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Pasajeros en Tránsito

Castaneda entre comillas (VII)

28 Junio 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Guerreros

No. 301

"Si queremos parar a nuestros semejantes, siempre hay que estar fuera del círculo que los oprime. En esa forma se puede dirigir la presión."

 

No. 302

  "(...) el mundo de las gentes sube y baja y las gentes suben y bajan con su mundo (...) no tenemos por qué seguirlas en sus subidas y bajadas."

 

No. 303.

"(...) él dijo que muchas cosas podían volver loco al hombre, sobre todo si no tenía la decisión, el propósito necesario para aprender; pero cuando el hombre poseía una intención clara y recia, los sentimientos no resultaban en modo alguno un obstáculo, pues era capaz de controlarlos."

 

No. 304.

"Te importa demasiado querer a los otros o que te quieran a ti (...) Un hombre de conocimiento quiere, eso es todo. Quiere lo que se le antoja o a quien se le antoja, pero usa su desatino controlado para andar sin pena ni cuidado. Lo contrario de lo que tú haces ahora. Que los otros lo quieran o no lo quieran a uno no es todo lo que se puede hacer como hombre.

(...) -Piénsalo -dijo-."

 

No. 305.

" -Nuestros sentimientos establecen límites alrededor de cualquier cosa (...) Mientras más queremos algo, más fuerte es el cerco (...)"

 

No. 306.

"(...) para una persona especial no hay que tener más que buenas palabras."

 

No. 307.

"Don Juan estaba de un humor insólito. Se veía casi nervioso, angustiado. Parecía dispuesto a hablar por iniciativa propia (...) Sus ojos tenían un brillo extraño que sólo había visto unas cuantas veces antes. Al decirle lo que pensaba de su extraña actitud, él respondió que se sentía dichoso en mi nombre, que, como guerrero, podía regociharse en los triunfos de sus semejantes, si eran triunfos del espíritu (...)"

 

No. 308.

"Don Juan se incorporó de su banca favorita. Se volvió hacia mí. Sus ojos estaban brillantes, en paz. (...) quiero a mis semejantes -dijo-. Por ejemplo, si resultara que fueses tan estúpido como para fracasar en tu tarea, tienes que tener por lo menos suficiente energía para mover tu punto de encaje y venir a esta banca.

Siéntate aquí durante un momento, libre de pensamientos y deseos; yo trataré de venir a recogerte de dondequiera que esté. Te prometo que procuraré hacerlo.

Explotó en una gran carcajada, como si su promesa fuera demasiado ridícula para ser creída.

-Esas palabras deberían decirse ya entrada la tarde -dijo, aún riendo-. Nunca en la mañana. La mañana lo hace a uno sentirse optimista y palabras como ésas pierden significado."

 

No. 309.

"(...) el verdadero afecto no puede ser una inversión (...)"

 

No. 310

"Qué estará haciendo a esta hora mi andina y dulce Rita

de Junco y capulí;

ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita

la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.

 

Dónde estarán sus manos que en actitud contrita

planchaban en las tardes blancuras por venir,

ahora, en esta lluvia que me quita

las ganas de vivir.

 

Qué será de su falda de franela; de sus

afanes; de su andar;

de su sabor a cañas de mayo del lugar.

 

Ha de estarse a la puerta mirando algun celaje,

y al fin dirá temblando "Que frío hay...¡Jesús!"

y llorará en las tejas un pájaro salvaje."

 

No. 311.

"No tengo historia personal (...) Un día descubrí que la historia personal ya no me era necesaria y la dejé, igual que la bebida."

 

No. 312.

"Poco a poco tienes que crear una niebla a tu alrededor; debes borrar todo

cuanto te rodea hasta que nada pueda darse por hecho, hasta que nada sea ya cierto. Tu problema es que eres demasiado cierto. Tus empresas son demasiado ciertas; tus humores son demasiado ciertos. No tomes las cosas por hechas. Debes empezar a borrarte.

¿Para qué? -pregunté belicoso.

Se me aclaró que don Juan me estaba dando reglas de conducta. A lo largo de toda mi vida, yo había llegado al punto de ruptura cuando alguien trataba de decirme que hacer; la sola idea de que me dijeran que hacer me ponía de inmediato a la defensiva.

-Dijiste que querías aprender los asuntos de las plantas -dijo él calmadamente-. ¿Quieres recibir algo a cambio de nada? ¿Qué te crees que es esto? Quedamos en que tu me harías preguntas y yo te diría lo que sé. Si no te gusta, no tenemos nada más que decirnos.

Su terrible franqueza me despertó resentimiento y a regañadientes concedí que él tenía la razón.

-Entonces mírala por este lado -prosiguió-. Si quieres aprender los asuntos de las plantas, como en realidad no hay nada que decir de ellas, debes, entre otras cosas borrar tu historia personal.

¿Cómo? -pregunté.

-Empieza por lo fácil, como no revelar lo que verdaderamente haces. Luego debes dejar a todos los que te conozcan bien. Así construirás una niebla en tu alrededor."

 

No. 313.

"Cuando uno no tiene historia personal (..) nada de lo que uno dice puede tomarse como una mentira. Tu problema es que tienes que explicarle todo a todos, por obligación, y al mismo tiempo quieres conservar la frescura, la novedad de lo que haces. Bueno, pues como no puedes sentirte estimulado después de explicar todo lo que has hecho, dices mentiras para seguir en marcha."

 

No. 314.

"Verás (...): sólo tenemos una alternativa: o tomamos todo por cierto, o no. Si hacemos lo primero, terminamos muertos de aburrimiento con nosotros mismos y con el mundo. Si hacemos lo segundo y borramos la historia personal, creamos una niebla a nuestro alrededor, un estado muy emocionante y misterioso en el que nadie sabe por dónde va a saltar la liebre, ni siquiera nosotros mismos."

 

No. 315.

"Cuando nada es cierto nos mantenemos alertas, de puntillas todo el tiempo -dijo él-. Es más emocionante no saber detrás de cuál matorral se esconde la liebre, que portarnos como si conocieramos todo."

 

 

No. 316.

"Lo malo es que, una vez que te conocen, te dan por hecho, y desde ese momento no puedes ya romper el lazo de sus pensamientos (...)"

 

No. 317.

"(...) Afirmó que mi padre era un ejemplo de lo que él tenía en mente. Me instó a recordar lo que mi padre pensaba de mí.

-Tu padre conoce todo lo tuyo -dijo-. Así, pues, te tiene resuelto por completo. Sabe quien eres y qué haces, y no hay poder sobre la tierra que lo haga cambiar de parecer acerca de ti.

Don Juan dijo que todos cuantos me conocían, tenían una idea sobre mí, y que yo alimentaba esa idea con todo cuanto hacía.

¿No ves? -preguntó con dramatismo-. Debes renovar tu historia personal contando a tus padres y tus amigos todo cuanto haces. En cambio, si no tienes historia personal, no se necesitan explicaciones; nadie se enoja ni se desilusiona con tus actos. Y sobre todo, nadie te amarra con sus pensamientos."

 

No. 318.

"Vale más borrar toda historia personal (...) porque eso nos libera de la carga de los pensamientos ajenos."

 

No. 319.

"No vamos a ponernos a revivir ninguna experiencia (...) No es dable que le des tal atención a los hechos pasados. Podemos tocarlos, pero sólo como referencia."

 

No. 320.

"¿Cómo puede uno dejar su historia personal? -pregunté en tono de discusión.

-Primero hay que tener el deseo de dejarla -dijo-. Y luego tiene uno que cortársela armoniosamente, poco a poco."

 

No. 321.

"De ahora en adelante -dijo él-, debes simplemente enseñarle a la gente lo que quieras enseñarle, pero sin decirle nunca con exactitud cómo lo has hecho."

 

No. 322.

"(...) A mí en lo personal me gusta la libertad ilimitada de ser desconocido. Nadie me conoce con certeza constante, como te conocen a ti, por ejemplo."

 

No. 323.

"Debes aprender a ponerte adrede al alcance y fuera del alcence (...) Como anda tu vida ahora, estás todo el tiempo al alcence sin saberlo."

 

No. 324.

"Tus problemas ahora surgen de allí. Cuando estás escondido, todo el mundo sabe que estás escondido, y cuando no, te pones en medio del camino para que cualquiera te dé un golpe."

 

No. 325.

"Debes ponerte fuera del alcance(...) Debes rescatarte de en medio del camino. Todo tu ser está allí, de modo que no tiene caso esconderte; sólo te figuras que estás escondido. Estar en medio del camino significa que todo el que pasa mira tus ires y venires."

 

 

No. 326.

"(...) ponerte fuera del alcence no significa ocultarse ni guardar secretos, sino ser inaccesible."

 

No. 327.

"Ponerse fuera del alcance significa que evitas, a propósito, agotarte a ti mismo y a los otros (...) Significa que no estás hambriento y desesperado, como el pobre hijo de puta que siente que no volverá a comer y devora toda la comida que puede,¡todas las cinco perdices!"

 

No. 328.

"(...) ser inaccesible no significa esconderse ni andar con secretos -dijo él calmadamente-. Tampoco significa que no puedas tratar con la gente. Un cazador usa su mundo lo menos posible y con ternura, sin importar que el mundo sean cosas o plantas, o animales, o personas o poder. Un cazador tiene trato íntimo con su mundo y sinembargo es inaccesible para ese mismo mundo (...) Es inaccesible porque no exprime ni deforma su mundo. Lo toca levemente, se queda cuanto necesita quedarse, y luego se aleja raudo, casi sin dejar señal alguna."

 

No. 329.

"(...) No tiene caso esconderte si todo el mundo sabe que estás escondido."

 

No. 330.

"Ser inaccesible significa tocar lo menos posible el mundo que te rodea. No comes cinco perdices; comes una. No dañas las plantas solo para hacer una fosa para barbacoa. No te expones al poder del viento a menos que sea obligatorio. No usas nii exprimes a la gente hasta dejarla en nada, y menos a la gente que amas."

 

No. 331.

"Un cazador sabe que atraerá caza a sus trampas una y otra vez, así que no se preocupa. Preocuparse es ponerse al alcance sin quererlo. Y una vez que te preocupas, te agarras a cualquier cosa por desesperación; y una vez que te aferras, forzosamente te agotas o agotas la cosa o la persona de la que estés agarrado."

 

No. 332.

"(...) En un tiempo de mi vida yo, al igual que tú, me ponía enmedio del camino una y otra vez, hasta que no quedaba nada de mí para ninguna cosa, excepto si acaso para llorar. Y eso hacía, igual que tú (...) Pero un buen día me cansé y cambié. Digamos que un día, cuando me estaba haciando cazador, aprendí el secreto de estar al alcance y fuera del alcance."

 

No. 333.

"Aquellos primeros nuevos videntes sirvieron a todo el mundo. Como enfocaban su ver en el acto de conferir la vida, estaban llenos de amor y bondad. Pero eso no impidió que la muerte los arrollara. Estaban rebosantes de amor, pero eran tan vulnerables al igual que los antiguos videntes, que estaban rebosantes de morbidez.

Dijo que resultaba inadmisible para los nuevos videntes de hoy en día, quedarse desamparados después de una vida de disciplina y trabajo, al igual que aquéllos que nunca tuvieron propósito en sus vidas."

 

No. 334.

"(...) La meta de un brujo es durar, es decir, no corre riesgos innecesarios (...)"

 

 

No. 335.

"Así pues, como puedes entender muy bien, entregarte a tus caprichitos no es sólo estúpido y un desperdicio total, sino que también es perjudicial, Un guerrero que se agota no puede vivir (...)"

 

No. 336.

"(...) Nada se gana forzando las cosas. Si quieres sobrevivir, debes ser claro como el cristal y estar mortalmente seguro de ti mismo."

 

No. 337.

"Cuando tiene que actuar con sus semejantes, un guerrero sigue el hacer de la estrategia. En ese hacer no hay victorias ni derrotas. En ese hacer solo hay acciones."

 

No. 338.

"Le pregunté qué implicaba el hacer de la estrategia.

-Implica que uno no está a merced de la gente -repuso-. En esa fiesta, por ejemplo, fuiste un payaso, no porque conviniera a tus propósitos el ser un payaso, sino porque te colocaste a merced de aquella gente. Nunca tuviste el menor dominio y por eso tuviste que salir huyendo.

-¿Qué debía haber hecho?

-No ir a la fiesta, o bien ir a fin de cumplir un acto específico."

 

No. 339.

"(...) fuiste a la fiesta a matar el tiempo, como si hubiera tiempo que matar. Eso te debilitó.

-¿Quiere usted decir que no debo ir a fiestas?

-No, no digo eso. Puedes ir donde se te antoje, pero si vas, debes aceptar la entera responsabilidad de ese acto. Un guerrero vive su vida estratégicamente. Sólo asiste a una fiesta o a una reunión así, en caso de que su estrategia lo pida. Eso significa, desde luego, que tiene dominio total y realiza todos los actos que considera necesarios."

 

No. 340.

"Los guerreros hacen inventarios estratégicos (...) Hacen listas de sus actividades y sus intereses.

Y luego deciden cuáles de ellos pueden cambiarse para, de ese modo, dar un descanso a su gasto de energía."

 

No. 341.

"Tu problema es que confundes el mundo con lo que la gente hace. Pero tampoco eres el único.

Todos lo hacemos. Las cosas que la gente hace son los resguardos contra las fuerzas que nos rodean; lo que hacemos como gente nos da consuelo y nos hace sentirnos seguros; lo que la gente hace es por cierto muy importante, pero sólo como resguardo. Nunca aprendemos que las cosas que hacemos como gente son sólo resguardos, y dejamos que dominen y derriben nuestras vidas.

De hecho, podría decir que para la humanidad lo que hace es más grande y más importante que el mundo mismo."

 

No. 342.

     "(...) un guerrero elige los elementos que forman su mundo. Elige con deliberación, pues cada elemento que escoge es un escudo que lo protege de los ataques de las fuerzas que él lucha por usar (...)"

 

No. 343.

     "(...) Tus antíguos resguardos ya no son seguros.

    -¿Qué es lo que debería hacer?

    -Actuar como un guerrero y elegir los elementos de tu mundo. Ya no puedes rodearte de cosas a la loca. Te digo esto de la manera más seria. Ahora, por primera vez, no estás seguro de tu antígua forma de vivir.

    (...) Para ese propósito deberás haber elegido cierto número de cosas que te den paz y placer (...)"

 

No. 344.

 "-No es posible vivir estratégicamente todo el tiempo -dije-. Imagínese que alguien lo está esperando con un rifle de alta potencia con mira telescópica; puede darle con exactitud a quinientos metros de distancia.

¿Qué haría usted?

Don Juan me miró con aire de incredulidad y luego se echó a reir.

-¿Qué haría usted? -insistí.

-¿Si alguien me está esperando con un rifle de mira telescópica? -dijo, obviamente en son de burla.

 -Si alguien está escondido fuera de vista, esperándolo. No tiene usted el menor chance.  No puede parar una bala.

-No, no puedo. Pero sigo sin entender lo que quieres decir.

-Quiero decir que toda su estrategia no puede servirle de nada en una situación así.

-Ah, pero sí sirve. Si alguien me está esperando en un sitio con un rifle de alta potencia con mira telescópica, sencillamente no llego a ese sitio."

 

No. 345.

"(...) los guerreros eligen su campo de batalla -me dijo-. Un guerrero sólo entra en batalla cuando sabe todo lo que puede acerca del campo de lucha (...)"

 

No. 346.

"Cuando se enfrentan a una fuerza superior con la que no pueden lidiar, los guerreros se retiran por un momento (...) Dejan que sus pensamientos corran libremente. Se ocupan de otras cosas. Cualquier cosa puede servir."

 

No. 347.

"-Todo lo que puedo decirte -dijo don Juan- es que un guerrero nunca está disponible; nunca está parado en el camino esperando las pedradas. Así corta al mínimo el chance de lo imprevisto. Lo que tú llamas accidentes son casi siempre muy fáciles de evitar, excepto para los tontos que viven por las puras."

 

No. 348.

     "(...) uno tiene que ser completamente humilde y no cargar nada que uno tenga que defender, ni siquiera su propia persona; la persona de uno debe protegerse, pero no defenderse (...)"

 

No. 349.

 "(...) recordé que él me había preguntado cuando estábamos a salvo en la cima, si me sentía ofendido por el ataque del felino. Yo le había asegurado que era absurdo que me sintiera ofendido, y él me había contestado que debía de hacer lo mismo con la gente. Si me atacaban debería protegerme o quitarme de en medio, pero sin sentirme moralmente ofendido ni perjudicado.

 

No. 350.

“No tiene caso quejarse (...) De ahora en adelante lo que importa es la estrategia de tu vida.”

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