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Pasajeros en Tránsito

Todo es mente

18 Julio 2010 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Evolución

 

 

Sanar la conciencia enferma

 

El tiempo se nos tira encima, el año se termina y esta colección de apuntes debe estar reunida antes de que él concluya, y los temas y cuestiones

que quedan por tratar son innumerables. Los problemas se nos echan encima, individual y colectivamente, sin embargo parece que no hay un verdadero impulso global para no traspasar el horizonte de la irreversibilidad. Hemos de "mutar" a una nueva conciencia ordenada en la auténtica inteligencia, y esto requiere que lo hagamos cada ser humano por sí mismo en nuestro interior. De ahí la interrelacionalidad surgirá espontáneamente. Este cambio total de perspectivas perceptivas de la conciencia, "de la conciencia que la conciencia debe tener de sí misma", requiere curiosamente plantearse muy atentamente la cuestión de lo irreversible, aquello que no tiene marcha atrás. En los dos aspectos, en el de la conciencia que experimenta un profundo cambio, y no retorna a su orden anterior, y el de nuestro estado psicobiológico planetario, que tiene al planeta-biosfera cerca de verse obligado a "hacer cama" en condiciones muy bajas de regeneración. Ambas cuestiones están íntimamente relacionadas, el cambio de nuestra conciencia y el del "futuro de la humanidad". Según la matemática y la ciencia, que son una parte del pensamiento factual al que podemos recurrir con alta racionalidad, estamos a la vuelta de la esquina de entrar en la zona de lo irreversible con la enfermedad orgánica que padece el planeta. Morbosidad producida por el estado de nuestra psique codiciosa y temerosa. Incapaz, hasta ahora, de transformar el mundo al auténtico sentido de felicidad y dicha de la creación palpitante que somos. Todavía andamos saltando por "las ramas" asustándonos de las sombras, con miedo de ellas. Este incapturable universo y su misterioso flujo de la vida que se manifiesta, que ninguno podemos dar razón de su propósito, ha de despertar en uno mismo viéndose afectado por la pasión de hacer un nuevo mundo en el ahora, por cada momento por el que uno está discurriendo. Y ésta es otra cuestión interrelacionada con las dos primeras, amor

creacional para despertar la conciencia y desviar el rumbo de la destrucción a la que nos estamos precipitando.

 

 

Por la Libertad a la Conciencia Lúcida

 

Henos aquí discurriendo en darnos cuenta hasta qué punto estamos condicionados, no sólo sin darnos cuenta de ello, sino que además estamos condicionados a "no darnos cuenta de que no nos damos cuenta". Matizar que el que escribe lo hace sin haber "dado el salto", "la mutación", y que todo lo que aquí se propone son las cuestiones que sentimos deben ser dilucidadas por cualquiera, pero de manera más importante, se deben "dar cuenta" tanto el que escribe como el lector que ahora lo lee. ¿Podemos llamar a este estado de condicionamiento en el que nos encontramos conciencia? No podemos hablar de mutación mientras no

despertemos un discernimiento acerca de lo que no es conciencia, que es en lo que ahora nos encontramos, un estado de conciencia fragmentada. Ahora nuestra mente se mueve en la superficie, y cuando comenzamos a sondear zambulléndonos en los "ejes" principales que la constriñen, el miedo y la huida que del miedo hacemos, lo primero que se pone de relieve son los mecanicismos a los que el cerebro y la psique están supeditados. Esto quiere decir que nos movemos mecánicamente, aunque nos parezca que tenemos un cierto o un gran sentido de libertad. Pero no atendemos a que si verdaderamente fluyéramos en la libertad, no padeceríamos, como ahora ocurre. En esta circunstancia de anquilosamiento de la psique presa en lo repetitivo, se hace difícil plantearnos la cuestión de la "mutación de la conciencia", que es a todas luces lo que la mente humana está requiriendo. Ya que esta mutación debe ser precisamente lo que la palabra indica, un "rotundo cambio", una "metamórfosis" de la conciencia que de estar atrapada al tiempo, al ilusorio pasado, haciendo prisionera a la psique del miedo y la ignorancia, transmuta a vivir en la libertad completa, que significa inteligencia pura. Metamorfosis en el sentido de "cambio radical" no en cuanto a "proceso de tiempo", puesto que la libertad completa y la inteligencia pura son un acto que únicamente acontece en el ahora sin tiempo. Y si bien intelectualizar todo este conjunto, "condicionamiento y libertad del tiempo" nos proporcionan cierta comprensión del "problema" que estamos tratando, no es suficiente para que la liberación se produzca, pues la comprensión ha de provenir de un fondo mucho más vasto en el que no hay ideación ninguna y del que debe eclosionar el discernimiento.

http://www.mentefactual.com/


La mente extendida

 

Para Sheldrake  la mente no procede del cerebro sino que utiliza al cerebro como interface de expresión, en realidad el cerebro se hallaría diseñado y facilitado para sintonizar con unas emisoras pero no con otras. Es como si el cerebro fuera una especie de transistor que pudiera a través de sus diales encontrar una emisora con mas facilidad que otras, pero esas emisoras no están en el cerebro propiamente dicho sino en la memoria mórfica, una especie de base de datos cósmica donde se encuentra también la memoria individual que Sheldrake niega que se encuentre en el cerebro individual.

 

 

…la mente no sería –en esta forma de ver– un subproducto del cerebro sino la energía que le rebasa y al mismo tiempo alimenta…       
rupert sheldrake
 

Sheldrake argumenta que en el código genético -el ADN- no se encuentran codificados los planos de la casa sino sólo como deben de juntarse los ladrillos, efectivamente los genes no son más que instrucciones para la síntesis de proteinas pero no contienen ningun plan para desarrollar un organismo vivo al completo. Si en los genes no están los planos ¿donde están?, esta es en síntesis una de las ideas mas revolucionarias y transgresoras de Sheldrake. Concluye que tiene que haber un campo invisible, sin localidad que está en todas y cada una de las células de nuestro cuerpo y del mismo modo está por fuera del cuerpo y que representaría algo asi como la memoria mórfica de la especie. Se trataria de un campo energético que prestaría la forma (los planos) a todo proceso de arquitectura viviente a partir de un registro mnéstico que no está determinado por la genética sino que está en continua evolución.

Sheldrake resucita asi la vieja teoria lamarckiana de que los rasgos adquiridos pueden ser trasmitidos al resto de la especie no por via genética sino por resonancia mórfica. Y que argumenta del siguiente modo: cualquier aprendizaje de un cierto número de miembros de una especie determinada acaba por universalizarse a toda la especie cuando se alcanza una determinada masa crítica.

 

La idea es que estamos conectados a una gran base de datos cósmica que puede entenderse como un océano de campos que inflitran lo huamano y a la humanidad entera, en este modo de comprender las cosas determinados fenomenos que hoy consideramos paranormales llegarán a ser comprendidos por la ciencia. Por ejemplo la telepatía que siempre imaginamos como un modo de transmitir señales mentales a distancia puede que no tenga nada que ver con esa imagen del viaje de señales. Simplemente dos personas muy unidas entre sí pueden estar compartiendo un mismo campo mórfico y una misma conexión-sintonización. En este tipo de personas -como a veces sucede entre ciertas relaciones entre gemelos o en el vinculo madre-hijo- puede haber trasducción de señales, no porque haya uno que emite y otro que recibe sino porque existe un interface común que hace de puente entre ambos, algo asi como si dos personas separadas entre sí por cientos de kilometros estuvieran oyendo un mismo programa de radio interactivo y participando por tanto del mismo.

http://pacotraver.wordpress.com/2009/08/27/la-mente-extendida/

 

 

 

 

 

 

 

                                

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