratamiento más elaborado se denomina «autotrasplante» (o «trasplante de células madre»): después de haber vuelto a activar mi producción linfocitaria por medio de «factores de crecimiento», durante cinco días seguidos se extraen glóbulos blancos (se hace circular toda la sangre fuera del cuerpo y los extraen mientras ésta circula). Los congelan. Luego ponen al paciente en una cámara estéril durante tres semanas y le aplican una quimioterapia muy fuerte, que deprime la producción de la médula antes de reactivarla mediante el reimplante de las células madre congeladas (sobrevuela un extraño olor a ajo durante este procedimiento…). La baja inmunitaria llega a niveles extremos y genera fuertes fiebres, micosis, trastornos en serie, antes de que la producción de linfocitos se recupere.

Uno ya no se reconoce: pero «reconocer» no tiene ahora sentido. Uno no tarda en ser una mera fluctuación, una suspensión de ajenidad entre estados mal identificados, dolores, impotencias, desfallecimientos. La relación consigo mismo se convierte en un problema, una dificultad o una opacidad: se da a través del mal o del miedo, ya no hay nada inmediato, y las mediaciones cansan [13].

El punto donde Yo termino no es más que un hilo tenue, de dolor en dolor y de ajenidad en ajenidad. Se llega a cierta continuidad en las intrusiones, un régimen permanente de la intrusión: a la ingesta más que cotidiana de medicamentos y a los controles en el hospital se agregan las consecuencias dentales de la radioterapia, así como la pérdida de saliva, el control de los alimentos y el de los contactos contagiosos, el debilitamiento de los músculos y de los riñones, la disminución de la memoria y de la fuerza para trabajar, la lectura de los análisis, las reincidencias insidiosas de la mucositis, la candidiasis o la polineuritis, y esa sensación general de no ser ya disociable de una red de medidas, de observaciones, de conexiones químicas, institucionales, simbólicas, que no se dejan ignorar como las que constituyen la trama de la vida corriente y, por el contrario, mantienen incesante y expresamente advertida a la vida de su presencia y su vigilancia. Soy ahora indisociable de una disociación polimorfa [14].


6.- Profilaxis, virulencia y políticas de climatización

El universo era un frío laboratorio y el mundo un experimento térmico donde proliferan políticas de climatización. El calentamiento global o la helada cósmica vienen a ser dos apocalípticos escenarios, escatológicamente excluyentes, pero posibles como condiciones de inviabilidad de la especie; aún cuando en realidad podamos suponer que el exterminio del hombre ha comenzado ya y está teniendo lugar con el exterminio de sus gérmenes. Así, sin más, con sus humores, sus pasiones, su risa, su sexo, sus secreciones, sus fluidos, el propio hombre no es más que un sucio y pequeño germen, un virus irracional que altera el universo de la transparencia. Cuando sea expurgado, cuando todo haya sido expurgado y haya sido eliminada toda la contaminación social y bacilar, sólo quedará el virus de la tristeza en un universo de una limpieza y una sofisticación mortales.

Siendo a su vez el pensamiento —como hemos anticipado— una red de anticuerpos y un sistema de defensa inmunológica natural, éste también se encuentra fuertemente amenazado. Corre el peligro de ser drásticamente sustituido por una burbuja electrónica cerebro-espinal expurgada de cualquier reflejo animal o metafísico. De algún modo todos ya vivimos en una esfera [15] (Sloterdijk) como las que rodean a algunos personajes del Bosco, envoltura transparente en la que nos refugiamos, a la vez desvalidos y superprotegidos, condenados a la inmunidad artificial y a la transfusión perpetua y condenados a morir al menor contacto con el mundo.

Bien pude ser esta la forma en que hemos perdido las defensas, convertidos en inmunodeficitarios virtuales.

En un espacio superprotegido, el cuerpo pierde todas sus defensas. En las salas quirúrgicas la profilaxis es tan exacerbada que ningún microbio y ninguna bacteria pueden sobrevivir. Ahora bien, justo allí es donde nacen ciertas enfermedades misteriosas, anómalas, virales. Pues los virus, por su parte, proliferan tan pronto como se les deja espacio. En un mundo expurgado de las viejas infecciones, en un mundo clínico «ideal», se despliega una patología impalpable, implacable, nacida de la propia desinfección.


___________

NOTAS

[1] William Burroughs, St. Louis EE.UU., 1914-1997.

[2] BURROUGHS, William, El Almuerzo desnudo, Ed. Bruguera, 1980.

[3] BURROUGHS, William, Yonqui, Ed. Júcar, Barcelona, 1988.

[4] BURROUGHS, William, The Electronic Revolution, 1970.

[5] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, William Burroughs; Metáfora Viral, compulsión y Literatura conspirativa, En Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas | 13 (2006.1) http://www.ucm.es/info/nomadas/13/avrocca2.pdf

[6] CORTÉS, José M., Orden y Caos; Un estudio sobre lo monstruoso en el arte, Ed. Anagrama, Barcelona, 1997, p. 191.

[7] GRÜNBERG, S., À la recherche d’un corps (Language et silence dans l’oeuvre de William Burroughs), Paris, Seuil, 1979, p. 81.

[8] BURROUGHS, William, El Almuerzo desnudo, Ed. Bruguera,
1980, p. 8-9

[9] BOCKRIS, Víctor, Con William Burroughs; Conversaciones privadas con un genio moderno, Ed. Alba, Barcelona, 1998.

[10] Especie de «muerte celular programada», un «suicidio» genéticamente determinado.

[11] FOUCAULT, Michel, Historia de la sexualidad, Vol. 1. La voluntad de saber. Editorial siglo XXI, Madrid, 1978.

[12] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Foucault; 'Los Anormales', una genealogía de lo monstruoso, en HOMINES, Málaga, Diciembre, 2007
http://www.homines.com/palabras/foucault_anormales/index.htm

[13] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Las metáforas del cuerpo en la Filosofía de Jean-Luc Nancy: Nueva carne, cuerpo sin órganos y escatología de la enfermedad, En NÓMADAS, Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas ISSN 1578-6730 - Universidad Complutense de Madrid, | Nº 18 - 2008 (1) | Enero-Junio 2008 -1º | pp. 323-333. http://www.ucm.es/info/nomadas/18/avrocca2.pdf

[14] Ibid.

[15] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Artículo, Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización. En Eikasia Revista de Filosofía, año I - número 5- julio 2006 , Oviedo, España ISSN: 1885-5679; http://www.revistadefilosofia.com/SLOTERDIJK.pdf

IMÁGENES (orden descendente) - Encabezado: William Burroughs; Conversaciones con un genio moderno, por Adolfo Vásquez Rocca (arte digital) © Todos los derechos reservados; en Artelista | En el cuerpo del artículo: Dreamachine By Riefenstahl at en.wikipedia [Public domain], from Wikimedia Commons | La metáfora viral y El hombre operable; pinturas (en Artelista) de Adolfo Vásquez Rocca © Todos los derechos reservados.

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La Caza del Snark

15 Abril 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

un poema de Lewis Carroll

Canto primero

EL DESEMBARCO

“¡Excelente lugar para el snark!”, exclamó el capitán,

a la vez que desembarcaba con sumo cuidado a su tripulación:

ensortijando los cabellos de cada marinero en su dedo,

les ponía fuera del alcance de la olas.

“¡Excelente lugar para el snark!”, repitió,

como si esta sola frase debiera estimular a la tripulación.

“¡Excelente lugar para el snark!, y lo digo por tercera vez.

Recordad, todo lo que os diga tres veces es siempre verdad.”

La tripulación estaba completa. Contaba con un limpiabotas,

un sombrerero que también hacía capuchas;

un abogado, a quien trajeron para que pusiera orden en sus

disputas; y un tasador, para que valorase sus pertenencias.

Un empleado de los billares, hombre de inmensa habilidad,

y que quizás se habría hecho con algo más de lo que

le correspondía de no haber sido por un banquero, contratado

con un enorme gasto, y que era quien administraba el dinero.

Un castor también había, que marcaba el paso sobre la

cubierta y que, a veces, se sentaba en la proa a hacer encaje.

A menudo les había salvado del naufragio, según explicó el

capitán, aunque ninguno de los marineros supo cómo.

Había un tipo famoso por la cantidad de cosas

que olvidó en tierra al embarcar

su paraguas, su reloj, todas sus alhajas y anillos

y la ropa que había comprado para la expedición.

Tenía cuarenta y dos baúles, todos cuidadosamente

embalados y con su nombre claramente rotulado en ellos;

pero, como omitió decir que los tenía,

todos se quedaron en la playa.

En realidad, apenas le importó la pérdida de sus ropas,

pues cuando embarcó traía puestos siete abrigos

y tres pares de botas. Lo peor de todo fue

que… ¡había olvidado completamente su nombre!

Respondía al grito de “¡eh!” o a cualquier grito fuerte,

como “¡fríame!” o “¡fría mi peluca!”

También, al de “¡como se llame!” o “¿cuál era su nombre?”,

pero especialmente a “¡como diantre se llame!”

Mientras que, para aquellos que preferían palabras más

concluyentes, tenía varios nombres; por ejemplo,

sus amigos más íntimos le llamaban “velilla”

y sus enemigos “queso tostado”.

“Su aspecto es desgalichado y su intelecto corto”,

solía hacer notar a menudo el capitán,

“pero su valor es perfecto y, después de todo,

esto es lo que se necesita con un snark.”

Solía bromear con las hienas y les sostenía la mirada,

con un impúdico movimiento de cabeza.

Y cuentan que una vez fue a pasear, zarpa con zarpa, con un

oso, “para mantener el ánimo”, según explicó.

Vino de panadero, y confesó cuando era demasiado tarde

—con lo que volvió medio loco al pobre capitán—

que sólo sabía hacer tarta nupcial, para lo cual debo decir

que ni había ni iba a haber ingredientes.

El último miembro de la tripulación necesita descripción

especial, aunque tenía un increíble aspecto de zopenco.

No tenía más que una idea, que era la del snark;

por ello el buen capitán le contrató al momento.

Vino de carnicero, pero declaró con gran seriedad,

cuando hacía una semana que el barco había zarpado,

que sólo sabía matar castores. El capitán se asustó:

vamos, que estaba demasiado aterrado para hablar.

Pero finalmente explicó, en tono trémulo

que sólo había un castor a bordo,

que era de su propiedad y tenía domesticado,

y cuya muerte deploraría profundamente.

El castor, que casualmente oyó esta observación,

protestó con lágrimas en los ojos

y dijo que ni siquiera el éxtasis de cazar el snark

podría compensar la funesta sorpresa.

Exigió enérgicamente que se transportase

al carnicero en un barco aparte.

Pero el capitán se negó a tomar tal precaución

porque no convenía al plan de la expedición.

“¡La navegación es siempre un difícil arte,

incluso con un sólo barco y una sóla campana!”, exclamo

el capitán, por lo que lamentaba tener que declinar

el hacerse cargo de otro más.

Lo mejor que podía hacer el castor, sin duda alguna,

era procurarse un abrigo de segunda mano a prueba de

cuchillos. Este fue el consejo del panadero. Y luego, que se

hiciera un seguro de vida en alguna compañía de renombre.

Esto sugirió el banquero y le ofreció en alquiler,

a precio módico, o en venta

dos excelentes pólizas: una contra incendios

y otra contra daños por el granizo.

Aún ahora, desde aquel triste día,

siempre que el carnicero aparecía por allí,

el castor miraba hacia el lado contrario

y se mostraba indeciblemente tímido.

Canto segundo

EL DISCURSO DEL CAPITÁN

Al capitán todos le ponían en el alto candelero.

¡Qué porte, qué soltura y qué gracia!,

y ¡tan solemne también! Cualquiera podía ver que

era un sabio sólo con mirarle a la cara.

Había comprado un gran mapa que representaba el mar

y en el que no había vestigio de tierra;

y la tripulación se puso contentísima al ver

que era un mapa que todos podían entender.

“¿De qué sirven los polos, los ecuadores,

los trópicos, las zonas y los meridianos de Mercator?

Así gritaba el capitán. Y la tripulación respondía:

“¡No son más que signos convencionales!”

“¡Otros mapas tienen formas, con sus islas y sus cabos!

¡Pero hemos de agradecer a nuestro valiente capitán

el habernos traído el mejor —añadían—,

uno perfecto y absolutamente en blanco!”

Esto era encantador, sin duda, pero enseguida descubrieron

que su capitán, en quien todos confiaban ciegamente,

sólo tenía una noción de cómo cruzar el Océano,

y ésta era ir tocando la campana.

Era pensativo y serio, pero las órdenes que daba

bastaban para desconcertar a toda la tripulación.

Cuando ordenaba: “¡Rumbo a estribor, pero mantengan la

proa a babor!”, ¿qué diablos debía hacer el timonel?

También, a veces, solían confundir el bauprés y el timón,

cosa que, según hizo notar el capitán, ocurría

con frecuencias en climas tropicales cuando el barco

está, por así decirlo, “esnarkado”.

Pero el problema principal estaba en la navegación,

y el capitán, perplejo y acongojado,

confesó que esperaba que, al menos, cuando el viento soplara

hacia el este, el barco no enfilara hacia el oeste.

Pero el peligro había pasado; por fin habían desembarcado

con sus baúles, maletas y sacos.

Sin embargo, la tripulación no quedó complacida con lo que

a primera vista descubrió: ¡despeñaderos y precipicios!

El capitán intuyó que estaban bajos de moral

y, con tono musical, les explicó algunos chistes

que reservaba para momentos de infortunio.

Pero la tripulación no dejó de lamentarse.

Sirvió a todos generosas copas de ponche

y les propuso sentarse en la playa.

Y todos convinieron en que su capitán tenía un porte

sublime, allí firme, aprestándose a soltar su discurso.

“¡Amigos, romanos y paisanos, prestadme vuestros oídos!”

(Todos eran muy aficionados a las citas;

así pues, brindaron a su salud y le dieron tres hurras.

Él, agradecido, les sirvió algo más de ponche.)

“¡Hemos navegado muchos meses, hemos navegado muchas

semanas (cuatro semanas cada mes, recordadlo),

pero hasta el momento (y os lo dice vuestro capitán)

ni hemos visto ni olido al snark!”

“¡Hemos navegado muchas semanas, hemos navegado muchos

días (siete días cada semana, os lo aseguro),

pero hasta ahora ni un snark

sobre el que posar nuestra amorosa mirada!”

“Venid y escuchad mientras os repito

las cinco señales inconfundibles

por las que reconoceréis con plena garantía,

donde quiera que estéis, el genuino snark.

“Digámoslas por orden. La primera es su sabor,

que es escaso y hueco, pero crujiente

como un abrigo que estuviese demasiado ajustado en la

cintura, con aroma a fuego fatuo.

“Tiene el hábito de levantarse tarde;

estaréis de acuerdo en que lo lleva demasiado lejos

cuando os diga que, a menudo, se desayuna para el té de las

cinco y que come al día siguiente.

“La tercera es su lentitud para entender un chiste.

Si te aventuras a explicarle uno,

suspirará como lo haría alguien profundamente desdichado,

y siempre se pone serio ante un juego de palabras.

“La cuarta es su afición a las máquinas de baño.

¡Siempre carga con una tras él!

Y está convencido de que añaden belleza al panorama;

una opinión discutible, a mi entender.

“La quinta es la ambición. Ahora convendrá

describir las diferentes especies,

distinguiendo los que tienen plumas y muerden

de aquellos otros que tienen bigotes y arañan.

“Pues aunque los snarks corrientes no hacen ningún daño,

creo que es mi obligación advertir que algunos son

buchams…” El capitán se interrumpió alarmado.

¡El panadero se había desmayado!

Canto tercero

LA HISTORIA DEL PANADERO

Le despertaron con bizcochos; le animaron con hielo,

les despertaron con mostaza y con berros;

le animaron con mermeladas y con juiciosos consejos,

y le pusieron acertijos para que los adivinara.

Cuando por fin se incorporó y pudo soltar palabra,

ofreció explicarles su triste historia.

Y el capitán gritó: “¡Silencio! No quiero oír ni una mosca”,

y agitó su campana con gran excitación.

Se hizo un supremo silencio. Ni un chillido, ni un giro,

apenas algún que otro lamento o gemido se oyó…

mientras el hombre a quien llamaban “¡Eh!” explicó

su calamitosa historia con antediluviana entonación.

“Mi padre y mi madre eran pobres, pero honrados.”

“¡Ahórranos todo eso!”, bramó impaciente el capitán.

“Si se nos hace de noche ya no habrá posibilidad de ver al

snark, No podemos perder ni un momento.”

“Me saltaré cuarenta años”, dijo casi llorando el panadero,

“y seguiré adelante sin hacer más observaciones

hasta el día en que me enroló en su navío

para ayudarle en la caza del snark”.

“Un tío mío muy querido (precisamente llevo su mismo

nombre) observó, cuando nos despedíamos…”

“¡Oh, sáltate también a tu querido tío!”,

exclamó furioso el capitán mientras tocaba la campana.

“Me hizo notar entonces”, continuó diciendo aquel santo

varón: “Si un snark es un snark, está bien. Tráelo a casa

por todos los medios: puedes servirlo con ensalada

y también vale para encender el fuego.

“Puedes buscarlo con dedales y buscarlo también con

cuidado. Puedes perseguirlo con tenedores y esperanza.

Puedes amenazarlo con una acción de los ferrocarriles

y puedes cultivarlo con sonrisas y jabón.”

“¡Ese es exactamente el método!, aseguró el capitán

en un súbito paréntesis, “Así es exactamente como

siempre me han dicho que debería

intentarse la captura del snark.”

“Pero, ¡oh refulgante [refulgente+fulgurante] sobrino mío!, ¡guárdate bien

si tu snark es un búcham!, porque entonces

súbita y suavemente desaparecerás,

¡y no aparecerás nunca jamás!”

“Esto es…, esto es lo que oprime mi alma

al recordar las últimas palabras de mi tío.

Mi corazón se asemeja a un cuenco

rebosante de cuajos palpitantes.”

“Esto es…, esto es…” “¡Ya nos lo has dicho antes!”,

dijo indignado el capitán.

Y el panadero contestó: “Déjeme decirlo otra vez.

Esto es…, esto es lo que me produce pavor.”

“Todas las noches entablo en sueños

una lucha delirante con el snark.

Y en esas fantasías lo sirvo con ensalada

y lo uso para encender fuego.

“Pero si alguna vez tropiezo con un búcham, ese día,

al momento (de eso estoy seguro),

súbita y suavemente desapareceré.

¡Y esa idea no la puedo soportar!”

Canto cuarto

LA CAZA

Buscadlo con dedales; buscadlo con cuidado.

El capitán frunció el ceño y arqueó una ceja.

“¡Ya podías haber hablado antes!

¡Es excesivamente torpe mencionarlo ahora que,

por así decirlo, tenemos al snark al alcance de la mano!

“Nos entristeceríamos mucho, como puedes figurarte,

si nunca más se te volviera a encontrar.

Pero, sin duda, amigo, podrías haberlo mencionado

cuando empezó la expedición.

“Es excesivamente torpe mencionarlo ahora,

como creo haberte dicho ya.”

Y el hombre a quien llamaba ¡Eh! Replicó suspirando:

“Le informé el mismo día en que embarqué.

“Podéis acusarme de asesinato o de falta de buen sentido;

todos somos débiles en ocasiones.

Pero entre mis defectos

jamás estuvo dar falsas excusas.

“Lo dije en hebreo, luego en holandés,

después en alemán y en griego también;

pero olvidé completamente, y eso me mortifica,

¡que es inglés lo que habla usted!”

“Es una historia muy triste”, dijo el capitán,

con una cara larguísima,

“pero ahora que has terminado de contar tu caso

sería simplemente absurdo alargar el debate.

“El resto de mi discurso —les explicó—,

lo oiréis cuando tenga tiempo para contároslo.

Pero el snark está cerca, permitidme que os lo repita,

¡y es vuestra gloriosa obligación encontrarlo!”

“Buscadlo con dedales; buscadlo con cuidado;

acosadlo con tenedores y esperanza;

amenazadlo con una acción de los ferrocarriles;

cautivadlo con sonrisas y jabón.

“Ya que el snark es una criatura muy peculiar,

que no se deja atrapar de cualquier manera,

haced todo cuanto sepáis, e intentad todo cuanto no sepáis.

¡Hoy no debemos desperdiciar ninguna oportunidad!”

“Pues Inglaterra espera… ¡Me abstengo de seguir!

Esta es una frase tremenda, pero trasnochada.

Así que lo mejor será que saquen de sus equipajes

cuanto necesiten y se pertrechen para la lucha.”

Entonces el banquero endosó un cheque en blanco y lo barró,

y cambió su calderilla en billetes.

El panadero peinó con esmero sus bigotes y su pelo,

y se sacudió el polvo de los siete abrigos.

El limpiabotas y el tasador afilaban el azadón,

turnándose en la rueda de afilar.

Sin embargo, el castor siguió haciendo encaje

y no demostró interés por el asunto,

a pesar de que el abogado intentó apelar a su orgullo,

y en vano le fue citando

varios casos que demostraban

que hacer encaje infringía la ley.

El que hacía sombreros, hecho una fiera, pensaba

cómo colocar lacitos de una manera nueva,

mientras que el empleado de los billares, con mano

temblorosa se pintaba con tiza la punta de la nariz.

El carnicero se pudo nervioso y se vistió, con mucha

elegancia, guantes de cabritilla y una gorguera bien rizada.

Dijo que se sentía como quien va a cenar fuera,

a lo que el capitán respondió que era una bobada.

“Presentádmelo”, dijo,

“si por casualidad lo encontramos juntos.”

Y el capitán, asintiendo sagazmente con la cabeza,

dijo: “Eso depende del tiempo que haga.”

El castor simplemente siguió desfilando con aire triunfal

al ver al carnicero tan tímido;

e incluso el panadero, aunque era estúpido y gordo,

se esforzó en guiñar un ojo.

“¡Sé un hombre!”, bramó iracundo el capitán

al ver que el carnicero comenzaba a gimotear.

“Si encontramos un chabchab, ese desesperante pájaro,

¡necesitaremos de todas nuestras fuerzas para la tarea!”

Canto quinto

LA LECCIÓN DEL CASTOR

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y con esperanza.

Lo amenazaron con una acción de los ferrocarriles.

Lo cautivaron con sonrisas y jabón.

Entonces al carnicero se le ocurrió un ingenioso plan

para hacer una incursión por su cuenta;

y eligió un lugar poco frecuentado por el hombre:

un lúgubre y desolado valle.

Pero al castor se le había ocurrido el mismísimo plan

y había escogido el mismísimo lugar.

Sin embargo, ninguno reveló, con gestos o con palabras,

el disgusto que reflejaban sus caras.

Ambos tenían una única idea: el snark

y la gloriosa tarea del día;

y cada uno intentó aparentar que no se daba cuenta

de que el otro iba por el mismo camino.

El valle comenzaba a estrecharse, y aún se estrechó más,

y el atardecer se hizo más frío y oscuro,

hasta que, debido a los nervios, no a su buena voluntad,

terminaron por avanzar hombro con hombro.

Entonces, un alarido profundo y penetrante desgarró el

estremecido cielo, y ellos supieron que algún peligro les

acechaba. El castor palideció hasta la punta de su cola,

ý hasta el carnicero sintió una extraña desazón.

Pensó en su infancia, dejada atrás ya hacía mucho,

esa etapa inocente y feliz.

El sonido le recordó vivamente

el rechinar de un lápiz sobre la pizarra.

“Es la voz del chabchab”, gritó de repente

el hombre a quien solían llamar zopenco.

Y añadió con orgullo: “Como os diría el capitán,

ya expresé mi opinión una vez.

“¡Es el canto del chabchab! Id contando, os lo suplico,

y veréis que os o he dicho dos veces.

“¡Es la canción del chabchab! La prueba es total,

pues con ésta os lo he dicho tres veces.”

El castor había contado con escrupuloso cuidado,

escuchando cada palabra;

pero claramente se descorazonó y silbinchó [silbar+deshincharse]

desesperado al oír la tercera repetición.

A pesar de los esfuerzos que aplicó al empeño,

se dio cuenta de que había perdido al cuenta;

y ahora lo único que podía hacer era exprimir sus pocos sesos

y empezar a contar otra vez.

“Sumaré dos más uno, si es que sé hacerlo

con los dedos y los pulgares”, se dijo,

recordando con lágrimas en los ojos cómo

años atrás había descuidado la aritmética.

“Eso puede hacerse”, dijo el carnicero.

“Creo que ha de hacerse, estoy seguro.

¡Se hará!

Tráeme la mejor tinta y papel que encuentres.”

El castor trajo papel, carpeta, plumas

y tinta, para que no faltara de nada.

Y mientras calculaban, extrañas criatura reptantes

salían de sus madrigueras y les miraban con ojos de sorpresa.

El carnicero estaba tan absorto escribiendo, con una pluma

en cada mano, que ni reparó en ellas,

y se explicaba en un estilo tan sencillo

que el castor comprendía muy bien.

“Tomaremos el tres como objeto de nuestro razonamiento;

me parece un número muy conveniente.

Tras sumarle siete y diez,

lo multiplicaremos por mil menos ocho.

“Dividiremos, como verás, el producto

por novecientos noventa y dos.

Luego le restaremos diecisiete, y la respuesta

debe ser exacta y perfectamente verdadera.

“Te explicaría encantado el método empleado,

ahora que aún me acuerdo muy bien:

pero ni tengo tiempo, ni tu tienes cerebro.

¡Y habría tanto que explicar!

“En un momento he desvelado lo que

hasta ahora estaba envuelto en el misterio,

y por el mismo precio te daré

una lección de historia natural.”

Y siguió el carnicero con brillantez diciendo así,

sin tener en cuenta las normas de urbanidad,

pues olvidó que instruir sin haber sido presentados

causaría un escalofrío en sociedad:

“El chabchab es un pájaro de temperamento desesperante,

ya que vive en perpetua pasión.

Sus gustos en el vestir son un completo absurdo;

¡va siglos por delante de la moda!

“Pero reconoce a cualquier amigo a quien haya visto

anteriormente alguna vez. Nunca se dejaría sobornar.

Y en los tés de caridad siempre se pone en la puerta

a recoger los donativos, aunque no aporta nada de su bolsillo.

“Una vez guisado, su sabor es mucho más exquisito

que el del cordero, las ostras o los huevos;

algunos creen que se conserva mejor en un jarro

de marfil, y otros, que en barrilillos de caoba.

“Se cuece en serrín, se sazona en pegamento y

se espesa con saltamontes y cintas,

sin olvidar nunca lo principal,

que es preservar su forma simétrica.”

El carnicero hubiera seguido encantado hablando hasta

el día siguiente, pero creyó que la lección debía terminar.

Y lloró de alegría al intentar decir

que consideraba al castor su amigo.

El castor, a su vez, confesó, con una afectuosa mirad,

más elocuente que las lágrimas,

que había aprendido en diez minutos más que lo que todos

los libros le harían enseñado en setenta años.

Regresaron de la mano, y el capitán,

momentáneamente desarmado por la noble emoción,

dijo: “¡Esto compensa ampliamente los fatigosos

días pasados sobre el ondulado océano!”

Amigos como lo llegaron a ser el castor y el carnicero,

casi nunca se han conocido.

Y fuese invierno o verano,

jamás se veía a uno sin el otro.

Y cuando llegaban las riñas —pues siempre

hay enfados por mucho que se intente evitarlos—,

evocaban el canto del chabchab

y se juraban eterna amistad.

Canto sexto

EL SUEÑO DEL ABOGADO

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y con esperanza.

Lo amenazaron con una acción de los ferrocarriles.

Lo cautivaron con sonrisas y jabón.

Pero el abogado, harto de demostrar —sin que nadie le

hiciera caso— que el castor delinquía con sus labores de

encaje, se durmió. Y en sueños vio claramente la criatura

que en su fantasía hacía tanto tiempo que habitaba.

Soñó que estaba en un sombrío tribunal

donde el snark, con un monóculo, toga y peluca,

defendía a un pobre cerdo

acusado de abandonar su pocilga.

Los testigos demostraron, sin duda ni error,

que la pocilga estaba vacía;

mientras el juez, con tenue cantinela,

explicaba lo que la ley decía al respecto.

La acusación no llegó a formularse claramente.

Según parece, el snark había hablado

durante tres horas antes de que nadie pudiera imaginar

qué es lo que presuntamente había hecho el cerdo.

Cada uno de los miembros del jurado había llegado

a una conclusión diferente (mucho antes de que se leyera

la acusación); y rompieron a hablar todos a la vez. Al final,

ninguno de ellos supo qué habían dicho los demás.

“Deben saber…”, decía el juez. “¡Bobadas!”,

exclamó el snark: “Esa ley es obsoleta.

Déjenme que les diga, amigos, que este asunto

depende de una antigua ley feudal.

“En cuanto a la traición, el cerdo aparece

implicado, pero apenas fue cómplice.

Y la acusación de insolvencia claramente no prospera.

Si ustedes aceptan mi defensa, no debe nada.

“El hecho de la deserción no lo discutiré;

pero confío en que no le tendrán por culpable,

en lo relativo a las costas del pleito,

pues se ha probado su coartada.

“El destino de mi pobre defendido depende de sus votos”.

En este momento el orador se sentó en su sitio,

y pidió al juez que mirase sus notas

y resumiera brevemente el caso.

Pero el juez le confesó que nunca había resumido nada,

por lo que el snark comenzó a resumir;

y resumió tan bien que dijo mucho más

de lo que habían dicho los testigos.

A la hora del veredicto, el jurado se inhibió

por ser éste de difícil pronunciación;

pero expresaron su esperanza de que al snark no le

importase cumplir esa tarea también.

Así que el snark también dictó el veredicto,

a pesar de que tantas obligaciones le tenían exhausto.

Cuando pronunció la palabra ¡CULPABLE!,

todo el jurado gruñó y hasta hubo quien se desvaneció.

Luego el snark dictó sentencia, ya que el juez

estaba demasiado nervioso para pronunciar palabra.

Cuando se puso en pie se hizo un gran silencio;

¡se habría oído caer un alfiler!

“Destierro de por vida”, fue la sentencia que dictó,

“y que después pague una multa de cuarenta libras”.

Todo el jurado aplaudió, aunque el juez declaró

temer que la frase no fuese legalmente ortodoxa.

Pero su regocijo se apagó súbitamente

cuando el carcelero les comunicó, con lágrimas en los ojos,

que la sentencia no tendría el menor efecto

ya que el cerdo llevaba muerto varios años.

El juez abandonó la sala profundamente disgustado.

Pero el snark, aunque algo consternado,

continuó bramando hasta el final, como corresponde al

abogado a quien se ha encomendado la defensa.

Así soñaba el abogado, mientras el bramido

parecía hacerse cada vez más claro,

hasta que le despertó el furioso repique de una campana

que el capitán tocaba junto a su oreja.

Canto séptimo

EL DESTINO DEL BANQUERO

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y con esperana.

Lo amenarazon con una acción de los ferrocarriles.

Lo cautivaron con sonrisas y jabón.

Y el banquero, infundido de un valor tan insólito

que fue motivo de general comentario,

avanzó locamente hacia adelante, hasta que lo perdieron de

vista en su afán por descubrir al snark.

Pero mientras buscava con dedales y cuidado,

un veloz bandersnatch se acercó de repente

y agarró al banquero, quien chilló desesperado,

pues sabía que era inútil intentar escapar.

Le ofreció un gran descuento, le ofreció un cheque

—al portador— de siete libras y diez chelines.

Pero el bandesrnatch simplemente alargó

el cuello y agarró nuevamente al banquero.

Sin pausa ni descanso forcejeó y pugnó,

dando saltos y brincos hasta caer al suelo sin sentido,

mientras las malhuriosas [malhumoradas+furiosas] mandíbulas

crujían salvajemente a su alrededor.

El bandersnatch huyó al aparecer los demás,

guiados por el grito de terror.

Y el capitán, tocando la campana con gesto solemne,

masculló: “¡lo que me temía!”

Tenía la cara negra y en nada recordaba

al que que hasta estonces había sido.

Era tal su terror que hasta su chaleco había palidecido.

¡Algo digno de verse!

Para espanto de todos cuantos allí había aquel día,

se levantó vestido de etiqueta

y mediante absurdas muecas se esforzó por decir todo

cuanto su lengua no podía expresar.

Se hundió en un sillón y se mesó los cabellos,

mientras cantaba con tono misrívolo [miserable+frívolo]

palabras vacías que evidenciaban su locura,

y a la vez se acompañaba golpeando un par de huesos.

“¡Abandonadle a su suerte!; ¡se está haciendo tarde!”,

excalamó horrorizado el capitán.

“Ya hemos perdido medio día! ¡Si ahora nos descuidamos,

no atrapremos al snark antes de que anochezca!”

El snark era un búcham, como bien suponéis.

Canto octavo

LA DESAPARICIÓN

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y con esperanza.

Lo amenazaron con una acción de los ferrocarriles.

Lo cautivaron con sonrisas y jabón.

No querían ni pensar que la caza pudiese fracasar,

y el castor, emocionado al fin,

daba saltos impulsándose con la punta de su cola,

viendo cómo la luz dejaba paso a la oscuridad.

“¡Oíd —dijo el capitán… cómo grita el como-se-llame!

¡Grita como un loco!, ¡escuchad!

¡Hace gestos con las manos y con la cabeza!

¡Eso es que ha encontrado un snark!”

Le miraban extasiados y el carnicero decía:

“¡Siempre fue un gran bromista!”.

Y le contemplaban, su panadero, su héroe sin nombre,

encaramado en lo alto de un picacho cercano.

Así estuvo un momento erguido y sublime.

Pero de pronto vieron cómo caía al precipicio,

enloquecido y presa de convulsiones.

Aterrados y anhelantes esperaron…

“Es un snark”, fue el grito que llegó a sus oídos,

y les pareció demasiado hermoso para ser verdad.

Después siguió un torrente de risas y de “¡hurras!”

Y después…: “¡Es un bu…!”, le escucharon decir.

Luego, silencio. Algunos creyeron haber oído

un débil y errante suspiro;

algo así como “…cham”. Pero los demás juraron

que había sido el silbido de la brisa.

Buscaron hasta que se hizo noche cerrada,

pero no encontraron ni pluma, ni rastro, ni botón,

que les indicase que estaban en el lugar

donde el panadero había hallado al snark.

A mitad de la palabra que intentaba decir,

en medio de la brisa y del gozo,

súbita y suavemente había desaparecido:

el snark era un búcham, como bien suponéis.

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Una extraña historia del genial científico Nikola Tesla

10 Marzo 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos, #Visiones

fuente: https://oldcivilizations.wordpress.com/2011/10/15/una-extrana-historia-del-genial-cientifico-nikola-tesla/

“¡Ya antes de que desaparezcan muchas generaciones, nuestras máquinas van a ser movidas

por la fuerza desde cualquier lugar del universo! En todo universo existe energía”. Estas palabras las dijo el genial científico Nikola Tesla. Y según Nexus Magazine: “El doctor Nikola Tesla era considerado como una de las personas más conocidas de la Tierra. Hoy día ha desaparecido de nuestros libros científicos y de los libros de texto. ¿Qué es lo que descubrió y por qué cayó en el olvido?”. Hay veces en que los grandes hombres pasan desapercibidos y olvidados, incluso hasta denostados durante su vida, para, nada más morir, reconocerle todos sus méritos, y en alguna ocasión como esta, después de casi cien años, aún se siguen usando sus descubrimientos y se continua investigando sobre sus diseños, teorías y aparatos. Fue un hombre que se había adelantado a su tiempo, en el amplio sentido de la palabra.

Nikola Tesla nació el 9 de julio de 1856, en Smiljan, Croacia, que por aquel entonces formaba parte del imperio Austro-Húngaro. Su padre abandonó la carrera militar para convertirse en sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Serbia. Su madre, aunque no recibió educación formal alguna, era brillante y tenía una memoria excepcional. Tesla siempre decía que su madre era la fuente de sus capacidades intelectuales. No obstante, la temprana muerte accidental de su hermano lo dejó marcado para toda su vida, ya que se consideraba culpable de ese accidente. Y con esa culpa cargó hasta el día de su muerte. Nikola Tesla fue, sin ninguna duda, el más grande genio del siglo XIX y XX. Nuestro estilo de vida ahora, la tecnología que damos por normal, todo esto es posible por este hombre increíble. No obstante, a pesar de todas sus contribuciones a la ciencia, su nombre es poco recordado fuera del campo de la física. De hecho, Thomas Edison es a menudo erróneamente acreditado en los libros de texto con invenciones que fueron realmente desarrolladas y patentadas por Tesla. La mayoría de los eruditos reconocen que la oscuridad en torno a Tesla es parcialmente debida a sus maneras excéntricas y a sus fantásticas afirmaciones, durante los años decadentes de su vida, de comunicarse con otros planetas y sobre sus rayos mortales. Es ahora sabido que muchos de estos fantásticos inventos de Tesla son científicamente válidos y funcionales. Simplemente le ha tomado a la humanidad mucho tiempo ponerse al día con algunas de las asombrosas ideas de un hombre que murió en 1943. Es conocido que Tesla sufrió problemas financieros en su vida adulta. Por esto, Telsa tenía que mudarse continuamente al no poder costearse sus viviendas. El Hotel Waldorf Astoria en Nueva York fue la residencia de Tesla durante veinte años, y tuvo que mudarse en 1920 al no poder costearlo más. Luego se mudó al Hotel San Regis, pero de nuevo fue forzado a desocuparlo debido a la carencia de apoyo financiero. Forzado a mudarse de hotel en hotel, a menudo dejó baúles con documentos, como garantía por sus deudas. Estos baúles, que fueron ansiosamente buscados después de la muerte de Tesla, se habían vuelto la clave para abrir el misterio de quien fue realmente Nikola Tesla y la increíble vida que llevó secretamente.

Tesla investigó las ondas de alto voltaje, de alta y baja frecuencia y sus efectos terrestres, atmosféricos y sobre los cuerpos sólidos. También fijó las bases científicas de la Teoría Dinámica de la Gravedad así como varias formas de obtener energía libre. Hacia 1900, Tesla dirigió especialmente sus investigaciones a la electropulsión y efectuó una serie de experimentos en Colorado Springs. Los resultados de estos experimentos fueron tan colosales que dejaron a los científicos del momento sin habla. Cuando Tesla llegó a EE.UU. llevaba bajo el brazo los planos para la construcción del primer Platillo Volador del mundo, que volaba sin necesidad de energía externa. Tenía intención de presentarlos en la convención de Ginebra como solución para lograr la paz mundial y para la liberación de la Energía. Tenía fantásticas teorías sobre el magnetismo y la anti gravedad, así como sobre otras formas de “energía libre“. La tecnología de la autopropulsión, inventada por Tesla, fue la base de las naves espaciales tripuladas que hoy llamamos “platillos volantes“. Pero el gobierno de los Estados Unidos nunca dio a Tesla la oportunidad de poner en práctica todos sus hallazgos. Sin embargo, aquellas invenciones de Tesla fueron utilizadas por la Alemania Nazi en sus ” Foo Fighters” entre 1920-30 y posteriormente en ingenios mucho más avanzados (ver artículo “Los misteriosos OVNIs nazis”).

Nikola Tesla ha sido acreditado como creador de mucha de la tecnología que hoy en día tenemos. Sin el genio de Tesla, no tendríamos radio, televisión, electricidad AC, la bobina de Tesla, iluminación fluorescente, las luces de neón, dispositivos de radio control, robótica, rayos-X, radar, micro ondas y docenas de otros asombrosos inventos. Debido a esto, no es de sorprenderse que Tesla también investigó en el mundo del vuelo y posiblemente de la antigravedad. De hecho, su última patente, en 1928, era para una máquina voladora que asemejaba tanto a un helicóptero como a un avión. Antes de morir, Tesla ideó, según informes, los planos para el motor de una nave espacial. El la llamó Space Drive o impulsión del campo anti-electromagnético. Nikola Tesla recientemente ha sido sujeto de controversia, debido a que se afirma que estuvo involucrado en uno de los misterios más secretos de la II Guerra Mundial, El Experimento Filadelfia. Este experimento, también conocido como Proyecto Arco Iris, fue supuestamente un intento por parte de la Marina de crear un barco que no pudiera ser detectado por minas magnéticas y/o radar. Sin embargo, sus resultados fueron muy diferentes y mucho más peligrosos de lo que la Marina hubiera esperado. Las pruebas habrían empezado el verano de 1943, y hasta cierto punto tuvieron éxito al principio. Una prueba, el 22 de julio de 1943, volvió al USS Eldridge casi totalmente invisible, con algunos testigos reportando una “niebla verdosa“. Sin embargo, algunos miembros de la tripulación se quejaron posteriormente de náuseas.

En ese momento, el experimento fue alterado a petición de la Marina, con el objetivo de hacer al navío invisible únicamente a los radares. El equipo fue recalibrado y el experimento se llevó a cabo el 28 de octubre de 1943. Esta vez, el Eldridge no sólo se volvió totalmente invisible a la vista, sino que de hecho desapareció del área en un relámpago azul. Al mismo tiempo, la base naval estadounidense en Norfolk, Virginia, a 600 km de distancia, un tripulante en sus costas declaró haber visto al Eldridge durante 15 minutos, al final de los cuales desapareció, para volver a aparecer en Filadelfia, en sus coordenadas originales. Fue, supuestamente, un caso accidental de teletransportación. Según el relato de Carl Allen, los efectos fisiológicos en la tripulación fueron profundos. Mareos muy violentos, personal que desapareció por completo, otros que simplemente se volvieron locos o padecieron esquizofrenia severa. Y lo más terrorífico fue el hallazgo de cinco miembros de la tripulación fundidos completamente con la estructura de metal de la proa del buque, mientras otros tantos sufrieron desmaterializaciones de algunas partes de sus cuerpos. Supuestamente, los oficiales navales, horrorizados cancelaron el experimento inmediatamente. Los supervivientes nunca fueron los mismos, y permanecieron en una suerte de amnesia total. Otro invento basado en las teorías de Nikola Tesla es el High Frequency Active Auroral Research Program o HAARP (programa de investigación de aurora activa de alta frecuencia) es un programa ionosférico financiado por la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos, la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) y la Universidad de Alaska. Su objetivo es estudiar las propiedades de la ionosfera y potenciar los avances tecnológicos que permitan mejorar su capacidad para favorecer las radiocomunicaciones y los sistemas de vigilancia (tales como la detección de misiles). El programa HAARP fue objeto de controversia a mediados de los años 1990, debido a la hipótesis de que las antenas de la Estación podrían usarse como armamento. En agosto de 2002, la tecnología HAARP tuvo una mención como tema crítico en la Duma (parlamento) de Rusia. La Duma elaboró un comunicado de prensa sobre el programa HAARP, escrito por los comités de defensa y asuntos internacionales, firmado por 90 representantes y presentado al entonces presidente Vladimir Putin. El comunicado de prensa indicaba lo siguiente: “Los Estados Unidos están creando nuevas armas integrales de carácter geofísico que puede influir en la tropósfera con ondas de radio de baja frecuencia… La importancia de este salto cualitativo es comparable a la transición de las armas blancas a las armas de fuego, o de las armas convencionales a las armas nucleares. Este nuevo tipo de armas difiere de las de cualquier otro tipo conocido en que la tropósfera y sus componentes se convierten en objetos sobre los cuales se puede influir“.

Este proyecto ha sido ampliamente criticado y tema de numerosas teorías de conspiración; acusado de ocultar su verdadero propósito. El periodista Sharon Weinberger llamó al HAARP; “el Moby-Dick de las conspiraciones”. El informático David Naiditch denominó a este como “un imán de teorías”, ya que ha sido culpado por accionar catástrofes tales como inundaciones, sequías, huracanes, tormentas, y terremotos devastadores en Afganistán y las Filipinas, dirigido (según se dice) a combatir a terroristas. Naiditch también los acusó de diversos acontecimientos, incluyendo los fallos eléctricos importantes del avión de la TWA (vuelo 800) o el síndrome del Golfo, entre otros. Hasta el momento, en ningún lugar en que se apoye las “Teorías de la Conspiración” se ha mostrado cómo sería posible que las ondas de radiofrecuencia producidas por el HAARP puedan provocar efectos tales como terremotos. En agosto de 2010, varios físicos rusos acusaron a EEUU de estar tras la intensa ola de calor rusa que originó numerosos incendios y duplicó la mortalidad. Afirmaban que el proyecto HAARP no es solo un medio de investigación, sino una potente arma que modifica el campo eléctrico y provoca cambios climáticos a nivel mundial. No se sabe a ciencia cierta si Tesla usó alguna vez su “rayo de la muerte“, o si tuvo éxito construyendo uno. Pero algo pasó una noche en 1908 cuando Tesla dice que probó el arma. El 30 de junio de 1908, una explosión de gran magnitud había devastado Tunguska, un área remota en el desierto Siberiano. Se habían destruido quinientos mil acres de tierra de un modo instantáneo. Con una potencia equivalente a diez a quince megatones de TNT, la casualidad quiso que Tunguska haya sido la explosión más poderosa que ha ocurrido en la historia humana, ya que incluso las detonaciones termonucleares posteriores no la han superado. La explosión pudo ser oída a una distancia de 620 millas. Los científicos creen que fue causada por o un meteorito o un fragmento de un cometa, aunque no se encontraron ni el lugar del impacto, ni restos de mineral de dicho objeto. Nikola Tesla tenía una explicación diferente. Era obvio que su “rayo de la muerte“ había llegado más allá de su blanco inicial y Tunguska había sido destruida. Él estaba agradecido al hecho de que la explosión milagrosamente, no mató a ninguna persona. Tesla desmanteló el rayo de muerte enseguida, ya que juzgaba que era demasiado peligroso para existir. Seis años después, con la Primera Guerra Mundial, Tesla recapacitó y escribió al Presidente Wilson, revelándole su prueba con el “rayo de la muerte“ de modo confidencial. Él se ofreció a reconstruir el arma para el Departamento de Guerra, para que fuese usado puramente como un elemento disuasivo. Solamente la amenaza de tal fuerza destructiva, obligaría a las naciones bélicas a llegar a un acuerdo para establecer una paz duradera. La única contestación a la propuesta de Tesla fue una carta de reconocimiento de la secretaria del presidente. Se supone que el rayo de muerte nunca fue reconstruido.

Cuando Tesla murió el 7 de enero de 1943, a la edad de 86 años, representantes de la Oficina de Propiedad de Extranjeros, a petición del FBI, fueron a los hoteles de Nueva York donde se había hospedado y se apoderaron de todas sus pertenencias. Dos camiones llenos de documentos, muebles y artefactos fueron enviados a la Compañía de Bodegas y Almacenamiento de Manhattan. Después de la muerte de Tesla se dictó un plan del gobierno de los Estados Unidos para encontrar todos sus documentos, notas e investigaciones antes de que otras potencias extranjeros pudieran encontrarlos. Era conocido por el FBI que la inteligencia alemana ya se había apoderado de una gran cantidad de las investigaciones de Tesla varios años antes de su muerte. El material robado, se piensa, eventualmente resultaría en el desarrollo de los platillos voladores de los Nazis. Los Estados Unidos iban a asegurarse que esto no sucediera de nuevo. Cualquier cosa, aun remotamente asociada con este gran hombre, fue rápidamente confiscada y guardada en las redes secretas de los Estados Unidos antes de la II Guerra Mundial. Sin embargo, más de una docena de cajas con las pertenencias de Tesla, dejadas atrás en hoteles como el Waldorf Astoria, el Governor Clinton y el San Regis ya habían sido vendidos para pagar las excepcionales deudas de Tesla. La mayor parte de estas cajas y los secretos que contenían nunca han sido encontrados. Esta carga fue agregada a los casi treinta barriles y bultos que habían estado en almacenamiento desde 1930, y la colección entera fue sellada. La mayor parte de estas cajas y los secretos que contenían nunca han sido encontrados. En 1976, cuatro cajas indistinguibles de papeles fueron subastadas en la venta de la propiedad de un tal Michael P. Bornes, vendedor de libros en Manhattan. Esta subasta tuvo lugar en Newark, Nueva Jersey, con las cajas y sus contenidos siendo comprados por Dale Alfrey por la suma de veinticinco dólares. Alfey no tenía idea lo que había en las cajas al comprarlas. Cuando más tarde las revisó, se sorprendió al encontrar lo que parecían ser documentos de laboratorio y notas personales de Nikola Tesla. Algunos de los papeles perdidos de Tesla habían resurgido. No obstante, debido a la ignorancia de su importancia casi se pierden una vez más. En 1976, el nombre de Nikola Tesla no era muy conocido. Alfrey no tenía idea de la importancia de los papeles que ahora le pertenecían. Revisando una increíble cantidad de material, el primer pensamiento de Alfrey es que había destapado las notas de un escritor de ciencia ficción. Lo que leyó fue tan increíble que parecía imposible que algo de eso fuera cierto.

Teniendo poco interés en lo que había comprado, Alfrey escondió las cajas en su sótano, pensando que las revisaría de nuevo más tarde, cuando tuviera más tiempo. Pasaron veinte años antes de que Alfrey encontrara tiempo para abrir las extrañas cajas. Desafortunadamente, el tiempo no fue muy amable con el preciado contenido dentro de las cajas. Ya para entonces, los papeles se habían enmohecido gravemente, y la tinta se había descolorado por los años en el húmedo sótano. Alfrey estaba determinado a no dejar desaparecer para siempre este material y comenzó el laborioso esfuerzo de tratar de transcribir la información antes que fuera demasiado tarde. Sin embargo, Alfrey pronto se encontró capturado en la lectura de los notables papeles. Las notas de Tesla eran sorprendentes por sus revelaciones de la vida secreta del científico. Una vida que hasta ese momento nunca había sido mencionada por Tesla o documentada por sus biógrafos. Estos diarios perdidos revelaban que en 1899, mientras estaba en Colorado Springs, Tesla interceptó comunicaciones de seres extraterrestres que secretamente estaban controlando a la humanidad. Estas criaturas estaban preparando a los humanos para una eventual conquista y dominación, usando un programa que había existido desde la creación de la humanidad, pero que ahora se estaba acelerando debido al mayor conocimiento científico en la Tierra. Tesla escribió sobre sus años de investigaciones para interpretar las extrañas señales de radio y sus intentos de notificar al gobierno y a los militares lo que sabía. Pero sus cartas, al parecer, se quedaron sin respuesta. Tesla habló en confianza con varios de sus benefactores, incluyendo el Coronel John Jacob Astor, quien era propietario del hotel Waldorf Astoria. Estos benefactores escuchaban a Tesla, y secretamente fundaron lo que fue el comienzo de la primera batalla de la humanidad para obtener el control de su propio destino. Una batalla puesta en movimiento por Nikola Tesla. Mientras que esta información parece absolutamente increíble, Tesla dio pistas ocasionales de su difícil situación en varias entrevistas en periódicos y revistas.

Tesla trató sobre este tema en un artículo llamado “Talking with the Planets” (Hablando con los Planetas), publicado en el periódico semanal Colliers (Marzo 1901): “Cuando yo estaba mejorando mis máquinas para la producción de intensas señales eléctricas, también perfeccionaba los medios para observar señales débiles. Uno de los resultados más interesantes fue el desarrollo de ciertos dispositivos para indicar, a la distancia de cientos de millas, una tormenta que se acercara, su dirección, velocidad y distancia recorrida. Fue continuando este trabajo que por primera vez descubrí aquellos misteriosas señales que habían provocado un interés inusual. Había perfeccionado el aparato referido en mi laboratorio, en las montañas de Colorado. Yo pude sentir el pulso del planeta, notando cada cambio eléctrico que ocurría dentro de un radio de mil cien millas. Jamás podré olvidar las primeras sensaciones que experimenté cuando me percaté que había observado algo, posiblemente de incalculables consecuencias para la humanidad. Sentí como si estuviera presenciando el nacimiento de un nuevo conocimiento o la revelación de una gran verdad. Mis primeras observaciones me aterraron, ya que en ellas estaba presente algo misterioso, por no decir sobrenatural, y yo estaba solo en mi laboratorio por la noche. Pero, en ese tiempo, todavía no tenía la idea de que estas señales fueran controladas inteligentemente. Los cambios que noté estaban teniendo lugar periódicamente y con tan clara idea de secuencia que no eran imputables a ninguna causa conocida para mí. Yo estaba, por supuesto, familiarizado con tales perturbaciones eléctricas como las producidas por el sol, las Auroras Boreales y las corrientes terrestres. Y estaba seguro, como podría estarlo ante cualquier hecho, que estas variaciones no se debían a ninguna de estas causas. La naturaleza de mis experimentos impidió la posibilidad de que los cambios estuviesen siendo producidos por disturbios atmosféricos, como ha sido indicado a la ligera por algunos. Fue algún tiempo después, cuando se alumbró en mi mente la idea de que las señales que había observado podrían ser debido a un control inteligente. Aunque no podía descifrar su significado, era imposible para mi pensar en ellos como enteramente accidentales. Está creciendo constantemente en mí la sensación de que yo he sido el primero en escuchar los saludos de un planeta a otro. Algún propósito estaba detrás de estas señales eléctricas.” Décadas más tarde, en su cumpleaños de 1937, anunció en el New York Times: “He dedicado mucho de mi tiempo durante el pasado año a perfeccionar un nuevo aparato, pequeño y compacto por el cual la energía en grandes cantidades puede ahora ser envíada a través del espacio interestelar a cualquier distancia sin la más mínima dispersión”. Tesla nunca reveló públicamente ningún detalle técnico de su transmisor mejorado, pero en su anuncio de 1937 reveló una nueva fórmula: “La energía cinética y potencial de un cuerpo es el resultado del movimiento y viene determinado por el producto de su masa y el cuadrado de su velocidad. Si se reduce la masa, la energía se reduce en la misma proporción. Si se reduce a cero, la energía es igualmente cero para cualquier velocidad finita” ¿Por qué ha sido escrito tan poco acerca de la creencia de Tesla de que había escuchado señales de radio alienígenas? Tesla aparentemente había pasado varios años tratando de traducir las misteriosas señales que escuchó en 1899. Su interpretación básica de estas señales era que criaturas de otro planeta, “Marcianos” como las llamaba la jerga en ese tiempo, estaban secretamente aquí en la Tierra. Ellos se habían infiltrado en la humanidad durante siglos y habían controlado los acontecimientos y a las personas, para conducir a la humanidad hacia un camino de desarrollo evolutivo. Y esencialmente eran responsables de los seres humanos en el planeta.

Además, Tesla descubrió que la temperatura general del planeta estaba subiendo lentamente, lo que conocemos hoy en día como calentamiento global. Tesla pensó que esto estaba siendo producido por condiciones naturales, así como por interferencia artificial y extraterrestre. Con esto en mente, ahora podemos ver algunas de las razones para el comportamiento excéntrico de Tesla en los últimos años de su vida. Tesla se obsesionó con crear dispositivos para terminar la guerra y unir a la humanidad en contra de lo que el percibía como el enemigo común: los extraterrestres. Él a menudo habló acerca de “Rayos de la Muerte” y “Torpedos sin Alas” que podían volar a través del aire sin propulsores, posiblemente una de las menciones más tempranas de platillos voladores. Y ahora veamos que nos dice Tesla en sus diarios: “El desarrollo del hombre es vitalmente dependiente de la invención. Es el producto más importante de su cerebro creativo. Su propósito más importante es el completo dominio de la mente sobre el mundo material y el adaptar las fuerzas de la naturaleza a las necesidades humanas. Esta es la difícil tarea del inventor que, a menudo, es mal entendida y no es recompensada…. En mi juventud yo sufrí de una peculiar afección debido a la aparición de imágenes, a menudo acompañadas por fuertes destellos de luz, que distorsionaban la visión de los objetos reales e interferían en mis pensamientos y acciones. Habían cuadros de cosas y escenas que yo realmente no había visto ni imaginado. Cuando me decían una palabra, la imagen del objeto que designaba se presentaba vivamente en mi visión, y a veces era incapaz de distinguir si lo que yo veía era tangible o no… La teoría que yo formulé fue que las imágenes eran el resultado de una acción refleja desde mi cerebro que actuba sobre la retina cuando estaba bajo gran excitación. Ciertamente no eran alucinaciones, como las producidas por las mentes enfermas y angustiadas…. Para dar una idea de mi desesperación, supongamos que he sido testigo de un funeral o algún otro espectáculo que afecta los nervios. Entonces, inevitablemente, en la quietud de la noche, un vívido cuadro de la escena se presentaría ante mis ojos y persistiría, a pesar de todos mis esfuerzos para quitarlo de mi más íntimo ser. También comencé a ver visiones de cosas que no guardaban ningún parecido con la realidad”.

Era como si me estuviesen mostrando ideas de alguna mente cósmica, esperando hacer reales sus concepciones. Si mi explicación es correcta, debería ser posible proyectar en una pantalla la imagen de cualquier objeto que uno conciba y hacerlo visible. Tal avance revolucionaría todas las relaciones humanas. Estoy convencido que esta maravilla puede y será lograda en el tiempo por venir. Puedo agregar que he dedicado mucho tiempo a estudiar la solución del problema. He logrado reflejar tal cuadro que he visto en mi mente la mente de otra persona en otra habitación. Para liberarme a mí mismo de estas tormentosas apariciones, he tratado de concentrar mi mente en otra cosa que haya visto y, de esta manera, obtuve un alivio temporal. Pero para conseguirlo, tuve que conjurar continuamente nuevas imágenes… Al realizar estas operaciones mentales por segunda o tercera vez, para poder espantar las apariciones en mi visión, el remedio gradualmente perdió toda su fuerza. Luego, instintivamente comencé a hacer excursiones más allá de los límites del pequeño mundo del que tenía conocimiento, viendo nuevas escenas. Estos eran al principio muy velados y se iban al intentar concentrar mi atención en ellos. Ganaron fuerza y finalmente asumieron la solidez de las cosas reales. Pronto descubrí que lo conseguía mejor si yo simplemente me adentraba cada vez más en mi visión, obteniendo nuevas impresiones. Y así comencé a viajar; por supuesto en mi mente. Cada noche, (y a veces durante el día), cuando estaba solo, yo comenzaba mis viajes, veía nuevos lugares, ciudades y países; vivía allí, conocía gente y hacía amistades. Y, aunque suena increíble, es un hecho que los apreciaba tanto como a aquellos en la vida real y con no menor intensidad en sus manifestaciones”. Hacía esto constantemente hasta que tuve dieciséis años. Entonces mis pensamientos se volcaron hacia los inventos. Luego observé, para mi placer, que los podía visualizar con la mayor facilidad. No necesitaba modelos, dibujos o experimentos. Yo podía representarlos todos como verdaderos, en mi mente. Así, he sido guiado inconscientemente a evolucionar a lo que considero un nuevo método de materializar conceptos e ideas inventivos, lo cual es radicalmente contrario a lo puramente experimental. Pero, en mi opinión, mucho más expeditivo y eficiente. En el momento en el cual uno construye un dispositivo para llevar a la práctica una idea, uno se encuentra a sí mismo inevitablemente limitado con los detalles del aparato. Al ir mejorándolo, la fuerza de concentración disminuye y se pierde de vista el gran principio subyacente. Pueden obtenerse resultados, pero siempre con sacrificio de la calidad. Mi método es diferente. Yo realmente no me apresuro hacia el trabajo real. Cuando obtengo una idea, comienzo inmediatamente a construirla en mi imaginación. Cambio la construcción, rehago mejoras y opero el dispositivo en mi mente. Es absolutamente lo mismo si hago funcionar una turbina en mi mente o la pruebo en mi taller. Incluso puedo notar si está desajustada. No hay diferencia alguna; los resultados son los mismos. De esta manera soy capaz de desarrollar y perfeccionar rápidamente una idea sin utilizar nada. Cuando no veo errores por ninguna parte, pongo este producto final en forma concreta en mi cerebro. Invariablemente mi dispositivo funciona como he concebido debería hacerlo y el experimento sale exactamente como lo he planeado. En veinte años no ha habido una sola excepción. ¿Por qué tendría que ser de otra manera?”.

Yo había observado que la aparición de imágenes era siempre precedida por visiones reales de escenas bajo condiciones muy peculiares y generalmente muy excepcionales… Pronto me volví consciente, para mi sorpresa, que cada pensamiento que yo concebía era sugerido por una impresión externa. No solo esto, sino todas mis acciones eran incitadas de una manera similar. Con el tiempo se volvió perfectamente evidente para mí que yo era simplemente una automatización dotada de energía de movimiento, respondiendo al estímulo de los órganos del sentido, y pensando y actuando en consecuencia. El resultado práctico de esto fue la clase de “tele-automáticos” que ha sido llevado a cabo solamente de una manera imperfecta. Sus latentes posibilidades, sin embargo, serán eventualmente demostradas. Llevo años planeando autómatas auto-controlados, y creo que pueden producirse mecanismos que actuarán como si poseyeran razonamiento, en un grado limitado, y crearán una revolución industrial. Yo tenía aproximadamente unos doce años de edad cuando tuve éxito en desterrar las imágenes de mi visión a voluntad, pero nunca tuve ningún control sobre los destellos de luz a los que me he referido anteriormente. Fueron quizás mis experiencias más extrañas e inexplicables. Usualmente ocurrieron cuando me encontraba en situaciones peligrosas o desesperantes, o cuando estaba muy eufórico. En algunos casos he visto todo el aire a mi alrededor lleno con llamaradas. Su intensidad, en vez de disminuir, se incrementaba con el tiempo, y al parecer llegó al máximo cuando tenía veinticinco años de edad. Mientras estuve en París, en 1883, un prominente fabricante francés me envió una invitación a una expedición de tiro, la cual acepté. Había estado confinado mucho tiempo en la fábrica, y el aire fresco tuvo un maravilloso efecto vigorizante. A mi regreso a la ciudad por la noche, sentí una sensación de que mi cerebro había cogido fuego. Yo era una luz, como si un pequeño sol estuviera allí, y pasé toda la noche aplicándome compresas frías a mi torturada cabeza. Finalmente, los destellos disminuyeron en fuerza y frecuencia, pero tomó más de tres semanas antes que cesaran completamente. Cuando se me extendió una segunda invitación, mi respuesta fue un enfático ¡NO!” “Estos fenómenos luminosos todavía se manifiestan de vez en cuando, como cuando una nueva idea se está abriendo camino, pero ya no son excitantes. Cuando cierro mis ojos, invariablemente observo primero un fondo de un azul muy oscuro y uniforme, parecido al cielo en una noche clara pero sin estrellas. En unos pocos segundos, este campo se vuelve animado con innumerables copos de un verde centellante, ordenados en varias capas y avanzando hacia mí. Entonces aparece, a la derecha, un bello patrón de dos sistemas de líneas paralelas cercanas, con ángulos rectos entre los sistemas, con toda clase de colores, con el amarillo, verde y dorado predominando. Inmediatamente después, las líneas se vuelven más brillantes y todo es salpicado con puntos de luz parpadeantes. Este cuadro se mueve lentamente a través del campo de visión y, en aproximadamente diez segundos, se desvanece a la izquierda, dejando atrás una base de un más bien desagradable gris. Cada vez, antes de dormirme, revolotean ante mi vista imágenes de personas u objetos. Cuando los veo, sé que estoy a punto de perder la conciencia. Si se ausentaban, ello significaba una noche sin sueño. Durante este período contraje muchos extraños hábitos, algunos de los cuales puedo rastrear como causados por impresiones externas, mientras que otros son inexplicables. Yo estaba fascinado con el brillo de cristales, pero las perlas casi me dan un ataque. Después de acabar los estudios en el Instituto Politécnico y en la Universidad, tuve una completa crisis nerviosa y, mientras duró el mal, observé muchos fenómenos, extraños e increíbles”. Hasta aquí un pequeño extracto de sus extraños diarios.

De los propios escritos de Tesla podemos observar que tenía una capacidad mental única, que pocos de sus congéneres humanos han podido alcanzar. No es de extrañar que cuando Tesla fue enfrentado con un acontecimiento tan estremecedor como la revelación de que los humanos podrían no estar solos en el universo, él le hizo frente con la cabeza en alto. La manera atípica en que enfrentaba y trataba con lo desconocido ha conducido a algunos a especular que su verdadero origen puede estar más allá de este planeta. Esta sugerencia no es nueva, ya que Tesla una vez le confió a uno de sus asistentes personales que, a menudo, sentía como si fuese un extraño en este mundo. El padre de Tesla era un sacerdote ortodoxo; mientras que su madre no era letrada, pero era altamente inteligente. Un soñador con un toque poético que, al madurar, agregó a estas cualidades tempranas aquellas de la auto-disciplina y un afán por la precisión. Margaret Cheney, en su libro: “Tesla: Hombre fuera del tiempo” observó que Tesla, cuando niño, comenzó a hacer inventos originales. Cuando tenía cinco años, construyó una pequeña rueda de agua, bastante diferentes de las que había visto en el campo. Era lisa, sin paletas, y sin embargo giraba uniformemente en la corriente. Años más tarde él recordaría este hecho cuando estaba diseñando su turbina única sin paletas. Algunos de sus otros experimentos fueron menos exitosos. Una vez estaba subido en el techo de la azotea, agarrando el paraguas de la familia e hiperventilándose en la fresca brisa de la montaña, hasta que su cuerpo se sintió ligero y se convenció de que podía volar. Pero cayó inconsciente y fue llevado a la cama por su madre. Tesla más tarde escribiría que este incidente fue el catalizador para sus inusuales visiones. En su libro “El Regreso de la Paloma”, Margaret Strom afirma que Tesla no era un hombre terrestre. En su libro dice que gente venida del espacio relató que un niño varón nació a bordo de una nave espacial que estaba en vuelo desde Venus a la Tierra en julio de 1856. El pequeño fue llamado Nikola. La nave aterrizó a medianoche, entre el 9 y el 10 de julio, en una remota provincia en las montañas. en lo que es hoy Croacia. Allí, según lo planificado, el niño fue colocado al cuidado de un buen hombre y su esposa, el Reverendo Milutin y Djouka Tesla. Supuestamente, la gente del espacio liberó esta información en 1947 a Arthur H. Matthews, en Quebec, Canadá. Arthur H. Matthews era un ingeniero eléctrico, que desde su niñez estuvo relacionado con Tesla. Matthews afirmó que Tesla le confió muchas ideas, incluyendo el dispositivo de Tesla para las comunicaciones interplanetarias, que fue concebido en 1901, con el objetivo de comunicarse con el planeta Marte. Tesla ha sugerido que él podía transmitir desde la tierra y el aire grandes cantidades de energía a distancias de miles de millas. “Puedo fácilmente tender un puente sobre el golfo que nos separa de Marte, y enviar un mensaje casi tan fácilmente como a Chicago”. Debido a otras investigaciones en ese tiempo, el primer modelo no fue construido por Tesla hasta 1918.

El 16 de julio de 1981 la NBC comunicó que durante varios años la Unión Soviética había sometido al noroeste de Estados Unidos a un bombardeo con ondas de baja frecuencia. Esas ondas de radio fueron colocadas bajo frecuencias bioeléctricas. En lenguaje técnico se las designa como ondas “ELF” (Extremely Low Frequence – frecuencia extremadamente baja). Fueron descubiertas a principios de este siglo por Nikola Tesla. Tesla colaboró con Edison en 1884, pero no tardó a despegarse de Edison, pues no compartía sus convicciones sobre la forma de producir electricidad. Empezó entonces a trabajar con su competidor George Westinghouse. La primera central de corriente alterna, construida por Westinghouse y Tesla, fue puesta en funcionamiento en 1892 en las cataratas del Niágara. Poco tiempo después, Tesla se proyectó a un “super espacio científico”, donde según nuestro conocimiento, ningún investigador de la época pudo seguirlo. Sólo el banquero J. P. Morgan (de J. P. Morgan & Co., representante de la N. M. Rothschild & Co. en Estados Unidos, aparentemente relacionados con los Illuminati) y que había ya financiado a Westinghouse, pareció haber comprendido el alcance de los inventos de Tesla. Éste había empezado a servirse del campo energético que rodea la Tierra rellenando el espacio, antaño denominado éter, para obtener de él energía, evidentemente, gratuita. Al mismo tiempo, utilizó el campo energético para diferentes formas de comunicación y para la transmisión de energía. Fuentes de energía tales como el carbón, el petróleo y la fuerza hidráulica, así como las líneas de alta tensión se volvían superfluas. Los barcos, los coches, los aviones, las fábricas, las casas podían obtener la energía directamente del campo energético del éter. A fines de 1898, con ocasión de sus experimentos en Colorado Springs, financiados por J. P. Morgan, Tesla estaba preparado para producir energía a partir del éter. En la actualidad, esta tecnología recibe el nombre de conversión de la energía gravitacional o energía taquiónica. Morgan había comprendido muy bien el alcance de esta invención: los monopolios de electricidad, petróleo, gasolina, carbón, etc. Se hallaban amenazados. Por esta razón hizo detener los trabajos y destruir el centro de Tesla en Colorado Springs. Sin embargo Tesla no renunció. Hasta su muerte, acaecida el 7 de enero de 1943, acumuló multitud de inventos; algunos resultaron revolucionarios, y otros de una importancia tal que aún en la actualidad es apenas mensurable. Sus inventos podrían, incluso en nuestro siglo XX, transformar en poco tiempo la Tierra en un paraíso, cosa que, como sabéis, no es lo que desean “aquellos que llevan el timón”. Además de su máquina para captar energía del éter y tornarla utilizable, en 1931 Tesla construyó un Solid State Converter (Conversor de materia sólida). Este propulsaba un motor eléctrico especial que, colocado en una pesada limousine, demostró tener el mismo desempeño que un motor con gasolina normal. Hicieron la prueba con el coche a 130 Km./h durante una semana – gasto de combustible: ¡CERO! Ese aparato, del tamaño de una caja de vino, producía suficiente energía para suplir las necesidades de toda una familia. Tesla consiguió también provocar artificialmente terremotos gracias a la inducción de vibraciones en el campo de taquiones cuya consecuencia es la de transmitir vibraciones a la materia. Un día, Tesla sometió a un terremoto de este género a todo un bloque de inmuebles en una calle deNueva York.

Además de la patente para vehículos teledirigidos en 1898, inventó también la transmisión inalámbrica de energía. Pero en el marco de nuestro asunto lo que interesa principalmente, es el hallazgo de las ondas estacionarias (de las cuales hablaremos más adelante) y de frecuencias extremadamente bajas, denominadas también de “efecto Tesla”. Las experiencias de Tesla constituyen el fundamento de todas las investigaciones modernas en el dominio de la comunicación ELF. Si exponemos un campo de taquiones a las ondas ELF y las dirigimos hacia un ser humano, ciertas funciones eléctricas de su cerebro se desconectan, lo que suscita graves perturbaciones en la conciencia de vigilia. Las funciones neurológicas y físicas sufren perjuicio, debido a una disminución de las funciones intelectuales, y por ese motivo hacen al ser humano más influenciable. Y esto es lo deseado; queda de relieve con la lectura del artículo de la “Associated Press” del 20 de mayo de 1983, donde se dice que la URSS utiliza desde 1960 un dispositivo conocido por el nombre de LIDA que tiene por finalidad influenciar el comportamiento humano con ondas radio de baja frecuencia. En la URSS utilizaron ese aparato para tranquilizar, ya que induce un estado semejante al trance. Permite tratar problemas psíquicos y neuróticos, así como problemas de tensión, pero también puede utilizarse para provocar estados agresivos o depresivos. Personas, ciudades e incluso regiones enteras de la URSS así como de Estados Unidos vienen siendo sometidas, desde hace mucho tiempo, a rayos concretos que suscitan ciertos comportamientos, por medio de grandes aparatos del modelo LIDA. Si creemos a la US Defense Inteligence Agency, es posible hacer aparecer en el cerebro humano sonidos e incluso palabras enteras, así como desencadenar, teledirigiéndolos, ataques de apoplejía, fallos cardíacos, ataques de epilepsia y otras enfermedades. En 1899, Nikola Tesla, instaló en Colorado Springs un laboratorio experimental conteniendo equipo de transmisión de radio de alto voltaje. El laboratorio tenía una torre de 200 pies para transmisión y recepción de ondas de radio y el mejor equipo de recepción disponible en ese tiempo. Una noche, cuando estaba solo en el laboratorio, Tesla observó lo que llamó señales eléctricas que definitivamente parecían ser señales inteligentes. Los cambios ocurrían periódicamente y no podían ser asignados a ninguna causa entonces conocida por él. Tesla Habló de este tema en el artículo “Hablando con los Planetas”, publicado en el periódico semanal Collier (marzo 1901): “Cuando estaba mejorando mis máquinas para la producción de acciones eléctricas intensas, también estaba perfeccionando los medios para observar acciones débiles. Uno de los resultados más interesantes, y también uno de gran importancia práctica era el desarrollo de ciertas invenciones para indicar a la distancia de muchos cientos de millas una tormenta que se acercaba, su dirección, velocidad y distancia. Fue continuando este trabajo que por primera vez descubrí esos misteriosos efectos que han despertado tal inusual interés. Yo había perfeccionado el aparato referido, hasta el punto que desde mi laboratorio en las montañas de Colorado podía sentir el pulso del globo, notando cada cambio eléctrico que ocurría dentro de un radio de 1.100 millas. Nunca podré olvidar las primeras sensaciones que experimenté cuando supe que había observado algo de consecuencias posiblemente incalculables para la humanidad”.

“Yo sentí como si hubiera estado presente en el nacimiento de un nuevo conocimiento o la revelación de una gran verdad… Mis primeras observaciones me aterraron positivamente, ya que en ellas estaba presente algo misterioso, por no decir sobrenatural, estando solo en mi laboratorio por la noche. Pero, en ese momento, la idea de estas perturbaciones como señales inteligentemente controladas todavía no se me presentó. Los cambios que noté estaban teniendo lugar periódicamente y con tan clara sugestión de números y orden que no eran rastreables a ninguna causa conocida. Yo estaba familiarizado, por supuesto, con tales perturbaciones eléctricas como las producidas por el sol, como la Aurora Boreal y las corrientes terrestres, y estaba seguro, como lo podría estar de cualquier hecho, que estas variaciones no se debían a ninguna de estas causas. La naturaleza de mis experimentos impedía la posibilidad de que estos cambios estuviesen siendo producidos por perturbaciones atmosféricas, como ha sido afirmado por algunos. Fue algún tiempo después cuando me llegó el pensamiento de que los disturbios que había observado podrían deberse a un control inteligente. Aunque en ese tiempo yo no podía descifrar su significado, era imposible para mi pensar en ellos como siendo enteramente accidentales. La sensación crece constantemente en mí, que he sido el primero en escuchar los saludos de un planeta a otro. Un propósito estaba detrás de estas señales eléctricas”. Este incidente fue el primero de muchos en los que Tesla interceptó lo que él sentía que eran señales inteligentes del espacio. En ese tiempo, era dicho por científicos prominentes que Marte sería un lugar adecuado para la vida inteligente en nuestro sistema solar y Tesla primero pensó que estas señales podrían estarse originando en el planeta rojo. Más tarde cambiaría su punto de vista, al traducir las misteriosas señales. Cerca del final de su vida, Tesla había desarrollado varios inventos que supuestamente podían enviar poderosas cantidades de energía a otros planetas. En 1937, durante una conferencia de prensa en el día de su cumpleaños, Tesla anunció: “Estos años he dedicado mucho de mi tiempo a perfeccionar un nuevo aparato, pequeño y compacto, mediante el que puedo enviar energía, en cantidades considerables y a través del espacio, a cualquier distancia, sin la menor dispersión”. Tesla nunca reveló públicamente los detalles técnicos de su transmisor mejorado, pero en su anuncio en 1937, reveló una nueva fórmula: “La energía cinética y potencial de un cuerpo es el resultado del movimiento y determinado por el producto de su masa y el cuadrado de su velocidad. Si reducimos la masa, la energía será reducida a la misma proporción. Si se redujera a cero, la energía sería igualmente cero para cualquier velocidad finita”.

En los diarios de Tesla que descubrió, Dale Alfrey observó que en 1920 Tesla había ganado confianza en ser capaz de encontrarle sentido a las extrañas difusiones de radio desde el espacio. No obstante, algo después Tesla comenzó a expresar gran preocupación sobre seres de otros planetas que tenían planes desagradables para la Tierra: “Las señales son demasiado fuertes para haber viajado las grandes distancias entre Marte y la Tierra”, escribió Tesla. Y añadía: “Así, estoy forzado a admitir que las fuentes deben venir de algún lugar en el espacio cercano o, tal vez, de la luna. Estoy seguro, sin embargo, que las criaturas que se comunican unas con otras cada noche no son de Marte, o posiblemente de ningún planeta en nuestro sistema solar”. Varios años después de que Tesla anunciara la recepción de señales del espacio, Marconi también afirmó haber escuchado un transmisor de radio extraterrestre. Sin Embargo, Marconi fue rápidamente desprestigiado por sus contemporáneos, que afirmaban que había recibido las interferencias de otra estación radial en la tierra. Hay una cierta confirmación pública sobre la validez de los diarios perdidos de Tesla y su creencia en extraterrestres, así como la importancia de comunicarse con ellos. Como se observó anteriormente, Arthur H. Mathews afirmó que Tesla secretamente había desarrollado el Teslascopio con el propósito de comunicarse con extraterrestres. El Dr. Andrija Puharich entrevistó a Matthews para el Pyramid Guide, en 1978. Esta entrevista reveló por primera vez las conexiones de Matthews con Tesla. Arthur Matthews nació en Inglaterra, y su padre era asistente de laboratorio para el renombrado físico Lord Kelvin, en 1890. Tesla fue a Inglaterra a encontrarse con Kelvin para convencerlo que la corriente alterna era más eficiente que la corriente continua. Kelvin, por ese tiempo, se oponía a esta idea. En 1902, la familia Matthews dejó Inglaterra, inmigrando a Canadá. Cuando Matthews tenía 16 años de edad, su padre hizo gestiones para que fuera aprendiz de Tesla. Él trabajó para Tesla y continuó su relación hasta la muerte de Tesla en 1943. “No es generalmente conocido, pero Tesla tenía realmente dos enormes transmisores, construidos en Canadá - dijo Matthews – Yo manejé uno de ellos. La gente sabía, más que nada, acerca de los transmisores en Colorado Springs, y el inconcluso en Long Island. Yo vi los dos transmisores canadienses. Toda la evidencia está allí”. Mathews afirmó que el Teslascopio era el dispositivo que inventó Tesla para comunicarse con seres de otros planetas. Hay un diagrama del Teslascopio en el libro de Matthews, “The Wall of Light”. “En principio, toma señales de rayos cósmicos. – dijo Matthew - Eventualmente las señales se convierten en audio. Hablé en un extraño aparato y la señal salió por otro como una emisión de rayos cósmicos”. Los diagramas del Teslascopio, mostrados por Matthews, tienen poco parecido con diagramas electrónicos. Pero nadie ha confirmado la realidad del dispositivo. Matthews afirma, sin embargo, que el construyó un modelo del Sistema de Comunicaciones Planetarias de Tesla en 1947 y lo operó con éxito.

Matthews sugirió que, debido al rango limitado de los sistemas, él solo pudo contactar naves espaciales operando cerca de la tierra. Él había esperado algún día construir un sistema capaz de comunicación directa con los planetas. “Tesla me había dicho que seres de otros planetas ya estaban aquí. – relataba Matthews – Él estaba muy asustado porque habían estado controlando al hombre durante miles de años y nosotros somos simplemente sujetos de prueba para un experimento a muy largo plazo”. Matthews no compartía las convicciones de Tesla de que los extraterrestres pudieran no tener las mejores intenciones in mente para la Tierra. Su opinión era que si los extraterrestres fueran tan avanzados como para ser capaces de viajar de un sistema solar al otro, entonces deberían de ser socialmente avanzados y amantes de la paz. Las ansias de Matthews por continuar experimentando con el Teslascopio produjeron la llamada “era moderna de los OVNIS”. Durante los años cincuenta, contactados como George Adamski y Howard Menger, escribieron libros y dieron conferencias a creyentes ansiosos sobre los hermanos espaciales, que eran como dioses. Estos ocupantes de los OVNIS afirmaban ser de casi cada planeta en el sistema solar, siendo Venus y Marte los más frecuentes. Los hermanos espaciales predicaban una forma de “Religión Espacial de la Nueva Era”, con descripciones utópicas de sus mundos y la denuncia de la agresividad de la humanidad. Tesla se habría sentido ciertamente reivindicado en sus afirmaciones si hubiera vivido lo suficiente para experimentar la era moderna de los OVNIS. Él menciona en sus diarios sus frustrantes intentos para interesar al gobierno o al ejército acerca de sus teorías. Al parecer, las cartas de Tesla se quedaron sin respuesta. Permanece la interrogante de si sus idear fueron o no fueron seriamente consideradas, o si pensaron en ellas como simplemente fruto de la mente de un loco. La evidencia circunstancial apunta a cierta expectativas previas por parte de los Estados Unidos al avistarse los primeros OVNI durante la segunda guerra mundial. Podría ser que las ideas de Tesla hubiesen tenido más impacto, aunque secretamente, de lo que Tesla alguna vez pudo imaginar. Nikola Tesla sugería que podía transmitir grandes cantidades de energía a distancias de miles de millas. “Puedo fácilmente construir un puente a Marte, y enviar un mensaje tan fácilmente como si fuese Chicago”. Robert A. Nelson, en su artículo Communicating with Mars – The Experiments of Tesla & Hodowanec (Comunicando con Marte – Los Experimentos de Tesla & Hodowanec), detalla la comunicación accidental con inteligencias extraterrestres por parte de L.G. Lawrence, el gerente del Instituto ECOLA. Estas comunicaciones podrían ser los mismos tipos de señales recibidas por Tesla en Colorado Springs en 1899. El 29 de octubre de 1971, mientras se hacían experimentos con el RBS [Detector Biológico Remoto] en el condado de Riverside, California, el complejo transductor de campo interceptó una serie de aparentes señales inteligentes (discretos intervalos de pulso) mientras apuntaba a la constelación de la Osa Mayor. El fenómeno continuó durante más de 33 minutos. Un fenómeno similar fue observado el 10 de abril de 1972. Las aparentes señales, aparte de volverse más débiles, parecían ser transmitidas a grandes intervalos, extendiéndose durante semanas y meses, posiblemente incluso años. Fue observada una débil señal de tipo binario. Se producían Intervalos entre rápidas series de pulsaciones lineales, durante períodos de tres hasta diez minutos.

Al estar su equipo blindado a la radiación electromagnética y encontrado libre de anomalías internas, fueron favorecidas las señales de comunicación interestelar de tipo inteligente. Al parecer, la parte auditiva de la señal era desagradable de escuchar. No obstante, después de múltiples reproducciones, el sonido parecía producir un tipo de encantamiento al oyente. Esto fue atribuido a una adaptación psico-acústica. La cinta contenía cortas e incrementadas series de oscilaciones profundas, armoniosas, semejando modulaciones de fondo. Un carácter inteligente del pulso fue aplicado en discretos patrones de espaciamiento y evidentes repeticiones de secuencias, acompañados por un ruido gaussiano altamente atenuado. El ingeniero eléctrico Greg Hodowanec ha desarrollado una teoría de Cosmología Ritmosónica. El también experimentó con un Detector de Ondas Gravitacionales (DOG) de su propio diseño. El aparato detecta “modulaciones coherentes” en radiación de microondas. Hodowanec publicó su primer informe para el SETI sobre Señales Gravitacionales, usando su DOG (según Radio Astronomía, abril de 1986): “La ventaja de una posible técnica gravitacional para SETI sobre la radio técnica es principalmente la del tiempo de ‘propagación’ para estas señales. Las ondas de radio viajan a la velocidad de la luz, pero las señales gravitacionales (según las teorías del autor) son esencialmente señales instantáneas. Otra ventaja de la técnica gravitacional es la simplicidad de la instrumentación requerida… Los detectores de ondas gravitacionales deben confiar en gran parte en la masa de la Tierra como “sombra” para habilitar la detección de radiación gravitacional. Por lo tanto, ‘objetos’ o señales ubicadas en el zenit de los observadores son detectadas mejor. Aun así, las otras áreas todavía son ‘detectables’ especialmente con la ayuda de otras ‘sombras’, tales como el sol, luna, planetas, etc. De particular interés para los observadores de SETI pudieran ser las extrañas señales gravitacionales del tipo audio que parecen venir de la región de Auriga y Perseo, en nuestra Galaxia. Estas ‘señales’ han sido ‘escuchadas’ por el autor durante años, y generalmente están en una gama de entre cuatro y cinco horas de ascensión correcta, con una intensidad pico cercana a 4.5 horas R.A. Las señales parecen ser de varios ‘tonos’”. En una carta escrita a la Revista Radio-Electrónica el 23 de Julio de 1988, Hodowanec menciona un contacto definitivo con una fuente extraterrestre: “En esta fecha, por la mañana, desde las 7:30 a las 7:38 A.M. (EST), yo grabé las siguientes señales, al parecer en Clave-Morse, parecido a pulsos: AAAARARTTNNNNKCNNN EEEENENNTTTNEEEEEA EERKENNETE EA AAAE EENTTKNTNTSESESESEMNA SESESESESESESESE SE. Como usted podrá ver, esto no parecen ser solamente pulsos al azar, sino señales SE, que son más dominantes y parece haber posiblemente una señal de identificación. Estas señales son captadas en detectores blindados 1/f, siendo escalares (gravitacionales) en su naturaleza. Las señales (si fuesen extraterrestres) vinieron de la región Auriga-Perseo, cerca de mi zenith, o de la región de Bootes, debajo de mi posición en la Tierra. Todavía no puedo descartar que solamente sean debido a los movimientos de núcleo terrestre, de alguna clase muy parecida a las señales de clave de Morse, o aun la posibilidad de que sean hechas por el hombre”. A julio de 1988, Hodowanec confirmó las afirmaciones de Tesla, al anunciar en “Algunos Comentarios sobre las Señales marcianas de Tesla”: Tales señales están siendo recibidas ahora con simples detectores de señales del tipo escalar modernos… coherentes modulaciones están siendo ‘escuchadas’ en radiación de fondo [microondas]. Las ondulaciones más dominantes son tres pulsaciones (código S), levemente separados en el tiempo, al igual que sucedió a Tesla. En ocasiones, los códigos equivalentes para una E, N, A, o K, son también escuchados, pero la respuesta más persistente es SE, SE, etc. Cualquier detector de ruido del tipo 1/f responderá a esta modulación de fondo. Sin embargo, el experimentador deberá tener cuidado en no estar creando estas respuestas a nivel ‘local’ por su propia cuenta u otra acción local. Por ejemplo, los detectores también responderán a los latidos del corazón, respiración, movimientos locales, así como posibles efectos psíquicos. Los detectores son fáciles de hacer y el experimentador deberá reproducir fácilmente estos resultados.”

Información adicional de Hodowanec fue liberada en una Nota de Información Cosmológica (10-13-88): “Desde principios de agosto de 1988, fue observado que aparentemente existían ‘señales inteligentes’ en estas modulaciones [de radiación de fondo de microondas]. Puede decirse que la inteligencia estaba presente en forma de comunicación tipo digital; por ejemplo, unos y ceros. Este tipo de comunicación puede haber sido escogida por este ‘comunicador desconocido’ por ser conductor de la señalización de la forma de gravedad longitudinal del ‘movimiento de masa’, así como un sistema universal fácilmente reconocible…. Estas ‘señales’ fueron observadas ser similares a los símbolos más simples del Código Internacional Morse, principalmente porque es la forma más simple de presentar información en forma de pulsaciones… La primera evidencia contundente de que el mensaje anterior puede haber sido interceptado por este comunicador desconocido fue cuando el 29 de agosto de 1988, un fuerte y repetido mensaje fue respondido con un mensaje que finalizaba con las series SE. Se observaron más evidencia de intentos de comunicación. Hasta ahora han sido recibidos suficientes ‘mensajes’ para indicar que quizás hubo un serio intento de contactar con este autor por algún ‘comunicador desconocido’. Aunque no hay que descartar que este comunicador pueda ser algún experimentador terrestre, existe la posibilidad de que el comunicador puede ser ‘extraterrestre’ Puesto que los mensajes actualmente aparecen principalmente al mediodía, puedan estar viniendo de una fuente concreta en el espacio. Se cree que provienen de la constelación Andrómeda. También hay alguna posibilidad que este comunicador ‘extraterrestre’, esté en nuestro sistema solar, tal vez en Marte. Pero no parece que esté más allá de nuestra propia Galaxia o Grupo Local de Galaxias. Este mismo comunicador pueda haber estado tratando de contactarnos desde finales del siglo XIX, cuando Nikola Tesla reportó la intercepción de señales escalares de tipo S. En febrero de 1989, Hodowanec escribió un informe diciendo: “Sin entrar en detalles de cómo se determinó esto, seres extraterrestres pueden estar en Marte“. Esto, a pesar de la negación de la NASA en aquel tiempo de cualquier forma de vida en Marte. Esta posibilidad ha sido recientemente indicada por Hodowanec, debido al aparente rastreo de la Tierra por Extraterrestres. Según afirma: “Los extraterrestres, por supuesto, siempre supieron que yo estaba en la Tierra, pero ahora se ha confirmado que el comunicador está en el 4º planeta desde del sol, es decir Marte….. Los ET en Marte están, al parecer, mucho más avanzados de lo que estamos aquí en la Tierra y pudieran haber visitado y colonizado antes la Tierra. Pero, ¿quiénes son sus posibles descendientes? Es todavía un misterio en dónde puedan estar viviendo los ET en Marte. Posiblemente subterráneamente, cerca de las regiones polares. Y también la razón por la que los ET no usan métodos de señalización en onda EM. ¿Será quizás porque Marte tiene ahora un ambiente tan hostil que los ET deben haber desarrollado una muy sofisticada civilización subterránea que no permite sistemas de radiación EM?.

En su Flash Marciano Número Uno (3/28/89) y Número Dos (3/30/89), Hodowanec notificó a otros colegas que: “Como resultado de las comunicaciones continuas de señales entre los laboratorios GH y los marcianos, los siguientes hechos extraordinarios han salido a la luz. Los intercambios están haciéndose ahora en términos de cortas palabras en código en ‘inglés’, para ciertos artículos. Por ejemplo, los marcianos ahora entienden que CARA significa la cara humana, HOMBRE (man) significa la persona humana, Tierra ahora significa nuestro planeta, y Marte significa su planeta. Ellos originalmente trataron alguna terminología suya conmigo, pero se rindieron, excepto cuando tuvo sentido para mí. Por ejemplo, ahora yo se que TTT al final de sus nombres significa persona, y OOTTAEERR es su nombre para el 10º planeta!”. En una nota a pie de página, escrita a mano, Hodowanec informó a Nelson que el nombre Marciano es “AAAAAATTT“: “Él parece ‘comprender’ mis mensajes, aunque yo haya tenido que repetirlos de varias maneras para que el pudiera ‘ver’ el significado. Las comunicaciones entre los Laboratorios GH y una inteligencia marciana ahora continúan con creciente progreso, puesto que hemos podido establecer más de 50 expresiones simples (la mayor parte en inglés simple) para muchas de las ‘ideas’ comunes que tenemos. El marciano AAAAAATTT es extremadamente receptivo, relacionando mi terminología en ingles a observaciones en común Tierra-Marte. El comunicante de Marte también ha confirmado que ellos son también ‘hombres’ con una ‘cabeza’, que tienen dos ‘ojos’ y ‘ven’. También, ellos tienen un ‘cuerpo’ con dos brazos que tienen cinco dedos en cada una. También ellos tienen dos piernas con dos pies que tienen cinco dedos cada uno. Yo no he podido verlos para confirmar si tienen nariz y boca en la cara, pero eso pudo confirmarse hace poco, puesto que estas características aparecen en la CARA. Probablemente el hecho más significativo es que los hombres de la Tierra son como los hombres marcianos. Cada vez parece más claro que Marte ha colonizado la Tierra en el pasado remoto. Esto podría ser verdad, puesto que nosotros en la tierra realmente nunca hemos encontrado el ‘eslabón perdido’ entre los homínidos de la Tierra y los humanos”. En una carta escrita en marzo de 1989 a Robert Nelson, Hodowanec afirma que: “Generalmente, nuestros contactos están limitados a 20 o 30 minutos… puesto que parece haber otros ETs interesados en unirse, por lo que hay alguna interferencia después de un rato. Algunos de estos otros ETs usan métodos de comunicaciones tales como tonos que parecen ser voces guturales. Estos ET son probablemente más avanzados de lo que somos en la Tierra. Cuando yo envié el símbolo Pi con cinco decimales, él devolvió inmediatamente Pi con siete decimales. Nosotros habíamos discutido nuestro sistema solar como de nueve planetas, pero los ET contestaron que diez planetas, llamando al 10º Planeta Oottaeerr. Al preguntar sobre esto, el ET siguió confirmando la existencia de un décimo planeta. Él ahora conoce los otros nueve planetas por sus nombres terrestres. También confirmó que Marte tiene dos lunas, la Tierra una y que Júpiter tiene nueve lunas principales. Estos contactos se están volviendo cada vez más interesantes y el ET parece estar ansioso de continuarlos. No obstante, yo no puedo pasar demasiado tiempo con el… Yo soy solamente una persona aquí comunicándome con él, mientras que el resto de la Tierra actualmente no reconoce la existencia de ninguna vida en Marte. Ya he tenido más de 100 contactos con el ET, y puedo encontrarlo a cualquier hora, día o noche. También hemos establecido algunos códigos simples para los reconocimientos, para luego seguir y responder. Mientras usamos estos simples códigos en muchos contextos, tanto ET como yo ahora podemos entender en qué contexto están siendo usados. Los marcianos son, al parecer, una civilización más avanzada, ya que ellos son los que generan el ‘rayo oscilado modulado’, que ahora está rastreando mi ubicación en la tierra y es el medio para nuestras comunicaciones. El rayo tiene 15 millas de diámetro aquí en la Tierra, pero solo unas pulgadas en Marte.

Hay, al parecer, un ‘equipo’ en Marte que está involucrado en estos contactos. El contacto original, ET Número Uno, con quien yo establecí la relación inicial es, al parecer, el que tiene más conocimientos. Los otros, que ‘sirven’ en la estación de Marte parecen tener menos conocimientos y algunos solamente solicitan o reconocen una transmisión. Marte está más interesado en continuar estos contactos. Los intercambios son hechos de muchas variadas maneras, que no pueden predecirse fácilmente. También uno puede reconocer la marca del que transmite estos códigos. Por ejemplo, ET Número Uno siempre envía letras o números claros y se identifica a sí mismo y a mí de alguna manera. Los otros ET de Marte usualmente no lo hacen. Estos contactos son realmente el resultado de mis experimentos de comunicación gravitacional, y así un resultado directo de la Cosmología Ryhsmonica. Y por fantástico e irreal que esto pueda parecer, es real, y si también es confirmado por más personas será una importante piedra angular en la historia de la humanidad! Quizás, si alguno de ustedes finalmente ‘escucha’ las modulaciones de un fondo de ruido 1/f, ¿podría usted tratar de establecer sus propios contactos?. las comunicaciones gravitacionales son instantáneas y requieren poquísimo gasto de energía, al contrario de los experimentos de Tesla”. Aunque los críticos de Tesla se reían ante esta creencia de que podría haber recibido transmisiones de radio de Marte, los astrónomos y otros científicos del tiempo de Tesla estaban especulando abiertamente sobre la posibilidad de vida inteligente en Marte. Así que, ¿Es tan extraño considerar que alguien estaba enviando señales a la Tierra desde Marte? Tesla nunca se rindió a la idea de comunicarse con otros mundos. En 1931, en ocasión de una entrevista para la revista Time, dijo lo siguiente: “Yo creo que nada puede ser más importante que la comunicación interplanetaria. Ciertamente tendremos algún día la certeza de que hay otros seres humanos en el universo, trabajando, sufriendo, luchando, como nosotros. Ello producirá un efecto mágico en la humanidad y formará la base de una hermandad universal que durará tanto como la misma humanidad.”. Desde que el primer hombre miró hacia los cielos, el brillo y resplandor de Marte ha sido un objeto de fascinación para generaciones de observadores de las estrellas. Los babilonios dijeron que el planeta era Nergal, dios de la Guerra. Para los griegos, Marte era su dios, Ares. El dios romano, Marte, asumió muchas de las características y mitos de Ares, y fue el segundo dios en jerarquía en el panteón romano. Marte amaba la violencia y la lucha. Según Homero, aun Júpiter, el padre de Marte reconoció la mala actitud de su hijo, diciéndole: “De todos los dioses del Olimpo, encuentro que tú eres el más desagradable, ya que solamente disfrutas de la violencia, guerra y batallas. Tienes una disposición malvada y obstinada”.

Nínive (en acadio: Ninua) fue una importante ciudad asiria, cercana a la actual Mosul en Irak. Descrita en el Libro de Jonás como “ciudad grande sobremanera, de tres días de recorrido” (Jonás 3:3). Se encuentra en la orilla oriental del Tigris, a lo largo del cual se extiende a lo largo de 50 kilómetros, con una anchura media de 20 kilómetros o más desde el río hasta las colinas del este. Toda esta extensa área es ahora una inmensa zona de ruinas. Situada en la confluencia entre el río Tigris y el Khosr, Nínive era un importante punto de paso de las rutas comerciales que cruzaban el Tigris. Ocupaba una posición central en las rutas entre el Mediterráneo y el Índico, uniendo así el Este y el Oeste, recibiendo influencias y riqueza de muchos lugares. Llegó a convertirse en una de las más grandes ciudades antiguas de la historia. Nínive es mencionada por primera vez alrededor de 1800 a. C. como un templo dedicado a Ishtar, en buena parte responsable de la temprana importancia que adquirió la ciudad. No hay demasiadas evidencias para decir que Nínive fuera construida por completo por los reyes asirios durante el segundo milenio a.C. Cuando Senaquerib convirtió a Ninua en la capital del reino a finales del siglo VIII a. C. (antes lo fue brevemente Dur Sharrukin), ésta ya era un antiguo asentamiento. Los nombres de monarcas posteriores como Salmanasar I o Tiglath-Pileser I han aparecido en la acrópolis; ambos fueron activos constructores de Assur y el primero de ellos fundó además Nimrud (Calah). Nínive tuvo que esperar hasta los neoasirios, particularmente a partir de la época de Asurbanipal II en adelante, para alcanzar un desarrollo urbanístico mucho mayor. A partir de entonces, sucesivos monarcas mantuvieron y fundaron nuevos palacios, así como templos dedicados a los dioses Sin, Nirgal, Inanna, Shamash, Ishtar, y Nabu de Borsippa. Fue Senaquerib el que hizo de Nínive una ciudad realmente magnífica (700 a. C.). Diseñó amplias calles y plazas y construyó el famoso “palacio sin rival“, cuyo plano ha sido recuperado en gran parte, de unos 200 por 210 metros. Tenía unas 80 habitaciones, muchas de ellas repletas de esculturas en sus paredes. Gran parte de las tablillas de Nínive se encontraron aquí; algunas de las principales entradas estaban flanqueadas por toros con cabeza humana. En ese tiempo el área total de Nínive, ocupaba unos 7 km² y 15 grandes puertas franqueaban el paso en sus murallas. Un elaborado sistema de 18 canales llevaba el agua desde las colinas hasta Nínive. Se han encontrado también algunas partes de un magnífico acueducto erigido por el mismo rey en Jerwan, a unos 40 km de distancia. El esplendor de Nínive duró poco. Alrededor del 633 a. C. el Imperio Asirio empezó a dar muestras de debilidad y los medos atacaron Nínive. Estos volvieron a atacar, esta vez junto a Babilonia y Susa, en 625 a. C.En 612 a. C., nuevamente, babilonios y medos se volvieron a reunir para el asalto de la ciudad. El asedio duró 3 meses, durante los cuales se emplearon todo tipo de tácticas, como desviar el curso del río Khosr o atacar a la vez por varios flancos para debilitar la defensa asiria. Finalmente, el ataque final se produjo por el cauce ya seco del río. Nínive cayó y fue arrasada hasta los cimientos. El imperio asirio llegó a su final, y los babilonios y medos se repartieron sus provincias.

Después de gobernar durante más de seis siglos, desde el Cáucaso y el Caspio hasta el Golfo Pérsico, y más allá del Tigris hasta Asia Menor y Egipto, la ciudad desapareció como un sueño.Posteriormente a las excavaciones del siglo XIX, los conocimientos sobre el gran Imperio Asirio y su magnífica capital eran casi nulos. Vagos indicios nos llevan a pensar en su poder y grandiosidad, pero definitivamente sabemos muy poco sobre Nínive. Otras ciudades ya muertas, como Palmira, Persépolis o Tebas, dejaron tras de sí ruinas para marcar sus emplazamientos y mostrar su antiguo poder; pero de la imperial Nínive incluso su extensión era una mera conjetura. En la época del historiador griego Heródoto (400 a. C.), Nínive ya era parte del pasado. Y cuando el historiador Jenofonte pasó por el lugar en su Anábasis, incluso el nombre de la ciudad había sido olvidado. Había desaparecido de vista, y nadie sabía de su importancia. Nunca más se levantó de sus ruinas. En la actualidad, el emplazamiento de Nínive se encuentra señalado por dos grandes montículos, llamados Kouyunjik y Nebi Yunus (“Profeta Jonás” ) así como por los restos de su muralla (una circunferencia de unos 12 km). El primer montículo (Kouyunjik) ha sido explorado en profundidad. Sin embargo, en el otro montículo no se han hecho demasiadas excavaciones debido a la presencia de un santuario musulmán dedicado al profeta Jonás en ese lugar. En el siglo XIX, el cónsul francés en Mosul empezó a buscar en los grandes montículos que había en la otra orilla del río. Los árabes que empleó en esas excavaciones, para su sorpresa, llegaron a una edificación en el montículo de Khorsabad. Investigaciones posteriores del edificio demostraron que se trataba del palacio real de Sargón II, en el cual se exploró en profundidad en busca de esculturas y otras reliquias. En 1847, el joven aventurero británico Sir Austen Henry Layard exploró las ruinas. En el montículo Kouyunjik redescubrió el palacio de Senaquerib, que tenía 71 habitaciones y colosales bajorrelives. También desenterró el palacio y la famosa biblioteca de Assurbanipal que contenía 22.000 tablillas. El estudio de la arqueología de Nínive revela el poder y la gloria de la antigua Asiria durante los reinados de Esarhaddon (681-669 a. C.) y Assurbanipal (669-626 a. C.). Los trabajos de exploración los siguieron Botta, George Smith y otros, en los montículos de Nebi Yunus, Nimrud, Kouyunjik y Khorsabad, y numerosos objetos asirios fueron exhumados y trasladados a museos europeos. Se descubrieron multitud de palacios, con sus decoraciones y losas esculpidas, revelando la vida y costumbres de este antiguo pueblo, sus formas de guerra y paz, de religión, el estilo de su arquitectura y la grandeza de sus monarcas. Las calles de la ciudad han sido exploradas y se han descifrado las inscripciones en los ladrillos, tablillas y figuras esculpidas. Con ello, los secretos de su historia han podido ser revelados. El más importante de los recientes descubrimientos es la biblioteca de Assurbanipal. Contenía unas diez mil tablillas en cuneiforme en las que se describía la historia, leyes y religión de Asiria. Esto hace que sea uno de los mayores tesoros de la literatura del mundo antiguo. La biblioteca contenía también antiguos documentos acadios, que son los documentos existentes más antiguos jamás encontrados, probablemente de la época de Sargón de Acad. En algunas de las tablillas se hacía mención al posible uso de algo similar al Tornillo de Arquímedes para elevar el agua, junto a otras tablillas que hablaban de jardines. Eso trae la hipótesis de Nínive como un posible emplazamiento de los míticos Jardines colgantes de Babilonia.

En las tablillas se narra cómo el Rey Eitan, quien vivió hace unos 5,000 años, fue llevado como invitado de honor en un barco volador, en forma de un escudo, el cual aterrizó en un cuadrado detrás del palacio real, rotando, rodeado por un vórtice de llamas. De la nave voladora bajaron hombres altos, rubios de piel oscura, vestidos de blanco, hermosos como dioses, quienes invitaron al Rey Eitan a hacer un viaje. En medio de un torbellino de llamas, el Rey Eitan fue tan alto que la Tierra con sus mares, islas, continentes, apareció a sus ojos como “una rodaja en una canasta”. El Rey Eitan en la nave voladora alcanzó Marte, Venus y la Luna. Después de dos semanas de ausencia, la nave voladora se deslizó sobre la ciudad (Nineveh) y aterrizó rodeado por un anillo de fuego. El Rey Eitan descendió con algunos hombres rubios quienes se quedaron como sus huéspedes durante varios días. De todos los planetas en el sistema solar, además de la Tierra, se pensaba que Marte era el más probable de albergar vida inteligente. La cultura popular en forma de literatura, radio y películas reflejan tales creencias. En 1659, el astrónomo holandés, Christiaan Huygens (1629-1695) usó un telescopio de su propio diseño y dibujó el primer bosquejo de Marte. Huygens también grabó la primera característica verdadera de Marte, una mancha grande y oscura, probablemente Syrtis Mayor. Observando el punto en sucesivas rotaciones, el dedujo un día Marciano de 24 horas. En 1698, Huygens publicó COSMOTHEOROS, una de las más tempranas exposiciones sobre una posible vida extraterrestre en el planeta rojo. En este libro, Huygens discute lo que se requiere para que un planeta sea capaz de sostener vida, y especula acerca de marcianos inteligentes. Las teorías de Huygens estaban adelantadas a su tiempo, y científicos contemporáneos ruidosamente ridiculizaron el trabajo del astrónomo holandés, cuestionando su integridad científica y descubrimientos pasados. No fue hasta años más tarde que los descubrimientos de Huygens de Marte fueron confirmados por astrónomos usando telescopios más poderosos y sofisticados. El astrónomo británico, Frederick William Herschel (1738-1822) hizo varios estudios sobre Marte entre 1777 y 1783 usando pequeños telescopios que él mismo fabricó. Herschell observó los cambios de estación de las capas polares y sugurió que estaban hechas de nieve y hielo. El también especuló que la vegetación podría estar creciendo durante la primavera y el verano marcianos. Él equivocadamente consideró que las áreas oscuras que había visto eran océanos. Herschel creía que Marte estaba habitado. El también sentía que habían seres inteligentes viviendo en todos los planetas, aun en áreas heladas bajo la caliente superficie del sol.

Los “Viajes de Gulliver“, de Jonathan Swift, es una obra de literatura infantil o juvenil. Pero contiene unas informaciones científicas asombrosas, además de algunas situaciones realmente curiosas. Los dos satélites de Marte (el dios de la guerra), Fobos y Deimos, fueron descubiertos por el astrónomo norteamericano Asaph Hall en el año 1877. Sus nombres significan Miedo y Terror (¡!!). Lo extraño es que son descritos en la obra de Jonathan Swift, con sus parámetros exactos, en 1726, 150 años antes de su descubrimiento oficial. En la tercera parte de los “Viajes de Gulliver“, se describe los dos satélites de Marte, por boca de Gulliver, y da sus coordenadas con una precisión sorprendente: Leemos en el texto de Swift: “Han descubierto (se refiere a los científicos tripulantes de la gigantesca “isla volante” que recogieron a Gulliver), dos estrellas interiores o satélites, que giran alrededor de Marte, del que el más próximo se encuentra de su centro a tres veces exactamente de su diámetro y el más alejado a una distancia de cinco veces el mismo diámetro“. Estas medidas son completamente exactas. Gulliver proporciona muchos más datos, que no detallamos, pero que son tan correctos y precisos como los anteriores. Pero la pregunta que hay que hacerse es ¿cómo llegaron esos datos a Jonathan Swift 150 años antes del descubrimiento oficial de los satélites de Marte? Pues bien: las informaciones sobre los satélites de Marte fueron dadas a Gulliver por los tripulantes de la “Isla Voladora“. ¿Tripulantes de un Ovni?. Y éstos ¿cómo lo sabían?. Y por si fuera poco le dijeron a Gulliver que ellos eran marcianos, que venían del “Planeta Rojo“. Gulliver (Swift en este caso) tuvo información que “alguien” le hizo llegar. Informaciones que han resultado ser ciertas. La única duda que subsiste es saber quién era ese alguien. ¿Extraterrestres? Marte ha sido siempre enigmático por naturaleza. El astrónomo italiano Schiaparelli en 1877, creyó ver unas líneas transversales que surcaban el planeta y que él asoció a gigantescas obras de ingeniería, y las identificó como “canales”. Percival Lowell pensó que aquellos canales eran construcciones de los últimos habitantes del planeta que trataban de subsistir en un mundo agonizante, dónde el agua era ya muy escasa. Y finalmente, en una de las fotografías de la región marciana de Sidonia, aparecen unas formaciones muy similares a las pirámides egipcias y, lo que es más asombroso, también parece verse reflejado un rostro con rasgos casi humanos, parecido a la Esfinge. Y una última cuestión sobre los satélites marcianos. El astrofísico Josiph Schlowski sostiene que Fobos es un satélite hueco, ya que su peso no correspondería a su tamaño. Según los conocimientos actuales, no existe en el Universo ningún cuerpo planetario que sea hueco. Exceptuando, claro, que sea artificial. La edición del 13 de abril de 1892 del periódico Spectator llevaba un artículo titulado “Telegrafiando a Marte con señales solares”. Este fue uno de los primeros artículos que trataban con las dificultades de la lengua involucrada en comunicarse con los marcianos. El artículo señala que la información matemática puede ser intercambiada, pero cuestiona cómo comunicar conceptos abstractos, tales como “¿Cómo hemos de preguntar si los marcianos tienen ingenieros y barcos, luces eléctricas y glaciales, cinco sentidos o cabeza y pies?”.

Ese mismo año, Nicolas Camille Flammarion publicó el primer volumen de su enciclopedia “Planete Mars”. Flamarion sugirió que el magnetismo natural de la Tierra pudiera estar en peligro de propagar sonidos a través del espacio para comunicarse con formas de vida en Marte. Tal como antes hemos dicho, en 1877, Giovanni Shiaparelli observó y dibujó lo que el refirió como canales en la superficie de Marte. Los dibujos de Shiaparelli eran notablemente detallados y pronto atrajeron la atención mundial. A principios de los 1900s, el astrónomo de Boston, Percival Lowell corroboró y mejoró los bosquejos de Shiaparelli. Con su pequeño telescopio, Lowell tomó fotografías de Marte que parecían confirmar la existencia de canales. Percival creía que Marte estaba cubierto con un intrincado sistema de canales, no de agua sino que de hileras de vegetación a lo largo de un sistema subterráneo de irrigación. La teoría en ese tiempo era que el abastecimiento de agua principal en Marte venía de las capas polares de hielo. Al derretirse con la estación distribuiría lentamente el agua por el planeta moribundo a través de una red de canales subterráneos. En 1954, cuando Marte hizo una de sus aproximaciones a la Tierra, la Sociedad National Geographic y el Observatorio de Lowell hicieron arreglos para la primera “Patrulla Marciana” mundial. Este esfuerzo, dirigido por el Dr. Earl Slipher del Observatorio Lowell, intentó conseguir mejor información y fotografías de las características en la superficie de Marte. Los resultados, una vez más, parecían mostrar lo que parecían ser líneas principales de canales a través de la superficie de Marte, así como evidencia de vegetación que parecía crecer y luego retirarse y desaparecer en conexión con les estaciones marcianas. Noticias de las fotografías fueron filtradas a revistas sobre astronomía, tales como Sky&Telescope, pero los resultados del largamente esperado anuncio público de las “Patrullas Marcianas” jamás llegó. En un artículo titulado The Truth About Mars (La Verdad Acerca de Marte), escrito en 1956, el autor, Ernest L. Norman afirmó haber contactado a los habitantes del planeta Marte. En su artículo, Norman afirma que pasaba una hora cada tarde en estado de meditación, y que debido a sus meditaciones, fue contactado en febrero de 1955 por un hombre de Marte. “Después de presentarse como Nur El, le explicó que era del planeta Marte, y que si yo lo deseaba podría ir allá con él, a su ciudad (en vuelo astral) y que él sería mi guía personal. Explicó que su gente estaba muy deseosa de aclarar algunos de los supuestos misterios de Marte. Nuestro viaje allá es cuestión de fracción de segundos, pues no se utiliza ni se necesita una nave. Llegando a la superficie de Marte, de repente tomamos conciencia del terreno extremadamente rugoso, colinas rocosas y planicies arenosas que se extienden sin fin alrededor nuestro. Nur El explica que la ionosfera es muy delgada, lo cual deja la superficie casi desprotegida de los rayos beta, gamma y cósmicos. Esta alta concentración de rayos ionizan la muy enrarecida y gaseosa atmósfera, y junto con corrientes termales, crea fabulosas tormentas de polvo. También hay una capa de polvo muy fina en la ionosfera, lo cual ayuda a crear la apariencia rojiza del planeta. También hay un cierto número de volcanes, tres de los cuales son de un tamaño muy grande; uno de estos fue solo visible en el horizonte, arrastrando una fina cortina de humo desde su cono truncado. También se explicó que ya que Marte tiene solamente siete grados de inclinación en su eje, no hay mucho cambio estacional. El agua es muy escasa en este planeta árido y la mayor parte de las precipitaciones caen en los polos. La vegetación también es escasa.”.

Norman continúa su sorprendente historia diciendo, “En Marte las ciudades son todas subterráneas y están interconectadas con enormes tubos ovales de metal, de trescientos a quinientos pies de diámetro. Son estos tubos los que han confundido a los astrónomos en la Tierra. Algunos creen que son canales de diseño inteligente para transportar la escasa agua a través del planeta. Las arenas cambiantes del desierto a menudo los cubren y descubren, lo cual conduce a una confusión adicional, puesto que parecen aparecer y desaparecer. La gente de Marte es más pequeña que la de la Tierra, con un promedio de cuatro pies y seis pulgadas en altura y son de apariencia algo mongol. Los marcianos originalmente emigraron a Marte en una nave espacial desde un planeta moribundo, hace más de un millón de años. Ellos también vinieron a nuestro planeta y crearon una colonia, pero la encontraron difícil de mantener. También fue explicado por Nur El que esta colonia evolucionó hasta convertirse en nuestra actual raza china. Los marcianos le explicaron a Norman que hace más de 100.000 años Marte era muy parecido a la Tierra. Había aire, agua y una abundancia de vida de plantas y animales. En aquel momento, a través de su ciencia oculta y también con sus telescopios superiores, ellos vieron, en alguna parte del espacio, que tenía lugar un cataclismo. Un sol gigante se incendió como una nova y luego explotó. Grandes pedazos salieron disparados hacia el especio en diferentes direcciones. Cada pedazo era un “sol atómicamente ardiente”, más pequeño. Fue determinado, en base a cálculos, que uno de esos pedazos ardientes pasaría muy cerca de nuestro sistema solar. Los marcianos tenían las opciones de quedarse en Marte o emigrar a otro planeta fuera de nuestro sistema solar. Después de una búsqueda, encontraron que no había otro planeta disponible que fuera adecuado. Así, se decidió una alternativa. Ellos construyeron ciudades subterráneas. Después de que el cataclismo golpeara el sistema solar, Marte quedó diezmado y quemado. La Tierra también sufrió, ya que hubo grandes terremotos y olas gigantes al cambiarse drásticamente la órbita terrestre y su eje”. La historia de Ernest Norman, similar a la de otros escritos esotéricos de ese tiempo, es interesante por sus observaciones sobre las condiciones climáticas de Marte, que no eran conocidas por los científicos a mediados del siglo XX. Su afirmación referente a volcanes en Marte fue verdaderamente profética, considerando que en el tiempo en que su artículo fue escrito Marte no era considerado como sísmicamente activo. Con los avances en los cohetes espaciales, Marte se volvió uno de los primeros planetas en recibir atención, aunque no ha sido un planeta fácil de alcanzar. En noviembre de 1962, los soviéticos lanzaron una sonda a Marte, llamada Marte 1, con llegada prevista para junio de 1963. Sin embargo, solo 10 semanas antes del encuentro programado, los soviéticos perdieron contacto con la nave. Tres años más tarde los soviéticos enviaron obra sonde llamada Zond 2, que fue programada para sobrevolar Marte. Esta sonda también perdió contacto con la tierra en abril de 1965. En 1969, los Estados Unidos enviaron la sonde Mariner 7 al planeta rojo. En 1970 la sonda perdió comunicación por radio con la Tierra, se comenzó a perder su control, se vaciaron sus baterías y la velocidad de la nave se incrementó. Misteriosamente, unas pocas horas más tarde, el Mariner 7 repentinamente cesó de dar tumbos, la comunicación de radio fue restaurada y la velocidad de la nave especial regresó a la normalidad, a pesar de que su sistema estaba inoperativo. Los científicos comenzaron a hacer chistes acerca del “Gran Necrófago Galáctico”.

El término Gran Necrófago Galáctico fue acuñado por la revista Time por el corresponsal Donald Neff siguiendo los extraños eventos que rodearon el vuelo del Mariner 7. “La leyenda del Gran Necrófago Galáctico es como la leyenda del Triángulo de las Bermudas”, comentó John Casani del Laboratorio de Propulsión Jet. Los soviéticos también continuaron perdiendo sondas marcianas. El 12 de Julio de 1988, la USSR lanzó el Phobos II, un satélite no tripulado a Marte. Arribó en enero de 1989 y entró en una órbita alrededor de Marte como primera fase hacia su destino real, la pequeña luna marciana Phobos. El 12 de julio de 1989, un objeto elíptico fue detectado moviéndose hacia el satélite, segundos antes que perdiera comunicación con la Tierra. Todo indicaba que el objeto elíptico posiblemente había atacado la nave, que quedó fuera de control. El 28 de marzo de 1989, Tass, la agencia oficial Soviética, decía: “Phobos II falló en comunicarse con la Tierra, tal como estaba programado, después de completar y operar alrededor de la luna marciana, Phobos. Los científicos en el control de la misión no pudieron establecer un contacto estable por radio”. Al día siguiente, un alto oficial de la Agencia Espacial Soviética (Glavkosmos) dijo: “Phobos II está perdido para siempre, en un 99%”. El 31 de marzo de 1989, titulares enviados por los corresponsales de Moscú de la Agencia Europea de Noticias (EFE) declararon: “Phobos II capturó extrañas fotos en Marte antes de perder contacto con la base. Vremya reveló ayer que la sonde especial, Phobos II, la cual estaba orbitando sobre Marte cuando los científicos soviéticos perdieron contacto con ella el lunes, han fotografiado UN OBJETO NO IDENTIFICADO en la superficie marciana segundos antes de perder contacto”. Los científicos describieron el objeto no identificado como una delgada elipse de 20 kilómetros de largo. Se indicó que las fotos no podían ser una ilusión, porque fue capturado por dos cámaras a color diferentes, así como por cámaras de fotos de infrarrojos. Un regulador en el centro de control de Kaliningrad concluyó que la sonda estaba ahora girando fuera de control. Pareciera que algo golpeó o disparó a la sonda Phobos II. El 19 de octubre de 1989, en la revista Naturaleza, científicos soviéticos concluyeron que la nave podría estar girando porque fue impactada por algún objeto desconocido. Más recientes tentativas de alcanzar Marte también se han encontrados con misteriosas y frustrantes fallos. El 23 de septiembre de 1999, tras nueve meses de vuelo espacial hacia Marte, todo finalizó en un desastre cuando se destruyó el primer satélite interplanetario de la NASA. Se cree que el orbitador marciano entró a la atmósfera de Marte en un ángulo erróneo y se rompió o incendió en la atmósfera. El encargado del proyecto, Richard Cook, del laboratorio de propulsión de la NASA, dijo: “Creemos que la nave entró a una altitud más baja de lo que predijimos“. Diez semanas más tarde, en diciembre, la nave marciana y sus dos sondas desmontables, desaparecieron misteriosamente después de que se pensara que era una misión perfecta. La comunicación final, antes de aterrizar, indicó que estaba funcionando bien. La nave espacial abrió su antena 12 minutos antes de aterrizar para orientarse al entrar en la atmósfera marciana. Sus últimas señales de radio llegaron a la Tierra 14 minutos más tarde.

La sonda de $165 millones de la NASA estaba diseñada para entrar a través de la delgada atmósfera de Marte, en un ángulo de 12,25 grados, con un margen de error de solo medio grado. Una vez separado de su escudo de calor, desplegó un paracaídas y encendió una docena de reactores antes de aterrizar, todo ello sin contacto por radio con la Tierra. Después de aterrizar, la sonda debía haber desplegado sus paneles solares y su antena. Y unos pocos minutos más tarde envió un mensaje por radio a la Tierra. También silenciosas eran las dos microsondas electrónicas del Deep Space 2, del tamaño de una bola de baloncesto. Al descender la nave principal, estas microsondas electrónicas iban a caer en el planeta a 400 millas por hora sin que la caída fuese amortiguada por un paracaídas. Los controladores de la NASA no recibieron ninguna señal de las dos microsondas durante los intentos de contacto. Desde este día nada se ha sabido de la sonda espacial y sus micrrosondas. Mientras la NASA fue acusada de encubrir que la misión Marte estaba condenada al fracaso desde el principio debido a errores humanos, el último destino de la nave está envuelto en el misterio. Es como si alguien o algo esté deliberadamente tratando de evitar que nuestras naves espaciales lleguen a Marte. Parece absurdo, pero ¿lo es realmente? Aunque parezca ciencia ficción, se dice que en 1959 una nave marciana (lo habéis leído bien, procedente de Marte) aterrizó en las afueras de Moscú, en la Unión Soviética, donde se había preparado una reunión secreta con el Premier Soviético de entonces, Nikita Kruschew. La conferencia pretendía mejorar las relaciones de Marte con la Tierra, intercambiar conocimientos y asegurar la paz planetaria e interplanetaria. La razón por la que escogieron a la URSS para esta reunión, es una incógnita. Sin embargo, el gobierno soviético rechazó los términos del posible acuerdo. Este informe procede del Sargento Willard Wannall, de la Inteligencia del Ejército Norteamericano, quien investigó para los militares el fenómeno OVNI en Hawai durante los años cincuenta. El 24 de abril de 1964, un objeto volador metálico, de forma oval, aterrizó en un campo de una granja en el Valle de Newark, en el Estado de Nueva York, y dos seres extraterrestres salieron de la nave de unos 20 pies de largo. El granjero, Gary Wilcox, condujo su tractor hacia el objeto en un día claro y soleado. El granjero pateó el objeto metálico para asegurarse de que era real. Los dos ocupantes eran de poco más de 1,20 metros de altura y llevaban una bandeja cuadrada llena de diferentes vegetales que habían recolectado en la granja. Wilcox informó que cuando se enfrentó a los seres “robándole” sus cosechas, le dijeron:“No te alarmes, ya hemos hablado antes con personas”. Gary describió las voces como muy extrañas. Vestían ropas ajustadas de una sola pieza con apariencia metálica, sin costuras o bolsillos. No pudo ver ni sus manos, ni sus pies ni sus caras debajo de los trajes enteros espaciales. Wilcox especuló que tal vez los trajes estaban protegiendo a estos alienígenas de la atmósfera terrestre.

A preguntas de Wilcox, uno de ellos indicó: “Somos de donde ustedes conocen como planeta Marte. Solamente podemos venir a la Tierra cada dos años” y dejaron la advertencia de que la gente de la Tierra debería permanecer fuera del espacio. Ellos dijeron que estaban estudiando los materiales orgánicos en la Tierra debido a la estructura rocosa de Marte, y que no volaban cerca de ciudades porque evitaban la contaminación del aire. Wilcox les dio a los seres una bolsa con fertilizando e intercambió información sobre agricultura y las experiencias de la humanidad en los vuelos espaciales. Wilcox fue más tarde interrogado por un psiquiatra y por la policía, que lo consideraron una persona normal, veraz y sin problemas emocionales. En febrero de 1972, la diplomática de las Naciones Unidas, Farida Iskiovet, investigó, para el presidente de la Asamblea General, el fenómeno OVNI y los contactos con ocupantes. Reveló que ella había sido contactada por los ocupantes de una nave del planeta Marte. El contacto tuvo lugar en el Desierto de Mojave, California, en 1971, y apareció en los titulares del periódico más importante de Arizona, el Arizona Republic. Farida declaró que los extraterrestres le ofrecieron admitir un embajador terrestre en la Confederación Interplanetaria de nuestro sistema solar, en intercambio con un embajador extraterrestre en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Supuestamente, este fue un intento de restablecer relaciones diplomáticas con la Tierra y otros planetas que habían sido suspendidas en tiempos ancestrales, debido a la hostilidad de la Tierra. Sin embargo, los términos de este arreglo de paz no eran aceptables para el Consejo de Seguridad y este intercambio fue rechazado en una reunión secreta. Tesla puede haber sido el primero conocido en escuchar extrañas transmisiones de radio del espacio, pero ciertamente no fue el último. Algunos de los principales astrónomos han revelado que han recogido más de 100 señales de radio inexplicadas durante la observación rutinaria del espacio. Estos débiles tonos no tienen origen natural y pudieran haber sido creados artificialmente, dijeron los científicos. Ellos no descartan la posibilidad que este extraño tráfico de señales de radio pueda tener origen extraterrestre. La mayor parte de las señales han sido recogidas por radio telescopios estadounidenses, manejados por el SETI, Instituto para la búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, en Mountain View, California. Fue creado en 1988 para estudiar la radio estática en el espacio y explorarlo buscando material que pudiera ser evidencia de contactos extraterrestres. Algunos han registrados por astrónomos británicos estudiando estrellas y galaxias con el telescopio Lovell, en Jodrell Bank, cerca de Macclesfield, Cheshire. “Es tentadora la hipótesis de que por lo menos algunas de estas señales fueron verdaderamente de ETs y que desaparecieron del éter cuando los extraterrestres apagaron sus transmisores antes que pudiéramos verificar sus mensajes” dijo el Dr. Seth Shostak, científico de los programas públicos del SETI. Alternativamente, dijo, era posible que fueran simplemente el producto de alguna clase de interferencia local que no se repitió cuando los astrónomos trataron de relocalizar las señales.

El SETI tuvo científicos como Carl Sagan y recibió fondos de la NASA hasta 1993. Pero aún tiene que descubrir un patrón de señal de radio claro y repetido, que pueda confirmar la existencia de inteligencia extraterrestre en el universo. Las pocas señales oficialmente detectadas no son consideradas una buena evidencia de ETs. “Si usted pudiera escuchar la señal a la frecuencia que es recibida, sonaría como un débil silbido, un tono puro que solo podría ser hecho por un transmisor. Hasta donde sabemos, la naturaleza no puede hacer un sonido puro” dijo Dr. Seth Shostak. Cada vez que es detectada una de estas señales por un radio telescopio, una alarma alerta a los astrónomos del SETI. Pero, oficialmente, ninguna señal ha sido registrada una segunda vez, así que los científicos se han negado a hacer un estudio de su fuente o composición. “Estoy seguro que hay señales recibidas para las que no hemos podido llegar al fondo de las mismas. Por no decir que pequeños hombres verdes están tratando de comunicarse con nosotros, pero simplemente no lo sabemos” dijo el Dr. Tom Muxlow, un astrónomo británico, que declaró que Jodrell Bank había recogido cerca de seis señales aparentemente inteligentes. La posibilidad de que estas señales tengan origen extraterrestre no pueden ser ignoradas, según el premio Nobel, Tony Hewish, profesor emérito de radio astronomía en la Universidad de Cambridge. En 1967, Hewish y Jocelyn Bell, un estudiante, creían que habían encontrado evidencia de un primer contacto alienígena cuando detectaron unas pulsaciones regulares de señales de radio, viniendo de una estrella distante. “Todo tenía un aire de irrealidad. Pero durante un mes nosotros pensamos que era posible que las señales estuviesen viniendo de vida inteligente en otro planeta. Cuando los radio astrónomos recogen señales que son muy peculiares, las toman con gran precaución, pero no se puede obviar esa posibilidad” dijo Hewish. En vez de señales alienígenas, encontraron un pulsar, estrella de neutrones, un descubrimiento por el cual Hewish ganó el premio Nobel en 1974. Durante los experimentos en Colorado Springs, en 1899, Tesla comenzó a recibir señales de radio de una naturaleza altamente inusual. Más tarde escribiría: “Aunque no pude, por un tiempo, descifrar su significado, era imposible para mi pensar en ello como algo puramente accidental. Tengo la sensación creciente de que yo he sido el primero en escuchar el saludo de un planeta a otro. Algún propósito estaba detrás de estas señales”.

A pesar de sus inusuales habilidades, Tesla al principio tenía poca paciencia con aquellos que creían en poderes psíquicos o espíritus. Tesla a menudo negaba que él tuviese poderes sobrenaturales o que fuera oriundo de más allá de la Tierra. Tales alegaciones, junto con su convicción en la realidad de extraterrestres, casi seguro dañó la reputación de Tesla en los entornos científicos. Tesla frecuentemente escribió acerca de sus frustraciones con gente que quería creer que él era un ser sobrehumano. “Un gran número de seres humanos nunca son conscientes de lo que está sucediendo alrededor suyo y en su interior. Por esta razón caen millones de seres víctimas de enfermedades y mueren prematuramente. Los más comunes acontecimientos diarios les parecen misteriosos e inexplicables”. Después de su inicial recepción de señales enigmáticas de radio en 1899, Tesla trabajó durante muchos años para perfeccionar el equipo receptor y transmisor que se necesitaba para recoger mejor y traducir las posibles transmisiones extraterrestres. Al principio, las señales no eran otra cosa que sonidos rítmicos, casi como una transmisión de tipo clave de Morse. Alrededor de 1918, Tesla comenzó a recibir lo que consideraba eran transmisiones de voz, excepto que las voces que había estado registrando no eran humanas. Tesla escribió que “Los sonidos que estoy escuchando cada noche, en principio parecen voces humanas conversando en un lenguaje que no puedo entender. Encuentro difícil de imaginar que realmente estoy escuchando voces reales de gente que no es de este planeta. Debe haber alguna explicación más simple que hasta ahora no he encontrado”. En 1925, Tesla escribió que “Estoy escuchando cada vez más frases en estas transmisiones que son definitivamente en inglés, francés y alemán. Si no fuese por el hecho que las frecuencias que estoy registrando no son usadas por estaciones de radio terrestres, pensaría que estoy escuchando a gente en alguna parte del mundo hablando unos con otros. Este no puede ser el caso, ya que estas señales vienen de puntos en el espacio, más allá de la Tierra”. Tal como hemos dicho, Nikola Tesla puede haber sido uno de los primeros en recibir extrañas señales de radio, que él pensó que eran de más allá de la Tierra, pero ciertamente no fue el último. Es ahora conocido en los diarios de Charles Fort que misteriosos mensajes aparentemente de origen extraterrestre han estado siendo recibidos repetidamente por aparatos electrónicos caseros. Asombrados testigos han reportado extrañas señales emanando de televisiones apagadas o radios, así como extrañas llamadas telefónicas llenas de sonidos electrónicos y voces susurrantes.

En los primeros días de la radio, los aficionados se asombraban cuando los primitivos dispositivos repentinamente estallaban con señales claras y fuertes, mucho más poderosas que cualquier estación existente en ese tiempo. Las señales a menudo han sido explicadas como interferencias normales de radio, causadas por el tiempo u otra fuente natural. En 1965, los científicos soviéticos Gennady B. Sholomitsky, Nikolai Kardashev y I.S.Shklovskii recibieron atención a nivel mundial cuando anunciaron que habían recibido señales radiales de alguna supercivilización en el espacio. Estas señales, dijeron, eran ordenadas e indicativas de inteligencia interplanetaria. Más adelante, otros radio astrónomos descubrieron que estas señales venían de cuerpos celestes que ahora conocemos como quásares. Otras extrañas señales de radio no han sido tan fácilmente explicadas. El Dr. Hugh Mansfield Robinson, durante experimentos de radio, en 1921, recibió señales inteligentes en la longitud de onda de treinta mil metros. Ernest B. Rogers, el ingeniero a cargo de la prueba se sintió obligado a declarar que, “las señales eran de origen extraterrestre, ya que no habían instrumentos de transmisión de este potencia en la Tierra en ese tiempo”. En 1939, un radio astrónomo aficionado llamado Grote Reber reportó estar recibiendo fuertes señales tipo Morse del espacio. Él había construido una antena de treinta pies en Wheaton, Illinois, y dijo que a menudo escuchaba las señales durante ocho horas. Parecían venir de un lugar específico en el espacio. Ninguna de estas tempranas y misteriosas señales ha sido explicada. Tal vez la verdad ha sido mantenida en secreto. Según los diarios personales de Tesla, extrañas transmisiones de voz escuchadas a través de su receptor especial de radio, discutían sobre el calentamiento del planeta. Tesla también tuvo la impresión de que las misteriosas voces estaban favoreciendo este calentamiento y que pudieran realmente haber acelerado el proceso, mediante el desarrollo del motor de combustión interna. Tesla puede muy bien haber sido el primer humano en conocer lo que hoy en día referimos como “Calentamiento Global” y “Efecto Invernadero”. Tesla, convencido de que las voces que estaba recibiendo eran de una fuente hostil extraterrestre, comenzó un plan para desarrollar un medio de energía que no usara la quema de madera o los combustibles fósiles. Una fuente de energía que fuera limpia e ilimitada y que prevendría de contaminantes hechos por el hombre, que llenaran la atmósfera y causaran la retención del calor del sol. Nikola Tesla se volvió consciente, a comienzos del siglo XX, de que el planeta se estaba calentando, tanto que en las primeras décadas del siglo XXI consideraba que la Tierra sería casi inhabitable para la especie humana. La fuente de información de Tesla eran las extrañas voces que estaba registrando en su receptor de radio, especialmente adaptado. ¿Tal vez voces procedentes del futuro o del pasado? Estas misteriosas transmisiones de voz fueron el resultado de la investigación de Tesla sobre las extrañas señales de radio que el recogió durante sus experimentos en Colorado Springs durante 1899. Para entonces Tesla había mejorado su equipo receptor para permitirle recoger transmisiones de voz. Sin embargo, estas voces estaban siendo escuchadas en frecuencias que se suponía no estaban habilitadas para esta clase de transmisiones. Pero, sin embargo, allí estaban. Tesla escribió que estas voces eran de hombres de otros mundos. Y añadía, sorprendentemente, que pertenecían a hombres que habían vivido en la tierra alguna vez en su prehistórico pasado, que habían desarrollado la tecnología para colonizar el espacio próximo y que estaban todavía interesados en los habitantes del planeta Tierra que habían dejado atrás.

Estos hombres habían colonizado el planeta Marte y mantenían bases en la luna. Otros habían ido más lejos en el espacio, fuera de nuestro sistema solar, a explorar la Galaxia. Habían decidido que la Tierra iba a convertirse en una reserva, por así decirlo, para permitir que la naturaleza retomara su curso y para que evolucionaran nuevas especies que llenasen el vacío dejado por la partida de sus antiguos habitantes. Sin embargo, algunas cosas no fueron dejadas solamente al azar de la naturaleza. Aquellos antiguos hombres decidieron dejar atrás algunas muestras de sí mismos en la forma de nuestros remotos ancestros. La descripción de Tesla del “re-sembrado” del planeta Tierra con homínidos inteligentes suena mucho a manipulación genética, tal como indican los antiguos mitos Sumerios. Esto podría explicar porque los informes sobre ocupantes de OVNIs, de supuesto origen extraterrestre, indican un parecido tan grande con nosotros. La mayoría de los contactos con seres que salen de los OVNIs, hablan de su apariencia parecida a la humana. Con muy pocas excepciones, todos los supuestos extraterrestres poseen rasgos muy humanos. Una cabeza con dos ojos, una nariz y una boca, dos brazos, dos manos con cinco dedos cada una, dos piernas y pies. Muchos han sido reportados ser tan humanos en su apariencia que son indistinguibles de los humanos normales. Tal vez esto sea porque en realidad son humanos, los humanos de la antigüedad. Tesla murió antes de la oleada de OVNIs después de la II Guerra Mundial, pero sus descripciones de los supuestos extraterrestres tienen una gran semejanza con los ocupantes de OVNIs. Tesla teorizó con la idea de que los problemas de contaminación que se estaban desarrollando en la Tierra estaban siendo monitoreados por extraterrestres, quienes estaban analizando la Tierra y sus habitantes. Tesla no estaba seguro sobre si estas inteligencias extraterrestres eran hostiles, amistosas o indiferentes. Él no tenía una clara evidencia de que la información que había estado recibiendo era objetiva. De hecho, Tesla escribió a menudo que, si no fuera por la manera inusual en que estaba recibiendo la información, la habría descartado hace mucho tiempo como desvaríos de un loco. No obstante, Tesla estaba lo suficientemente intrigado para dedicar la mayor parte de sus últimos años a su investigación y a las invenciones orientadas a las transiciones de voz que estaba recibiendo de sus Marcianos. Algunos investigadores han atribuido la iniciativa de Ronald Reagan de la Defensa del Espacio a una derivación de la Alternativa 3. Este proyecto especial consistía en construir un sistema de armamento espacial, no para defenderse de los misiles nucleares soviéticos, sino para defenderse de una amenaza de fuerzas hostiles extraterrestres. En Génesis Revisado, Zecharia Sitchinsostiene que los líderes mundiales han estado alerta considerando que hay más de un planeta habitado en nuestro sistema solar y que son conscientes de que no estamos solos. También afirma que solo este conocimiento puede explicar los increíbles cambios que han estado teniendo lugar de manera acelerada.

Ciertamente, Reagan y Gorbachev se habían referido a amenazas de extraterrestres. Hablando en Fallston, Maryland, el 4 de diciembre de 1985, Reagan afirmó: “Solamente piensen cuán fácil pudiera ser la tarea de Gorbachev y la mía en estas reuniones que sostuvimos, si repentinamente hubiera una amenaza a este mundo de alguna otra especio de algún otro planeta fuera en el universo. Nos olvidaríamos de las pequeñas diferencias locales que tenemos entre nuestros países y podríamos descubrir, de una vez por todas, que todos somos seres humanos, aquí, juntos, en la Tierra”. El 16 de febrero de 1987, en el Palacio del Kremlin, Moscú, Gorbachev observó: “En nuestra reunión en Ginebra, el presidente estadounidense dijo que si la Tierra se enfrentara a una invasión por parte de extraterrestres, los Estados Unidos y la Unión Soviética unirían fuerzas para repeler tal invasión. No disputaré la hipótesis, aunque pienso que es demasiado temprano para preocuparse de tal intrusión”. En un discurso para la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 21 de septiembre de 1987, hablando de la necesidad de cambiar las espadas por palas de arado, dijo Reagan: “En nuestra obsesión con los antagonismos del momento, a menudo nos olvidamos cuánto une a todos los miembros de la humanidad. Quizás necesitamos alguna amenaza universal para reconocer este lazo en común. Ocasionalmente pienso cuán rápido desaparecerían nuestras diferencias si estuviéramos enfrentando una amenaza alienígena de fuera de este mundo.” El fallecido investigador de OVNIs, Leonard Stringfield afirma en “Reporte OVNI” (The UFO Report): “La Guerra de las Galaxias, ostensiblemente concebido como un sistema de defensa contra ataques de misiles rusos, pueda haber tenido, desde sus comienzos una conexión defensiva OVNI“. Evidencias de este tema parecen haber sido inadvertidamente suministradas por la NASA cuando los astronautas del trasbordador Discovery transmitieron a la Tierra una grabación en video, cuando estaban atravesando la atmósfera de la tierra. En esta grabación aparece repentinamente un OVNI, que hace una vuelta de 90 grados hacia la derecha y acelera hasta el espacio profundo, solo un segundo antes de una explosión causada por un pulso de láser de alta energía que apuntaba desde la Tierra hacia el lugar en donde el OVNI hubiera estado si no hubiera cambiado repentinamente su curso. Otros OVNIs son mostrados como objetivos de disparos, seguidos de explosiones, seguramente procedentes de armas terrestres. ¿Cuál es el motivo para la guerra no declarada a los extraterrestres? Las ideas de Tesla sobre rayos eléctricos mortales y armas de rayos de partículas, que fueron objeto de burla durante su vida, eran ahora investigadas con impaciencia por los militares. Aunque los OVNIS habían sido vistos durante siglos, no fue hasta el comienzo del siglo XX que el número de avistamientos registrados se incrementó significativamente. El Pentágono no podía pensar en ninguna otra razón para la aparición OVNI, excepto como una invasión.

El mensaje de los extraterrestres, al parecer, era claro: “Podemos ir y venir como nos plazca y no hay nada que ustedes puedan hacer al respecto”. Parte de los rumores que rodeaban la Alternativa 3 era la convicción de que los Estados Unidos y Rusia formaron una alianza secreta, y construyeron bases en la luna, como trampolín hacia Marte. Algún día será confirmado que estas bases secretas en la luna son reales y todavía existen. Era sabido en la NASA que habían sido observadas unas inusuales anomalías en la superficie de la luna y habían sido fotografiadas por los astrónomos. Antes de la II Guerra Mundial, astrónomos estadounidenses, británicos y franceses reportaron luces brillantes, moviéndose y algunas veces incluso luces centellantes en la Luna. Este interés subió más cuando un muy respetado experto en fenómenos espaciales, el astrónomo, ganador del Premio Pulitzer, John O’Neill, públicamente informó haber observado un “puente” en la luna, que parecía estar construido artificialmente. Muchos de los astronautas del Gemini y el Apolo han admitido que vieron OVNIs mientras estaban en órbita. El astronauta Gordon Cooper ha admitido públicamente que él cree que los OVNIs son controlados inteligentemente y que el gobierno está ocultando la verdad. Una misión especial soviética en los años sesenta, diseñada para conseguir un nuevo record de permanencia en órbita, fue misteriosamente abortada justo después de que la nave entrara en el espacio. Investigadores privados, con receptores potentes de radio, afirmaron que los cosmonautas soviéticos fueron seguidos en su órbita por OVNIs, que los rodearon y comenzaron a rebotarlos hacia un lado y otro, como si estuviera jugando un juego de pelota con la nave soviética. Los cosmonautas informaron que entraron en pánico y reentraron en la atmósfera terrestre en cuanto pudieron. Durante los años cincuenta, se reportaron muchos OVNIs que pudieron ser rastreados hasta la luna por las estaciones de seguimiento gubernamentales. Naves soviéticas y estadounidenses, en órbita alrededor de la Luna, comenzaron a fotografiar misteriosas estructuras en la Luna, que fueron censuradas por la NASA. No obstante, pudieron ser vistas por investigadores científicos, como Fred Stackling. Muchas de las estructuras solo pueden ser vistas cuando estas fotos son aumentadas a un tamaño muy grande. Era claro que una inteligencia exterior ha declarado a Marte “fuera de los límites” para nuestra colonización humana. Las razones solo pueden especularse, pero Tesla había dicho años antes que él pensaba que Marte estaba habitado, tanto por antiguos humanos de la Tierra como por extraterrestres provenientes de fuera de nuestro sistema solar. Probablemente puede estar en lo cierto.

Fuentes:

Tim Swartz – Los Diarios Perdidos de Nikola Tesla

Margaret Cheney – Nikola Tesla, El genio al que le robaron la luz

Margaret Cheney – Tesla Man out of Time

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†‡†

18 Enero 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

Ain´t no mountain high enough

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15 Enero 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

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18 Septiembre 2014 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

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Hora de aventuras

24 Marzo 2012 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

 

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Sombras Extraterrestres

2 Febrero 2012 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

OVNIs y hermetismo: el silencio del Poder

El estudio de los OVNI presenta su lado oscuro. Entre estudiosos del tema y testigos de aterrizajes Gray Barker y James E. Moseley recopilaron más de 600 casos de personas que fueron obligadas al silencio. Otros, cesaron en sus investigaciones. Algunos —demasiados— murieron. Por otra parte, la postura oficial de los distintos gobiernos —de cara a la opinión pública— es de descrédito o en el mejor de los casos de silencio sobre el tema, y una nota de la redacción de la revista italiana Alaya, de enero de 1968, afirma que desde 1955 los gobiernos se han comprometido a guardar silencio sobre la realidad de los OVNI.

Pero mucho antes ya han existido sociedades que se habían comprometido a guardar silencio, generación tras generación, sobre las realidades cuya transmisión secreta a través de los siglos había dado vida precisamente a esas comunidades. Son sociedades que han nacido gracias a la posesión de unos conocimientos que no debían trascender a la masa, y que siguen viviendo gracias a la necesidad de conservar para el hombre esos conocimientos. Y ese mundo paralelo, esa realidad paralela de las comunidades secretas, de la cábala, del esoterismo, de lo arcano, parece encontrarse con ese otro mundo, con esa otra realidad también paralela a nuestro quehacer sobre la tierra: con la realidad de «ellos».

El mismo interrogante vale para ambos casos: ¿Por qué debe mantenerse en silencio la realidad de los oprimidos? ¿Por qué debe mantenerse en silencio la realidad conocida por las hermandades secretas?

Ya el consejo dado por el célebre papiro Harris rezaba: «¡Cerrar las bocas!», y Fulcanelli da fin a su libro El misterio de las catedrales recomendando que «en la Ciencia, en el Bien, el Adepto debe siempre CALLAR».

Los griegos por su parte, al igual que los egipcios en el culto a Isis, guardaban un silencio absoluto sobre los misterios del culto de Ceres. La revelación del secreto de estas prácticas a los profanos se castigaba con la muerte.

De Isis afirma, a su vez, Fulcanelli, que es la madre de todas las cosas, que las lleva en su seno, y que sólo ella es la dispensadora de la Revelación y de la Iniciación. «Isis, Ceres, Cibeles: tres cabezas bajo el mismo velo», y «singular analogía hermética: Cibeles» —madre de los dioses— «era adorada en Pesinonte (Frigia) bajo la forma de una piedra negra que se decía haber caído del cielo».

Igual que la Caaba —los del país de Saba, o de Caba, son los cabalistas mismos—, la famosa piedra negra caída del cielo…

Con las estatuas de Isis se relacionan más tarde las vírgenes negras. Bigarne observa que Isis antes de la concepción «es, en la teogonía astronómica, el atributo de la Virgen que varios documentos, muy anteriores al cristianismo, designan con el nombre de virgo partitura; es decir, la Tierra antes de su fecundación, que pronto será animada por los rayos del sol».

La Tierra-madre, los rayos del Sol, las piedras negras.

Quienes se han dedicado al estudio del fenómeno OVNI en la antigüedad conocen una leyenda inca de Tiahuánaco —El calendario que figura en la Puerta del Sol de Tiahuánaco se ha identificado como el calendario de Venus—, según la cual de una nave dorada descendida de la «gran estrella esplendorosa» surge Orejona, que construyó, con piedras negras procedentes de su planeta, el primer templo de la isla del Sol. Orejona debía cumplir la misión de convertirse en madre de la Tierra. Estas analogías nos hacen sospechar una leyenda hermética inca.

Pawels y Bergier razonan de este modo: «es posible que lo que llamamos esoterismo, cimiento de las sociedades secretas y de las religiones, sea el residuo difícilmente comprensible y manejable de un conocimiento muy antiguo, de naturaleza técnica, que se aplica a la vez a la materia y espíritu»; y apuntan hacia el probable peligro que entraña para toda la Humanidad el supuesto de que estos conocimientos llegaran a manos irresponsables.

Por otra parte, en un editorial del número de julio-agosto de 1963 del desaparecido boletín «Informationen» de la «Gesellchaft für Interplanetarik "Austria"», leemos: «existe en la Tierra un mito que se adaptaría a los propósitos de los "espaciales" y bajo cuya influencia podría dar resultado el reclutamiento de "ayudantes". Desde siempre. Nos referimos aquí a una sociedad que hace siglos ya se vanagloriaba de preparar la reforma de "todo el ancho mundo" y cuyos miembros no sólo se reunían en una "fortaleza suspendida en el aire", sino que se ocupaban de el "trabajo" en todo el sistema solar y poseían además "mil piezas" que harían palidecer de envidia a nuestros técnicos actuales».

El nombre de esta sociedad no hace al caso…, pero la posibilidad de su existencia sigue siendo de interés. Como caso típico, como ejemplo.

Con el estudio de los OVNI «estamos rozando el ocultismo de la doctrina agnóstica, las teorías rosacrucianas, el budismo, la teosofía...», le dice Gordon Creighton a Carlos Murciano que, en tanto que Paul Misraki señala que Henry Sérouya, en su estudio sobre la Kábala, «precisa que el conocimiento del "carro de Dios" (!) no debía jamás ser transmitido por escrito, sino sólo de manera oral a aquellos que se mostraran dignos; es decir, a un pequeño grupo que había alcanzado previamente un grado de iniciación superior».

El tema que nos ocupa ahora es complejo, tan universal —en perspectiva terrestre—, que únicamente tendremos ocasión de rozarlo furtiva e incompletamente, y además de forma aparentemente bastante confusa.

LA ENIGMÁTICA SERPIENTE

En su libro Los platillos volantes y los dioses, John Michell estudia transfiguraciónes de serpientes entre los pueblos antiguos, figuraciones que se revelan como interpretaciones veladas de naves volantes extraterrestres, lo que nos remite a Quetzalcoatl, que quedaba simbolizado por una serpiente con plumas. En Tula, la ciudad consagrada a Qetzalcoatl, se levanta una pirámide consagrada a Venus, ya que ambos eran una sola deidad. Quetzalcoatl, finalizada su labor civilizadora, huyó por los aires, fue por el espacio de un lado a otro, y se convirtió en el planeta Venus, con el nombre náhuatl de la «estrella que echa humo». Una serpiente voladora que es una estrella. Un cohete que se aleja hasta convertirse en sólo un punto luminoso en el cielo... y echa humo.

Quetzalcoatl era en América un agente unificador del Cosmos cuyo signo era la cruz, que trajo riquezas y cultura desde Oriente..., circunstancias que nos hacen recordar que existe también una hermandad de filósofos herméticos que se autodenominan inmortales, iluminados e invisibles, y afirman ser los agentes predestinados para la futura reforma general del Universo y para el establecimiento de la paz universal —obsérvese los paralelismos con Quetzalcoatl—, cuyo signo es la rosa y la Cruz, y de la que un libro de Valentín Andreae cuenta que fue fundada —la leyenda no debe ser histórica, pero obedece sin duda a una intención concreta— por un tal Christian Rosencreutz, que aportó sus conocimientos del Oriente…

Es la misma sociedad de la que nos hablaba el editorial citado del boletín «Informationen», afirmando de ella que sus miembros eran convocados en una fortaleza suspendida en el aire.

El historiador Serge Hutin escribe de esta sociedad que constituye la colectividad de los seres llegados a un estado superior a la humanidad corriente, «poseedores por ello de los mismos caracteres interiores que les permiten reconocerse entre ellos».

Surge la pregunta: ¿Son determinadas hermandades secretas, herméticas, las encargadas de mantener el contacto —siempre— entre la humanidad y «ellos»? ¿Son sus miembros —ya sea consciente o inconscientemente— los auténticos «hombres contacto»?

LOS TEMPLOS, ¿MÁQUINAS DE LOS DIOSES?

Existen por otra parte numerosas razones —cuyo desarrollo no es posible en el limitado espacio de este artículo— que hacen sospechar el origen de la construcción de los templos a partir de la visión real de máquinas volantes descendidas a la tierra en la antigüedad. El templo quiere ser imitación forzosamente inmóvil de la morada real móvil —volante— de la «divinidad». De ahí la gran importancia que presumimos tiene para el ufólogo la existencia de comunidades que transmiten en secreto, durante siglos, las normas por las que debe regirse la construcción de los edificios sagrados.

Podemos mencionar aquí también a la Orden del Temple. «¿Trajeron de Jerusalén, como se ha dicho, arcanos de artesanía antiquísima en lo que se refiere a la arquitectura? ¿Influyó en ellos la visión del antiguo templo de Salomón, reconstruido en mezquita, con su planta octogonal? ¿Hubo, además, alguna sabiduría matemática escondida que el Occidente no conocía entre los muchos documentos, folios y papiros que los cruzados hallaron en la Ciudad Santa? ¿Venía todo ello a través de Israel, desde el antiguo Egipto? Todo es conjetura sobre estos aspectos. La alquimia pareció ser otro de los renglones favoritos de la Orden. ¿Pero qué era la alquimia sino un intuitivo tanteo de lo que hoy es asignatura corriente en las universidades? El vulgo llamaba magia, con cierto tono entre temeroso y admirativo, a estas investigaciones, reservadas únicamente a los iniciados, como hoy ocurre con los expertos nucleares, también al abrigo de un riguroso secreto oficial…» «Pero el poderío económico, las exenciones, el monopolio de ciertas transacciones, todo ello llevaba fatalmente al choque con el estado; es decir, con la Corona de Francia. Allí acabó el Temple. Allí también comienza su misterio. Reservado fue todo: los procesos, los interrogatorios, el secuestro de sus bienes por el monarca; las mil y una acusaciones que se formularon contra los caballeros de la Orden en sus distintos grados y jerarquías...» «… Veraces historiadores aseguran que la obra persistió en la sombra hasta desembocar por vías recónditas en los albañiles del otro templo: el de la masonería.»

Bien, hemos entrado en una frase interesante: las hermandades secretas, herméticas, tienen algo muy importante que ver con la construcción de edificios sagrados. Y el templo, el edificio sagrado, se nos aparece como inspirado en un aparato volante de la «divinidad»: en un aparato volante de «ellos». Prosigamos, pues, en nuestra búsqueda de posibles conexiones.

LA OBRA POR EXCELENCIA

La unión de los dos triángulos del fuego y del agua, o del azufre y del mercurio reunidos en un solo cuerpo, engendra el astro de seis puntas, el Sello de Salomón, también llamado Sello de Hermes, jeroglífico de la Obra por excelencia y de la Piedra Filosofal realizada.

Fulcanelli señala que este símbolo es la misma Estrella de los Magos. Y después de enfocar el misterio de la Estrella de los Magos desde los más variados ángulos, lo único que podemos afirmar al cabo de casi dos mil años de su aparición, es que la susodicha «estrella» sigue siendo para nosotros, con todas sus letras, un objeto volante y luminoso no identificado.

Aparece íntimamente ligado a todo esto la cábala fonética.

EL GAY SABER

Conocido de todos los interesados en el tema es el pasaje en que Jonathan Swift , el singular deán de San Patricio, en boca de Gulliver, nos refiere la visión que éste tuvo de la «isla volante», un «cuerpo movible y opaco, muy grande, que parecía fluctuar en el aire», cuya base era «plana, compacta y resplandeciente». Los Viajes de Gulliver datan de 1727, y Swift relata en ellos que la famosa «isla volante», tripulada por seres inteligentes, basaba su movimiento en las leyes del magnetismo —las mismas en que parecen basarse los OVNI observados en la actualidad—, al tiempo que anuncia que Marte posee dos satélites, cuyos parámetros indica con asombrosa exactitud. Pero resulta que los susodichos satélites de Marte no fueron descubiertos por la ciencia «oficial» hasta el año 1877 —siglo y medio después de hablarnos de ellos el deán de San Patricio (!)— y que, además, uno de ellos (Fobos), es muy probablemente un satélite artificial.

Swift era un iniciado en los conocimientos que proporciona el Gay saber, la Gaya ciencia, la Lengua de Corte entre los antiguos incas (recordemos las analogías entre la Orejona de la leyenda inca y Isis, Ceres y Cibeles) o sea, el argot, la cábala hablada.

Nos informa Fulcanelli que los argotiers, los que utilizan el argot (lengua particular de todos los individuos que tienen interés en comunicar sus pensamientos sin ser comprendidos por los que les rodean), lengua en que se expresaban todos los iniciados, son descendientes herméticos de los argonautas , los cuales, a bordo de la nave Argos —nombre que indica la rapidez o la blancura luminosa—, fueron en busca del Vellocino de Oro, que Frixos había ofrecido a Aetes, hijo del Sol, después de que un carnero, con el vellón de oro, le transportara, atravesando los aires y los mares, a la isla de Aea, país donde «los rayos del sol se encierran en una cámara de oro».

Y bajo el signo del carnero, bajo el signo de Aries, el 12 de abril, se celebraban en Roma las Cereales (en honor de Ceres —recordemos una vez más la analogía Ceres-Isis-Cibeles-Orejona). En las procesiones llevaban un huevo. Y de huevos celestes brotaron a la vida los dioscuros Cástor y Pólux, que formaban parte de la expedición de los argonautas, y que fueron colocados por Zeus como estrellas (pensemos en Qetzalcoatl) en el firmamento. Por último, digamos que las figuras de huevos celestes de los que emergen, en distintas leyendas y mitos antiguos, determinados personajes, caen fácilmente bajo el enfoque de naves espaciales, de cápsulas espaciales, de las que emergen unos tripulantes de las mismas. La forma de huevo es muy frecuente en casos de OVNI recientes (Valensole, Socorro, etc.)

LA CONCHA DE SANTIAGO

Volvamos al argot. lo hablaban los frimasons de la Edad Media, que edificaron los templos argóticos. Las obras de art goth o de argot: Las catedrales góticas. «También ellos, estos nautas constructores, conocían el camino que conducía al Jardín de las Hespérides.»

Y ya que estamos hablando aquí de nautas, bueno será hablar también de la Concha de Santiago, del "señor Yago de compos stella, que dispensa ayuda, luz y protección. De la citada concha, nos dice Fulcanelli, que la llevan místicamente «aquéllos que emprenden la labor y tratan de obtener la estrella (compos stella)...», «tienen que realizar, con el bordón por guía y la concha por insignia, este largo y peligroso recorrido, una de cuyas mitades es por vía terrestre y la otra por vía marítima. Deben ser, ante todo, peregrinos, y, después, pilotos». ¿Pilotos? En los pilares que decorar la credencia que se puede admirar en la mansión Lallemant, en Bourges, la susodicha concha aparece rematada por un desconcertante par de alas... ¿Pilotos de naves capaces de volar? ¿Nautas voladores? Recordemos que el «agua» de que hablan los iniciados es un agua que no moja las manos. El agua, el mar, el océano, se nos aparece como denominaciones referidas al espacio y a sus «corrientes», a sus líneas de fuerza. Termina la leyendade los argonautas consagrando Jasón a neptuno la nave Argos, que Minerva coloca —otra vez— en el cielo entre las constelaciones…

Y sería oportuno recordar que el emblema de la nave espacial «Apolo XII» representaba a un gallardo bergantín dando la vuelta a nuestro satélite…

Volviendo a nuestra concha, apuntemos todavía que en otro de los motivos decorativos de la citada mansión, se puede ver una concha grande en la que surgen, al parecer, otras conchas menudas... Es un fenómeno familiar para los que nos interesamos por el estudio de los OVNI.

Hablamos de los argonautas y de la cábala hablada. Y podemos observar que la voz "argonauta" nos remite a una familia de raíces que permite establecer interesantes relaciones para nuestro tema: sería la familia de las raíces arg-/arq-/arc-/αρχ- que relacionan entre sí a palabras tan interesantes para nuestro propósito como son el nombre de la nave Argos, los argonautas, la arquitectura (el segundo elemento de la voz procede del griego τεκ ων, carpintero, constructor de naves), el arco cuya multiplicación forma la cúpula de los edificios sagrados, lo arcano (secreto), el arca de Noé, αρχη (comienzo, origen, y en plural "potencias espaciales"), los arcángeles…, etc.

EL SISTEMA DE LOS 9

En la cábala el numérica el número 9 es importante sin duda. Al echarse de menos a Hiram, el arquitecto conocedor de los secretos de la construcción del Templo, asesinado, Salomón ordenó que nueve maestros lo buscasen. Nueve son los maestros constructores de la bóveda secreta. Enoch escondió el nombre indecible debajo de nueve arcos, grabado en un delta o triángulo equilátero. La figuración del campamento de los Príncipes del Real Secreto, que esperan el momento oportuno para reedificar el templo, se realiza en una sala alumbrada con 81 luces (9 x 9), en la cual aparecen una serie de figuras geométricas concéntricas encerradas en un polígono de nueve lados.

Por otro lado, leemos en Behind the Flying Saucers que la estructura del OVNI caído en manos del Gobierno norteamericano en Nuevo México se basaba igualmente en el número 9. Su anchura total era de 9999/100 pies. La línea vertical imaginaria desde la punta exterior del «ala» circular a la base medía 27 pulgadas. La cabina tenía un diámetro de 18 pies y una altura de 72 pulgadas, sobre saliendo exactamente 45 pulgadas de la cabina por encima del borde exterior de artefacto. Con el segundo OVNI pasando a manos americanas en Arizona ocurre otro tanto. Medía 72 pies de diámetro, y descompuesto en sus distintos elementos, se comprobó que éstos seguían el llamado «sistema de los nueve». Y en el mismo sistema basaba su estructura el tercer OVNI descendido en Paradise Valley, y que tenía un diámetro de 36 pies.

Según una teoría de J. M. Díez Gómez, publicada en extracto a partir de la página 81 de la serie «Cíclope Informa» (Barcelona ; Cíclope, S.A.E.), sobre la que no nos atrevemos a pronunciarnos en favor ni en contra sin un estudio previo completo, Adán sería el símbolo de una nave de tipo nueve. Con las debidas reservas, puede establecerse a raíz de esta teoría una relación cabalística —provisional de momento— entre las voces nueve, nuevo, nave y, posiblemente, huevo (novem, novum, navis, ovum).

En nueve ciclos se forma el ser humano.

En el simbolismo de los números sagrados, el 9, último de estos números, propios de los entes divinos, superiores, frente a los humanos, se consideraba como número completivo de la vida humana y del Cosmos.

Nuestras matemáticas se construyen sobre una serie-base de nueve números completados por el símbolo neutro representado por el cero.

Entre las sociedades secretas debemos citar todavía una, muy importante, en la India, y que se remonta a la éppoca del emperador Asoka. Es la sociedad secreta de los Nueve Desconocidos, etcétera, etc.

APOLO

Podríamos seguir hablando y hablando, pero no es éste el propósito ni el objetivo del artículo como visión global de una probabilidad. Probabilidad en la que podríamos mencionar también a Cyrano de bergerac, gran conocedor de la Cábala, que describe por ejemplo un cohete de tres fases, tal como hoy son lanzados desde cabo Kennedy.

Sería interesante reenfocar con nuevos ojos la procesión que Josué hizo desfilar siete veces alrededor de Jericó, cuyas murallas se derrumbaron antes de la octava vuelta. «Jericó» deriba muy probablemente de yareah, que significa luna, con lo que tenemos que jericó es la «ciudad de la Luna».

Pero el mismo tema lo encontramos en los cisnes que giran siete veces alrededor de delos, naciendo, cuando aún no habían cantado por octava vez, Apolo. Nace «Apolo» para dominar a la Luna…Un mito que acaba de materializarse en nuestros días.

Sorprende la sucesión —es mera coincidencia que no deja de ser curiosa— de voces familiares a los cabalistas en el programa espacial norteamericano : Araña, Aguila, Apolo, Atlas, Mercurio, Saturno, Géminis…

Interesante sería el estudio, con nuevas ideas, del motivo de la cocción filosófica representado en el «Pórtico del Salvador» de la catedral de Amiens. Fulcanelli advierte que el campanario es el horno secreto que encierra el huevo filosofal, que a su vez es el receptáculo del que hablan los iniciados. Hemos rozado el tema del huevo como vehículo celeste. Viacheslav Zaitsev señala que en una primitiva leyenda de los pueblos del Perú, los huevos bajan el cielo en florecillas de diente de león; también conocen los iniciados la Flos Coeli.

Podríamos repasar también el ciclo de romances de la Tabla Redonda, «leyendas herméticas que aluden directamente a la transición de los conocimientos científicos antiguos» ; es solo una indicación, que sospechamos acabaría por profundizar el tema del grial y el de las llamadas «apariciones marianas», fenómeno que paul Misraki relaciona con el de las apariciones de discos volantes.

Digno de estudio nos parece el tema de las Pléyades. Su nombre proviene del griego πλειν, navegar. Figuran entre las estrellas Maia y Atlas. Ahora bien, Maia —también la mitología hindú conoce a Maya, y la Iglesia católica dedica el mes de mayo a María—, amada de Zeus, la voz Zeus (Theos) se corresponde con la voz Teo —aplicada a lo divino por los aztecas, íntimamente vinculados con la gran familia maya— tuvo con éste a Hermes, el mensajero alado de los dioses, portador del mismo nombre que aquel otro Hermes que daría lugar a la filosofía hermética de que estamos hablando. Maia era la hija mayor de Atlas. Atlas era el hijo de Japeto y de una hija de Océano. Atlas a su vez se casó con la oceánida Pleyone, de cuyo matrimonio nacieron las Pléyades. Pero resulta que la raíz atl del nombre Atlas se encuentra también en el idioma náhuatl —hemos citado por ejemplo a Quetzalcoatl— de los aztecas, vinculados como dijimos a los mayas, en relación con la divinidad y significando «agua».

Lleno está el mundo de coincidencias.

Según la mitología preincaica, los dioses descendieron de la constelación de las Pléyades. Uno de los corredores de la pirámide egipcia de Keops (dijimos que era una construcción muy importante para nuestro tema) recogía la luz de las Pléyades. El doctor gerhard Wiebe, de Boston, y J. Roca Muntañola, relacionan los monolitos de Stonehenge con la figuración de un «platillo volante». Hecateo, historiador del siglo VI, habla del dios que se aparecía en Stonehenge: «Durante la estación en que se aparece el dios (Apolo), toca el arpa y danza todas las noches, desde el equinoccio de invierno hasta la salida de las Pléyades, complacido por su propio éxito.»

LA ARAÑA

Por otra parte, entre las muchas etimologías del nombre de María, destaca la de Zorell, que deriva el nombre de la María nacida en Egipto, la hermana de Moisés, del egipcio mrí.t+yâm (segundo elemento = Yahvéh), o sea «amada de Yahvéh» . Amada de Zeus era Maya y mayo es el mes de María.

Tenemos luego la traducción jeronimiana latina del hebreo miryam por «stilla maris» , «gota del mar» . Volvamos ahora a los iniciados y veamos que hablan del «Rocío de mayo» , humedad vivificadora del mes de María. Thomas Corneille añade que los grandes maestros de una de las hermandades citadas se hacían llamar «Hermanos del rocío cocido» (F. R. C., Frères de la Rosée-Cuite).

Y ya para terminar, digamos que es curioso observar que el alquimista «necesita el hilo de Ariadna (Ariane es una forma de airagne, por metátesis de la i ) si no quiere extraviarse por los meandros de la Obra y verse incapaz de encontrar la salida» .

Los mayas creían —como cita ya N. Rinin— que en épocas remotas sus dioses descendían del cielo por una telaraña. «En distinta y oblicua vinculación con ella —dice Zaitsev— puede situarse la visión jacobiana de la escalera que conducía al reino celestial.» También en el antiguo Egipto existía la creencia de que se ascendía al cielo por una escalera.

En la llanura de Nazca, en el Perú, se observa desde el aire la enorme figura de una araña. En collares y grabados abunda en la América central y meridional el tema decorativo de la araña. Retrocedamos a la formación de la palabra. Aιρω significa, como observa y relaciona Fulcanelli, «tomar, asir, arrastrar, atraer, de donde se deriva αιρην, lo que toma, ase, atrae»…«αιρην es el imán…» «en provenzal, el hierro se llama aran o iran…», en catalán, aram: es Hiram, el divino Aries, el arquitecto del Templo de Salomón». La voz griega Σιδηρος significa hierro e imán. De la misma voz deriva el latín sidus, sideris, estrella.

En el magnetismo parecen basarse los OVNI. Del magnetismo habla la obra de Fulcanelli. Hoy se tienen pruebas de la existencia de campos magnéticos galácticos.

Pero decidámonos ya por el punto final. El etcétera es interminablemente largo. Reflexione y ate cabos el lector… las coincidencias se suceden casi imperceptiblemente.

Andreas FABER-KAISER, 1971.

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