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Pasajeros en Tránsito

Inmigrant Song

28 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Guerreros

Weeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!

 

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La Serpiente de Luz

28 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Visiones

LA SERPIENTE DE LUZ por Drúnvalo Melquizedek


Hay diversos eventos de relevancia que se están sucediendo en el planeta y uno en particular comenzó hace cerca de 13.000 años y dentro de dicho ciclo hay una fecha particular, el año 1949. Se trata de un acontecimiento sagrado y secreto que todo lo transforma, un suceso que cambia el curso mismo de la historia. Estoy hablando del Kundalini de la Tierra , una energía conectada con el centro planetario, cuyo aspecto y movimiento son muy similares a los de una serpiente en movimiento. Esta energía se traslada por la Tierra al igual que la energía Kundalini lo hace por el cuerpo humano. Es la conciencia de la Tierra misma quien decide donde se ubicará. Hay un pulso de exactamente 13.000 años en el que la polaridad de la Kundalini terrestre cambia al polo opuesto y simultáneamente cambia la ubicación en la superficie de la Tierra. El suceso tiene relación con un proceso propio de la Tierra , un bamboleo sobre el eje, conocido como la Precesión de los Equinoccios.
*El bamboleo cíclico del globo terrestre sobre la inclinación de su eje, describe un círculo imaginario en la bóveda celeste, tanto en el Hemisferio Sur como Norte.
Proceso que dura en completarse en cerca de 25920 años.
Desde los antiguos conocimientos de la Sumeria , numerosas culturas posteriores conocían que el planeta al ir completando su ciclo de precesión recorría cada dos mil ciento sesenta años, una a una, las doce constelaciones que quedan insertas en el círculo imaginario que se dibuja en la bóveda celeste y que fuera representado en el zodíaco. El ciclo se completará cuando el citado círculo imaginario que se describe en la bóveda celeste, se complete, cerrándose sobre la constelación de Acuario. Los antiguos de la Tierra sabían que los movimientos terrestres tenían estrecha relación con el Centro de la Galaxia y que cuando el planeta varía su posición con respecto al mismo, también lo hace la llamada Serpiente de Luz. La energía Kundalini de la Tierra es la energía secreta conectada con los corazones de toda la humanidad, es la energía que da vida a la espiritualidad humana y que ayuda a todos los seres humanos en su búsqueda de Dios. Las antiguas tradiciones tibetanas, sabían que el movimiento del planeta dentro del ciclo de precesión, determina la conciencia de la humanidad y la forma en que percibimos la realidad. Se sabía que al cambiar la posición del planeta, se producían enormes cambios en la condición humana. Las culturas orientales conocían las divisiones dentro del ciclo de precesión y llamaron a los mismos "yugas" a los cuales les adjudicaban diferentes características y como afectaban al desenvolvimiento de la humanidad.
La posición y localización de reposo de la Serpiente de Luz es marcada por el ciclo de precesión y varía cada 13.000 años para después movilizarse hacia su nuevo lugar de reposo y permanecer allí por otros 13.000 años. Con cada nuevo cambio ha variado nuestra idea de lo que significa la espiritualidad. Y también el género. Y el corazón. En esta ocasión la Serpiente de Luz se ha mudado, con grandes dificultades, hasta los Andes. La Kundalini de la Tierra tuvo su hogar en la antigua Lemuria y en los últimos13.000 años la Serpiente de Luz que marca el Centro Espiritual del planeta reposaba en la Atlántida y en los últimos dos mil años lo hizo en su paso por el Tibet marcando a ese lugar de Oriente como un polo espiritual del planeta. Posteriormente fue trasladándose hacia la India y la Serpiente de Luz lentamente siguió su movimiento hacia su nuevo hogar en las alturas de los Andes al norte de Chile. El "arribo" se produjo en el año 2002.
La idea general es que la Kundalini de la Tierra tiene dos polos, uno es el centro mismo del planeta y el otro se sitúa sobre la superficie. Es la propia conciencia de la Tierra la que decide donde localizarlo. Cada 12.920 años exactamente se produce un pulso por el cual la Kundalini de la Tierra cambia su polaridad, marcando un despertar en las personas situadas en cercanías del nuevo epicentro de reposo de la energía y envía una frecuencia a la red electromagnética que rodea a toda la Tierra. Las redes de conciencia se ven afectadas en modos determinados por la madre Tierra. Nadie sabe aún, que características presentará esta nueva etapa espiritual que nace en la región sur de América.
El Fin de un Ciclo Marcado por la Crisis , el Cambio de Polaridad y el Despertar de lo Femenino.
En medio del caos, las crisis, la contaminación ambiental, el colapso moral y la violencia, finaliza un ciclo planetario. Quienes responden a la transformación y entienden la transición sin sentir temor, conocen la clave secreta para trascender de una realidad hacia otra. La carencia de temor permite alcanzar la transformación, que ha lo largo de millones de años ha seguido siempre a este acontecimiento cósmico. En términos espirituales de energía, le ha llegado el turno a la mujer para conducir los destinos de la nueva humanidad. Para el año 2012 o 2013, esta luz espiritual femenina resultará manifiesta y seguirá creciendo durante miles de años más. Miles de personas han estado trabajando en silencio y unidas, como coordinadas por un poder superior en pos de la humanidad y preparando la llegada a su nuevo hogar de la serpenteánte energía Kundalini. Sin el esfuerzo silencioso de estos trabajadores de la luz y su ayuda espiritual, hubiese sido muy difícil que la humanidad pudiese alcanzar su evolución hacia el próximo nivel de conciencia, crucial para la supervivencia de la especie.
Esto no significa sólo un cambio del poder espiritual del hombre a la mujer, sino que también significa el traslado del poder espiritual desde Tibet e India a Sudamérica, fundamentalmente a Chile, Perú, Bolivia y la Argentina. Prontamente este poder afectará a toda la humanidad, como lo hizo anteriormente Oriente al resto de la humanidad actual que llegó a su fin.
La Necesidad de Reconexión con la Sabiduría Ancestral
Drunvalo nos relata historias de los treinta y cinco años que ha pasado sirviendo a la Madre Tierra. Viaja con él alrededor del mundo mientras sigue a sus guías y a su propio y creciente conocimiento interior. Su historia es una cadena viva de ceremonias para ayudar a sanar los corazones, alinear las energías, corregir antiguos desequilibrios…; en resumen, para aumentar nuestra consciencia de la indivisibilidad de la vida en el universo. La humanidad se ha separado del corazón y se refugió en la lógica de la mente y su sabiduría está anclada en la ciencia. El mundo científico nos ha hecho creer que las antiguas creencias y las ceremonias sagradas no son otra cosa que ignorancia. Lo cierto es que la ciencia ha conducido a la humanidad y su mundo al borde de la destrucción total en menos de dos mil años. El hombre antiguo por el contrario con sus "ceremonias" y "creencias" ha logrado sobrevivir millones de años. Si queremos sobrevivir, debemos recuperar y volver a creer en la antigua sabiduría, al menos entender con nuestra mente lógica, que la ceremonia es capaz de crear un mundo en equilibrio. No es la mente la que posee la inteligencia, sino la luz del mundo precedente del corazón. Los ancestros como los Mayas conocían el proceso de presesión de los equinoccios y que el mismo concluiría un nuevo ciclo en el año 2013. Todos los pueblos de la antigüedad incluidos los nativos americanos predijeron el período de oscuridad actual que comenzara hace 13.000 años con la caída de la Atlántida y que sería precedido por un amanecer de la conciencia y la espiritualidad, al llegar a cumplirse un nuevo período de otros 13.000 años. Un trabajo ceremonial silencioso llevado a cabo por nativos y sabios descendientes de aquellas tribus antiguas americanas logró destrabar el paso de la energía de la Kundalini de la Tierra que había sido bloqueado en Panamá debido a la construcción del Canal de Panamá, la mayor geomancia terrestre, el cual como creación artificial, literalmente cortó y separó energéticamente el corredor natural entre el Norte y el Sur. Ningún conocimiento nativo supo como destrabar el paso de la Serpiente de Luz, salvo los sabios Mayas. Sus profecías hablaban de la ceremonia del Águila y el Cóndor. Ese evento debía ser realizado en un momento preciso sólo por los Mayas conocido. Ese momento fue el 19 de febrero del 2001.
Las aves emblemáticas de ambos sectores extremos de América, el Águila y el Cóndor, se unieron en ceremonia y muchos pueblos nativos y tribus de todas las Américas, volaron juntas para permitir el paso de la ondulante Serpiente de Luz, permitiéndole que llegara a su destino final en la Cordillera de los Andes. Aunque no se sepa este acontecimiento fue uno de los más importantes para la Humanidad actual. En el 2002 llegó a su actual sitio sagrado de descanso en el planeta.
El Fin de la Atlántida y la Hermandad Nakkal
Los sacerdote internos del antiguo continente de la Atlántida la Hermandad Nakkal sabían a que lugar se mudaría la Serpiente de Luz 13.000 años antes de que sucediera el traslado. La Hermandad atlánte se mudó entonces a Sudamérica, 200 años antes de sumergirse definitivamente la Atlántida. Con el tiempo los Nakkal siguieron el traslado de la energía Kundalini por todo su recorrido por los Himalayas, instalándose en el Tibet. Por su parte los sacerdotes externos, quienes no ocupaban retiros internos, se vieron forzados a abandonar la Atlántida en su proceso de desaparición y se trasladaron en barcos hacia la península de Yucatán, conformando la cultura Maya. Los Nakkal alojados en el Tibet, se dedicaron a construir una pirámide blanca en los Himalayas y que marcaba el lugar exacto en el que la Serpiente de Luz se alojaría por algún tiempo. El objetivo era irradiar al mundo la energía Kundalini que allí moraba. La influencia de esta energía daría nacimiento a los centros espirituales de oriente como Tibet, China, India y Nepal. Tuvieron que transcurrir más de seis mil años de la desaparición de la Atlántida , antes de que la Humanidad recordara su camino de evolución espiritual. La Hermandad Nakkal , quedó como guardianes de la Pirámide Blanca y nutriéndose de su energía iluminadora, dando origen a la población del Tibet. Fue así como el gran conocimiento espiritual surgió de las regiones de influencia de la Serpiente de Luz. Las grandes religiones y filosofías que sirvieron al cambio e influencia de gran parte de la civilización occidental, surgieron de la irradiación energética de la Kundalini. Al China invadir el Tibet en 1949, motivo por el cual el Dalai Lama debió trasladarse a la India diez años después, fue entonces cuando la gran Serpiente Blanca o de Luz, comenzó a trasladarse a su nuevo destino americano. Fueron los mayas guatemaltecos los que predijeron un ciclo para la Humanidad que daría comienzo el 19 de febrero del año 2013. Fueron los Mayas de Guatemala los que no habían perdido el verdadero conocimiento ancestral atlánte, ya que los Mayas de México por causa de la conquista española, habían olvidado su misión de protección y guía de la Serpiente de Luz hacia su nuevo destino. Fueron los sacerdotes guatemaltecos los encargados de recibir 13 libros cargados de conocimiento y sabiduría para preservar el legado atlánte. En una ceremonia secreta, el legado espiritual de los 13 sacerdotes fue incorporado a 13 calaveras de cristal, para que fueran preservadas hasta los tiempos actuales en los que los 13 sacerdotes vuelvan a manifestarse con el objetivo de escribir 13 nuevos compendios para la nueva Humanidad.
Las Redes de Conciencia Planetaria
Existen campos electromagnéticos que rodean a la Tierra y la contienen, cada ser vivo en el planeta necesita de estas redes para poder existir, sin ellas la vida no sería posible. Existen tres redes asociadas a la conciencia de los seres humanos. La primera está conectada a determinados pueblos aborígenes, las culturas más antiguas, la segunda está basada geométricamente en los triángulos, y es la que permite nuestra conciencia humana específica *del bien y el mal y la tercera es la Conciencia de Unidad, basada en el dodecaedro pentagonal interconectado con el icosaedro y es la red para la nueva conciencia que está surgiendo sobre la Tierra. Sin esta red no sería posible la evolución de la conciencia humana hacia un nivel superior.
La Red de Conciencia de Unidad y la Serpiente de Luz están profundamente conectadas. La Serpiente de Luz o Kundalini, es la energía que permite al ser humano acceder al tercer nivel de conciencia. Sin esta nueva vibración procedente de la energía Kundalini de la Tierra , la Humanidad estaría perdida y jamás encontraría su camino hacia la conciencia superior. Para que este nivel de Conciencia de Unidad exista debe de haber al menos dos personas conectadas para que la misma pueda existir.
Se cree que existen al menos ocho mil Maestros Ascendidos que emplean esta red para ser concientes. La evolución hacia el siguiente paso de conciencia, no significa abandonar el planeta, sino que es un cambio de conciencia, una forma más evolucionada de interpretar y vivenciar la realidad única. Lo que se presentará en términos de nuestra idea del significado de lo que es "espiritual" es algo que jamás nunca nadie en el planeta experiment.
fuente: http://lareddeindra.blogspot.com/2008/09/la-serpiente-de-luz-por-drnvalo.html
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Soriah

27 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Guerreros

 

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El canto de la perla

27 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Asedio

Cuando era niño vivía en mi reino, en la casa de mi Padre, y en la opulencia y abundancia de mis educadores encontraba placer. Y entonces sucedió que mis padres me equiparon y enviaron fuera de mi patria, en Oriente.

De las riquezas de nuestro tesoro me prepararon un hatillo pequeño, pero valioso y liviano para que yo mismo lo transportara. Oro de la casa de los dioses, plata de los grandes tesoros, rubíes de la India, ágatas del reino de Kushán. Me ciñeron un diamante que podía tallar el hierro, me quitaron el vestido brillante que ellos amorosamente habían hecho para mí y la toga purpúrea que había sido confeccionada para mi talla.

Hicieron un pacto conmigo y escribieron en mi corazón, para que no lo olvidara, esto: “Si desciendes a Egipto y te apoderas de la Perla única que se encuentra en el fondo del mar en la morada de la serpiente que hace espuma [entonces] vestirás de nuevo el vestido resplandeciente y la toga que descansa sobre él y serás heredero de nuestro reino con tu hermano, el más próximo a nuestro rango”.

Abandoné Oriente y descendí acompañado de dos guías pues el camino era peligroso y difícil y era muy joven para viajar. Atravesé la región de Mesena, el lugar de cita de los mercaderes de Oriente, y alcancé la tierra de Babel y penetré el recinto de Sarbuj.

Llegué a Egipto y mis compañeros me abandonaron. Me dirigí directamente a la serpiente y moré cerca de su albergue esperando que la tomara el sueño y durmiera y así poder conseguir la perla.

Y cuando estaba absolutamente solo, extranjero en aquel país extraño, vi a uno de mi raza, un hombre libre, un oriental, joven, hermoso y favorecido, un hijo de nobles, y llegó y se relacionó conmigo y lo hice mi amigo íntimo, un compañero a quien confiar mi secreto. Le advertí contra los egipcios y contra la sociedad de los impuros y me vestí con sus atuendos para que no sospecharan que había venido de lejos para quitarles la perla e impedir que excitaran a la serpiente contra mí.

Pero de alguna manera se dieron cuenta de que yo no era un compatriota; me tendieron una trampa y me hicieron comer de sus alimentos. Olvidé que era hijo de reyes y serví a su rey; olvidé la perla por la que mis padres me habían enviado y, a causa de la pesadez de sus alimentos, caí en un sueño profundo. Pero esto que me acaecía fue sabido por mis padres y se apenaron por mí y salió un decreto de nuestro reino ordenando que todos se presentaran ante nuestro trono, a los reyes y príncipes de Partia y a todos los nobles del Oriente.

Y determinaron sobre mí que no debía permanecer en Egipto, y me escribieron una carta que cada noble firmó con su nombre: “De tu Padre, el Rey de los reyes, y de tu Madre, la soberana de Oriente, y de tu Hermano, nuestro más cercano en rango, para ti, hijo nuestro, que estás en Egipto, ¡Salud!”. “Despierta y levántate de tu sueño, y oye las palabras de nuestra carta.” “¡Recuerda que eres hijo de reyes! ¡Mira la esclavitud en la que has caído!”. “¡Recuerda la perla por la que has sido enviado a Egipto!” “Piensa en tu vestido resplandeciente y recuerda tu toga gloriosa que vestirás y te adornará cuando tu nombre sea leído en los libros de los valientes y que con tu Hermano, nuestro sucesor, serás heredero de nuestro reino.”

Y mi carta fue una carta que el Rey selló con su mano derecha para preservarla de los males, de los hijos de Babel y de los demonios salvajes de Sarbuj. Voló como un águila (la carta), la reina de las aves; voló y descendió sobre mí y se convirtió enteramente en Palabra.

A su voz y alboroto me desperté y salí de mi sueño. La tomé, la besé, quité su sello y la leí; y las palabras escritas en la carta concordaban con lo escrito en mi corazón. Recordé que era hijo de reyes, y libre por propia naturaleza. Recordé la perla, por la que había sido enviado a Egipto, y comencé a encantar a la terrible serpiente que produce espuma. Comencé a encantarla y la dormí después de pronunciar sobre ella el nombre de mi Padre, y el nombre de mi Hermano y el de mi Madre, la reina de Oriente.

Y capturé la perla y volví hacia la casa de mis padres. Me quité el vestido manchado e impuro y lo abandoné sobre la arena del país, y tomé el camino derecho hacia la luz de nuestro país, Oriente. Y mi carta, la que me despertó, la tuve ante mí durante el camino, y lo mismo que me había despertado con su voz, me guiaba con su luz. Pues la (carta) real brillaba ante mí con su forma y con su voz y su dirección me animaba y atraía amorosamente. Continué mi camino, atravesé Sarbuj, dejé Babel a mi izquierda; y alcancé la gran Mesena, el puerto de los mercaderes que está en la orilla del mar.

Y mi vestido de luz que había abandonado, y la toga junto a él, de las alturas de Hyrcania mis padres me los enviaban por medio de sus tesoreros, a cuya fidelidad se los habían confiado

Y, puesto que yo no recordaba su dignidad, ya que en mi infancia había abandonado la casa de mi Padre, de improviso, estando frente a ellos, el vestido me pareció como un espejo de mí mismo, lo vi todo entero en mí mismo, y a mí mismo entero en él. Nosotros éramos dos diferentes y, no obstante, nuevamente uno en una sola forma. Y a los tesoreros, quienes me lo traían, los vi igualmente en semejante manera, ya que ellos eran dos, aunque como uno, puesto que sobre ellos estaba grabado un único sello del Rey quien me restituía mi tesoro y mi riqueza por medio de ellos. Mi luminoso vestido bordado, que estaba ornado con gloriosos colores, con oro y con berilos, con rubíes y ágatas y sardónices de variados colores, también había sido confeccionado en la mansión de lo alto; y con diamantes, habían sido festoneadas sus costuras. Y la imagen del Rey de los reyes estaba pintada en él y, como zafiros. rutilaban sus colores. Y nuevamente vi que todo él se agitaba por el movimiento de mi conocimiento, y como si se preparase a hablar lo vi.

Oí el sonido del canto que musitaba al descender, diciendo: “Soy el más dedicado de los servidores que se han puesto al servicio del Padre.” Y también percibí en mí que mi estatura crecía conforme a sus trabajos. Y en sus movimientos reales se extendió hasta mí, y de las manos de sus portadores me incitó a tomarlo. Y también mi amor me urgía para que corriera a su encuentro y lo tomara; y así lo recibí y con la belleza de sus colores me adorné. Y mi toga de colores brillantes me envolvió todo entero, y me vestí y ascendí hacia la puerta del saludo y del homenaje.

Incliné la cabeza y rendí homenaje a la majestad de mi Padre que lo había enviado hacia mí, porque había cumplido sus mandamientos y él también había cumplido su promesa.

Y en la puerta de sus príncipes  me mezclé con sus nobles; pues se regocijó por mí y me recibió, y fui con él a su reino. Y con la voz de la oración todos sus siervos le glorifican. Y me prometió que también hacia la puerta del Rey de los reyes iría con él; y llevando mi obsequio y mi perla aparecí con él, ante nuestro Rey.

Fin del Himno que cantó el apóstol Judas Dídimo Tomás en la prisión.

 

 

Anónimo

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La revolución cuantica (II)

25 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Cuanticonirico

1.  Primera afirmación básica y desafío al sentido común

 

Todo está interrelacionado con todo: así se formula la primera conclusión fundamental a la que llegó la física moderna, en su estudio de las partículas elementales, unidades discretas de energía que, sin embargo, presentaban una característica muy extraña: unas veces se comportaban como partículas; otras, como ondas.

Aquella primera conclusión viene a constatar la unidad e interacción de todos los fenómenos, y la naturaleza intrínsecamente dinámica del universo. Todo influye en todo; todo –nosotros incluidos- constituye una gran Red.

Las partículas subatómicas no pueden entenderse como entidades aisladas, sino como una especie de interconexiones que se producen entre la realización de un experimento y su medida. A medida que penetramos en la materia, aparece una inmensa red de conexiones entre las partes de un conjunto. Por eso, la física no se interesa ya por los objetos, sino por el binomio inseparable sujeto-objeto. Como ya dijera Platón, “estamos dentro de una realidad que también está dentro de nosotros”.

Ervin Schrödinger, uno de los padres de la física cuántica, lo ha expresado de este modo: “Mi mente y el mundo están compuestos de los mismos elementos. El mundo me viene dado de una sola vez: no hay el mundo que existe y el que es percibido. El sujeto y el objeto son solamente uno. No puede decirse que se haya derrumbado la barrera entre ambos como resultado de recientes experiencias en el campo de las ciencias físicas, porque esa barrera no existe”.

Por otro lado, la moderna teoría de los sistemas (K.L. Bertalanffy) viene a decirnos que, cuanto más complejo es un sistema, las relaciones entre sus partes son más significativas que sus partes mismas. Por lo que, en los sistemas complejos, el todo abarca mucho más que la suma de sus partes, porque la información que contiene es mayor que la suma de la información que contienen sus partes consideradas individualmente.

 

Desde esa primera conclusión, gran parte de los descubrimientos de la nueva física constituyen un inquietante y significativo desafío al sentido común. Que –como se decía más arriba- las unidades subatómicas sean de naturaleza dual y que, en función de como las veamos, se manifiesten a veces como partículas y a veces como ondas, parece una contradicción: ¿cómo algo puede, al mismo tiempo, ser una partícula localizada en un espacio y un momento determinado, y una onda que se esparce por una extensa región? Y, sin embargo, ocurre. El principio de identidad aristotélico, por el cual un elemento es igual a sí mismo, y el mismo principio de no contradicción, por el cual una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo, quedan en entredicho.

Al igual que una onda, la luz produce interferencias, pero un fotón de luz también rebota de todo electrón, igual que una partícula. Esto quiere decir que está en dos sitios al mismo tiempo, que se mueve a velocidades extremadamente altas y se desplaza simultáneamente en diferentes direcciones. Parece una contradicción intolerable, pero es así.

Por otro lado, no es difícil “extrapolar” estas conclusiones a nuestra vida cotidiana. Como las partículas, también nosotros podemos percibirnos como “localizados” en un sitio, o como en un estado de expansión ilimitado…, algo a lo que accedemos gracias a la expansión de la conciencia, en cuanto trascendemos la mente.

 

 

2.  Conciencia y materia. El contraste entre la física clásica y la física cuántica

 

         Para la física mecanicista –y para la “cultura general” a la que dio lugar, y en la que todavía nos movemos-, las cosas parecían claras. La moderna física cuántica echa por tierra, uno a uno, todos esos postulados.

 

 

FÍSICA  CLÁSICA

FÍSICA  CUÁNTICA

  • Existe una “realidad objetiva”, “ahí fuera”, que todos podemos observar de la misma manera, porque es independiente de nuestras observaciones.

  • No puede existir el “observador” neutral, dado que, inexorablemente, el observador altera lo observado (W. Heisenberg). Por ello, sería preferible llamarlo “participante” (J. Wheeler).

  • Esa “realidad objetiva” es determinista: se mueve por el inexorable principio de causalidad.

  • El final del determinismo. A nivel cuántico, no existe nada parecido a la causalidad. Lo que rige las cosas es el principio de la indeterminación (W. Heisenberg, 1927): hemos pasado de un universo causalista a un universo probabilístico (o estadístico). La física clásica consideraba que las partículas y los objetos eran seres independientes que, cuando interaccionaban, producían un choque que provocaba una cadena causal de sucesos. La física moderna niega las cadenas causales y secuenciales de hechos. Es un mundo holístico, donde todo está interconectado, y a veces las conexiones manifiestan correlaciones implícitas por debajo de las superficies, que modifican los sistemas.

  • A partir de Galileo, Kepler o Newton, el universo es percibido como un diagrama en el que los fenómenos se describen en términos matemáticos y mecánicos. Se lo concibe como la maquinaria de un gran reloj, que se podría descomponer y componer a partir de esas partes descompuestas. El mundo constituye un sistema en equilibrio. En esta visión, el caos es solamente una complejidad todavía no desentrañada porque el orden y la estabilidad del universo pueden ser explicados por las leyes del movimiento de Newton.

  • El caos y la autoorganización. A partir de los trabajos de Ilya Prigogine, parece indudable la tendencia autoorganizadora global del universo. Clásicamente, se asociaba el orden al equilibrio, y el desorden al no equilibrio. Ahora sabemos que la turbulencia es un fenómeno altamente estructurado, en cuyo seno millones de partículas se insertan en un movimiento extremadamente coherente. La conclusión es la siguiente: La producción de entropía contiene siempre dos elementos dialécticos: un elemento creador de desorden y otro creador de un orden “mayor”. Los dos elementos están siempre ligados.

 

 
  • Esa realidad objetiva consta de dos elementos: objetos sólidos y vacío.

 
  • El vacío y la materia. Un modelo de átomo muy aceptado por los físicos consiste en imaginarlo como el de un núcleo y una nube externa de electrones. La dimensión proporcional entre el núcleo y el conjunto del átomo es aproximadamente del orden de diez mil veces. Es decir, si el núcleo fuera de un centímetro de diámetro, la nube de electrones más externos estaría a una distancia de un kilómetro.

Pero, si en último término, todo es vacío, ¿cómo se explica que no se funda todo con todo? Por el “Principio de exclusión” (W. Pauli, 1925): Dos fermiones idénticos no pueden encontrarse en un mismo estado físico, así que cada uno tiene que ocupar su lugar específico. Este “principio de exclusión” es responsable de la estabilidad de la materia a gran escala. Las moléculas no se aproximan arbitrariamente entre sí, porque los electrones de cada una no pueden entrar en el mismo estado que los electrones de las demás moléculas vecinas. Pero no todas las partículas son fermiones. Hay otras, denominadas bosones, que no responden al principio de exclusión y pueden estar en un mismo estado cuántico. En estos condensados, todos los átomos son absolutamente iguales. No hay ninguna medida que pueda diferenciar uno de otro.

 
  • Esa realidad es fundamentalmente material y sus elementos básicos son los átomos.

 
  • No existe ninguna realidad “ahí fuera”, independiente de la conciencia. La misma materia consta básicamente de vacío. En último término, la materia no existe; sólo existe la conciencia.

 
  • La mente no es sino el resultado de un proceso de complejificación de la materia (del cerebro).

 
  • La mente es capaz de crear materia. La conciencia tiene dominio sobre el mundo físico.

 
  • Oposición materia – conciencia (mente)

 

 
  • Todo es conciencia: hasta los electrones “saben” y “se dan cuenta” de su entorno (experimento de Aspect, 1982). Por lo que, “el Universo, tal y como lo vamos descubriendo, se parece cada vez más a un gran pensamiento, en vez de a una gran máquina” (James Jeans).

 
  • La conciencia es relegada al ámbito de lo “espiritual”, y considerada como un epifenómeno (ilusorio) de lo material.

 
  • Se ha acabado la contradicción entre materia y energía. De Broglie planteó que la luz participa de la naturaleza de las ondas. Pero, a su vez, desde Einstein, sabemos también que se comporta como una partícula. Las consecuencias fueron “definitivas”: se abolió para siempre la división entre materia y energía: son lo mismo. La materia es luz condensada (un quantum –en plural quanta, de donde viene el nombre de la nueva física- es la unidad más pequeña que constituye la luz); cada uno de nosotros somos un sistema de energía en vibración continua. Nuestra alma es nuestro cuerpo, y nuestro cuerpo es nuestra alma. Es la conciencia la que crea materia, expresándose a través de ella.

  • En cualquier caso, mente (conciencia) y realidad material constituyen dos realidades nítidamente separadas y diferenciadas, si bien la segunda posee un estatuto más firme.

 
  • No existe una división estricta entre la realidad objetiva y subjetiva; la conciencia y el universo físico están conectados por algún mecanismo fundamental. Esta relación entre mente y realidad no es ni objetiva ni subjetiva, sino “omnijetiva”.

  • En último término, para la ciencia clásica sólo interesa lo que se puede medir empíricamente. Para este paradigma, la realidad "espiritual" no cuenta.

 
  • El orden implicado. Para la física moderna, lo que se ve no es sino es el despliegue de lo que no se ve, la “explicación” del “orden implicado” (David Bohm). La obra de Bohm es una cosmovisión dinámica que integra la conciencia en una unidad de energía, mente y materia. Según él, la conciencia es el elemento integrador que dota de unidad a cada organismo.

  Bohm concibe los fenómenos como manifestaciones de un holomovimiento que relaciona todo lo existente en un proceso de pliegue y despliegue el que subyace un “orden implicado”. Todos los fenómenos están interrelacionados en una red espacio-temporal. Lo que nosotros percibimos, de entrada, es el “orden explicado” (desplegado), que se manifiesta como campos y partículas separadas con sus leyes propias, pero la realidad más profunda, el potencial cuántico es lo que permite la interconexión, y forma el sistema en el que se desenvuelve toda la realidad. “El orden del todo está implícito en el movimiento de cada parte”.

     Es decir, nos habían condicionado para creer que el mundo externo era más real que el mundo interno. La física cuántica dice justo lo contrario.

  • La parte prima sobre el todo: dualismo separador.

 
  • El Todo es lo prioritario: holismo integrador: Todo se halla interrelacionado con todo.

 

 

3.  Sincronicidad y campos morfogenéticos

 

El psicólogo C. Jung y el físico W. Pauli coinciden en afirmar la existencia, en la naturaleza, de un principio de vinculación no causal: es la sincronicidad, que no puede ser explicada por la ley de la causalidad. La explicación parece venir de la mano de la existencia de “campos mórficos” o “morfogenéticos”, de que habla Sheldrake.

El biólogo Rupert Sheldrake propone que la naturaleza maniobra mediante campos mórficos o morfogenéticos, una especie de campos informativos que poseen la memoria de lo que acontece: cuando se produce algún suceso, se debe a que la forma activa tiene una resonancia con el campo que actualiza el hábito natural que está implícito en el acontecimiento. Eso mismo parece suceder con la memoria cultural. A ese fenómeno lo denomina “resonancia mórfica”. Esto explicaría sincronicidades curiosas, como el hecho de que un mismo descubrimiento se realice simultáneamente, de modo independiente, en diferentes lugares del planeta. Por decirlo en palabras sencillas, sería la Conciencia común y compartida la que se “expresaría” en y a través de personas, objetos y acontecimientos.

El campo cuántico es considerado como una realidad física fundamental, un medio continuo que está presente en todas las partes del espacio; las partículas son sólo simples condensaciones locales del campo, concentraciones de energía que va y viene, perdiendo su carácter individual y disipándose en el campo.

Para los físicos cuánticos, algo parece claro: El universo se mueve regido por la dialéctica de los opuestos. Y en todo hay sincronía: dos relojes colocados en una misma habitación, acompasarán automáticamente sus ritmos (aunque sean a propósito desacompasados); igualmente, dos mujeres que conviven regularán al mismo tiempo su ciclo menstrual; también los generadores colocados en paralelo… Los átomos cantan al mismo tiempo: hay una formulación matemática que organiza los ritmos.

 

 

4.  La conciencia que crea la realidad: fenómenos “paranormales” verificados

 

Dentro de los parámetros de la física clásica, resulta absolutamente imposible explicar fenómenos que, por otra parte, no pueden ser contestados, ya que han sido sometidos a exigentes pruebas de verificación.

         El hecho de poder caminar descalzos sobre el fuego y no quemarse (y el poder hacerlo incluso cualquier persona, por escéptica que sea, con tal que tome la mano del fakir); de secar sábanas empapadas en agua con el calor del cuerpo desnudo, en medio de la nieve, en una noche de invierno; o de crear tulpas, “visiones”, que pueden llegar a ser vistos incluso por otras personas…

En este último punto, la experiencia vivida y relatada por Alexandra David-Neel sigue resultando inquietante. En su obra clásica Magos y místicos del Tibet (Espasa-Calpe, Madrid 1971; editada posteriormente por Índigo, Barcelona 1988) narra una experiencia propia de creación de formas de pensamiento. A los pocos meses de realizar los ritos y la concentración prescritos por sus maestros tibetanos, comenzó a captar imágenes de un monje fantasma, su pretendido tulpa. La ilusión era fundamentalmente visual, aunque a veces llegaba incluso a sentir su roce. Pero hay más: hasta un pastor llegó a ver el lama creado por el pensamiento. Es sabido que, para el misticismo tibetano, todos los fenómenos que percibimos son espejismos nacidos de nuestra imaginación. Y que, con la práctica adecuada, la mente puede llegar a crear “imágenes mentales” o tulpas, que tendrían el mismo estatus de “realidad” que aquéllas a las que está habituado el “sentido común”.

         A partir de lo que ha descubierto la física moderna, los primeros hechos a los que hacía referencia pueden explicarse porque la conciencia interviene en la vibración acelerada de las moléculas, deteniendo procesos que consideramos “normales”.

         Esto significa que la conciencia se mete en los entresijos del mundo físico, afectándolos. Más aún, parece abrirse camino la certeza de que la conciencia es tal vez el único fenómeno que efectivamente existe: toda la matriz materia-espacio-tiempo debe a ella su existencia. Por lo que no puede hablarse del mundo físico como algo “ahí fuera”. Todo es creación de la conciencia. La materia-espacio-tiempo es un aspecto de la misma.

         Esto nos lleva a reconocerla como todopoderosa. Lo cual no significa que nosotros seamos todopoderosos, por la sencilla razón de que no tenemos un control total de la conciencia.

En cualquier caso, aquí radica la transformación más asombrosa de la visión del mundo, a partir de los descubrimientos de la nueva física: La conciencia juega un indudable papel en el llamado universo físico.

 

 

5.  El mito de una realidad que existe “ahí fuera”

 

Habitualmente, en nuestra visión de la realidad, hemos venido funcionando con un mito, al que hemos dado por absolutamente válido: Al acercarnos al exterior, todos percibimos lo mismo.

Es fácil, sin embargo, reconocer el presupuesto en el que dicho mito se ha mantenido (y todavía se mantiene para la gran mayoría de la gente). Ese presupuesto no es otro que la creencia en que hay un universo físico “ahí fuera”. Y nos hemos enseñado a nosotros mismos a estar de acuerdo sobre ello y sobre los “objetos” de ese mundo “exterior”.

Sin embargo, la física moderna viene a asegurarnos que no existe algo “ahí fuera” de nosotros. Todo se halla inextricablemente interrelacionado con todo, por lo que el universo no es algo que exista “ahí fuera”, y del que el observador se encontraría separado. Más bien al contrario, es un universo participativo.

Por un lado, sabemos que el observador altera lo observado por el mero acto de su observación. Por lo que algunos científicos, como se ha dicho más arriba, abogan por reemplazar el término “observador” por el de “participante” (J. Wheeler). Porque lo cierto es que no “observamos” el mundo; participamos en él. 

Y, por otro, sabemos también que eso que llamamos “ahí fuera” no es como nuestros sentidos y nuestra mente creen que es. “Ahí fuera” no hay ni luz ni color, sino solamente ondas electromagnéticas; “ahí fuera” no hay sonido ni música, sino solamente variaciones periódicas en la presión del aire; “ahí fuera” no hay calor ni frío, sino solamente moléculas que se mueven con mayor o menor energía cinética media…, y así sucesivamente. Lo que hay, tanto “fuera” como “dentro”, es un torbellino vertiginoso de ondas/partículas en diferentes intensidades de vibración.

En lo que se refiere a “nosotros”, podría decirse que somos, a la vez, una expresión más de ese mismo torbellino y la Conciencia que lo está provocando o de la que está emergiendo. Y todo ello, de una forma no-dual.

 

        Lo que ocurre, en todo caso, es que la mente humana no percibe lo que está “ahí”, sino lo que cree que debería estar ahí.

Sin embargo, tal como insiste la nueva física, hay una conclusión que parece irrebatible: no observamos el mundo físico, participamos con él. Nuestros sentidos no están separados de lo que llamamos “ahí fuera”, sino íntimamente implicados en un proceso de realimentación notablemente complejo, cuyo resultado final es crear efectivamente lo que está “ahí fuera”. 

La conciencia es una parte integrante de la realidad; eso significa que co-crea lo que observa. Si vemos un árbol, en vez de un cúmulo de átomos desorganizados, es porque la conciencia humana concede a la realidad física estas características particulares.

Por eso, mirado de cerca, el concepto de “ahí fuera” resulta ridículo. Sólo podemos esperar encontrar un “ahí fuera”, porque creemos que existe. Por eso, todas nuestras nociones acerca del carácter absoluto del universo físico son erróneas.

¿A qué se debe entonces ese engaño que nos lleva a afirmar la existencia de algo “ahí fuera”? Al modo de operar de la mente, por su propia naturaleza separativa. Para poder funcionar, la mente debe forzosamente separar. A partir de la primera dicotomía sujeto/objeto, para la mente, toda la realidad queda fraccionada. Todo lo que no es “yo”, está “fuera”. Y puesto que pensar es delimitar o “establecer fronteras”, a la mente le resulta fácil marcar un límite entre lo que llama “sujeto” y todo lo demás: es sencillamente el límite o frontera de la piel. Por eso, en cuanto la mente hace su aparición en la historia humana, con ella aparece también la idea de un “mundo exterior”, de una realidad “ahí fuera”, separada y marginal.

Sin embargo, eso es sólo un engaño de la mente, que se realimenta por el simple hecho de que lo hemos creído a pie juntillas. Lo que llamamos “mundo exterior” no está separado de nosotros y, de hecho, basta detener el pensamiento para percibirlo así.

Todo constituye un conjunto unificado, sin separaciones mentales, arbitrarias y artificiales, en un universo participativo en el que todo interactúa en una interferencia constructiva, en la que la Conciencia se va desplegando en innumerables formas, como olas “únicas” y hermosas en el océano común y compartido.

(Una vez más, la física nos lleva a la espiritualidad y a la filosofía. Para quienes estén interesados en la “revisión” de los planteamientos filosóficos que han perpetuado y fortalecido el engaño dualista, desde Aristóteles hasta Descartes, recomiendo la lectura de los libros de M. CAVALLÉ, La sabiduría recobrada. Filosofía como terapia, Martínez Roca, Barcelona 2006; y La sabiduría de la no-dualidad. Una reflexión comparada entre Nisargadatta y Heidegger, Kairós, Barcelona 2008).

 

 

6.  El cerebro percibe lo que quiere percibir

 

Del punto anterior, se deriva una conclusión patente: como ha quedado dicho, la mente humana no percibe lo que está “ahí”, sino lo que cree que debería estar ahí. Los neurólogos empiezan a decirnos que el cerebro humano sólo ve lo que quiere ver. La conclusión de la nueva física apunta en la misma dirección: el cerebro percibe lo que quiere percibir. Por eso, tal como les ocurrió a los indígenas ante las carabelas de Colón que llegaban a sus costas, no podemos “ver” todo aquello que escapa a “nuestro mundo”.

Eso significa que no nacemos al mundo; nacemos a algo que convertimos en el mundo. “El Entorno tal como lo percibimos es invención nuestra” (H. von Foerster).

Acabamos de ver que nuestros sentidos no están separados de lo que llamamos “ahí fuera”, sino íntimamente implicados en un proceso de realimentación notablemente complejo, cuyo resultado final es crear efectivamente lo que está “ahí fuera”.

Precogniciones, visiones colectivas… acontecen. Son realidades no menos “reales” que otras que aceptamos como “razonables”. J. Pearce lo expresó con claridad: “La mente del hombre refleja un universo que refleja la mente del hombre”.

 

 

7.  La realidad (y la conciencia) como un holograma: Cada parte está contenida en el todo… y el Todo se halla en cada una de las partes

 

La física cuántica ha encontrado que las unidades básicas (las partículas subatómicas) no pueden ser aisladas como unidades o bloques individuales. Su comportamiento posee propiedades de campo, al venir determinado por la colectividad de las partículas. El universo es semejante a un gran holograma.

Por otro lado, estudios neurológicos han revelado que algo parecido ocurre en el cerebro. El proceso implicado en la interconexión de todas las regiones del cerebro no es químico ni electroquímico. El cerebro se asemeja también un holograma.

Un holograma es una representación o imagen de tipo transparente, creada con la ayuda del láser, en donde la imagen contenida no es bidimensional, sino tridimensional. Lo más intrigante es que, cuando se corta por la mitad, resultan dos imágenes, cada una de las cuales contiene la imagen entera. El todo está contenido en cada parte. Eso significa que esa imagen posee propiedades semejantes a las de un “campo”.

La nueva física nos asegura que el universo es un holograma, en el sentido de que se trata de un tejido dinámico de acontecimientos correlacionados, en los que cada parte del tejido determina la estructura del todo. Los experimentos con partículas subatómicas no dejan lugar a dudas: todo está interrelacionado con todo, y es precisamente esa interrelación la que posee y funciona como un “campo” que organiza el conjunto.

Si la conciencia es un campo y no es más que una vibración en el continuum de campos que organizan la materia, ello nos proporciona una explicación para la interacción entre la mente y la materia.

 

 

8.  Existe una realidad más allá del tiempo-espacio

 

Hasta Einstein, se creía que el tiempo y el espacio eran realidades inamovibles y separadas. Aquella creencia ha quedado radicalmente superada. No sólo son aspectos de un “algo” único, sino que son totalmente relativos al observador.

La nueva física ha dado un paso más, al afirmar que hay “regiones” que literalmente no existen ni en el espacio ni en el tiempo. 

Cualquiera sabe que todo lo que ocurre, ocurre en el presente: incluso cuando recordamos el pasado o proyectamos el futuro, no podemos hacerlo sino desde el presente.

Pero todavía es más radical la afirmación de la atemporalidad. Lo que llamamos presente, si dejamos de percibirlo mentalmente como un “tiempo intermedio” entre el pasado y el futuro, se manifiesta como lo que es: no-tiempo, atemporalidad. La física viene a decirnos algo que los místicos siempre habían experimentado: que existen “regiones” de nuestro universo y de nuestra conciencia fuera del tiempo y del espacio.

En concreto, la sabiduría espiritual de Oriente ha dicho siempre que nuestras percepciones de un universo que existe en el tiempo son erróneas. Por encima y más allá de esta realidad ilusoria, está el vacío: una región donde el concepto mismo del tiempo deja de tener ningún significado.

 

 

9.  La realidad última del universo: el “lugar” que han experimentado los místicos

 

Para la física moderna, la materia y el espacio-tiempo vacío aparecen como una y la misma cosa. Las tres dimensiones aparentes del espacio son virtualmente inexistentes en el nivel de la espuma cuántica. Lo que ahí se da es una “interconexión cuántica” (J. Wheeler), en la que cada punto en el espacio está interconectado con todos los demás puntos del mismo. De un modo similar, podemos sospechar que cada punto en el cerebro humano está conectado, por medio de la espuma cuántica, con todos los demás puntos del universo.

Para el físico cuántico es claro que la materia carece de base física. Tras la solidez aparente de la silla, se esconde en realidad el superholograma de un torbellino de ondas/partículas. A ese nivel, la conciencia es capaz de crear materia. Y eso constituye la prueba final de que lo no físico, la conciencia, tiene dominio sobre el mundo físico.

Einstein nos enseñó que la materia y la energía pueden convertirse la una en la otra: E = mc2, la materia es energía altamente condensada. No existe la materia; solamente existe la interferencia constructiva del universo interpenetrante. Frente a la idea mecanicista del universo, la física moderna nos dice que el átomo está compuesto por vastas regiones de espacio vacío; la materia consta principalmente de espacio vacío. (Si una pelota de béisbol alcanzara el tamaño de la tierra, sus átomos se verían del tamaño de una cereza. Y en ese átomo del tamaño de una cereza, todavía no podríamos ver su núcleo a simple vista. Si ese átomo aumentara hasta tener el tamaño de la cúpula de la Basílica de san Pedro en Roma, su núcleo solamente tendría el tamaño de un grano de sal).

La “realidad última”, en opinión de la nueva física, se asemeja más a un gran Vacío primordial, un “lugar” más allá del tiempo y el espacio, del que brotan, en un  proceso increíblemente complejo y hermoso, todas las formas que existen. En pocas palabras: las piedras y las estrellas son meramente ondulaciones en la nada.

Ése es, precisamente, el “lugar” de la experiencia mística, el lugar del Silencio, de la Presencia, del Absoluto, de la Unidad… Un “lugar” conocido y frecuentado por los místicos de todos los tiempos; un “lugar” incluso en el que las mismas religiones han dicho que se podía vivir la “experiencia de Dios”.

Es profundamente significativo el hecho de que esta frase: “El tiempo, el espacio y la causalidad son como el cristal por el que se ve el absoluto y cuando es visto aparece como el universo”, del matemático H. Minkowski, pueda encontrarse en la sabiduría de la tradición Advaita.

 

 

10.  El mito hindú

 

¿Qué es entonces el universo, y qué sentido tiene toda esta historia? Pareciera que, a la nueva física, no le desagrada el antiguo mito hindú, para el que toda la existencia es un juego (lila), el juego del Absoluto.

El Yo supremo es todo lo que existe, todo lo que hay, pero no tiene a nadie con quien jugar. Eso le lleva a jugar al escondite consigo mismo. En este juego, puede experimentar diez mil millones de vida, ver a través de diez mil millones de ojos, vivir y morir diez mil millones de veces.

Finalmente, el Yo se despierta de sus  muchos sueños y recuerda su verdadera identidad. Es el Yo único y eterno del cosmos. El juego comienza. El juego acaba.

 

 

11.  En el umbral de una etapa nueva

 

Como ha quedado dicho, puede afirmarse que la transformación más asombrosa de la visión del mundo, a partir de los descubrimientos de la nueva física, es ésta: La conciencia juega un indudable papel en el llamado universo físico. Hasta el punto de que, para la nueva física, el universo se parece más a un gran pensamiento que a una gran máquina.

Las implicaciones que contiene una tal afirmación nos llevar a concluir que nos hallamos en el umbral de una época sumamente notable. Los físicos nos están diciendo que hay que reconsiderar el papel de la conciencia. El mundo es omnijetivo. Todos los objetos, con respecto a la conciencia, son como las olas en relación al mar.

En las próximas generaciones, nuestras vidas pueden cambiar radicalmente, de forma sobrecogedora. La vida se transformaría en algo tan distinto que su descripción cae fuera de las posibilidades de nuestro lenguaje.

Debido a que todo es una proyección de la mente, la existencia o no existencia de dioses y diosas depende de nuestros respectivos metaprogramas. Incluso la idea de que existe un mundo “ahí fuera” no es sino otro metaprograma.

Por eso, es razonable la afirmación de J.S. Mill: “No son posibles los grandes cambios en el destino de la humanidad hasta que tenga lugar un gran cambio en la constitución fundamental de su modo de pensar”.

Las aportaciones de la física moderna pueden abrir nuestras mentes y favorecer aquellas prácticas espirituales que hagan posible ese cambio. 

 

 

12.  Y, en todo ello, el lugar de la práctica meditativa

 

         Coherente con la antigua “visión del mundo”, la religión –no podía ser de otro modo-, había enseñado a los humanos a relacionarse con el Dios de “ahí fuera”, objetivando lo Absoluto, separándolo del resto de lo real y desembocando en una actitud y comportamiento marcadamente heterónomos. En lógica “coherencia”, la religión llegó a la conclusión de que ese “dios exterior” habría creado/fabricado el mundo como una realidad también “exterior” y ajena a él. 

         La Modernidad, apoyada en el reconocimiento de la racionalidad y de la autonomía, se había empezado a rebelar contra esa visión: no podía haber ningún Dios “ahí fuera” o “separado” que, en la práctica, supusiera la eliminación de la autonomía y libertad humanas.

         Con la nueva comprensión que se deriva de los datos aportados por la física cuántica, aquella crítica se hace todavía más radical. En el mismo instante en que “caemos en la cuenta” de que no existe un mundo “ahí fuera”, venimos también a hacernos conscientes de que “ahí fuera” tampoco puede haber ningún dios separado. Ese dios no sería sino una “creación” de nuestra mente (hemos hecho alusión antes el enorme poder creador de la misma).

         Sin embargo, esa “creación” –sobre la que se han asentado, por otra parte, la totalidad de las religiones- no es ni arbitraria ni “falsa”. Fue el modo habitual en el que los humanos, en el nivel de conciencia en que se encontraban, podían “dar nombre” al Misterio de lo Real, creativo y en constante despliegue. Un Misterio, sin embargo –y esto constituye la mayor “novedad” frente al planteamiento típico de la religión-, no-dual.

 

Por eso, en la visión que se desprende de la nueva comprensión, si bien es cierto que caen definitivamente por tierra las visiones religiosas tomadas en su literalidad, no se pierde nada valioso. Al contrario, lo que venimos a descubrir es la admirable y asombrosa “convergencia” de la nueva comprensión con lo que afirma la más genuina espiritualidad. Hasta el punto de que, no solamente no hay conflicto, sino que parecen reclamarse mutuamente: las afirmaciones de los físicos cuánticos convergen con las de los maestros espirituales.

En cierto modo, podría decirse que la nueva física es no-dual. A partir de experimentos contrastados en el reino de las partículas elementales, viene a concluir tajantemente que todo se halla interrelacionado con todo, que no hay nada “separado” de nada. Y que todo lo que percibimos, más allá de lo que nos hagan creer nuestros sentidos y nuestra mente, no es sino “forma” o “expresión” que remite a una Realidad primordial, que algunos no dudan en nombrar como Conciencia.

El hecho de que todo lo real sea, efectivamente, no-dual nos permite comprender el dato de que, progresivamente, los diferentes campos del saber vayan también asumiendo ese mismo carácter: desde la filosofía hasta la psicología transpersonal, desde la hermenéutica hasta la espiritualidad…, y que vayan decayendo todas aquellas formas duales –tanto filosóficas como religiosas-, porque empiezan a ser percibidas como incapaces de dar razón de la realidad tal como empezamos a experimentarla.

Pues bien, en todo este cambio sin precedentes, que puede llegar a remover todo lo conocido, ¿qué lugar ocupa la práctica meditativa?

En una primera respuesta, hay que decir que dicha práctica viene a aquietar y silenciar la mente. De ese modo, nos permite salir de la trampa de la propia mente dual, objetivadora y separadora, abriéndonos a una visión transmental, en la que se nos da percibir la naturaleza no-dual de lo real.

En segundo lugar, al anclarnos en el presente –toda práctica meditativa consiste precisamente en atender a lo que está aconteciendo “aquí y ahora”-, nos introduce en ese “lugar”, que es en realidad un “no-lugar”; en ese “tiempo”, que es en realidad lo “atemporal”. En definitiva, en la “región” que se halla más allá del espacio-tiempo, donde acontece la experiencia de lo Absoluto, de Lo Que Es.

Y, en tercer lugar, es esa práctica la que nos ayuda a percibir nuestra identidad última, más allá del yo con el que nos habíamos identificado. Al acallar la mente, se diluye el yo, y emerge, en un primer momento, el Testigo que todo lo observa, sin reducirse a nada de ello; para dar paso, posteriormente, a la percepción de sí mismo como el “Yo universal” que se está expresando y viviendo en esta forma concreta, que llamamos “identidad psicológica”.

No deja de ser admirablemente sabio que, tanto estudiando la física cuántica como meditando, somos conducidos a experimentar lo Real como Misterio luminoso, omniabarcante y no-dual, rompiendo definitivamente la prisión egoica en la que la identificación con nuestra mente nos ha mantenido atrapados. Del mismo modo que somos más que la mente, el Universo es más que un conjunto o suma de átomos. Se abre ante nosotros un horizonte pleno de novedad y, en último término, de Vida. Horizonte para el que nuestra mente carece de palabras y de conceptos adecuados y que, a falta de términos más apropiados, nombramos como Misterio, Vacío, Conciencia, Presencia, Plenitud… 

 

MÁS  SORPRESAS  PARA  NUESTRA  MENTE  "ORDENADA"

 

 

"Muchos creen estar pensando

cuando están meramente reordenando sus prejuicios" (David Bohm).

 

 

         Apenas salimos de lo “acostumbrado”, nuestra mente no deja de sorprenderse. Y apenas entramos en el mundo de la física cuántica, la sorpresa se convierte en desconcierto y asombro callado.

         Niels Bohr, uno de los iniciadores de la física cuántica y premio Nobel de Física en 1922, afirmaba: “Aquél que no se asombra cuando se encuentra por primera ver con la teoría cuántica es que posiblemente no se ha enterado de nada”.

         En esta entrega sólo quiero aportar algunos datos contrastados por la nueva física y la neurobiología, con el único objetivo de crecer en humildad y en apertura al Misterio que nos envuelve –y que somos-, y al que tantas veces hemos querido reducir a objetos mensurables…

         Con estos datos, algunos sectores de la Nueva Era llegan a decir tonterías: fabulan rápidamente un mundo a su medida; mientras que otros tantos, pertenecientes o herederos de la “ciencia ortodoxa”, los consideran “tabú”: no están dispuestos a ver modificada su propia comprensión del mundo.

         Tomo los datos de los dos libros que cito a continuación y de una “Guía de estudio” preparada por el Instituto de Ciencias Noéticas, a propósito de la famosa película-documental “¿Y tú qué sabes?”. Precisamente, los autores del primero de ellos (Arntz, Chassey y Vicente) son coautores de esa misma película; J. Blaschke es un periodista especializado en todo este campo, así como en estudios transpersonales.

 

William ARNTZ – Betsy CHASSEY – Mark VICENTE, ¿¡Y tú que sabes!?, La Esfera de los Libros, Madrid 2006.

Jorge BLASCHKE, Más allá de lo que tú sabes, Robinbook, Barcelona 2008.

 

  • Sólo somos conscientes de 2.000 bits de información, de los 400.000 millones que procesamos cada segundo. ¿Qué pretendemos saber?

  • “Ahí fuera” no existen formas, ni colores, ni imágenes. Todo eso lo construye el cerebro. Estudiando a pacientes que han sufrido un derrame cerebral, los científicos han comprobado que es el cerebro el que realmente percibe y no los ojos: es él quien “pinta” la imagen. Por eso, no vemos la realidad, sino la imagen de la realidad que nuestro cerebro ha construido a partir de la información que le proporcionan los sentidos, junto con infinitas asociaciones sacadas de la red neuronal del cerebro.

  • La mayoría de la gente cree que la realidad es lo que los sentidos proyectan ante nosotros. Y la ciencia ha apoyado esta visión durante cuatrocientos años: "Si no percibimos algo a través de los cinco sentidos, no es real".

  • Percibimos una forma de realidad, unas imágenes que se materializan en nuestro cerebro y que, a menudo, no existen. A nuestro alrededor existe un abanico de señales, ondas, energías y vibraciones que no percibimos.

  • El cerebro contiene unos 100.000 millones de neuronas; el número de sinapsis en la corteza cerebral es de 60 billones; un trocito del cerebro del tamaño de un grano de arena contiene 100.000 neuronas y 1000 millones de sinapsis.

  • Cuando la materia se analiza en profundidad, desaparece y se disuelve en una energía insondable.

  • Una partícula cuántica puede estar hasta en 3.000 lugares distintos a la vez.

  • … Y puede ir de un sitio a otro, sin pasar por ningún lugar: todo un desafío, por lo demás, incuestionable, para nuestro sentido común. Y de hondas repercusiones…

  • Hay más energía en un centímetro cúbico de espacio vacío que en toda la materia del universo conocido.

  • El Universo que nos rodea contiene: energía oscura (70 %), materia oscura exótica (26 %), materia común no luminosa (3,5 %) y materia ordinaria visible (0,5 %).

  • Nunca debes tener la seguridad absoluta de nada. Lo que ves no es la realidad. El mundo y el universo es mucho más de lo que vemos y pensamos.

  • Todo el universo forma parte de un todo e interactúa con nosotros. Todos estamos en todo.

  • No somos espectadores de lo que “nos rodea”; somos parte de ello.

 

Resumiendo: La física moderna nos dice que el mundo del sentido común sólo revela una porción especial y limitada de una trama de la realidad mucho más grande y extraña.

Fenómenos tales como “la interconexión no-local cuántica” y el poder que tienen la mente y las emociones de afectar al cuerpo (y a otras partes del mundo físico) no encajan con la historia predominante sobre cómo funciona el mundo.

Ya no podemos ver al mundo que aparecía como real, local, consistente y causal, y tener la plena convicción de que estamos percibiendo toda la realidad. Ni podemos decir que sabemos qué realidad percibimos.

La locabilidad fue reemplazada por la no-locabilidad, la idea de que los objetos están aparentemente separados pero, en realidad, presentan conexión instantánea a través del espacio-tiempo. Con la no-locabilidad, dejó de ser cierto que una acción a distancia, sin que medie algo o alguien, es imposible. De hecho, estas acciones no mediadas son ahora un requerimiento. La causalidad se disolvió, puesto que ahora sabemos que la flecha fija del tiempo es una ilusión persistente, una equivocación apoyada por los presupuestos clásicos de un tiempo y espacio absolutos. Ahora sabemos que las secuencias de eventos dependen de las perspectivas (cuyo nombre técnico es ‘marco de referencia’) de los observadores.

 

 

 

Ciencia y Misticismo

 

¿Ayuda la mecánica cuántica a comprender la consciencia? ¿Cómo nos informa en nuestra comprensión de las dimensiones espirituales de nuestra experiencia? Al tratar estas cuestiones, debemos recordar que es posible crear confusión si mezclamos metáforas con matemáticas. Existen áreas claramente compartidas entre las experiencias místicas de unidad y lo que los físicos describen como el campo cuántico. Aún así, los líderes de la mecánica cuántica – incluso Niels Bohr, Werner Heisenberg y Edwin Schrodinger – rechazaron la idea de que la física y el misticismo estuvieran describiendo los mismos fenómenos. Según Max Planck, los esfuerzos por juntarlas se “fundan en la equivocación o, para ser más preciso, en haber confundido la imagen de la religión con los enunciados de la ciencia. De más está decir que los resultados no tienen ningún sentido.” 

         Sin embargo, tiene sentido buscar una reconciliación entre la ciencia y la espiritualidad. Pero con todas las cautelas que nacen de la lucidez, tal como se ponen de relieve en un trabajo que cité y recomendé en la primera de estas entregas. Se trata de la Introducción al libro Cuestiones cuánticas. Escritos místicos de los físicos más famosos del mundo, editado por Ken Wilber. A él remito.

 

 

 

 

Algunas frases que dan que pensar

 

 

 

 

 

 

  • “Creo que la tendencia actual que más lejos va es el cambio emergente en nuestra visión compartida del universo: de pensarlo como muerto, pasar a vivenciarlo como vivo. Al considerar vivo al universo y vernos nosotros como sostenidos constantemente dentro de esa condición, vemos que estamos íntimamente relacionados con todo lo que existe. Esta nueva percepción…representa un nuevo modo de ver y relacionarnos con el mundo y supera la profunda separación que ha marcado nuestras vidas” (Duane Elgin).

 

  • “Las comunicaciones globales y los sistemas de transporte están emplazados y se desarrollan rápidamente; los avances dentro de las ‘ciencias nuevas’- la física cuántica, la biología holística, y la teoría de la complejidad (con sus descubrimientos de la no-locabilidad, la interdependencia ecológica, y los sistemas auto-organizadores) están ya desmantelando el viejo paradigma Modernista; además, una suerte de nuevos desarrollos en la psicología humanística-transpersonal, las eco-ciencias, y el feminismo, así como una floreciente revolución de consciencia psicoespiritual, todos ellos amplios movimientos sociales que contribuyen a la cultura Transmoderna y a  un nuevo tipo de mundo. La transformación está teniendo lugar ante nuestros ojos…” (Paul Ray).

 

  • “Cuando algo es nuevo, la gente dice: «No es cierto» Luego, cuando su verdad es aparente, dicen: «No es importante». Finalmente, cuando no puede negarse su importancia, dicen: «De todos modos, no es nada nuevo» (William James).

 

  • “En al ámbito de la mente, lo que uno cree cierto, o bien ya lo es o se vuelve cierto” (John Lilly).

 

  • “Los nuevos descubrimientos de la física y la neurología cuántica urgen a replantearse el concepto infantiloide que teníamos hasta ahora de Dios” (J. Blaschke).

 

  • “El presente es lo único que existe… Vivimos en un eterno presente. Por tanto, ¿qué nos puede arrebatar la muerte? Nada más que el pasado y el futuro, dos aspectos que no tienen existencia si vivimos en un eterno presente. La muerte no puede arrebatarnos el presente y la eternidad ya que están fuera de su alcance” (J. Blaschke).

 

  • Todo está aquí, presente, pasado y futuro, todo está aquí.¡Ahora! En este eterno presente” (W. Liquorman).

 

  • La interconexión no es una propiedad del mundo cuántico; es la propiedad” (E. Schrödinger).

 

  • La realidad es sagrada porque es holística” (Krishna).

 

  • Yo estoy en todo y todo está en mí” (Hazrat Inayat Khan, maestro sufí).

 

  • No podemos arrancar una flor sin perturbar una estrella” (F. Thompson).

 

  • Se cuenta que un profesor universitario visitó al maestro zen Nan-in para preguntarle sobre la filosofía zen. Pero, en vez de escuchar al maestro, el visitante expuso una y otra vez sus propias ideas. Tras escuchar un rato, Nan-in se dispuso a servir el té. Llenó la taza hasta el borde y siguió vertiendo, hasta que el té se derramó sobre la mesa. “¿No ve que la taza está llena?”, explotó el profesor. “No puede seguir llenándola”. “Exactamente”, respondió Nan-in con calma. “Al igual que esta taza, usted está lleno de sus propias ideas y opiniones. ¿Cómo puedo explicarle la filosofía zen si no vacía su taza primero?”.

 

  • ¿Y tú que sabes?”.

 

  • Entréme donde no supe / y quedéme no sabiendo, / toda ciencia trascendiendo. / Yo no supe dónde entraba, / pero cuando allí me vi, / sin saber dónde me estaba, / grandes cosas entendí; / no diré lo que sentí, / que me quedé no sabiendo / toda ciencia trascendiendo” (San Juan de la Cruz).

 

 

fuente: http://www.enriquemartinezlozano.com/revolucion_cuantica_1.htm

 

 

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La revolución cuantica (I)

25 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Cuanticonirico

 

La revolución cuantica: Algunas lecturas de interes

 

 

 

 

         La física cuántica desafía al “sentido común”, pero los resultados de sus experimentos resultan incontrovertibles. Y no es únicamente que desafíe al sentido común, sino que modifica radicalmente –en nuevo “giro copernicano”- nuestro modo de percibir la realidad.

         Seguimos observando las cosas desde la perspectiva de la física clásica o newtoniana. El día en que los logros de la física moderna sean integrados en nuestra conciencia colectiva, formando parte de la “cultura cotidiana”, nuestro modo de ver y de pensar quedará radicalmente transformado.

         La física clásica, junto con sus admirables logros, generó una visión reduccionista de la realidad, a la que terminó considerando como un constructo material, progresivamente complejo. La física moderna revoluciona esa visión hasta llegar a invertirla.

         Esto no significa negar la validez de aquélla en su propio ámbito. Del mismo modo que no parece legítimo –como tienden a hacer algunas corrientes de la “Nueva Era”- transportar automáticamente lo que es válido para el mundo cuántico al mundo de las “cosas grandes”. La física cuántica nos dice, por ejemplo, que la realidad es energía y, en último término, vacío; pero que a nadie se le ocurra atravesar una pared compacta.

         En el momento presente, persiste la paradoja de que, mientras la física clásica puede dar razón del funcionamiento de las realidades “grandes”, es incapaz de hacerlo con las “pequeñas” (subatómicas). Por el contrario, la física moderna (cuántica) obtiene certezas en el mundo de lo “pequeño” que echan por tierra lo que creíamos “sentido común”, pero no explica el mundo de lo “grande”.

         La mecánica cuántica y la mecánica determinista obedecen a patrones diferentes. No son pocos los pensadores interesados en lograr una “Teoría del Todo” (TOE, por sus siglas en inglés: “Theory of Everything”) o “Teoría de todas las cosas” –el propio Einstein entre ellos, con la búsqueda de una teoría de los “campos unificados”, que redujese a una única fórmula la explicación de la fuerza de la gravedad y de la fuerza electromagnética-, pero todavía hoy no se ha encontrado la respuesta que resuelva aquella paradoja, dando razón de esa “aparente” diversidad de comportamiento.

 

         En cualquier caso, resulta muy significativa la “convergencia” entre saberes provenientes de campos tan dispares como la mística, la física, la biología y la psicología transpersonal. Sin embargo, es así. Las conclusiones a las que arribamos desde esas perspectivas resultan significativamente coherentes.

         Lo que ocurre es que el estudio de la física cuántica resulta arduo. Por eso, quiero sugerir algunos textos de lectura fácil –dentro de lo que cabe-, para ir familiarizándose con toda esta cuestión. Al final del trabajo, pueden hallarse las referencias exactas de todos ellos, en el orden en que son nombrados a lo largo de estas líneas.

 

Querría empezar por un breve artículo, escrito por Juan José Millás, en su habitual columna de “El País”. Su inmejorable estilo periodístico puede ser un buen modo de empezar. Éste es el texto:

 

Aunque la realidad está hecha de partículas, las partículas no se comportan como la realidad. Traspasada la frontera del átomo, se entra en un universo completamente ajeno a las leyes de la física. Allí el tiempo no es el tiempo, la luz no es la luz, el espacio no es el espacio y las cosas no son lo que son. Hay partículas que se encuentran en dos lugares a la vez y partículas que están y no están de forma simultánea (en este nivel, el ser y no ser sustituye al célebre ser o no ser). Hay también partículas que llegan a su destino antes de haber salido de su origen y partículas que a ratos funcionan como materia y a ratos como energía. Por supuesto, olvídense ustedes de conceptos tan importantes como la causa y el efecto, el arriba y el abajo, la derecha y la izquierda. Estamos hechos de cosas que no somos, lo que, aparte de un misterio, es una limitación que nos impide dormir en el burdel y en casa al mismo tiempo. Y no podemos llegar a Soria ates de haber salido de Madrid. Y si tropezamos con una piedra nos caemos. Y si somos Fulano de Tal no podemos ser Mengano de Cual. Mientras tanto, los electrones y demás duendes de su pelaje hacen diabluras en el interior de nuestros átomos. Parece mentira que seamos tan aburridos por fueras y tan divertidos por dentro. La noticia es que hemos logrado fabricar un “dentro” enorme, con forma de tubo, en el que el miércoles próximo pondremos en danza a un conjunto de partículas elementales, para ver qué pasa. Aunque la noticia está funcionando en la prensa a modo de subtrama, constituye uno de los argumentos principales de la realidad. Y es que el día que nos expliquen como Dios manda (o sea, desde la literatura) lo que ocurre en el nivel subatómico (en el sótano) nos importarán un bledo (qué rayos querrá decir bledo) la mitad de las cosas por las que ahora perdemos el culo”.

 

Del artículo periodístico pasamos a la novela. Se trata de “La fórmula de Dios”, obra del periodista portugués Rodrigues dos Santos, y que, en pocos meses, se ha convertido en un auténtico best-seller.

En realidad, se trata una trama puesta al servicio de un interés científico y es precisamente ese interés el que la convierte en una valiosa y accesible introducción a todo el mundo que se nos abre tras la teoría de la relatividad y de la física cuántica. Hasta el punto de que, para los más legos en estas cuestiones, puede que sea una de las lecturas más apropiadas. De hecho –cosa extraña en una novela-, en una Nota final, el autor ofrece una bibliografía científica tan abundante como bien seleccionada.

 

Y, tras la novela, el cuento. “Alicia en el país de los cuantos” quiere ser una iniciación a la comprensión de los resultados de la mecánica cuántica, en forma de cuento. Lo cual no quiere decir que sea siempre fácil de leer. Y perdonadme el chiste fácil: pero es que los cuantos, incluso en los cuentos resultan complicados…; con todo, vale la pena.

 

         Entre los científicos, es necesario aludir a dos libros de Ervin Laszlo, pensador enciclopédico, nominado dos veces para el premio Nobel de la paz, de quien se ha dicho que es “el científico interdisciplinar más importante del mundo” (S. Grof). Presidente del Club de Budapest, es un hombre comprometido con el futuro del planeta, que se mueve con maestría por terrenos tan dispares como la cosmología, la física cuántica, la biología o la psicología.

En “La ciencia y el campo akásico”, escribe que, a la vanguardia de la ciencia, “está emergiendo un nuevo concepto de mundo”. Y algo característico de esta novedad es que “todas las cosas están interrelacionadas”: no sólo es que estén unidas por flujos de energía, sino que también están enlazadas por flujos de información. Son registradas y aportan información las unas sobre las otras. El universo es un sistema coherente con un alto grado de integración, asemejándose a un organismo vivo. Todas las cosas son globales. “Un campo cósmico de información consigue conectar a los organismos y las mentes en la biosfera, y las partículas, estrellas y galaxias a través de todo el cosmos”. Y más adelante: “Todas las cosas del universo, afirma el astronauta E. Mitchell de la misión Apolo, tienen capacidad para «saber»”. Hasta las moléculas «saben» combinarse en forma de células. La materia en la mecánica cuántica –cita a Freeman Dyson- «no es una sustancia inerte sino un agente activo, que está constantemente haciendo elección entre posibilidades alternativas… Parece como si la mente fuera en alguna medida algo inherente a cada electrón». Para terminar afirmando: “Todas las cosas que surgen y evolucionan en el universo presentan tanto un aspecto mental como un aspecto material. Ambos son aspectos complementarios de una realidad más profunda”.

 

         En su último libro –“El cambio cuántico”-, vuelve sobre esas mismas preocupaciones. Según él, el mundo humano se ha tornado inestable y ya no es sostenible. Pero esta situación conlleva una oportunidad única. Vivimos en una era de bifurcación en medio de una transformación fundamental de nuestro mundo: en un macrocambio. Un cambio que tiene que ver con la manera como nos relacionamos con nosotros mismos, con los otros, con la naturaleza y con el cosmos.

Pero, curiosamente, la principal intuición procedente del nuevo paradigma científico no es tecnológica. Es la confirmación que algunos siempre han sentido, pero para la cual no hallaban explicación racional: la estrecha relación entre nosotros y con todo el cosmos. Ésa es la experiencia espiritual genuina. Hasta finales de la última década, los científicos y las mentes científicas consideraron una ilusión la interconexión entre los seres humanos y de éstos con la naturaleza.

La visión del mundo sobre la que la gente moderna deposita su confianza es aquélla que consideran científica. Está basada sobre todo en la física de Newton, la biología de Darwin y la psicología de Freud. Sin embargo, esas concepciones han sido superadas por nuevos descubrimientos. La realidad a la que denominamos universo es un todo integrado, sin fisuras.

         Por eso, afirma que necesitamos abrirnos a esa nueva visión que está emergiendo, ya que –citando a Krishnamurti- cree que “de esta crisis sólo podremos salir mediante una transformación radical de la mente”.

 

         El denominador común de esta nueva cultura emergente es el holismo: “Entre nosotros se extiende una nueva epidemia: cada vez son más las personas infectadas por el reconocimiento de su unidad” (p. 118). Es así: crece por doquier la conciencia de la interrelación de todo, de la no-separación, de la no-dualidad radical. Y esa nueva conciencia, que va conformando una nueva cultura, afecta también a todas las dimensiones de nuestra experiencia: a la economía, a la ecología, a la política, a las relaciones, a la religión…

 

         Laszlo presenta un sencillo esquema de los estadios de la evolución:

 

MYTHOS.....               THEOS.....                  LOGOS.....                  HOLOS

(mito)                       (Dios)                       (razón)                      (totalidad)

                       (8000 a.C.)                (Platón,s.V-IV)

 

         Mientras que la actual civilización es económica, política y culturalmente fragmentada –la razón es profundamente divisora y separadora-, Holos es una civilización global que posee la voluntad y la visión necesarias para lograr solidaridad y traducirla en coexistencia y cooperación intercultural.

 

         Para Laszlo, va a resultar decisivo el cambio en el paradigma de la ciencia. Según él, “la comprensión que tiene la ciencia acerca de la naturaleza fundamental del universo es distinta de la que la mayoría de la gente cree que es. El universo no consiste en pedazos de materia que se mueven en el espacio y el tiempo. En último término, la materia es una forma trabada de energía, y el espacio y el tiempo son un elemento dinámico integral, que interactúa con la materia y la energía en todas sus formas” (p.123).

Y todo ello está insertado en un campo fundamental (vacío cuántico, universo vacuo, hiperespacio…). Se trata de un “pleno cósmico”, repleto de energía y de información, matriz de todo lo que existe y telón de fondo de todo lo que sucede. El pleno cósmico: éste es, según nuestro autor, el nuevo concepto fundamental de la realidad.

El universo es un sistema evolutivo orgánicamente interconectado. La nueva física nos dice que el nuestro no es un universo en el que la materia se mueve en un espacio neutro, gobernado por sencillas reglas de causa y efecto. En lugar de ello, se trata de una realidad fundamentalmente integral, que evoluciona, interconectada de manera instantánea y permanente. Lo que denominamos “materia” no es sino un esquema de energía ondulosa que sucede en este medio. Las cosas aparentemente materiales son ondas que se encuentran.

Ese “campo pleno” universal (el “campo akásico”) actúa también como interconectador de todo. “Akash” es un término sánscrito para designar al más fundamental de los cinco elementos (espacio, éter), que incluye todas las propiedades de los otros cuatro: es la matriz de la que provienen todo lo que percibir nuestros sentidos. Akash es omnipresente, ubicuo e interpenetrante en el universo.

La conclusión parece clara: Necesitamos ir más allá de la actual consciencia limitada por el ego; hace falta una difusión de la consciencia transpersonal con el fin de provocar un cambio en la civilización (p. 171).

 

A caballo entre la física, la química y la biología, se encuentra la aportación de Gregg Braden, diseñador de sistemas de computación aeroespaciales y geólogo jefe de Phillips Petroleum, y un científico conocido hoy por sus trabajos encaminados a explicar la convergencia entre la ciencia y la espiritualidad.

Según él, estamos impelidos a aceptar la posibilidad de que existe un nuevo campo de energía y que el ADN se está comunicando con los fotones por medio de este campo. Para confirmarlo, aporta los resultados de unos experimentos recientes.

En uno de ellos, se recogió una muestra de leucocitos (glóbulos blancos) de varios donantes. Estas muestras se colocaron en una habitación  con un equipo de medición de los cambios eléctricos. En este experimento el donante era colocado en otra habitación y sometido a "estímulos emocionales”, provocados por vídeos que le generaban emociones. El ADN era colocado en un lugar diferente al del donante, pero en el mismo edificio.

El donante y su ADN eran monitoreados y, cuando el donante mostraba alteraciones emocionales (medidos en ondas eléctricas), el ADN expresaba respuestas idénticas y al mismo tiempo. Los altos y bajos del ADN coincidieron exactamente con los altos y bajos del donante.

Se quería saber hasta dónde se podían separar al donante de su ADN y continuar observando ese efecto. Hicieron pruebas hasta llegar a una separación de 80 Kilómetros entre el ADN y su donante, y continuaron teniendo el mismo resultado. Sin lapso y sin retraso de transmisión, el ADN y el donante tuvieron las mismas respuestas al mismo tiempo.

¿Qué significa esto? La conclusión de Braden es tajante: las células vivas se reconocen por una forma de energía no reconocida con anterioridad. Esta energía no se ve afectada ni por la distancia ni por el tiempo. No es una forma de energía localizada, sino que existe en todas partes y todo el tiempo.

Otro experimento fue realizado por el Instituto Heart Math y  en él se tomó el ADN de placenta humana (la forma más prístina de ADN) y fue colocado en un recipiente donde se podían medir los cambios del mismo. Se distribuyeron 28 muestras en tubos de ensayo, al mismo número de investigadores previamente entrenados.

Cada investigador había sido entrenado para generar y emitir sentimientos, y cada uno de ellos podía tener fuertes emociones. Lo que se descubrió fue que el ADN cambió de forma de acuerdo a los sentimientos de los investigadores.

Cuando los investigadores sintieron gratitud, amor y aprecio, al ADN respondió relajándose y sus filamentos estirándose. El ADN se hizo más largo. Los individuos entrenados para sentir amor profundo, fueron capaces de cambiar la forma de su ADN.

Para Braden, esto ilustra una nueva forma de energía que conecta toda la creación. Esta energía parece ser una red tejida estrechamente que conecta toda la materia. Podemos influenciar esa red de creación por medio de nuestra vibración.

Eso significa que nuestro ADN cambia con las frecuencias que producen nuestros sentimientos; y las frecuencias energéticas más altas, que son las del Amor, impactan el ambiente de una forma material produciendo cambios no sólo en nuestro ADN, sino en el ambiente que nos rodea.

 

En términos similares, de un modo complementario y enriquecedor, se expresan Deepak Chopra, Masaru Emoto, John Demartini…

Pareciera como si, poco a poco, los descubrimientos operados en el campo de la física fueran “repercutiendo” en todos los ámbitos de nuestra vida, así como en los diferentes campos del saber, desde la filosofía –que se ve cuestionada incluso en lo que parecían verdades inconmovibles, como el aristotélico “principio de identidad”, por el cual un elemento es igual a sí mismo, e incluso el “principio de no contradicción”, por el cual una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo- hasta la misma psicología. De hecho, ya se ha publicado entre nosotros un libro con un subtítulo curioso: “Una mirada cuántica a nuestras relaciones humanas”.

 

        

         Por otro lado, como decía más arriba, todas estas conclusiones convergen admirablemente con lo que las grandes tradiciones espirituales han venido afirmando desde siempre.

         Desde la sabiduría del Vedanta, Sesha viene a afirmar que “la Conciencia posee la cualidad de ser una actividad continua no-diferenciada, al igual que las gotas de agua son no-diferentes del río donde fluyen.

Conciencia No-diferenciada es aquello que al conocer, no diferencia a quien conoce de lo conocido.

Conciencia es la condición simultánea que sabe y sabe que sabe; es un continuo no-diferenciado que asume la condición natural de ser inindagable, es decir, la Conciencia no se convierte en objeto de percepción de nadie excepto de ella misma.

La Conciencia existe sin que tú existas. Por lo que el observador participa de la Conciencia, pero ésta no requiere del observador para conocer. De modo que, cuando la Conciencia se expresa no requiere para conocer de un agente consciente. No existe un individuo consciente, sólo hay Conciencia No-diferenciada conociendo”.

 

No resulta extraño que, tras los descubrimientos de la nueva física, fueran los propios científicos quienes se plantearan abiertamente las posibles conexiones entre ella y la milenaria sabiduría espiritual.

Ahí se sitúa la obra pionera –y, quizás por ello, un tanto “apresurada”- de Fritjof Capra, “El Tao de la física”. De un modo más matizado y preciso, se refiere a esa misma “convergencia” Ken Wilber, en la muy interesante Introducción a “Cuestiones cuánticas”, la obra en que recoge “textos místicos” de científicos contemporáneos.

Finalmente, para quienes se hallen interesados en esta cuestión, sigue siendo muy valiosa una obra que, aunque escrita en 1980, no ha dejado de reeditarse. Me refiero a “Misticismo y física moderna”, en la que, partiendo de los trabajos de Wheeler, Chew, Capra, Heisenberg, Schrödinger, Bohm, Feynman, Pribram…, Michael Talbot esboza el “nuevo modo de ver” que se abre tras los nuevos descubrimientos científicos, un modo de ver que presenta “conexiones” significativas con la más genuina sabiduría mística. Tiempo, espacio, materia, energía, conciencia, realidad…, todo queda radicalmente modificado, ante un horizonte fascinante, en el que empezamos a intuir que la conciencia juega un misterioso papel decisivo en la “realidad” del mundo físico.

En una entrega posterior, trataré de ofrecer una “síntesis” de los puntos que me parecen más significativos. Para ello, seguiré en gran parte este libro de M. Talbot y el de T. Barceló.

 

Para concluir, me parece ajustado afirmar que nos hallamos en un momento particularmente “crítico” y esperanzador de la historia humana, caracterizado por la convergencia reconocida de los diferentes saberes, que pueden favorecer y potenciar la transformación/expansión de la conciencia.

Gracias a esa transformación, la humanidad puede dar pasos que le hagan salir de su infancia egoica –con sus secuelas de ignorancia, enfrentamiento y sufrimiento inútil- y, avanzando en la comprensión sabia de la realidad, hagan posible un comportamiento colectivo caracterizado progresivamente por la Sabiduría y el Amor. 

 

 

Más lecturas, una pelicula y un blog

 

 

 

        

A raíz del envío de la primera parte de este trabajo –y a la espera de poder enviaros la continuación-, algún amigo experto en estas cuestiones me hizo llegar otras referencias bibliográficas o documentales que me parecen interesantes, dentro del objetivo que este trabajo se plantea.

 

 

―    Para empezar, dos libros interesantes de dos clásicos, que se cuentan    entre los “padres” de la nueva física:

  • Erwin SCHRÖDINGER (1887-19619), Mente y materia, Tusquets, Barcelona 1985, 104 pags., 12 €.

  • David BOHM (1917-1992), La totalidad y el orden implicado, Kairós, Barcelona 1998, 308 pags., 14 €.

 

―      Dos obras divulgativas:

  •  Frei BETTO, La obra del artista. Una visión holística del universo, Trotta, Madrid 1999, 224 pags, 15 €.

  • Greene BRIAN, El universo elegante. Supercuerdas, dimensiones ocultas y la búsqueda de una teoría, Crítica, Barcelona 2006, 644 pags., 10 €.

 

Hay varios videos colgados en Internet a raíz de este libro, por ejemplo:

http://video.google.com/videoplay?docid=-5255389523709150608#

 (Trata de explicar de manera visual y muy sencilla la teoría de cuerdas y, por ende, las propiedades de la mecánica cuántica).

 

―      Una película-documental, que se plantea cuáles podrían ser las implicaciones de la física cuántica en la vida cotidiana:

  • Película-Documental: ¿Y tú qué sabes?

            http://video.google.com/videoplay?docid=9012961873386392900#

 

―      Un blog muy interesante en el que se explican de manera accesible los   diferentes conceptos de la cuántica sin utilizar una sola fórmula. 

(Si el buscador no lo abre por esta página principal, que muestra todos los títulos estudiados, puedes copiar directamente la dirección, con www. O verifica que la dirección es exactamente: eltamiz.com/cuantica-sin-fomulas/).

 

UNA  SÍNTESIS  PROVISIONAL

EN  DOCE  PUNTOS

 

 

 

En esta nueva (y última) entrega sobre el mismo tema, trato de ofrecer una “síntesis provisional”, en algunos puntos que considero de mayor interés. Para ello, sigo preferentemente tres libros, sobre todo el último de ellos:

  • Tomeu BARCELÓ, Entre personas. Una mirada cuántica a nuestras relaciones humanas, Desclée de Brouwer, Bilbao 2008.

  • Luis RACIONERO - Luis MEDINA, El nuevo paradigma, Promociones y Publicaciones Universitarias (PPU), Barcelona 1990.

  • Michael TALBOT, Misticismo y física moderna, Kairós, Barcelona 52008.

 

         En el último punto, intento explicar el “lugar” de la práctica meditativa para experimentar y vivir las enseñanzas de los místicos, que resultan ser “convergentes” con las intuiciones a las que apunta la física cuántica.  

  

 


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Llanties de foc

25 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

 

 

 

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El rompecabezas del neoliberalismo

20 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

Subcomandante Marcos, texto enviado por el dirigente del Ejército Zapatista de Liberación Nacional a Le Monde Diplomatique

"La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado, es la provincia de la vida y de la muerte, el camino que lleva a la supervivencia o a la aniquilación. Es indispensable estudiarla a fondo ''.El Arte de la Guerra. Sun Tzu.

La globalización moderna, el neoliberalismo como sistema mundial, debe entenderse como una nueva guerra de conquista de territorios.
El fin de la III Guerra Mundial o "Guerra Fría" no significa que el mundo haya superado la bipolaridad y se encuentre estable bajo la hegemonía del triunfador. Al terminar esta guerra hubo, sin lugar a dudas, un vencido (el campo socialista), pero es difícil decir quién fue el vencedor. ¿Europa Occidental? ¿Estados Unidos? ¿Japón? ¿Todos ellos? El caso es que la derrota del "imperio del mal" (Reagan y Thatcher dixit) significó la apertura de nuevos mercados sin dueño. Correspondía, por tanto, luchar para tomar posesión de ellos, conquistarlos.
No sólo eso; el fin de la "Guerra Fría" trajo consigo un nuevo marco de relaciones internacionales en el que la lucha nueva por esos nuevos mercados y territorios produjo una nueva guerra mundial, la IV. Esto obligó, como en todas las guerras, a una redefinición de los Estados nacionales. Y más allá de la redefinición de los Estados nacionales, el orden mundial volvió a las viejas épocas de las conquistas de América, Africa y Oceanía. Extraña modernidad este que avanza hacia atrás; el atardecer del siglo XX tiene más semejanzas con sus brutales centurias antecesoras que con el plácido y racional futuro de algunas novelas de ciencia-ficción. En el mundo de la Posguerra Fría vastos territorios, riquezas, y sobre todo, fuerza de trabajo calificada, esperaban un nuevo amo...
Pero uno es el puesto de dueño del mundo, y varios son los aspirantes a serlo. Y para lograrlo se desata otra guerra, pero ahora entre aquellos que se autodenominaron el "imperio del bien".
Si la III Guerra Mundial fue entre el capitalismo y el socialismo (liderados por los Estados Unidos y la URSS respectivamente), con escenarios alternos y diferentes grados de intensidad; la IV Guerra Mundial se realiza ahora entre los grandes centros financieros, con escenarios totales y con una intensidad aguda y constante.
Desde el fin de la II Guerra Mundial hasta 1992, se han librado 149 guerras en todo el mundo. El resultado, 23 millones de muertos, no deja dudas de la intensidad de este III Guerra Mundial (datos de UNICEF).
Desde las catacumbas del espionaje internacional hasta el espacio sideral de la llamada Iniciativa de Defensa Estratégica (la "Guerra de las Galaxias" del cowboy Ronald Reagan); desde las arenas de Playa Girón, en Cuba, hasta el Delta del Mekóng, en Vietnám; desde la desenfrenada carrera armamentista nuclear hasta los salvajes golpes de Estado en la dolorosa América Latina; desde las ominosas maniobras de los ejércitos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hasta los agentes de la CIA en la Bolivia del asesinato del Ché Guevara; la mal llamada "Guerra Fría" alcanzó altas temperaturas que, a pesar del continuo cambio de escenario y el incesante sube-y-baja de la crisis nuclear (o precisamente por eso), acabaron por fundir al campo socialista como sistema mundial, y lo diluyeron como alternativa social.
La III Guerra Mundial mostró las bondades de la "guerra total" (en todas partes y en todas las formas) para el triunfador: el capitalismo. Pero el escenario de posguerra quedó perfilado, de hecho, como un nuevo teatro de operaciones mundial: grandes extensiones de "tierra de nadie" (por el desfonde político, económico y social de Europa del Este y de la URSS), potencias en expansión (Estados Unidos, Europa Occidental y el Japón), crisis económica mundial, y una nueva revolución tecnológica: la informática. "De la misma forma que la revolución industrial había permitido el reemplazo del músculo por la máquina, la actual revolución informática apunta al reemplazo del cerebro (al menos de un número cada vez más importante de sus funciones) por la computadora. Esta "cerebralización general" de los medios de producción (lo mismo en la industria que en los servicios) es acelerada por la explosión de nuevas investigaciones en las telecomunicaciones y por la proliferación de los cybermundos" (Ignacio Ramonet. "Geopolítica del caos".Le Monde Diplomatique, edición española, marzo, 1997).

El rey supremo del capital, el financiero, empezó entonces a desarrollar su estrategia guerrera sobre el nuevo mundo y sobre lo que quedaba en pie del viejo. De la mano de la revolución tecnológica que ponía al mundo entero, por medio de una computadora, en sus escritorios y a su arbitrio, los mercados financieros impusieron sus leyes y preceptos a todo el planeta. La "mundialización" de la nueva guerra no es más que la mundialización de las lógicas de los mercados financieros. De rectores de la economía, los Estados nacionales (y sus gobernantes) pasaron a ser regidos, más bien teledirigidos, por el fundamento del poder financiero: el librecambio comercial. Y no sólo eso; la lógica del mercado aprovechó la "porosidad" que, en todo el espectro social del mundo, provocó el desarrollo de las telecomunicaciones, y penetró y se apropió todos los aspectos de la actividad social. ¡Por fin una guerra mundial totalmente total!
Una de las primeras bajas de este nueva guerra es el mercado nacional. Como una bala disparada dentro de un cuarto blindado, la guerra iniciada por el neoliberalismo rebota de uno a otro lado y hiere a quien la disparó. Una de las bases fundamentales del poder del Estado capitalista moderno, el mercado nacional, es liquidada por el cañonazo de la nueva era de la economía financiera global. El capitalismo internacional cobra algunas de sus víctimas caducando los capitalismos nacionales y adelgazando, hasta la inanición, los poderes públicos. El golpe ha sido tan brutal y definitivo que los Estados nacionales no disponen de la fuerza necesaria para oponerse a la acción de los mercados internacionales que transgrede los intereses de ciudadanos y gobiernos.
El cuidado y ordenado escaparate que se suponía heredaba el fin de la "Guerra Fría", el "nuevo orden mundial", pronto se ve hecho añicos por la explosión neoliberal. El capitalismo mundial sacrifica sin misericordia alguna a quien le dio futuro y proyecto histórico: el capitalismo nacional. Empresas y Estados se derrumban en minutos, pero no por las tormentas de las revoluciones proletarias, sino por los embates de los huracanes financieros. El hijo (el neoliberalismo) devora al padre (el capitalismo nacional), y de paso destruye todas las falacias discursivas de la ideología capitalista: en el nuevo orden mundial no hay ni democracia, ni libertad, ni igualdad, ni fraternidad.

En el escenario mundial producto del fin de la "Guerra Fría" sólo se percibe un nuevo campo de batalla y en éste, como en todo campo de batalla, reina el caos.
A finales de la "Guerra Fría", el capitalismo crea un nuevo horror bélico: la bomba de neutrones. La "virtud" de este arma es que sólo destruye la vida y respeta las construcciones. Ya se podían destruir ciudades enteras (es decir, sus habitante s) sin que fuera necesario reconstruirlas (y pagar por ello). La industrie armamentista se felicitó a sí misma, la "irracionalidad" de las bombas nucleares era suplantada por la nueva "racionalidad" de la bomba de neutrones. Pero una nueva "maravilla" bélica será descubierta a la par del nacimiento de la IV Guerra Mundial: la bomba financiera.
Porque la nueva bomba neoliberal, a diferencia de su antecesora atómica en Hiroshima y Nagasaki, no sólo destruye la polis (la Nación en este caso) e impone la muerte, el terror y la miseria a quienes la habitan; o. a diferencia de la bomba de neutrones, no sólo destruye "selectivamente". La neoliberal, además, reorganiza y reordena lo que ataca y lo retrace como una pieza dentro del rompecabezas de la globalización económica. Después de su efecto destructor, el resultado no es un montón de ruinas humeantes, o decenas de miles de vidas inertes sino una barriada que se suma a algunas de las megápolis comerciales del nuevo hipermercado mundial y una fuerza de trabajo reacomodada en el nuevo mercado de trabajo mundial.
La Unión Europea, una de las megápolis producto del neoliberalismo, es un resultado de la presente IV Guerra Mundial. Aquí, la globalización económica logró borrar las fronteras entre Estados rivales, enemigos entre sí desde hace mucho tiempo, y les obligó a converger y plantearse la unión política. De los Estados nacionales a la federación europea, el camino economicista de la guerra neoliberal en el llamado "viejo continente" estará lleno de destrucción y de ruinas, una de ellas será la civilización europea.

Las megápolis se reproducen en todo el planeta. Las zonas comerciales integradas son el terreno donde se erigen. Así ocurre en América del Norte, donde el Tratado de Libre Comercio para América del Norte ("NAFTA" por sus siglas en inglés) entre Canadá, los Estados Unidos y México no es más que el preludio del cumplimiento de una vieja aspiración de conquista estadounidense: "América para los americanos" . En América del Sur se camina en igual sentido con el Mercosur entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En Africa del Norte, con la Unión del Maghreb árabe (UMA) entre Marruecos Argelia, Túnez, Libia y Mauritania; en Africa del Sur, en el Cercano Oriente, en el Mar Negro, en Asia Pacífico, etc., en todo el planeta explotan las bombas financieras y se reconquistan territorios.
¿Las megápolis sustituyen a las naciones?. No, o no sólo. También las incluyen y les reasignan funciones, límites y posibilidades. Países enteros se convierten en departamentos de la megaempresa neoliberal. El neoliberalismo opera así la DESTRUCCION/ DESPOBLAMIENTO por un lado, y la RECONSTRUCCION/ REORDENAMIENTO por el otro, de regiones y de naciones para abrir nuevos mercados y modernizar los existentes.
Si las bombas nucleares tenían un carácter disuasivo, intimidatorio y coercitivo en la III Guerra Mundial, en la IV conflagración mundial no ocurre lo mismo con las hiperbombas financieras. Estas armas sirven para atacar territorios (Estados Nacionales) destruyendo las bases materiales de su soberanía nacional (obstáculo ético, jurídico, político, cultural e histórico contra la globalización económica) y produciendo un despoblamiento cualitativo en sus territorios. Este despoblamiento consiste en prescindir de todos aquellos que son inútiles para la nueva economía de mercado (por ejemplo los indígenas).
Pero, además, los centros financieros operan, simultáneamente, une reconstrucción de los Estados nacionales y los reordenan según la nueva lógica del mercado mundial (los modelos económicos desarrollados se imponen sobre relaciones sociales débiles o inexistentes).
La IV Guerra Mundial en el terreno rural, por ejemplo, presenta este efecto. La modernización rural, que exigen los mercados financieros, trata de incrementar la productividad agrícola, pero lo que consigue es destruir las relaciones sociales y económicas tradicionales. Resultado: éxodo masivo del campo a las ciudades. Si, como en una guerra. Mientras tanto, en las zonas urbanas se satura el mercado de trabajo y la distribución desigual del ingreso es la "justicia" que espera a quienes buscan mejores condiciones de vida.
De ejemplos que ilustran este estrategia está lleno el mundo indígena: Ian Chambers, director de la Oficina para Centroamérica de la OIT (de las Naciones Unidas), declaró que la población indígena mundial, calculada en 300 millones, vive en zonas que tienen el 60% de los recursos naturales del planeta. Así que "no sorprenden los múltiples conflictos por el uso y destino de sus tierras alrededor de los intereses de gobiernos y empresas (...) La explotación de recursos naturales (petróleo y minería) y el turismo son las principales industrias que amenazan los territorios indígenas en América" (entrevista de Martha Garcia en "La Jornada", 28 de mayo de 1997). Detrás de los proyectos de inversión vienen la polución, la prostitución y las drogas. Es decir, se complementan destrucción/ despoblamiento y reconstrucción/ reordenamiento de la zona.

En este nueva guerra mundial, la política moderna como organizadora del Estado nacional no existe más. Ahora la política es sólo un organizador económico y los políticos son modernos administradores de empresas. Los nuevos dueños del mundo no son gobiernos, no necesitan serlo. Los gobiernos "nacionales" se encargan de administrar los negocios en las diferentes regiones del mundo.
Este es el "nuevo orden mundial", la unificación del mundo entero en un solo mercado. Las naciones son tiendas de departamentos con gerentes a manera de gobiernos, y las nuevas alianzas regionales, económicas y políticas, se acercan más al modelo de un moderno "mall" comercial que a une federación política. La "unificación" que produce el neoliberalismo es económica, es la unificación de mercados para facilitar la circulación de dinero y mercancías. En el gigantesco hipermercado mundial circulan libremente las mercancías, no las personas.
Como toda iniciativa empresarial (y de guerra), este globalización económica va acompañada de un modelo general de pensamiento. Sin embargo, entre tantas cosas nuevas, el modelo ideológico que acompaña al neoliberalismo en su conquista del planeta tiene mucho de viejo y mohoso. El "american way of life" que acompañó a las tropas norteamericanas en la Europa de la II Guerra Mundial, en el Vietnam de los 60's y, más recientemente, en la Guerra del Golfo Pérsico, ahora va de la mano (o más bien de las computadoras) de los mercados financieros. No se trata sólo de une destrucción material de las bases materiales de los Estados nacionales, también (y de manera tan importante como poco estudiada) se trata de une destrucción histórica y cultural. El digno pasado indígena de los países del continente americano, la brillante civilización europea, la sabia historia de las naciones asiáticas, y la poderosa y rica antigüedad de Africa y Oceanía, todas las culturas y las historias que forjaron naciones son atacadas por el modo de vida norteamericano. El neoliberalismo impone así une guerra total: la destrucción de naciones y grupos de naciones para homologarlas con el modelo capitalista norteamericano.

Una guerra pues, une guerra mundial, la IV. La peor y la más cruel. La que el neoliberalismo libra en todas partes y por todos los medios en contra de la humanidad.
Pero, como en toda guerra, hay combates, hay vencedores y vencidos, y hay pedazos rotos de esa realidad destruida. Para intentar armar el absurdo rompecabezas del mundo neoliberal hacen falta muchas piezas. Algunas se pueden encontrar entre las ruinas que este guerra mundial ha dejado ya sobre la superficie planetaria. Cuando menos 7 de esas piezas pueden reconstruirse y alentar la esperanza de que este conflicto mundial no termine con el rival más débil: la humanidad.

PIEZA 1:
La concentración de la riqueza y la distribución de la pobreza.
(se construye dibujando un signo monetario).

En la historia de la humanidad, distintos modelos sociales se han disputado el enarbolar el absurdo como distintivo del orden mundial. Seguramente el neoliberalismo tendrá un lugar privilegiado a la hora de los premios, porque su "reparto" de la riqueza social no hace más que distribuir un doble absurdo de acumulación: la acumulación de riquezas en manos de unos cuantos, y la acumulación de pobreza en millones de seres humanos.
En el mundo actual, la injusticia y la desigualdad son los signos distintivos. El planeta Tierra, tercero del sistema planetario solar, tiene 5 mil millones de seres humanos. En él, sólo 500 millones de personas viven con comodidades mientras 4 mil 500 millones padecen pobreza y tratan de sobrevivir.
Un doble absurdo es el balance entre ricos y pobres: los ricos son pocos y los pobres son muchos. La diferencia cuantitativa es criminal, pero el balance entre los extremos se consigue con la riqueza: los ricos suplen su minoría numérica con miles de millones de dólares.
La fortuna de las 358 personas más ricas del mundo (miles de millones de dólares) es superior al ingreso anual del 45% de los habitantes más pobres, algo así como 2 mil 600 millones de personas.

Las leontinas de oro de los relojes financieros se convierten en une pesada cadena para millones de seres. Mientras que la "...cifra de negocios de la General Motors es más elevada que el Producto Nacional Bruto (PNB) de Dinamarca, la de la Ford es más importante que el PNB de Africa del Sur, y la de Toyota sobrepasa al PNB de Noruega" (Ignacio Ramonet, en Le Monde diplomatique, edición española, enero 1997), para todos los trabajadores los salarios reales han caído, además de que deben sortear los cortes de persona! en las empresas, el cierre de fábricas y la reubicación de sus centros laborales. En las llamadas "economías capitalistas avanzadas" el número de desempleados llega ya a los 41 millones de trabajadores.
En forma paulatina, la concentración de la riqueza en pocas manos y la distribución de la pobreza en muchas, va delineando el signo de la sociedad mundial moderna: el frágil equilibrio de absurdas desigualdades.
La decadencia del sistema económico neoliberal es un escándalo: "La deuda mundial (comprendiendo las de las empresas, los gobiernos y las administraciones) ha sobrepasado los 33,100 miles de millones de dólares, es decir, 130% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, y crece a una tasa del 6% al 8% por año, más de 4 veces el crecimiento del PIB mundial" (Frédéric F. Clairmont, "Las doscientas sociedades que controlan el mundo", Le Monde diplomatique, edición española, abril, 1997).
El progreso de las grandes transnacionales no implica el avance de las naciones desarrolladas. Al contrario; mientras más ganan los gigantes financieros, más se agudiza la pobreza en los llamados "países ricos".
La diferencia a eliminar entre ricos y pobres es brutal y no parece haber ninguna tendencia por ese rumbo, antes al contrario. Lejos de atenuarse, ya no digamos de eliminarse, la desigualdad social se acentúa, sobre todo en las naciones capitalistas desarrolladas: en Estados Unidos, el 1% de los norteamericanos más ricos ha obtenido el 61,6% del conjunto de la riqueza nacional del país entre 1983 y 1989. El 80% de los norteamericanos más pobres no se han repartido más que el 1,2%. En la Gran Bretaña el número de los sin techo se ha duplicado; el número de niños que viven sólo de la ayuda social ha pasado del 7% en 1979 al 26% en 1994; el número de británicos que vive en la pobreza (definida como menos de la mitad del salario mínimo) ha pasado de 5 millones a 13.700.000; el 10% de los mas pobres han perdido el 13% de su poder adquisitivo, mientras que el 10% de los más ricos han ganado el 65% y desde hace cinco años se ha doblado el número de millonarios (datos de LMD, IV/97).
A inicios de la década de los 90's "...unas 37.000 firmas transnacionales encerraban, con sus 170.000 filiales, la economía internacional en sus tentáculos. Sin embargo, el centro del poder se sitúa en el circulo más restringido de las 200 primeras: desde los inicios de los años 80, ellas han tenido una expansión ininterrumpida por via de las fusiones y las compras "de rescate" de empresas. De este modo, la parte del capital transnacional en el PIB mundial ha pasado de 17% a mitad de los años 60 a 24% en 1982 y a más del 30% en 1995.
Las 200 primeras son conglomerados cuyas actividades planetarias cubren sin distinción los sectores primario, secundario y terciario. grandes explotaciones agrícolas, producción manufacturera, servicios financieros, comercio, etc. geográficamente ellas se reparten entre 10 países : Japón (62), Estados Unidos (53), Alemania (23), Francia (19), Reino Unido (II), Suiza (8), Corea del Sur (6), Italia (5) y Países Bajos (4) ".
(Fréderic F. Clairmont, Op.Cit.).

PIEZA 2:
La globalización de la explotación.
(se construye dibujando un triángulo)

Una de las falacias neoliberales consiste en decir que el crecimiento económico de las empresas trae aparejados un mejor reparto de la riqueza y un crecimiento del empleo. Pero no es así. De la misma forma que el crecimiento del poder político de un rey no trae como consecuencia un crecimiento del poder político de los súbditos (antes al contrario), el absolutismo del capital financiero no mejora la distribución de la riqueza ni provoca mayor trabajo para la sociedad . Pobreza, desempleo y precariedad en el trabajo son sus consecuencias estructurales.
En los años de las décadas de 1960 y 1970, la población considerada pobre (con menos de un dólar diario de ingreso para resolver sus necesidades elementales, según el Banco Mundial) era de unos 200 millones de personas. Para el inicio de la década de los 90's sumaba ya 2.000 millones de seres humanos. Además el "...montante de las 200 empresas más importantes del planeta representa más de un cuarto de la actividad económica mundial; y sin embargo, esas 200 firmas emplean sólo a 18,8 millones de asalariados, o sea, menos del 0, 75% de la mano de obra del planeta" (Ignacio Ramonet en LMD, enero, 1997).
Más seres humanos pobres y más empobrecidos, menos personas ricas y más enriquecidas; estes son las lecciones del trazo de la pieza del rompecabezas neoliberal. Para lograr este absurdo, el sistema capitalista mundial "moderniza" la producción, la circulación y el consumo de las mercancías. La nueva revolución tecnológica (la informática) y la nueva revolución política (las megápolis emergentes sobre las ruinas de los Estados nacionales) producen una nueva "revolución" social. Esta "revolución" social no consiste más que en un reacomodo, un reordenamiento de las fuerzas sociales, principalmente de la fuerza de trabajo.
La Población Económicamente Activa (PEA) pasó de 1.376 millones en 1960 a 2.374 millones de trabajadores en 1990. Más seres humanos con capacidad de trabajo, es decir, de generar riquezas.
Pero el "nuevo orden mundial" no sólo acomoda a este nueva fuerza de trabajo en espacios geográficos y productivos, además reordena su lugar (o su no-lugar, como en el caso de desempleados y subempleados) en el plan globalizador de la economía.
La Población Mundial Empleada por Actividad (PMEA) se modificó substancialmente en los últimos 20 años. La PMEA en el sector agrícola y pesquero pasó del 22% en 1970 al 12% en 1990; en la manufactura del 25% en 1970 al 22% en 1990; mientras que en el sector terciario (comercio, transporte, banca y servicios) creció del 42% en 1970 al 56% en 1990. En el caso de los países subdesarrollados, el sector terciario creció del 40% en 1970 al 57% en 1990; mientras que su población empleada en el sector agrícola y pesquero cayó del 30% en 1970 al 15% en 1990. (Datos de "Mercado Mundial de Fuerza de Trabajo en el Capitalismo Contemporáneo". Ochoa Chi, Juanita del Pilar. UNAM. Economía. México, 1997).
Esto significa que cada vez más trabajadores son canalizados hacia las actividades necesarias para incrementar la productividad o para acelerar la realización de mercancías. El sistema neoliberal opera así como un megapatrón, concibiendo al mercado mundial como una empresa unitaria, administrada con criterios "modernizadores".
Pero la "modernidad" neoliberal parece más cercana al bestial nacimiento del capitalismo como sistema mundial, que a la "racionalidad" utópica. La "moderna" producción capitalista sigue basada en el trabajo de niños, mujeres y trabajadores inmigrantes. De los 1.148 millones de niños en el mundo, por lo menos 100 millones viven literalmente en la calle y 200 millones trabajan, y se prevé que serán 400 millones para el año 2.000. Se dice además, que 146 millones de niños asiáticos laboran en la producción de autopartes, jugueteria, comida, herrería y química. Pero este explotación del trabajo infantil no sólo se da en los países subdesarrollados: 40% de los niños ingleses y 20% de los niños franceses trabajan para completar el gasto familiar o para sobrevivir. También en la "industria" del placer hay lugar para los infantes. La ONU calcula que, cada año, un millón de niños entra en el comercio sexual (datos en Ochoa Chi, J. Op.Cit).
La bestia neoliberal invade el todo social mundial homogeneizando hasta las pautas de alimentación. "En términos globales si bien observamos que hay particularidades en el consumo alimenticio de cada región, (y a su interior), no por ello deja de ser evidente el proceso de homogeneización que se está imponiendo, incluso sobre las diferencias fisiológico-culturales de las diversas zonas" ("Mercado mundial de medios de subsistencia. 1960-1990". Ocampo Figueroa, Nashelly, y Flores Mondragón, Gonzalo. UNAM. Economia 1994).
Esta bestia le impone a la humanidad una pesada carga. El desempleo y la precariedad de millones de trabajadores en todo el mundo es una aguda realidad que no tiene visos ni siquiera de atenuarse. El desempleo en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) pasó del 3,8% en 1966 al 6,3% en 1990. Tan sólo en Europa pasó del 2,2% en 1966 al 6,4% en 1990.
La imposición de las leyes del mercado en todo el mundo, el mercado globalizado, no ha hecho sino destruir las pequeñas y medianas empresas. Al desaparecer los mercados locales y regionales, los pequeños y medianos productores se ven a si mismos sin protecciones y sin posibilidad alguna de competir contra los gigantes transnacionales.
Resultado: quiebra masiva de empresas. Consecuencia: millones de trabajadores al desempleo. El absurdo neoliberal reiterado: el crecimiento de la producción no genera empleo, al contrario, lo destruye. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) nombre a este etapa como "crecimiento sin empleo".

Pero la pesadilla no termina ahí. Además de la amenaza del desempleo, los trabajadores deben enfrentar condiciones precarias de ocupación. mayor inestabilidad del empleo, prolongación de las jornadas de trabajo y desventaja salarial, son consecuencias de la globalización en general y de la "terciarización" de la economía (el crecimiento del sector "servicios") en particular. "En los países dominados, la mano de obra sufre una precariedad multiforme: extremada movilidad, empleos sin contrato, salarios irregulares y generalmente inferiores al mínimo vital y regímenes de jubilación héticos, actividades independientes no declaradas, con ingresos aleatorios, es decir, servidumbre o realización de un trabajo forzoso por parte de sectores, supuestamente protegidos, como los niños" (Alain Morice. "Los trabajadores extranjeros, avanzadilla de la precariedad". Le Monde Diplomatique, edición española. Enero1997).
Las consecuencias de todo esto se traducen en un verdadero desfonde social globalizado. El reordenamiento de los procesos de producción y circulación de mercancías y el reacomodo de las fuerzas productivas, producen un excedente peculiar : seres humanos que sobran, que no producen, que no consumen, que no son sujetos de crédito, en suma, que son desechables.

PIEZA 3:
Migración, la pesadilla errante
(se construye dibujando un circulo)

Hablamos antes de la existencia de nuevos territorios, al final de la III Guerra Mundial, que esperaban ser conquistados (los antiguos países socialistas), y de otros que debían ser reconquistados por el "nuevo orden mundial". Para lograrlo, los centros financieros llevan adelante una triple estrategia criminal y brutal: proliferan las "guerras regionales" y los "conflictos internos", los capitales siguen rutas de acumulación atípica, y se movilizan grandes masas de trabajadores.

El resultado de este guerra mundial de conquista es una gran rueda de millones de emigrantes en todo el mundo. "Extranjeros" en el mundo "sin fronteras" que prometieron los vencedores de la III Guerra Mundial, millones de personas padecen la persecución xenófoba, la precarización laboral, la pérdida de identidad cultural, la represión policiaca, el hambre, la cárcel y la muerte.

"Del Rio Grande americano al espacio Schengen "europeo", se confirma una doble tendencia contradictoria: por un lado, las fronteras se cierran oficialmente a las migraciones de trabajo; por otro, ramas enteras de la economía oscilan entre la inestabilidad y la flexibilidad, que son los medios más seguros para a traer la mano de obra extranjera, " (Alain Morice, "Los trabajadores extranjeros, avanzadilla de la precariedad". Le Monde Diplomatique, edición española, enero, 1997.).
Con nombres distintos, bajo una diferenciación jurídica, compartiendo una igualdad miserable, los migrantes o refugiados o desplazados de todo el mundo son "extranjeros" tolerados o rechazados. La pesadilla de la migración, cualquiera que sea la causa que la provoque, sigue rodando y creciendo sobre la superficie planetaria. El número de personas que estarían en el ámbito de competencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) ha crecido desproporcionadamente de algo más de 2 millones en 1975, a mas de 27 millones en 1995.
Destruidas las fronteras nacionales (para las mercancías), el mercado globalizado organiza la economía mundial: la investigación y el diseño de bienes y servicios, así como su circulación y consumo, son pensados en términos intercontinentales. Para cada parte del proceso capitalista, el "nuevo orden mundial" organiza el flujo de fuerza de trabajo, especializada y no, hacia donde lo necesita. Lejos de sujetarse a la "libre concurrencia" tan cacareada por el neoliberalismo, los mercados de empleo están cada vez mas determinados por los flujos migratorios. Tratándose de trabajadores especializados, aunque poco en comparación con la migración mundial, este "traspaso de cerebros" representa mucho en términos de poder económico y de conocimientos. Pero, sea de fuerza de trabajo calificada, sea de simple mano de obra, la política migratoria del neoliberalismo está más orientada a desestabilizar el mercado mundial de trabajo que a frenar la inmigración.

La IV Guerra Mundial, con su proceso de destrucción/ despoblamiento y reconstrucción/ reordenamiento, provoca el desplazamiento de millones de personas. Su destino será el seguir errantes, con su pesadilla a cuestas, y ofrecer a los trabajadores con empleo en las distintas naciones una amenaza a su estabilidad laboral, un enemigo para suplir la imagen del patrón, y un pretexto para darle sentido a la sinrazón racista que el neoliberalismo promueve.

PIEZA 4:
Mundialización
financiera y globalización de la corrupción y el crimen
(se construye dibujando un rectángulo)

Los medios masivos de comunicación nos regalan una imagen de los dirigentes de la delincuencia mundial: hombres y mujeres, vestidos estrafalariamente, viviendo en mansiones ridículas o tras los barrotes de una cárcel. Pero esa imagen oculta más de lo que muestra: ni los verdaderos jefes de las mafias modernas, ni su organización, ni sus influencias reales en los terrenos económico y político, son divulgados públicamente.
Si usted piensa que el mundo de la delincuencia es sinónimo de ultratumba y oscuridad, está equivocado. Durante el período de la llamada "guerra fría", el crimen organizado fue adquiriendo una imagen más respetable y no sólo empezó a funcionar como cualquier empresa moderna, también fue penetrando profundamente en los sistemas políticos y económicos de los Estados nacionales. Con el inicio de la IV Guerra Mundial, la implantación del "nuevo orden mundial", y su consiguiente apertura de mercados, privatizaciones, la desregulación del comercio y las finanzas internacionales, el crimen organizado "globalizó" sus actividades.

"Según la ONU, los ingresos mundiales anuales de las organizaciones criminales transnacionales (OCT) son del orden de 1000 miles de millones de dólares, un monto equivalente al PNB combinado de países de ingreso débil (según la categorización de la banca mundial) y de sus 3 mil millones de habitantes. Esta estimación toma en cuenta tanto el producto del tráfico de droga, las ventas ilícitas de armas, el contrabando de materiales nucleares, etc., y las ganancias de las actividades controladas por las mafias (prostitución, juego, mercado negro de divisas...). En cambio, no mide la importancia de las inversiones continuamente realizadas por las organizaciones criminales dentro de la esfera de control de negocios legítimos, ni tampoco la dominación que ellas ejercen sobre los medios de producción dentro de numerosos sectores de la economía legal" (Michel Chossudovsky, "La corruption mondialisée" en Géopolitique du Chaos. Op.cit.).

Las organizaciones criminales de los 5 continentes han hecho suyo el "espíritu de cooperación mundial" y, asociadas, participan en la conquista y reordenamiento de los nuevos mercados. Pero no sólo en actividades criminales, también participan en negocios legales. El crimen organizado invierte en negocios legítimos no sólo para "blanquear" el dinero sucio, también para hacerse con capital para sus actividades ilegales. Las empresas preferidas para esto son las inmobiliarias de lujo, la industria del ocio, los medios de comunicación, la industria, la agricultura, los servicios públicos y... !la banca!
¿Ali Babá y los 40 banqueros? No, algo peor. El dinero sucio del crimen organizado es utilizado por los bancos comerciales para sus actividades: préstamos, inversiones en los mercados financieros, compra de bonos de deuda externa, compra y venta de oro y divisas. "En muchos países, las organizaciones criminales se han convertido en los acreedores del Estado y ejercen, por su acción sobre los mercados, una influencia sobre la política macroeconómica de los gobiernos. Sobre las bolsas de valores, ellas invierten igualmente en los mercados especulativos de productos derivados y de materias primas" (M. Chossudovsky, Op.cit.).
Por si fuera poco, el crimen organizado cuenta con los llamados paraísos fiscales. En todo el mundo hay, cuando menos, 55 paraísos fiscales (uno de ellos, en las Islas Caimán, tiene el quinto lugar mundial como centro bancario y tiene más bancos y sociedades registradas que habitantes). Las Bahamas, las islas Vírgenes británicas, las Bermudas, San Martin, Vanuatu, las Islas Cook, Isla Mauricio, Luxemburgo, Suiza, las Islas Anglo-Normandas, Dublín, Mónaco, Gibraltar, Malta, son buenos lugares para que el crimen organizado se relacione con las grandes firmas financieras del mundo.
Además de "blanqueo" de dinero sucio, los paraísos fiscales son usados para evadir impuestos, de aquí que sean un punto de contacto entre gobernantes, empresarios y capos del crimen organizado. La alta tecnología, aplicada a las finanzas, permite la circulación rápida del dinero y la desaparición de ganancias ilegales. "Los negocios legales o ilegales están cada vez más imbricados, introducen un cambio fundamental en las estructuras del capitalismo de posguerra. Las mafias invierten en negocios legales e, inversamente, canalizan recursos financieros hacia la economía criminal, a través del control de bancos o empresas comerciales implicadas en el blanqueo de dinero sucio o que tienen relaciones con las organizaciones criminales. Los bancos pretenden que las transacciones son efectuadas de buen fe y que sus dirigentes ignoran el origen de los fondos depositados. La consigna de no preguntar nada, el secreto bancario y el anonimato de las transacciones, todo está garantizando los intereses del crimen organizado, protegen a la institución bancaria de investigaciones públicas y de inculpaciones . No solamente los grandes bancos aceptan blanquear dinero, en vista de sus pesadas comisiones, sino que también conceden créditos a tasas de interés elevadas a las mafias, en detrimento de las inversiones productivas industriales o agrícolas" (M. Chossudovsky, Op. Cit. ).
La crisis de la deuda mundial, en los años 80, provocó que el precio de las materias primas se fuera para abajo. Esto hizo que los países subdesarrollados vieran reducidos drásticamente sus ingresos. Las medidas económicas dictadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, supuestamente para "recuperar" las economías de estos países, sólo agudizaron las crisis de los negocios legales. En consecuencia, la economía ilegal se ha desarrollado para llenar el vacío dejado por la caída de los mercados nacionales.
De acuerdo con un informe de las Naciones Unidas, "la intrusión de los sindicatos del crimen ha sido facilitada por los programas de ajuste estructural que los países endeudados han sido obligados a aceptar para tener acceso a los préstamos del Fondo Monetario Internacional" (Naciones Unidas, "La globalización del crimen", Nueva York 1995).

Así que aquí tiene usted el espejo
rectangular donde legalidad e ilegalidad
intercambian reflejos.
¿De qué lado del espejo está el criminal?
¿de cuál el que lo persigue?

PIEZA 5:
¿La legítima violencia de un poder ilegítimo?
(se construye dibujando un pentágono)

El Estado, en el neoliberalismo, tiende a contraerse al "mínimo indispensable". El llamado "Estado Benefactor" no sólo se convierte en obsoleto; se desprende de todo lo que lo constituía en tal y queda desnudo.
En el cabaret de la globalización, tenemos el "show" del Estado sobre una "table dance" que se despoja de todo hasta quedar con su prenda mínima indispensable: la fuerza represiva. Destruida su base material, anuladas sus posibilidades de soberanía e independencia, desdibujadas sus clases políticas, los Estados nacionales se convierten, más o menos rápido, en un mero aparato de "seguridad" de las megaempresas que el neoliberalismo va erigiendo en el desarrollo de este IV Guerra Mundial.
En lugar de que la inversión pública la orienten al gasto social, los Estados nacionales prefieren mejorar su equipo, armamento y preparación para cumplir con eficacia la labor que la política dejó de cumplir hace años: el control de la sociedad.

Los "profesionales de la violencia legitima" se llaman a si mismos los aparatos represivos de los Estados modernos. Pero ¿qué hacer si la violencia está ya bajo las leyes del mercado? ¿Dónde está la violencia legitima y dónde la ilegítima? ¿Qué monopolio de la violencia pueden pretender los maltrechos Estados nacionales si el libre juego de la oferta y la demanda desafia ese monopolio? ¿No demostró la pieza 4 que el crimen organizado, los gobiernos y los centros financieros están más que bien relacionados? ¿No es palpable que el crimen organizado cuenta con verdaderos ejércitos sin más frontera que el poder de fuego del rival? Así que el "monopolio de la violencia" no pertenece ya a los Estados nacionales. El mercado moderno lo puso a venta...
Viene a cuento esto porque, debajo de la polémica entre violencia legitima e ilegitima, también está la disputa (falsa, pienso) entre violencia "racional" e "irracional".
Cierto sector de la intelectualidad mundial (insisto en que su que hacer es más complejo que el simple ser "de derecha o de izquierda", "progubernamental o de oposición", "etcétera bueno o etcétera malo") pretende que la violencia se puede ejercer de modo "racional", administrar de forma selectiva (hay quien, incluso, adelanta algo así como la "mercadotecnia de la violencia") y aplicar con habilidad "de cirujano" en contra de los males de la sociedad. Algo así inspiró la pasada etapa armamentista en la Unión Americana: armas "quirúrgicas", precisas, y operaciones militares como bisturí del "nuevo orden mundial". Así nacieron las "smart bombe" (que, según me platicó un reportero que cubrió "La tormenta del Desierto", no son tan "inteligentes" y batallan para distinguir entre un hospital y un depósito de misiles, en la duda las "smart bombe" no se abstienen, destruyen. En fin, el Golfo Pérsico, como decían los compañeros de los pueblos zapatistas, está más allá de la capital estatal de Chiapas (aunque la situación de los kurdos tenga semejanzas espeluznantes con los indígenas de un país que se precia de ser "democrático" y "libre"), así que no insistamos en "aquella" guerra cuando tenemos la "nuestra".
Bien, la pugna entre violencia "racional" e "irracional" abre una vía de discusión interesante y, lamentablemente, no es inútil en los tiempos actuales. Podíamos tomar, por ejemplo, qué se entiende por "racional". Si se responde que es la "razón del Estado" (suponiendo que eso existiera y, sobre todo, que se le pudiera reconocer alguna razón al actual Estado neoliberal), entonces cabe preguntarse si esa "razón de Estado" se corresponde a la "razón de la sociedad" (siempre suponiendo que la sociedad de hoy retiene algo de racionalidad) y, más todavía, si la violencia "racional" del Estado es "racional" también a la sociedad. Aquí no hay mucho que discurrir (como no sea ociosamente), la "razón de Estado" en la modernidad no es otra que "la razón de los mercados financieros".
Pero ¿cómo administra su "violencia racional" el Estado moderno? Y, ojo a la historia, ¿cuánto tiempo dura esa racionalidad? ¿El tiempo que va desde una a otra elección o golpe de Estado (según el caso)? ¿Cuántas violencias de Estado, que fueron aplaudidas como "racionales" en su tiempo, son ahora "irracionales"?

Lady Margareth Thatcher, de "grata" memoria para el pueblo británico, se tomó la molestia de prologar el libro "The Next War", de Caspar Weinberger and Peter Schweizer (Regnery Publishing, Inc. Washington, D. C. 1996). En este texto, la señora Thatcher, adelanta algunas reflexiones sobre las 3 similitudes entre el mundo de la Guerra Fría y el de la Pos Guerra Fría. La primera de ellas es que el "mundo libre" nunca carecerá de agresores potenciales. La segunda es la necesidad de una superioridad militar de los "Estados democráticos" sobre los posibles agresores. La tercera similitud es que tal superioridad militar debe ser, sobre todo, tecnológica.
Para terminar su prólogo, la llamada "dama de hierro" define la "racionalidad violenta" de los Estados modernos al señalar: "Una guerra puede ocurrir de muchas maneras diferentes. Pero la peor usualmente pasa porque un poder cree que puede alcanzar sus objetivos sin una guerra o al menos con una guerra limitada que puede ser ganada rápidamente -y, en consecuencia, fallan los cálculos".
Para los señores Weinberger y Schweizer los escenarios de las "Guerras Futuras" son: Corea del Norte y China (abril, 6 de 1998), Irán (abril, 4 de 1999), México (marzo, 7 del 2003) Rusia (febrero, 7 del 2006) y Japón (agosto 19, de 2007). No hay, pues, duda de quiénes serian los posibles agresores: asiáticos, árabes, latinos y europeos.. Casi la totalidad del mundo es considerado "posible agresor" de la "democracia" moderna!
Lógico (cuando menos en la lógica liberal): en la modernidad, el poder (es decir, el poder financiero) sabe que sólo puede "alcanzar sus objetivos" con una guerra, y no con una "guerra limitada que puede ser ganada rápidamente", sino con una guerra totalmente total, mundial en todos los sentidos. Y, si le creemos a la nueva Secretaria de Estado de Estados Unidos, Madeleine Albright, cuando dice: "Uno de los objetivos prioritarios de nuestro gobierno es el de asegurar que los intereses económicos de Estados Unidos puedan extenderse a escala planetaria" (The Wall Street Journal, 21/1/1997), entonces debemos entender que todo el mundo (y quiero decir "todo todo") es el teatro de operaciones de este guerra.
Es de entender, entonces, que si la disputa por el "monopolio de la violencia" no se da de acuerdo a las leyes del mercado, sino que es desafiado desde abajo, el poder mundial "descubra" en ese reto a un "posible agresor". Este es uno de los desafíos (de los menos estudiados y más "condenados", entre los muchos que representa) lanzado por los indígenas en armas y en rebeldía del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en contra del neoliberalismo y por la humanidad...

PIEZA 6:
La Megapolitica y los enanos
(se construye dibujando un garabato)

Antes dijimos que los Estados nacionales son atacados por los centros financieros y "obligados" a disolverse dentro de las megápolis. Pero el neoliberalismo no sólo opera su guerra "uniendo" naciones y regiones. Su estrategia de DESTRUCCION/ DESPOBLAMIENTO y RECONSTRUCCION/ REORDENAMIENTO produce una o varias fracturas en los Estados nacionales.
Esta es la paradoja de la IV Guerra Mundial: hecha para eliminar fronteras y "unir" naciones, lo que va dejando tras de sí es una multiplicación de las fronteras y una pulverización de las naciones que perecen en sus garras. Más allá de los pretextos, ideologías o banderas, la actual dinámica MUNDIAL de quiebra de la unidad de los Estados nacionales responde a una política, igualmente mundial, que sabe que puede ejercer mejor su poder, y crear las condiciones óptimas para su reproducción, sobre las ruinas de los Estados nacionales.
Si alguien tuviera alguna duda sobre este caracterizar al proceso de globalización como una guerra mundial, debería desecharla al hacer cuentas de los conflictos que provocaron y han sido provocados por los colapsos de algunos Estados nacionales. Checoslovaquia, Yugoslavia, la URSS, son muestras de la profundidad de estas crisis que dejan hechos añicos no sólo los fundamentos políticos y económicos de los Estados nacionales, también las estructuras sociales. Eslovenia, Croacia y Bosnia, además de la presente guerra dentro de la Federación Rusa con Chechenia de escenario, no sólo marcan el destino de la trágica caída del campo socialista en los fatídicos brazos del "mundo libre", en todo el mundo este proceso de fragmentación nacional se repite en escale e intensidad variables Hay tendencias separatistas en el Estado español (País Vasco, Cataluña y Galicia), en Italia (Padania), en Bélgica (Flandres), en Francia (Córcega), en el Reino Unido (Escocia y el País de Gales) y en Canadá (Quebec) Y hay más ejemplos en el resto del mundo.
Ya nos referimos al proceso de construcción de las megápolis; ahora hablamos de la fragmentación de países. Ambos procesos se dan sobre la destrucción de los Estados nacionales. ¿Se trata de dos procesos paralelos, independientes? ¿Dos facetas del proceso de globalización? ¿Son síntomas de una megacrisis aún por estallar? ¿Meros hechos aislados?
Pensamos que se trata de una contradicción inherente al proceso de globalización, una de las esencias del modelo neoliberal. La eliminación de fronteras comerciales, la universalidad de las telecomunicaciones, las superautopistas de la información, la omnipresencia de los centros financieros, los acuerdos internacionales de unidad económica, en fin, el proceso de globalización en su conjunto produce, al liquidar los Estados nacionales, una pulverización de los mercados internos. Estos no desaparecen o se diluyen en los mercados internacionales, sino que consolidan su fragmentación y se multiplican.
Sonará contradictorio, pero la globalización produce un mundo fragmentado, lleno de pedazos aislados unos de otros (y no pocas veces enfrentados entre sí). Un mundo lleno de compartimentos estancos, comunicados apenas por frágiles puentes económicos (en todo caso, tan constantes como la veleta de viento que es el capital financiero). Un mundo de espejos rotos, reflejando la inútil unidad mundial del rompecabezas neoliberal.

Pero el neoliberalismo no sólo fragmenta el mundo que supone unir, también produce el centro politico-económico que dirige este guerra. Y si, como señalamos antes, los centros financieros imponen su ley (la del mercado) a naciones y a grupos de naciones, entonces deberíamos redefinir los límites y alcances de este política, es decir, del que hacer político. Conviene entonces hablar de la megapolitica, en ésta seria donde se decidiría el "orden mundial".
Y cuando decimos "megapolitica" no nos referimos al número de quienes en ella se mueven. Son pocos, muy pocos, los que se encuentran en este "megaesfera". La megapolitica globaliza las políticas nacionales, es decir, las sujeta a una dirección que tiene intereses mundiales (que por lo regular son contradictorios a los intereses nacionales) y cuya lógica es la del mercado, es decir, la de la ganancia económica.
Con este criterio economicista (y criminal) se decide sobre guerras, créditos, compra y venta de mercancías, reconocimientos diplomáticos, bloqueos comerciales, apoyos políticos, leyes de migración, golpes de Estado, represiones, elecciones, unidades políticas internacionales, rupturas políticas intranacionales, inversiones, es decir, la supervivencia de naciones enteras.

El poder mundial de los centros financieros es tan grande que pueden prescindir de la preocupación por el signo político de quién detente el poder en una nación, si es que se garantiza que el programa económico (es decir, la parte que corresponde al megaprograma económico mundial) no se altera. Las disciplinas financieras se imponen a los distintos colores del espectro político mundial en cuanto se llega al gobierno de una nación.
El gran poder mundial puede tolerar un gobierno de izquierda en cualquier parte del mundo, siempre y cuando ese gobierno no tome medidas que vayan en contra de las disposiciones de los centros financieros mundiales. Pero de ninguna manera tolerará que una alternativa de organización económica, política y social, se consolide. Para la megapolítica, las políticas nacionales son hechas por enanos que deben plegarse a los dictados del gigante financiero. Así será, hasta que los enanos se rebelen...

PIEZA 7:
Las bolsas de resistencia
(se construye dibujando una bolsa)

"Para empezar, te ruego no confundir la Resistencia con la oposición política. La oposición no se opone al poder sino a un gobierno, y su forma lograda y completa es la de un partido de oposición; mientras que la resistencia, por definición (ahora, si), no puede ser un partido: no está hecha para gobernar a su vez, sino para ... resistir ".
Tomás Segovia, "Alegatorio", México, 1996.

La aparente infalibilidad de la globalización choca con la terca desobediencia de la realidad. Al mismo tiempo que el neoliberalismo lleva adelante su guerra mundial, en todo el planeta se van formando grupos de inconformes, núcleos de rebeldes. El imperio de las bolsas financieras enfrenta la rebeldía de las bolsas de resistencia.
Sí, bolsas. De todos los tamaños, de diferentes colores, de las formas más variadas. Su única semejanza es su resistirse al "nuevo orden mundial" y al crimen contra la humanidad que conlleva la guerra neoliberal.

Al tratar de imponer su modelo económico, político, social y cultural, el neoliberalismo pretende subyugar a millones de seres, y deshacerse de todos aquellos que no tienen lugar en su nuevo reparto del mundo. Pero resulta que estos "prescindibles" se rebelan y resisten contra el poder que quiere eliminarlos. Mujeres, niños, ancianos, jóvenes, indígenas ecologistas, homosexuales, lesbianas, seropositivos, trabajadores y todos aquellos y aquellas que no sólo "sobran", sino que también "molestan" al orden y el progreso mundiales, se rebelan, se organizan y luchan. Sabiéndose iguales y diferentes, los excluidos de la "modernidad" empiezan a tejer las resistencias en contra del proceso de destrucción/ despoblamiento y reconstrucción/ reordenamiento que lleva adelante, como guerra mundial, el neoliberalismo.
En México, por poner un ejemplo, el llamado "programa de desarrollo integral del Istmo de Tehuantepec" pretende construir un moderno centro internacional de distribución y ensamble de mercancías. La zona de desarrollo abarca un complejo industrial en el que se refina la tercera parte del crudo mexicano y se elabora el 88% de los productos petroquímicos. Las vías de tránsito interoceánico consistirán en carreteras, una ruta fluvial aprovechando el tendido natural de la zona (río Coatzacoalcos) y, como eje articulador, la línea del ferrocarril transístmico (a cargo de 5 empresas, 4 de EE.UU. y 1 de Canadá). El proyecto sería zona ensambladora bajo el régimen de maquiladoras. Dos millones de pobladores del lugar pasarían a ser estibadores, controladores de paso o maquiladores (Ana Esther Cecena, "El Istmo de Tehuantepec; frontera de la soberanía nacional", "La jornada del Campo", 28 de mayo, 1997). También en el sureste mexicano, en la selva Lacandona, se echa a andar el "Programa de Desarrollo Regional Sustentable para la Selva Lacandona". Su objetivo real es poner a disposición del capital las tierras indígenas que, además de ser ricas en dignidad e historia, también lo son en petróleo y uranio.
El resultado previsible de estos proyectos será, entre otros, la fragmentación de México (separando al sureste del resto del país). Además, y ya que de guerras hablamos, los proyectos tienen implicaciones contrainsurgentes. Forman parte de una pinza para liquidar al rebeldía antineoliberal que explotó en 1994. En medio quedan los indígenas rebeldes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

(Ya en el tema de indígenas rebeldes conviene un paréntesis: los zapatistas piensan que, en México (ojo, en México) la recuperación y defensa de la soberanía nacional es parte de una revolución antineoliberal. Paradójicamente, el EZLN es acusado de pretender la fragmentación de la nación mexicana. La realidad es que los únicos que han hablado de separatismo son los empresarios del Estado de Tabasco (rico en petróleo) y los diputados federales chiapanecos que pertenecen al PRI. Los zapatistas piensan que es necesaria la defensa del Estado nacional frente a la globalización, y que los intentos de partir a México en pedazos vienen del grupo gobernante y no de las justas demandas de autonomía para los pueblos indios. El EZLN, y lo mejor del movimiento indígena nacional, no quieren que los pueblos indios se separen de México, sino ser reconocidos como parte del país con sus especificidades. No sólo eso; quieren un México con democracia, libertad y justicia. Las paradojas siguen porque, mientras el EZLN lucha por la defensa de la soberanía nacional, el Ejército Federal Mexicano lucha contra esa defensa y defiende a un gobierno que ha destruido ya las bases materiales de la soberanía nacional y ha entregado el país, no solo al gran capital extranjero, también al narcotráfico).

Pero no sólo en las montañas del sureste mexicano se resiste y se lucha contra el neoliberalismo. En otras partes de México, en América Latina, en Estados Unidos y Canadá, en la Europa del Tratado de Maastricht, en Africa, en Asia y en Oceanía, las bolsas de resistencia se multiplican. Cada una de ellas tiene su propia historia, sus diferencias, sus igualdades, sus demandas, sus luchas, sus logros. Si la humanidad tiene todavía esperanzas de supervivencia, de ser mejor, esas esperanzas están en las bolsas que forman los excluidos, los sobrantes, los desechables.

Hay, a no dudarlo, más piezas del rompecabezas neoliberal. Por ejemplo: los medios de comunicación, la cultura, la polución, las pandemias. Aquí sólo hemos querido mostrarle el trazo de 7 de ellas.
Estas 7 bastan para que usted, después de dibujarlas, colorearlas y recortarlas, se dé cuenta de que es imposible armarlas juntas. Y este es el problema del mundo que la globalización ha pretendido rearmar: las piezas no encajan.
Por esto, y por otras razones que no vienen al espacio de este texto, es necesario hacer un mundo nuevo. Un mundo donde quepan muchos mundos, donde quepan todos los mundos...

SUBCOMANDANTE INSURGENTE MARCOS. Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

(Desde las montañas del Sureste Mexicano) México, Junio 1997.
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P.D. QUE CUENTA SUEÑOS QUE EL AMOR ANIDA

Reposa la mar a mi lado. Comparte desde hace tiempo angustias, incertidumbres y no pocos sueños, pero ahora duerme conmigo la caliente noche de la selva. Yo miro su frigo agitado en el sueño y me maravillo de nuevo al encontrarla a ella como es ley: tibia, fresca y a mi lado. La asfixia me saca del lecho y toma mi mano y la pluma para traer al Viejo Antonio hoy, como hace años...
He pedido al Viejo Antonio que me acompañe en una exploración río abajo. No llevamos más que un poco de pozal para comer. Durante horas seguimos el caprichoso cauce y el hambre y el calor aprietan. Toda la tarde la pasamos tras una piara de jabalíes. Casi anochece cuando le damos alcance, pero un enorme censo (puerco de monte) se desprende del grupo y nos ataca. Yo saco a relucir todos mis conocimientos militares, dejo tirada mi arma y me trepo al árbol más cercano. El Viejo Antonio queda inerme ante el ataque, pero en lugar de correr, se pone tras una maraña de bejacos. El gigantesco jabalí arremete de frente y con toda su fuerza, pero queda atrapado entre las lianas y las espinas. Antes de que pueda librarse, el Viejo Antonio levanta su vieja chimba y, de un tiro en la cabeza, resuelve la cena de ese día.
Ya en la madrugada, cuando he terminado de limpiar mi moderno fusil automático (un M-16, calibre 5.56 mm, con un selector de cadencia y alcance efectivo de 460 metros, además de mira telescópica, bipié y cargador de "drum" con 90 tiros), escribo en mi diario de campaña y, omitiendo todo lo sucedido, sólo anoto:
"Topamos puerco y A. mató una pieza. Altura 350 ms. No llovió".
Mientras esperamos que se cueza la carne, le cuento al Viejo Antonio que la parte que me toca servirá para las fiestas que se preparan en el campamento. "¿Fiestas?", me pregunta mientras atiza el fuego. "Sí ", le digo, "No importa el mes, siempre hay algo que celebrar". Después sigo con lo que yo supuse era una brillante disertación sobre el calendario histórico y las celebraciones zapatistas. En silencio escucha el Viejo Antonio y, suponiendo que no le interesa, me acomodo para dormir.
Entre sueños miro al Viejo Antonio tomar mi cuaderno y escribir algo. En la mañana, repartimos la carne después del desayuno y cada uno toma su camino. Ya en nuestro campamento, reporto al mando y le muestro la bitácora para que sepa lo ocurrido. "Esta no es tu letra", me dice mientras me muestra la hoja del cuaderno. Ahí, al final de lo que yo anoté ese día, el Viejo Antonio había escrito con letras grandes:

"Si no puedes tener la razón y la fuerza, escoge siempre la razón y deja que el enemigo tenga la fuerza. En muchos combates puede la fuerza obtener la victoria, pero en la lucha toda sólo la razón vence. El poderoso nunca podrá sacar razón de su fuerza, pero nosotros siempre podremos obtener fuerza de la razón".
Y más abajo, con letra mas pequeña: "Felices fiestas".
Ni para qué decirlo, se me quitó el hambre. Las fiestas, como siempre, estuvieron bien alegres. "La del mono colorado" estaba todavía, felizmente, muy lejos del "hit parade" de los zapatistas...

(from Le Monde Diplomatique, ed.española agosto, setiembre 1997)

 

fuente: http://membres.multimania.fr/jes/boo-marcos-es.htm

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Antecedentes históricos para la comprensión del orden mundial actual

20 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Susurros

Cuarto medio: Historia y Ciencias Sociales. Unidad 1

El ascenso del neoliberalismo en la década de 1980: Estados Unidos, Inglaterra y América Latina.

Antecedentes

Esta corriente liberal extrema comenzó a tomar fuerza (particularmente en el aspecto monetarista) tras las sucesivas crisis de inflación que sacudieron a la economía occidental en los años setenta, y que no encontraban solución en las habituales políticas keynesianas del período.

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Keynes

El keynesianismo, llamado así en honor de su principal impulsor John Maynard Keynes, propugnaba la temporal intervención del Estado como motor para resolver los problemas de recesión y desempleo que comenzaron a sucederse tras la Primera Guerra Mundial y que desembocaron en la Gran Depresión.

A medida que se hacía más y más evidente que los mecanismos de la "mano invisible" que constituían la base teórica del liberalismo clásico no estaban funcionando, y que el retorno a un equilibrio aceptable no parecía probable en el mediano plazo, las sociedades de los países más afectados comenzaron a interesarse por alternativas al capitalismo laissez faire.

Hubo quienes centraron su atención en los fascismos, que proponían un fuerte intervencionismo en la economía. Otros se sintieron atraídos por los postulados del comunismo; argumentaban que Rusia no era tan afectada por la crisis debido a que mantenía un régimen de economía centralizada.

La burguesía que se sustentaba ideológicamente en el liberalismo y el librecambismo en seguida vio con buenos ojos la solución fascista al problema liberal ya que parecía ser la única alternativa para preservar sus privilegios ante el avance de los socialismos: el fascismo no es anticapitalista y defiende férreamente la división clasista de la sociedad.

En el mundo obrero el acogimiento estuvo más repartido entre ambas corrientes, siendo Alemania un caso único al desaparecer de ella casi toda la conflictividad obrera y volcarse su ciudadanía completamente en torno a las premisas del nacional socialismo.

El delicado equilibrio de fuerzas entre los dos bloques antagónicos, fascismo y comunismo, acabó por estallar durante la segunda guerra mundial. El resultado de la invasión nazi a la Rusia soviética supuso el descrédito final y definitivo del fascismo germano desde el momento en que empezó a sufrir derrotas militares de manos de quienes ellos suponían inferiores.

De los múltiples economistas teóricos que intentaron explicar las caóticas circunstancias reinantes y organizar acciones correctivas a futuro sobresalió Keynes, cuya tesis propuso una serie de medidas para "salvar al capitalismo desde el capitalismo": contrariamente a las recetas de los clásicos, que insistían en la disminución del gasto publico, Keynes propuso favorecer el rol anticíclico del Estado mediante el aumento del gasto público incluso a niveles sostenidamente deficitarios para favorecer la creación de empleo, el incremento de precios para hacer frente a la deflación; o la disminución de la inversión gubernamental y el incremento de la presión impositiva para domar las escaladas inflacionarias.

Las políticas keynesianas tuvieron una actuación fundamental en el llamado New Deal —no reconocida por los liberales clásicos sino hasta fechas relativamente recientes— y en la serie de medidas implementadas para afrontar la gran recesión de 1937.

Al iniciarse la Segunda Guerra Mundial el rol del Estado como promotor de empleo llegó a su punto máximo: la desocupación, que la conjunción de políticas activas (entre ellas el New Deal) había logrado disminuir desde el  25 por ciento (1933) hasta el 14 por ciento (1940), se desbarrancó al 2 por ciento en 1943. La distribución del ingreso alcanzó niveles casi óptimos

El grado de implementación de políticas contracíclicas continuó ascendiendo en los años 50 y alcanzó su punto cúlmine en los 60. En este punto vastos sectores de la economía consideraban que se había encontrado la receta definitiva para enfrentar procesos recesivos, y que éstos eran ya cosa del pasado; muchos economistas de formación liberal clásica pasaron a engrosar las filas del keynesianismo.

La crisis del petróleo de 1973 fue el primero de los cimbronazos que condujeron a un progresivo deterioro de las condiciones económicas reinantes: el desempleo fue creciendo pero acompañado de un aumento incontenible de la inflación, lo que contradecía la hipótesis de Phillips.

El nuevo escenario estanflacionario desafiaba los postulados keynesianos: para enfrentarlo se deberían efectivizar al mismo tiempo acciones antirrecesivas y antiinflacionarias, algo nunca previsto en la nueva teoría.

El resurgimiento del modelo

Ante el nuevo mapa político que se dibuja, tras la toma de Berlín a manos del Ejército Rojo, empieza a resurgir la idea de oponerse de forma clara y visceral a la planificación económica del Gosplan soviético. Empieza la guerra fría y en ese contexto se traza el mapa del Nuevo Orden.

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Friedman

Asimismo, tras la guerra mundial se reinstaura el libre mercado y las reglas del cambio monetario. Amparado por la primera potencia mundial el plan neoliberal se irá imponiendo progresivamente hasta el dominio actual.

El neoliberalismo empieza a construirse en los años cuarenta con importantes ideólogos, como Friedrich Hayek o Milton Friedman, partidarios de las escuelas Austríaca y de Chicago, respectivamente, que revitalizan la ideología liberal con los nuevos ingredientes de la lucha contra el comunismo y cualquier movimiento de izquierda amparándose en la lucha contra la intervención tanto del Estado como de cualquier estamento de sociedad en el mercado capitalista.

Pero no logra expresarse hasta las crisis de los años 70 desencadenadas, fundamentalmente, por la crisis del petróleo del año 1973.

Se dice que el estado es el problema, no la solución. Durante esa década EE.UU. pondrá su cuota para abortar los intentos socialistas de Allende en Chile apoyando el pronunciamiento de los militares en 1973. Siguiendo la máxima neoliberal de que ningún estado debe anteponerse a los intereses empresariales Kissinger, en 1973, dirá: "No podemos dejar que Chile se vuelva marxista porque su pueblo será irresponsable".

Esta nueva doctrina liberal alcanzará su plenitud durante los años 1980 con la llegada de Ronald Reagan y Margaret Thatcher al poder en EE.UU. y el Reino Unido, respectivamente. Ambos se centraron en la única piedra que detenía el avance de sus ideas, el Bloque soviético. El avance del neoliberalismo en Europa se detenía en el Atlántico propiciado, sobre todo, por la siempre presente espada de Damocles del comunismo.

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Francis Fukuyama

Es en esos años cuando Francis Fukuyama lanzará su famosa cita del fin de la historia.

Pero no será hasta la década de los 90, con el desmantelamiento de la URSS, cuando, por fin, esta ideología observe su máxima expansión a lo largo de todo el globo.

Las socialdemocracias europeas instaladas, hasta entonces, como contrapeso social, pero liberal a la vez, sufrirán retrocesos en el estado del bienestar una vez que la amenaza comunista ha desaparecido.

Se preconiza que el neoliberalismo es la solución a todos los problemas pero pronto surgen las primeras dificultades.

La era de la información

El siglo XXI amanece con lo que muchos analistas de mercado denominan como la Nueva Economía. Los sociólogos lo llamarán globalización.

En realidad, se trata de la irrupción de las nuevas tecnologías de la información (Internet, telefonía móvil, etc.). El resultado es que las transacciones ya no se realizan a mano sino que todo ocurre y sucede a través de kilométricas y extensas redes de cables y satélites.

Ello propicia el engaño digital, el maquillaje de las cuentas, la ocultación de las pérdidas y la ingeniería fiscal para vender falsos beneficios a los nuevos accionistas, más inexpertos e impulsivos. También es ahora más fácil la evasión de impuestos y la ocultación de capitales bajo el amparo de los nuevos paraísos fiscales.

Asimismo, también surgen multitud de empresas que hacen negocios enteramente por la red. Son las llamadas empresas punto com. Sus salidas a la bolsa son, muchas veces, espectaculares, a pesar de sus grandes pérdidas, basándose en la promesa de futuros beneficios.

Pero la globalización afecta no solo en el plano económico sino también a todos los niveles. El conocimiento se difunde con mayor fluidez y las relaciones entre diferentes culturas se aceleran tendiéndose a una homogeneización de las sociedades. Las críticas surgen en las prisas de unos por globalizar el libre mercado y la lentitud en hacer lo mismo con los derechos humanos.

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Desde los ámbitos más liberales se alega que los derechos humanos vienen después, una vez la sociedad entra en el libre mercado y que no hace falta, por tanto, adoptar mayores medidas al respecto que coarten la libertad empresarial en esos países.

La globalización del conocimiento tendrá también efectos positivos para los movimientos antiliberales ya que les permitirá, en adelante, globalizar sus protestas. Así es como surgirá paralelamente el movimiento antiglobalización.

Crisis del modelo y movimientos antiglobalización

En Asia y América Latina se prueban experimentos desastrosos. El caso argentino o el de Malasia y Corea son buenos ejemplos pues en todos ellos el estado se ve obligado a volver a políticas más intervencionistas para salvar sus economías interiores.

A pesar de todo, el retroceso social continúa hasta nuestros días. Por su parte, África sigue sumida en un mar de pobreza más profundo cada vez. Todo ello por seguir modelos económicos que pretenden parecerse al neoliberalismo, pero que distan mucho de este; puesto que el ideal de liberalismo sería un sistema totalmente libre, si acaso con una mínima intervención del estado (minarquismo).

Ante este panorama, muchos movimientos sociales alzaron la voz cada vez con más frecuencia. Primero había sido la crisis en Japón, que aún perdura. Luego sufrían los Tigres Asiáticos, Argentina, Venezuela, y otros países latinoamericanos.

Las críticas desde los ámbitos sociales crecían y el año 1999 en la reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Seattle estalla el movimiento antiglobalización, contestatario de las reformas neoliberales. Desde dichos sectores se acusa falsamente al neoliberalismo de ser un modelo ligado a los intereses de la política estadounidense, de no tener en cuenta los derechos humanos y de empobrecer más las economías de los países del tercer mundo.

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Guerra del agua en Bolivia, Cochabamba

En el 2000, se produce la denominada Guerra del agua en Cochabamba, Bolivia, contra la gestión corporativa de la multinacional Bechtel. Durante el 2001 el hundimiento de la burbuja tecnológica y los valores de empresas como Amazon o Terra se ve rematado por el atentado de las torres gemelas el 11 de septiembre del 2001. Wall Street cierra durante unos días, algo inaudito que paraliza buena parte de las finanzas mundiales.

El ciclo de crisis continúa hasta nuestros días con la bancarrota de Enron y el escándalo en Arthur Andersen, la quiebra de Parmalat así como de otras empresas que habían manipulado sus cuentas para hacerse más atractivas en bolsa. Durante esos días se acuña la expresión de manzanas podridas o bad apples para referirse a las empresas que una tras otras van quebrando por cuentas falseadas.

La situación actual

En los Estados Unidos, el nuevo presidente Bush (hijo), amparándose en la llamada "lucha contra el terrorismo", retrae el país hacia una posición mucho más conservadora. Tras las guerras de Afganistán e Irak, Estados Unidos pone nuevas bases en Oriente Medio y en el centro de Asia asegurándose el suministro de los preciados recursos de la zona.

La nueva política no obliga a dejar en paz a países enemigos del modelo neoliberal como Venezuela y, hasta cierto punto, Cuba, siempre y cuando aseguren el suministro de recursos. Debido a esto, a los nuevos ideólogos de este tipo de políticas se les tiende a llamar neocons o neoconservadores en vez de neoliberales. Esto es porque se les acusa de ser, además de liberales, militaristas.

Pros y contras de las propuestas económicas neoliberales

Las políticas macroeconómicas recomendadas por teóricos e ideólogos neoliberales (en principio tantas recomendaciones a países tanto industrializados como en desarrollo) incluyen:

Políticas monetarias restrictivas (aumentar tasas de interés o reducir la oferta de dinero). Con ello disminuye la inflación y se reduce el riesgo de una devaluación. No obstante con ello se inhibe el crecimiento económico y se perpetúa el nivel de deuda interna y externa denominada en monedas extranjeras. Así mismo, se evitan los llamados ciclos del mercado.

Políticas fiscales restrictivas (aumentar los impuestos sobre el consumo y reducir los impuestos sobre la producción y la renta; eliminar regímenes especiales; disminuir el gasto público). Con ello se supone que se incentiva la inversión, se sanean las finanzas públicas y se fortalece la efectividad del Estado.

No obstante no se distingue entre los niveles de ingreso de los contribuyentes, donde unos pueden pagar más impuestos que otros, y se grava a las mayorías mientras que se exime a las minorías, deprimiéndose así la demanda, si bien se busque apoyar la oferta, buscando el bienestar de toda la sociedad.

Tampoco se reconoce que el gasto público es necesario, tanto para el crecimiento como para el desarrollo (comparar históricamente ejemplos de países industrializados); para la protección de sectores vulnerables de la economía y la población; y para la estabilidad social y económica en general. Por otra parte, estas políticas no son aprobadas por muchos neoliberales, ya que el ideal liberal es que no haya estado, y por tanto, tampoco impuestos.

Liberalización. Tanto la liberalización para el comercio como para las inversiones se supone que incentivan tanto el crecimiento como la distribución de la riqueza, al permitir:

1.- una participación más amplia de agentes en el mercado (sin monopolios u oligopolios),

2.- la generación de economías de escala (mayor productividad),

3.- el aprovechamiento de ventajas competitivas relativas (mano de obra barata, por ejemplo),

4.- el abaratamiento de bienes y servicios (al reducirse costos de transportación y del proteccionismo), y

5.- el aumento en los niveles de consumo y el bienestar derivado de ello (en general aumento de la oferta y la demanda en un contexto de “libre” mercado, con situaciones de equilibrio e utilidades marginales).

Privatización. Se considera que los agentes privados tienden a ser más productivos y eficientes que los públicos y que el Estado debe adelgazarse para ser más eficiente y permitir que el sector privado sea el encargado de la generación de riqueza, hecho que ha quedado ampliamente demostrado.

Desregulación. Se considera que demasiadas reglas y leyes inhiben la actividad económica y que su reducción a un mínimo necesario (sobre todo la garantización del régimen de propiedad y de la seguridad) propician un mayor dinamismo de los agentes económicos.

En todos los casos, los teóricos neoliberales afirman que la mejor manera de alcanzar la distribución de la riqueza y el bienestar de los individuos es mediante un crecimiento total del producto, que por su propia dinámica permea al total de los integrantes de la sociedad (la llamada trickle down policy); los liberales promueven "mediante el beneficio individual, alcanzar el beneficio de toda la sociedad".

Pros y contras del neoliberalismo en la práctica

Posibles pros

Aumento de nivel de vida de ciertos sectores de la población. Muchos productos destinados para la clase alta ahora pueden ser obtenidos por la clase media.

El aumento de la tecnología; el que existan empresas transnacionales compitiendo, obliga a sacar productos más novedosos. Productos como el automóvil, el teléfono móvil (celular), y la computadora le han hecho más fácil la vida a la sociedad, además de poder hacer el trabajo con más eficiencia, que si no se tuvieran estos recursos. Aunque teniendo en cuenta la facultad del capitalismo neoliberal de vendernos soluciones a problemas provocados por él mismo.

La libertad de hacer negocios, al no haber un intervencionismo (esto se puede volver un defecto cuando los negocios no se hacen legítimamente) como en el socialista, cualquier persona podría poner un negocio propio para subsistir, al menos en teoría.

Oferta diversificada de "productos" culturales. A pesar de que mediáticamente tiende a imponerse por razones mercantiles la "estandarización", las libertades de expresión, permiten un sin fin de tipos de expresiones y el rescate y divulgación de señas de identidad regionalistas y/o localistas.

Posibles contras

Las empresas multinacionales buscan minimizar sus gastos en mano de obra instalando sus empresas en países de salarios proporcionalmente bajos, como Malasia, Tailandia, China y Honduras. De acuerdo con las experiencias recientes, la gran demanda y la baja oferta de trabajo en esos países hace que los salarios disminuyan aún más cuando se instalan estas empresas. Ésto tiende a aumentar la diferencia de ingresos entre ricos y pobres en esos países. Al mismo tiempo, disminuye la demanda de mano de obra en los países industrializados, donde no genera disminución de salarios sino aumento de la desocupación.

Crisis económicas. El mantenimiento artificial de los bajos precios de las divisas y tipos de cambio fijos suele ser insostenible a mediano plazo, y provocar estallidos económicos como la crisis asiática de 1997 o la crisis argentina de 2001, asociados a devaluaciones inevitables.

La globalización y la falta de regulaciones suelen provocar crecimientos especulativos, desmesurados e inestables (popularmente llamados "Burbujas") en ciertos sectores de la economía, que tarde o temprano pueden acabar en estallidos estrepitosos.

Condicionamiento conductual. En el neoliberalismo, al haber competencia entre transnacionales y empresas, buscan diferenciar sus productos, usando técnicas de publicidad y psicología, donde al consumidor se le incite el producto, hasta aquí no hay nada malo; el problema empieza cuando se utilizan sentimientos y sentimientos de pertenencia, lo cual enajena a la persona, y lo incita al consumismo, consumir en exceso, para sentirse satisfecho. Lo cual ha provocado una tasa alta de suicidios, obesidad en la población y mujeres con problemas de anorexia y bulimia.

Estandarización de las masas y formas de pensamiento. Por el mismo concepto anterior, los objetivos de vida de las personas, se enfocan hacia la recolección de bienes. Se busca la poca crítica al sistema (como en la mayoría de los sistemas que han existido) exponiéndolo a métodos como programas de televisión sin mucho contenido, y demás cosas superfluas, que hacen que tengan poca crítica hacia algunas cosas más profundas de la vida.

 

fuente: http://www.profesorenlinea.cl/universalhistoria/U105_4M.htm

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Piramide

16 Diciembre 2011 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Visiones

CAMAS PIRAMIDALES:
Construimos e instalamos la Piramicama, con propiedades extraordinarias para una mejor calidad de vida en personas sanas, regeneración energética, prevención y tratamiento de varias enfermedades no muy avanzadas, especialmente reumáticas, degenerativas y de etiología bacteriana.

PIRÁMIDES TERAPÉUTICAS:
Todas las pirámides son terapéuticas, pero ciertas personas necesitan pirámides más potentes, o con aplicaciones específicas. El modelo Hygia para terapias localizadas y las Hércules de 2,40 cm de base, son auténticas cabinas terapéuticas de efecto potente, para tratar enfermedades crónicas.
La piramidoterapìa quizá no sea la Panacea absoluta... Pero es lo que más se aproxima.

 

PIRAMICUNAS: Los niños también merecen dormir en una pirámide, fortaleciendo su sistema inmunitario desde pequeños, protegiendo su salud sin necesidad de vacunasy obteniendo los mismos beneficios que las Piramicamas de sus padres.

 

CASAS PIRAMIDALES:
En su terreno le instalamos su Piramicasa, o le invitamos a nuestra URBANIZACIÓN GEODA OSIRIS. Ecológicas y confortables, con maravillosas ventajas de le Pirámide Perfecta: antioxidante, bacteriostática, relajante, sedante y vitalizante.

BUNGALOWS, CASAS DE CAMPO, CABAÑAS y TIENDAS DE CAMPAÑA PIRAMIDALES:
En su terreno le instalamos pequeñas casetas piramidales, que son cabinas terapéuticas con todos los beneficios de la pirámide y gran comodidad. Con 25 y 36 metros cuadrados, estos modelos no requieren permisos de obra en España para ser instalados en zonas rurales.
 
PIRÁMIDES PARA MASCOTAS:
Nuestras mascotas pueden, como nosotros, librarse de una gran cantidad de enfermedades y tener una vida más larga y de mejor calidad. Pueden ser cabina piramidal o pirámides abiertas (estructurales)
.
 

PIRAMIDES PARA MEDITACIÓN, JARDÍN Y PLANTAS:
En su patio o terreno podemos instalarle una excelente pirámide para meditación, con o sin base de madera, de 6,25 m2 (2,5 x 2,5 m) hasta de 16 m2 (4 x 4 m).

 

PEQUEÑAS PIRÁMIDES PARA EL HOGAR:
Fabricación de pirámides para la cocina, pequeños experimentos, conservar semillas y una infinidad de utilidades, fabricamos pirámides de las más diversas medidas.

 

 

 

 

fuente: http://www.piramicasa.es/es/index.htm

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