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Pasajeros en Tránsito

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Si sabes donde mirar es fácil encontrar lineas ley

20 Mayo 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Susurros

fuente: http://tecnicopreocupado.com/2015/05/17/lineas-ley-facil-encontrar-obelisco-parque-ribalta/

La verdad es que no iba a publicar nada este domingo, ya que el brutal articulo de ayer Los snuffs movies no son leyendas urbanas quería que fuera leído por la mayor cantidad de gente posible.

Pero algo en mi interior me ha dicho que debemos seguir avanzando para poder llegar a comprender porque existen estas gentes que graban películas snuff asesinando bebes o practicando rituales donde se bebe su sangre...por supuesto no son solo determinadas personas que pertenecen a una etnia o religión precisa. Es mas, yo creo que todas la cúpulas de todas las religiones importantes están implicadas en estos rituales satánicos.

El tema es el poder. Yo no lo entendía muy bien hasta ahora, pero ya lo voy comprendiendo.

La familia del ahora encarcelado Carlos Fabra lleva mas de 150 años teniendo el control total de la provincia de Castellón.

La Familia Fabra y la Diputación de Castellón. Una larga historia en común.

Como podemos leer en la wikipedia:

Pertenece a la familia con mayor tradición política de Castellón, pues pertenece a la quinta generación de presidentes de la Diputación:

  • Victorino Fabra Gil (1818-1893), el agüelo Pantorrilles, su tío-tatarabuelo, participa en el bando de Isabel II enfrentándose a los carlistas del General Cabrera en el Maestrazgo, distinguiéndose en la defensa de Lucena del Cid. Apadrinado por Leopoldo O’Donnell liderará la Unión Liberal y llevará a sus seguidores al Partido Conservador. Fue presidente de la Diputación, de 1874 a 1892.
  • Victorino Fabra Adelantado (1837-1907), sobrino de Victorino Fabra Gil, y presidente de la Diputación en 1895.
  • Hipólito Fabra Adelantado, sobrino de Victorino Fabra Gil y presidente de la Diputación en los periodos 1897-1899, 1901-1902,1903-1904 y 1905-1906.
  • José Fabra Sanz, hijo de Victorino Fabra Adelantado, secretario del Ayuntamiento de Villarreal hasta 1937.
  • Luis Fabra Sanz, hijo de Victorino Fabra Adelantado, fue presidente de la Diputación en los periodos 1918-1919 y entre 1919-1922. Fundador de la Derecha Regional Agraria. Diputado a Cortes por el partido Confederación Española de Derechas Autónomas(CEDA).
  • Carlos Fabra Andrés (1912-1979), hijo de Luis Fabra Sanz. Ocupa la Secretaría Provincial del Movimiento en Castellón de 1943 a1947. Alcalde de Castellón de la Plana de 1948 a 1955. Presidente de la Diputación de 1955 a 1960.
  • Carlos Fabra Carreras, presidente de la Diputación de Castellón de 1995 hasta 2011.

Carlos Fabra comprando cecina en el sexeni de 2006 en Morella

  • Andrea Fabra Fernández, hija de Carlos Fabra Carreras, senadora en la VIII legislatura y diputada en el Congreso de diputados en las IX y X legislaturas. Saltó a la actualidad al gritar, entre aplausos, “¡que se jodan!” en el momento en el que el presidente de gobierno de España, Mariano Rajoy, exponía los recortes a la prestación de desempleo.

A pesar de todos estos parentescos, Carlos Fabra no es familiar del actual presidente de la Generalitat Valenciana, y ex alcalde de Castellón de la Plana, Alberto Fabra Part No obstante, según el Diccionario biográfico de políticos valencianos 1810-2005 (editado por la Diputación de Valencia y la UNED-Valencia), el la biografía de Alberto Fabra, sí que sería primo suyo.

Como ven, estamos hablando de una familia muy poderosa política y económicamente…¿pero solo en esos dos ámbitos? No señores, aquí hay mucho mas. Ese poder les posibilita para decidir donde se construirán los elementos arquitectónicos de que constan nuestras ciudades y pueblos.

Hoy voy a hablarles de dos obeliscos…y de una de las mas importantes lineas ley que atraviesa nuestro país.

Algunos de los principales obeliscos en el mundo

Siempre me pregunte que “demonios” era esa estructura metálica oxidada que delimita la provincia de Castellón con la de Valencia en la A-7. Ahora lo se de sobra, se trata de un obeliscoalgo que construyen desde siempre estos energúmenos adoradores de seres de la oscuridad.

¿Por qué estaba exactamente en el limite entre las dos provincias?

Si alguien sabe que hay escrito le agradecería nos lo dijese en los comentarios o por mail

Lógicamente marca una frontera invisible pero que desgraciadamente existe…los masones y mucho antes que ellos una infinidad de tradiciones mistericas y cultos paganos de todo tipo han levantado ciudades enteras de forma que solo los iluminados podían saber el plan final...lo que se ha venido denominando el gran secreto.

Muy pronto empezare a desvelar todo lo que he ido averiguando sobre el tema, que es bastante…y pone los pelos de punta…primero les contare lo que averiguaron sobre un famosisimo presentador ingles, Jimmy Savile, al que al final pillaron con el carrito del helado (implicación en ritos satánicos, violaciones y asesinatos de niños), eso si, después de muerto y de haber recibido los mayores honores en vida.

La linea verde es la frontera provincial. Ciertamente el obelisco de Castellón esta a 5 km desviado de una linea que circula un poco mas al interior y que recorre prácticamente toda la costa levantina.

Esto explicaría el enorme numero de gentuza que cree en temas satanistas en la zona levantina. Estamos hablando de una linea ley principal. Ya os hablare de ella, pero 5 castillos templarios, innumerables emplazamientos arqueológicos y asentamientos humanos de la antiguedad ocupan milimetricamente ese eje.

Tan solo os marco dos, el monasterio de Monserrat (la linea ley pasa exactamente por un pico conocido como del demonio en la propia cadena montañosa) y el asentamiento humano de Orce.

Y el otro obelisco muy importante del que os quiero hablar…el obelisco del parque Ribalta, en honor de uno de los pintores mas tenebrosos de la llamada escuela valenciana.

Este parque curiosamente se construyo encima del antiguo cementerio de la ciudad llamado del Calvario hasta el año 1860. Por supuesto dicha linea ley que os he comentado antes pasa por el parque Ribalta con precisión milimétrica y el obelisco esta justo en su centro.

¿Cuando se construyo dicho obelisco? Pues exactamente 100 años mas tarde de la fecha de fundación de la orden de los Iluminados de Baviera mas conocidos por los illuminati. Curioso ¿verdad?

Y es que este obelisco es parte fundamental en su tenebrosa red energética.

No dejemos que ellos marquen los caminos. Somos seres libres.

Yo no creo en casualidades y vds. muy pronto dejaran de hacerlo también.

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Göbekli Tepe. Las piedras que lo cambian todo

20 Mayo 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Tradición

fuente: http://iniciativadebate.org/2013/07/04/gobekli-tepe-las-piedras-que-lo-cambian-todo/

Carlos Delgado | Iniciativa Debate | 04/07/2013

Cuando se habla de monumentos prehistóricos, una suerte de automatismo psíquico aprendido nos lleva a pensar en construcciones megalíticas como la de Stonehenge, con grandes monolitos toscamente tallados, escasamente rematados y con poco o ningún espacio para el detalle y la ornamentación. Sin embargo, recientes hallazgos arqueológicos en Turquía han obligado a los expertos a cuestionarse de raíz algunas hipótesis que la antropología tenía asumidas casi como axiomas desde sus primeros pasos como ciencia. Uno de ellos en particular ha conmocionado y conmociona no ya a la comunidad científica y académica, sino a toda persona que toma conocimiento de su existencia. Su nombre: Göbekli Tepe, una soberbia construcción –probablemente, un templo– formada por enormes bloques de caliza tallada y labrada con una habilidad y sofisticación que se nos antojaban hasta ahora inconcebibles para su época. A su lado, el diseño de Stonehenge parece obra del trazo torpe e inseguro de un preescolar; poco más que un montón de menhires apilados en círculo. Pero lo que distingue a esta nueva construcción en la actual Turquía del célebre monumento inglés es algo más que la laboriosidad o la dificultad técnica. Lo que marca la distancia entre ambos y abre las bocas de eruditos y profanos son los casi 7.000 años que los separan. Las mediciones calibradas sitúan el estrato más antiguo –hasta ahora– de Göbekli Tepe en torno al año 9600 antes de Cristo. Es, por tanto, 6.500 años anterior a Stonehenge y 7.000 años más viejo que la más vieja de las Pirámides. Se trata, con holgada diferencia, del monumento megalítico más antiguo que la Humanidad ha conocido, y su descubrimiento viene a cambiar de manera drástica la percepción que el Homo sapiens sapiens tiene de la arquitectura neolítica y de su propia evolución como especie.

Un hallazgo entre ríos (μεσο ποταμία)

Göbekli Tepe (Colina Panzuda, en turco) es un pequeño monte orondo y rechoncho que se alza sobre una meseta al sureste de Turquía, en el Kurdistán occidental, a 15 kilómetros de la ciudad de Urfa (oficialmente, Sanliurfa) y cerca de la frontera con Siria. La zona está encuadrada dentro de esa vasta región entre los ríos (meso potamía, en griego) Éufrates y Tigris a la que los árabes llaman Al-Jazira (La Isla) y los turcos, Yukarı Mezopotamya (Alta Mesopotamia). Estamos en el centro del llamado Creciente Fértil, la tierra que vio nacer la civilización humana.

Hasta aquí llegó en 1994 el arqueólogo alemán Klaus Schmidt, que hoy dirige la excavación para el Instituto Arqueológico Alemán (Deutsches Archäologisches Institut o DAI), seguramente avisado del extraño hallazgo de Savak Yildiz, un anciano pastor kurdo de la zona. Enterradas en la falda de la colina había unas curiosas piedras de forma sospechosamente rectangular. Según el propio Schmidt, “cuando comenzamos a excavar, supe en seguida que iba a pasar aquí el resto de mi vida”. Los resultados de las mediciones de radiocarbono fueron impresionantes e inapelables: las piedras de Göbekli Tepe tienen entre 10.000 y 12.000 años. Desde entonces, las sucesivas excavaciones llevadas a cabo de manera conjunta por el Museo Arqueológico de Sanliurfa y el DAI han ido sacando a la luz el testimonio de un pasado que no deja de maravillar a investigadores del mundo entero.

Con T de monoliTo

Una vez desenterradas, las piedras resultaron ser imponentes pilares en forma de T mayúscula, perfectamente tallados y extraídos de la roca viva en una sola pieza de entre 2 y 3 metros de altura y un peso de hasta 5 toneladas. Están colocados de pie, encastrados cada pocos metros a lo largo de un muro que cierra un recinto circular de 20 metros de diámetro. Aisladas en el centro de este anillo se levantan, erguidas verticalmente sobre dos grandes pedestales planos también de piedra, otras dos T’s de caliza notablemente más grandes que las anteriores, de hasta 6 metros de altura y 10 toneladas de peso. Pero aún más fascinante que el tamaño de estos pilares en T es su superficie. En ella aparecen, grabados en bajorrelieve, dibujos de distintos animales: zorros, jabalíes, toros, leones, patos, grullas, buitres, serpientes, arañas, escorpiones y hasta una figura en altorrelieve de una especie de leopardo de aspecto fiero y demoníaco. Algunos pilares tienen brazos tallados a ambos lados y manos que se cruzan sobre el abdomen. En otro aparece una figura humana decapitada y con el falo erecto… Son historias contadas sobre la piedra en una especie de protolenguaje gráfico muy primitivo que ya –o todavía– nadie sabe leer. Todo el conjunto rebosa simbología.

Pero no se trata de un recinto único. Hasta la fecha se han localizado y excavado seis de estos anillos, no todos de forma circular, aunque sí están todos ellos culminados en su centro por un par de T’s más prominentes. El número total de monolitos desenterrados supera ya los 40, pero se sabe que hay muchos más. El escaneado geomagnético del terreno ha detectado bajo tierra al menos dos decenas de estos recintos, de diferentes formas: circulares, ovales, cuadrangulares o poligonales.

Una mina

Entre el material extraído se han hallado además multitud de objetos, como estatuas de diferentes tamaños (jabalíes y otros cuadrúpedos sin identificar, e incluso una figura humana con un poderoso falo erecto), infinidad de herramientas de sílex y una buena provisión de botones líticos, quién sabe si procedentes de antiguas prendas ceremoniales. Pero el testimonio más abundante lo forma la extraordinaria cantidad de huesos de animales salvajes encontrada. Según los arqueólogos, hay más fósiles en un metro cuadrado de Göbekli Tepe que en el conjunto de muchos otros yacimientos. La especie más frecuente es la gacela, aunque también hay uros, onagros, jabalíes, ciervos o aves. Los huesos aparecen machacados y con el tuétano extraído, lo que indica que son restos de comidas e identifica a los comensales como un pueblo de cazadores-recolectores.

A pesar de que tal abundancia de restos de presas es señal inequívoca de una presencia humana masiva, hasta ahora no se ha localizado tumba alguna, ni tampoco asentamientos permanentes. Esta circunstancia ha llevado al profesor Schmidt a la convicción de que los pilares representan a deidades prehistóricas y de que Göbekli Tepe fue un lugar de peregrinación espiritual: el primer santuario construido por la Humanidad. Una convicción que para algunos académicos no pasa de ser una hipótesis plausible y para otros –los menos– es, simplemente, una conclusión precipitada. Sea como fuere, el hallazgo es aún reciente, y las excavaciones solo cubren una pequeña parte del yacimiento, por lo que cualquier interpretación debe considerarse preliminar. Costará décadas dar respuesta a todos los interrogantes que el sitio plantea.

Un secreto enterrado bajo una colina artificial

Sea o no un templo, Göbekli Tepe es, sin duda alguna, la obra de arquitectura megalítica más arcaica de la que se tiene noticia. Su tamaño (hasta 15 metros de sedimentos acumulados sobre una superficie de unas 9 hectáreas), la ingente cantidad de fósiles que acumula y, sobre todo, su fabulosa antigüedad (décimo milenio a. C., y no se descarta que pueda haber estratos anteriores a esa fecha) han convertido ya a este yacimiento en uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la arqueología.

Pero ahí no acaban las preguntas. Por alguna razón que solo ellos conocieron, los cazadores-recolectores que construyeron Göbekli Tepe decidieron abandonarlo dos milenios más tarde. Por fortuna, antes de eso tuvieron también la exquisita atención de enterrarlo por completo, lo que ha permitido que se conservara hasta nuestros días. Parece ser que durante los 2.000 años en que este lugar permaneció activo, la práctica de enterrar estos presuntos templos para construir otros encima fue habitual cada pocos siglos. Por qué lo abandonaron definitivamente y, sobre todo, por qué se tomaron la colosal molestia de mover toneladas y toneladas de tierra, basura y escombros para taparlo todo y dejarlo convertido en una colina artificial son enigmas apasionantes. Su solución, de momento y dada la escasa información disponible, cae más en el terreno de la fe y la imaginación que en el de la ciencia. De hecho, los motivos espirituales encabezan la lista de las conjeturas más manejadas.

Un móvil en la tumba de Tutankamón

La ciencia, y en particular la antropología, bastante tiene con tratar de encajar este nuevo escenario en su concepción tradicional de Neolítico. Dicho encaje se antoja a primera vista imposible sin hacer también ajustes importantes en esa definición clásica. Y es que una construcción de estas características ubicada en el siglo XCVII a. C. supone un verdadero terremoto para nuestro plácido concepto de civilización. Si se hubiera encontrado un smartphone en la tumba de Tutankamón, el shock cronológico no habría sido mayor: entre los móviles de última generación y el reinado del famoso faraón median poco más de 3.300 años; entre los arquitectos de Göbekli Tepe y Tutankamón transcurrieron 8.300.

El escollo principal consiste en conciliar una obra así en el contexto de un pueblo de cazadores-recolectores. Si los arquitectos y artistas de Göbekli Tepe hubieran podido pasar por un ejemplo muy precoz de pueblo sedentario agrícola o ganadero, las dificultades para encuadrar su descubrimiento habrían sido menores para los antropólogos. Sin embargo, el registro fósil sugiere con fuerza –casi demuestra– que estos antepasados prehistóricos se ceñían a la caza y la recolección estacional como medio de subsistencia. Hasta finales del siglo pasado (hasta que comenzaron a publicarse los resultados de esta y otras excavaciones de la región, como el tristemente anegado yacimiento de Nevali Çori), los cazadores-recolectores eran considerados sociedades muy primitivas que vivían en pequeños grupos o clanes familiares de unas pocas decenas de individuos, seminómadas que habitaban en cuevas o en refugios rudimentarios construidos con madera y pieles. Este supuesto era, a todas luces, erróneo. Las piedras de Göbekli Tepe nos enseñan que las comunidades humanas de finales del Pleistoceno ya poseían la organización social, la capacidad de abstracción y los conocimientos y la pericia técnica y artística necesarios para erigir monumentos como este. Extraer y mover bloques de caliza de más de 10 toneladas sin conocer ni los metales ni la rueda ni las bestias de carga es una hazaña formidable que exige el concurso de varios centenares de personas trabajando de manera coordinada (la media estimada es de unos 50 individuos liberados durante varios meses para cada monolito). Tallarlos, levantarlos y conseguir que permanezcan en pie es toda una obra de ingeniería solo posible aplicando unas aptitudes que requieren siglos, quizá milenios, de especialización. Grabarlos tan primorosamente y con tal profusión de detalles denota una destreza, un talento y una inquietud artística impropios de un grupo de cazadores-recolectores. Quienes construyeron esta Colina Panzuda hace casi 12.000 años hacían algo más que cazar y recolectar. Entre sus gentes había arquitectos, ingenieros, albañiles, artesanos y artistas. Y también, probablemente, sacerdotes o jefes-chamanes que encauzaran voluntades y coordinaran esfuerzos.

Primero el templo, después la ciudad

A la luz de esta nueva evidencia, es obvio que las ideas clásicas sobre el origen de la civilización estaban equivocadas de medio a medio. Tradicionalmente, se ha admitido como válido que fue la agricultura lo que llevó al hombre a adoptar un modo de vida sedentario. Según esto, fue la domesticación de plantas y animales lo que obligó a nuestra especie a vivir en asentamientos que congregaban a comunidades cada vez más numerosas. Ello propició, a su vez, la disponibilidad de los recursos y el tiempo necesarios para dedicarse a otras tareas que no fueran procurarse el sustento. Entre estas tareas figura la de fundar una religión y un gobierno institucionalizados y construir templos y ciudades; en otras palabras: la tarea de civilizarse.

Ahora sabemos que la prehistoria no fue así. Dado que, en nuestro universo conocido, los efectos suceden a las causas y no al revés, hoy es ya insostenible que la sedentarización pudiera ser consecuencia de la agricultura. El ser humano ya estaba organizado en sociedades más o menos complejas y especializadas antes de aprender a trabajar la tierra. Si la tesis de Schmidt se confirma, si Göbekli Tepe resulta ser el primer templo construido por el hombre, la religión (entendida como institución, no como culto totémico) podría no solo no ser un efecto de la sedentarización, sino que incluso podría empezar a considerarse una de sus causas. Una hipótesis que Schmidt resume en una sola frase: «Primero el templo, después la ciudad».

Por otro lado, y con independencia de si Göbekli Tepe es una obra civil o religiosa, ¿podemos, contemplando esos gigantescos pilares grabados hace cerca de 12.000 años con esos símbolos ancestrales, negar a sus artífices el grado de civilizados, aunque no vivieran en ciudades? Resulta complicado sin acotar y revisar primero nuestro concepto de civilización.

¿Con la religión hemos topado?

Aparte su espectacularidad, su pasmosa antigüedad y su misterioso enterramiento, otra de las sorpresas que depara Göbekli Tepe es la discreta difusión que ha conseguido. Fuera de las publicaciones científicas y académicas, este increíble hallazgo ha pasado prácticamente desapercibido. Los periódicos generalistas han informado sobre él en uno o dos artículos –o en ninguno– en los últimos años, y revistas como Smithsonian (2008) o National Geographic (2011) le han dedicado sendos reportajes. También ha comenzado a aparecer en algunos documentales divulgativos de ciencia y paraciencia. National Geographic ha producido un interesante monográfico de 45 minutos con el sugerente título Lost Civilisation (2012), es decir, Civilización perdida. En Alemania llegó a montarse una exposición con réplicas de algunos pilares. Pero, en líneas generales, Göbekli Tepe o no ha llegado al gran público o ha llegado sin que se le concediera la importancia que merece.

Cabe plantearse si esa falta de entusiasmo y espacio en los divertimedia no tendrá algo que ver con la incomodidad que para las grandes confesiones monoteístas actuales supone la posible existencia de una religión prehistórica muy anterior a ellas. Se da la circunstancia de que La Gloriosa Urfa (Sanliurfa, la ciudad actual más próxima a Göbekli Tepe) presume de ser la cuna del patriarca Abraham, o al menos, una de ellas. Y precisamente las tres primeras religiones abrahámicas, judaísmo, cristianismo e islamismo (cuyos fieles suponen, en total, más de la mitad de la población mundial) comparten el mito de la creación. Diferentes autores sitúan la fecha de la creación en los años 3759 a. C. (Ibn Daud, 1161), 3952 a. C. (Beda, 710), 3992 a. C. (Kepler, 1615) ó 4000 a. C. (Newton, 1728). Estas referencias pueden parecer muy antiguas y, ciertamente, lo son; pero también es cierto que los cálculos contemporáneos, si bien no menos eruditos, tampoco han aportado nada nuevo, más allá del innegable mérito de atribuir a Jesús de Nazaret un último milagro póstumo: el de haber nacido entre los años 6 y 4 antes de Cristo. No hay que olvidar que toda estimación de la cronología bíblica toma como base los relatos y el árbol genealógico del Génesis y se elabora sumando las edades de unos grandes patriarcas (héroes o semidioses, para otras mitologías precristianas) divinamente dotados de una longevidad excepcional: Adán (930), Matusalén (969), Noé (950),… Con semejantes premisas, cualquier discusión sobre el rigor empírico de los datos es pura retórica.

El caso es que las tradiciones judía, cristiana y musulmana ubican la creación alrededor de 6.000 años antes de nuestro siglo XXI, o sea, 5.600 años después de la construcción de Göbekli Tepe. Si a los jerarcas de estas tres religiones dominantes ya les cuesta un esfuerzo ímprobo reconocer, entender y aceptar a Darwin, no es difícil imaginar las trabas que son capaces de poner –y que, tal vez, ya estén poniendo– para admitir que las piedras de Göbekli Tepe lo cambian todo. Ya no se trata de que hubiera hombres antes de Adán. Lo que ahora se discute es si había dioses seis milenios antes de Dios, Alá o Jehová. Y eso ya son Palabras Mayores.

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La Caza del Snark

15 Abril 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

un poema de Lewis Carroll

Canto primero

EL DESEMBARCO

“¡Excelente lugar para el snark!”, exclamó el capitán,

a la vez que desembarcaba con sumo cuidado a su tripulación:

ensortijando los cabellos de cada marinero en su dedo,

les ponía fuera del alcance de la olas.

“¡Excelente lugar para el snark!”, repitió,

como si esta sola frase debiera estimular a la tripulación.

“¡Excelente lugar para el snark!, y lo digo por tercera vez.

Recordad, todo lo que os diga tres veces es siempre verdad.”

La tripulación estaba completa. Contaba con un limpiabotas,

un sombrerero que también hacía capuchas;

un abogado, a quien trajeron para que pusiera orden en sus

disputas; y un tasador, para que valorase sus pertenencias.

Un empleado de los billares, hombre de inmensa habilidad,

y que quizás se habría hecho con algo más de lo que

le correspondía de no haber sido por un banquero, contratado

con un enorme gasto, y que era quien administraba el dinero.

Un castor también había, que marcaba el paso sobre la

cubierta y que, a veces, se sentaba en la proa a hacer encaje.

A menudo les había salvado del naufragio, según explicó el

capitán, aunque ninguno de los marineros supo cómo.

Había un tipo famoso por la cantidad de cosas

que olvidó en tierra al embarcar

su paraguas, su reloj, todas sus alhajas y anillos

y la ropa que había comprado para la expedición.

Tenía cuarenta y dos baúles, todos cuidadosamente

embalados y con su nombre claramente rotulado en ellos;

pero, como omitió decir que los tenía,

todos se quedaron en la playa.

En realidad, apenas le importó la pérdida de sus ropas,

pues cuando embarcó traía puestos siete abrigos

y tres pares de botas. Lo peor de todo fue

que… ¡había olvidado completamente su nombre!

Respondía al grito de “¡eh!” o a cualquier grito fuerte,

como “¡fríame!” o “¡fría mi peluca!”

También, al de “¡como se llame!” o “¿cuál era su nombre?”,

pero especialmente a “¡como diantre se llame!”

Mientras que, para aquellos que preferían palabras más

concluyentes, tenía varios nombres; por ejemplo,

sus amigos más íntimos le llamaban “velilla”

y sus enemigos “queso tostado”.

“Su aspecto es desgalichado y su intelecto corto”,

solía hacer notar a menudo el capitán,

“pero su valor es perfecto y, después de todo,

esto es lo que se necesita con un snark.”

Solía bromear con las hienas y les sostenía la mirada,

con un impúdico movimiento de cabeza.

Y cuentan que una vez fue a pasear, zarpa con zarpa, con un

oso, “para mantener el ánimo”, según explicó.

Vino de panadero, y confesó cuando era demasiado tarde

—con lo que volvió medio loco al pobre capitán—

que sólo sabía hacer tarta nupcial, para lo cual debo decir

que ni había ni iba a haber ingredientes.

El último miembro de la tripulación necesita descripción

especial, aunque tenía un increíble aspecto de zopenco.

No tenía más que una idea, que era la del snark;

por ello el buen capitán le contrató al momento.

Vino de carnicero, pero declaró con gran seriedad,

cuando hacía una semana que el barco había zarpado,

que sólo sabía matar castores. El capitán se asustó:

vamos, que estaba demasiado aterrado para hablar.

Pero finalmente explicó, en tono trémulo

que sólo había un castor a bordo,

que era de su propiedad y tenía domesticado,

y cuya muerte deploraría profundamente.

El castor, que casualmente oyó esta observación,

protestó con lágrimas en los ojos

y dijo que ni siquiera el éxtasis de cazar el snark

podría compensar la funesta sorpresa.

Exigió enérgicamente que se transportase

al carnicero en un barco aparte.

Pero el capitán se negó a tomar tal precaución

porque no convenía al plan de la expedición.

“¡La navegación es siempre un difícil arte,

incluso con un sólo barco y una sóla campana!”, exclamo

el capitán, por lo que lamentaba tener que declinar

el hacerse cargo de otro más.

Lo mejor que podía hacer el castor, sin duda alguna,

era procurarse un abrigo de segunda mano a prueba de

cuchillos. Este fue el consejo del panadero. Y luego, que se

hiciera un seguro de vida en alguna compañía de renombre.

Esto sugirió el banquero y le ofreció en alquiler,

a precio módico, o en venta

dos excelentes pólizas: una contra incendios

y otra contra daños por el granizo.

Aún ahora, desde aquel triste día,

siempre que el carnicero aparecía por allí,

el castor miraba hacia el lado contrario

y se mostraba indeciblemente tímido.

Canto segundo

EL DISCURSO DEL CAPITÁN

Al capitán todos le ponían en el alto candelero.

¡Qué porte, qué soltura y qué gracia!,

y ¡tan solemne también! Cualquiera podía ver que

era un sabio sólo con mirarle a la cara.

Había comprado un gran mapa que representaba el mar

y en el que no había vestigio de tierra;

y la tripulación se puso contentísima al ver

que era un mapa que todos podían entender.

“¿De qué sirven los polos, los ecuadores,

los trópicos, las zonas y los meridianos de Mercator?

Así gritaba el capitán. Y la tripulación respondía:

“¡No son más que signos convencionales!”

“¡Otros mapas tienen formas, con sus islas y sus cabos!

¡Pero hemos de agradecer a nuestro valiente capitán

el habernos traído el mejor —añadían—,

uno perfecto y absolutamente en blanco!”

Esto era encantador, sin duda, pero enseguida descubrieron

que su capitán, en quien todos confiaban ciegamente,

sólo tenía una noción de cómo cruzar el Océano,

y ésta era ir tocando la campana.

Era pensativo y serio, pero las órdenes que daba

bastaban para desconcertar a toda la tripulación.

Cuando ordenaba: “¡Rumbo a estribor, pero mantengan la

proa a babor!”, ¿qué diablos debía hacer el timonel?

También, a veces, solían confundir el bauprés y el timón,

cosa que, según hizo notar el capitán, ocurría

con frecuencias en climas tropicales cuando el barco

está, por así decirlo, “esnarkado”.

Pero el problema principal estaba en la navegación,

y el capitán, perplejo y acongojado,

confesó que esperaba que, al menos, cuando el viento soplara

hacia el este, el barco no enfilara hacia el oeste.

Pero el peligro había pasado; por fin habían desembarcado

con sus baúles, maletas y sacos.

Sin embargo, la tripulación no quedó complacida con lo que

a primera vista descubrió: ¡despeñaderos y precipicios!

El capitán intuyó que estaban bajos de moral

y, con tono musical, les explicó algunos chistes

que reservaba para momentos de infortunio.

Pero la tripulación no dejó de lamentarse.

Sirvió a todos generosas copas de ponche

y les propuso sentarse en la playa.

Y todos convinieron en que su capitán tenía un porte

sublime, allí firme, aprestándose a soltar su discurso.

“¡Amigos, romanos y paisanos, prestadme vuestros oídos!”

(Todos eran muy aficionados a las citas;

así pues, brindaron a su salud y le dieron tres hurras.

Él, agradecido, les sirvió algo más de ponche.)

“¡Hemos navegado muchos meses, hemos navegado muchas

semanas (cuatro semanas cada mes, recordadlo),

pero hasta el momento (y os lo dice vuestro capitán)

ni hemos visto ni olido al snark!”

“¡Hemos navegado muchas semanas, hemos navegado muchos

días (siete días cada semana, os lo aseguro),

pero hasta ahora ni un snark

sobre el que posar nuestra amorosa mirada!”

“Venid y escuchad mientras os repito

las cinco señales inconfundibles

por las que reconoceréis con plena garantía,

donde quiera que estéis, el genuino snark.

“Digámoslas por orden. La primera es su sabor,

que es escaso y hueco, pero crujiente

como un abrigo que estuviese demasiado ajustado en la

cintura, con aroma a fuego fatuo.

“Tiene el hábito de levantarse tarde;

estaréis de acuerdo en que lo lleva demasiado lejos

cuando os diga que, a menudo, se desayuna para el té de las

cinco y que come al día siguiente.

“La tercera es su lentitud para entender un chiste.

Si te aventuras a explicarle uno,

suspirará como lo haría alguien profundamente desdichado,

y siempre se pone serio ante un juego de palabras.

“La cuarta es su afición a las máquinas de baño.

¡Siempre carga con una tras él!

Y está convencido de que añaden belleza al panorama;

una opinión discutible, a mi entender.

“La quinta es la ambición. Ahora convendrá

describir las diferentes especies,

distinguiendo los que tienen plumas y muerden

de aquellos otros que tienen bigotes y arañan.

“Pues aunque los snarks corrientes no hacen ningún daño,

creo que es mi obligación advertir que algunos son

buchams…” El capitán se interrumpió alarmado.

¡El panadero se había desmayado!

Canto tercero

LA HISTORIA DEL PANADERO

Le despertaron con bizcochos; le animaron con hielo,

les despertaron con mostaza y con berros;

le animaron con mermeladas y con juiciosos consejos,

y le pusieron acertijos para que los adivinara.

Cuando por fin se incorporó y pudo soltar palabra,

ofreció explicarles su triste historia.

Y el capitán gritó: “¡Silencio! No quiero oír ni una mosca”,

y agitó su campana con gran excitación.

Se hizo un supremo silencio. Ni un chillido, ni un giro,

apenas algún que otro lamento o gemido se oyó…

mientras el hombre a quien llamaban “¡Eh!” explicó

su calamitosa historia con antediluviana entonación.

“Mi padre y mi madre eran pobres, pero honrados.”

“¡Ahórranos todo eso!”, bramó impaciente el capitán.

“Si se nos hace de noche ya no habrá posibilidad de ver al

snark, No podemos perder ni un momento.”

“Me saltaré cuarenta años”, dijo casi llorando el panadero,

“y seguiré adelante sin hacer más observaciones

hasta el día en que me enroló en su navío

para ayudarle en la caza del snark”.

“Un tío mío muy querido (precisamente llevo su mismo

nombre) observó, cuando nos despedíamos…”

“¡Oh, sáltate también a tu querido tío!”,

exclamó furioso el capitán mientras tocaba la campana.

“Me hizo notar entonces”, continuó diciendo aquel santo

varón: “Si un snark es un snark, está bien. Tráelo a casa

por todos los medios: puedes servirlo con ensalada

y también vale para encender el fuego.

“Puedes buscarlo con dedales y buscarlo también con

cuidado. Puedes perseguirlo con tenedores y esperanza.

Puedes amenazarlo con una acción de los ferrocarriles

y puedes cultivarlo con sonrisas y jabón.”

“¡Ese es exactamente el método!, aseguró el capitán

en un súbito paréntesis, “Así es exactamente como

siempre me han dicho que debería

intentarse la captura del snark.”

“Pero, ¡oh refulgante [refulgente+fulgurante] sobrino mío!, ¡guárdate bien

si tu snark es un búcham!, porque entonces

súbita y suavemente desaparecerás,

¡y no aparecerás nunca jamás!”

“Esto es…, esto es lo que oprime mi alma

al recordar las últimas palabras de mi tío.

Mi corazón se asemeja a un cuenco

rebosante de cuajos palpitantes.”

“Esto es…, esto es…” “¡Ya nos lo has dicho antes!”,

dijo indignado el capitán.

Y el panadero contestó: “Déjeme decirlo otra vez.

Esto es…, esto es lo que me produce pavor.”

“Todas las noches entablo en sueños

una lucha delirante con el snark.

Y en esas fantasías lo sirvo con ensalada

y lo uso para encender fuego.

“Pero si alguna vez tropiezo con un búcham, ese día,

al momento (de eso estoy seguro),

súbita y suavemente desapareceré.

¡Y esa idea no la puedo soportar!”

Canto cuarto

LA CAZA

Buscadlo con dedales; buscadlo con cuidado.

El capitán frunció el ceño y arqueó una ceja.

“¡Ya podías haber hablado antes!

¡Es excesivamente torpe mencionarlo ahora que,

por así decirlo, tenemos al snark al alcance de la mano!

“Nos entristeceríamos mucho, como puedes figurarte,

si nunca más se te volviera a encontrar.

Pero, sin duda, amigo, podrías haberlo mencionado

cuando empezó la expedición.

“Es excesivamente torpe mencionarlo ahora,

como creo haberte dicho ya.”

Y el hombre a quien llamaba ¡Eh! Replicó suspirando:

“Le informé el mismo día en que embarqué.

“Podéis acusarme de asesinato o de falta de buen sentido;

todos somos débiles en ocasiones.

Pero entre mis defectos

jamás estuvo dar falsas excusas.

“Lo dije en hebreo, luego en holandés,

después en alemán y en griego también;

pero olvidé completamente, y eso me mortifica,

¡que es inglés lo que habla usted!”

“Es una historia muy triste”, dijo el capitán,

con una cara larguísima,

“pero ahora que has terminado de contar tu caso

sería simplemente absurdo alargar el debate.

“El resto de mi discurso —les explicó—,

lo oiréis cuando tenga tiempo para contároslo.

Pero el snark está cerca, permitidme que os lo repita,

¡y es vuestra gloriosa obligación encontrarlo!”

“Buscadlo con dedales; buscadlo con cuidado;

acosadlo con tenedores y esperanza;

amenazadlo con una acción de los ferrocarriles;

cautivadlo con sonrisas y jabón.

“Ya que el snark es una criatura muy peculiar,

que no se deja atrapar de cualquier manera,

haced todo cuanto sepáis, e intentad todo cuanto no sepáis.

¡Hoy no debemos desperdiciar ninguna oportunidad!”

“Pues Inglaterra espera… ¡Me abstengo de seguir!

Esta es una frase tremenda, pero trasnochada.

Así que lo mejor será que saquen de sus equipajes

cuanto necesiten y se pertrechen para la lucha.”

Entonces el banquero endosó un cheque en blanco y lo barró,

y cambió su calderilla en billetes.

El panadero peinó con esmero sus bigotes y su pelo,

y se sacudió el polvo de los siete abrigos.

El limpiabotas y el tasador afilaban el azadón,

turnándose en la rueda de afilar.

Sin embargo, el castor siguió haciendo encaje

y no demostró interés por el asunto,

a pesar de que el abogado intentó apelar a su orgullo,

y en vano le fue citando

varios casos que demostraban

que hacer encaje infringía la ley.

El que hacía sombreros, hecho una fiera, pensaba

cómo colocar lacitos de una manera nueva,

mientras que el empleado de los billares, con mano

temblorosa se pintaba con tiza la punta de la nariz.

El carnicero se pudo nervioso y se vistió, con mucha

elegancia, guantes de cabritilla y una gorguera bien rizada.

Dijo que se sentía como quien va a cenar fuera,

a lo que el capitán respondió que era una bobada.

“Presentádmelo”, dijo,

“si por casualidad lo encontramos juntos.”

Y el capitán, asintiendo sagazmente con la cabeza,

dijo: “Eso depende del tiempo que haga.”

El castor simplemente siguió desfilando con aire triunfal

al ver al carnicero tan tímido;

e incluso el panadero, aunque era estúpido y gordo,

se esforzó en guiñar un ojo.

“¡Sé un hombre!”, bramó iracundo el capitán

al ver que el carnicero comenzaba a gimotear.

“Si encontramos un chabchab, ese desesperante pájaro,

¡necesitaremos de todas nuestras fuerzas para la tarea!”

Canto quinto

LA LECCIÓN DEL CASTOR

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y con esperanza.

Lo amenazaron con una acción de los ferrocarriles.

Lo cautivaron con sonrisas y jabón.

Entonces al carnicero se le ocurrió un ingenioso plan

para hacer una incursión por su cuenta;

y eligió un lugar poco frecuentado por el hombre:

un lúgubre y desolado valle.

Pero al castor se le había ocurrido el mismísimo plan

y había escogido el mismísimo lugar.

Sin embargo, ninguno reveló, con gestos o con palabras,

el disgusto que reflejaban sus caras.

Ambos tenían una única idea: el snark

y la gloriosa tarea del día;

y cada uno intentó aparentar que no se daba cuenta

de que el otro iba por el mismo camino.

El valle comenzaba a estrecharse, y aún se estrechó más,

y el atardecer se hizo más frío y oscuro,

hasta que, debido a los nervios, no a su buena voluntad,

terminaron por avanzar hombro con hombro.

Entonces, un alarido profundo y penetrante desgarró el

estremecido cielo, y ellos supieron que algún peligro les

acechaba. El castor palideció hasta la punta de su cola,

ý hasta el carnicero sintió una extraña desazón.

Pensó en su infancia, dejada atrás ya hacía mucho,

esa etapa inocente y feliz.

El sonido le recordó vivamente

el rechinar de un lápiz sobre la pizarra.

“Es la voz del chabchab”, gritó de repente

el hombre a quien solían llamar zopenco.

Y añadió con orgullo: “Como os diría el capitán,

ya expresé mi opinión una vez.

“¡Es el canto del chabchab! Id contando, os lo suplico,

y veréis que os o he dicho dos veces.

“¡Es la canción del chabchab! La prueba es total,

pues con ésta os lo he dicho tres veces.”

El castor había contado con escrupuloso cuidado,

escuchando cada palabra;

pero claramente se descorazonó y silbinchó [silbar+deshincharse]

desesperado al oír la tercera repetición.

A pesar de los esfuerzos que aplicó al empeño,

se dio cuenta de que había perdido al cuenta;

y ahora lo único que podía hacer era exprimir sus pocos sesos

y empezar a contar otra vez.

“Sumaré dos más uno, si es que sé hacerlo

con los dedos y los pulgares”, se dijo,

recordando con lágrimas en los ojos cómo

años atrás había descuidado la aritmética.

“Eso puede hacerse”, dijo el carnicero.

“Creo que ha de hacerse, estoy seguro.

¡Se hará!

Tráeme la mejor tinta y papel que encuentres.”

El castor trajo papel, carpeta, plumas

y tinta, para que no faltara de nada.

Y mientras calculaban, extrañas criatura reptantes

salían de sus madrigueras y les miraban con ojos de sorpresa.

El carnicero estaba tan absorto escribiendo, con una pluma

en cada mano, que ni reparó en ellas,

y se explicaba en un estilo tan sencillo

que el castor comprendía muy bien.

“Tomaremos el tres como objeto de nuestro razonamiento;

me parece un número muy conveniente.

Tras sumarle siete y diez,

lo multiplicaremos por mil menos ocho.

“Dividiremos, como verás, el producto

por novecientos noventa y dos.

Luego le restaremos diecisiete, y la respuesta

debe ser exacta y perfectamente verdadera.

“Te explicaría encantado el método empleado,

ahora que aún me acuerdo muy bien:

pero ni tengo tiempo, ni tu tienes cerebro.

¡Y habría tanto que explicar!

“En un momento he desvelado lo que

hasta ahora estaba envuelto en el misterio,

y por el mismo precio te daré

una lección de historia natural.”

Y siguió el carnicero con brillantez diciendo así,

sin tener en cuenta las normas de urbanidad,

pues olvidó que instruir sin haber sido presentados

causaría un escalofrío en sociedad:

“El chabchab es un pájaro de temperamento desesperante,

ya que vive en perpetua pasión.

Sus gustos en el vestir son un completo absurdo;

¡va siglos por delante de la moda!

“Pero reconoce a cualquier amigo a quien haya visto

anteriormente alguna vez. Nunca se dejaría sobornar.

Y en los tés de caridad siempre se pone en la puerta

a recoger los donativos, aunque no aporta nada de su bolsillo.

“Una vez guisado, su sabor es mucho más exquisito

que el del cordero, las ostras o los huevos;

algunos creen que se conserva mejor en un jarro

de marfil, y otros, que en barrilillos de caoba.

“Se cuece en serrín, se sazona en pegamento y

se espesa con saltamontes y cintas,

sin olvidar nunca lo principal,

que es preservar su forma simétrica.”

El carnicero hubiera seguido encantado hablando hasta

el día siguiente, pero creyó que la lección debía terminar.

Y lloró de alegría al intentar decir

que consideraba al castor su amigo.

El castor, a su vez, confesó, con una afectuosa mirad,

más elocuente que las lágrimas,

que había aprendido en diez minutos más que lo que todos

los libros le harían enseñado en setenta años.

Regresaron de la mano, y el capitán,

momentáneamente desarmado por la noble emoción,

dijo: “¡Esto compensa ampliamente los fatigosos

días pasados sobre el ondulado océano!”

Amigos como lo llegaron a ser el castor y el carnicero,

casi nunca se han conocido.

Y fuese invierno o verano,

jamás se veía a uno sin el otro.

Y cuando llegaban las riñas —pues siempre

hay enfados por mucho que se intente evitarlos—,

evocaban el canto del chabchab

y se juraban eterna amistad.

Canto sexto

EL SUEÑO DEL ABOGADO

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y con esperanza.

Lo amenazaron con una acción de los ferrocarriles.

Lo cautivaron con sonrisas y jabón.

Pero el abogado, harto de demostrar —sin que nadie le

hiciera caso— que el castor delinquía con sus labores de

encaje, se durmió. Y en sueños vio claramente la criatura

que en su fantasía hacía tanto tiempo que habitaba.

Soñó que estaba en un sombrío tribunal

donde el snark, con un monóculo, toga y peluca,

defendía a un pobre cerdo

acusado de abandonar su pocilga.

Los testigos demostraron, sin duda ni error,

que la pocilga estaba vacía;

mientras el juez, con tenue cantinela,

explicaba lo que la ley decía al respecto.

La acusación no llegó a formularse claramente.

Según parece, el snark había hablado

durante tres horas antes de que nadie pudiera imaginar

qué es lo que presuntamente había hecho el cerdo.

Cada uno de los miembros del jurado había llegado

a una conclusión diferente (mucho antes de que se leyera

la acusación); y rompieron a hablar todos a la vez. Al final,

ninguno de ellos supo qué habían dicho los demás.

“Deben saber…”, decía el juez. “¡Bobadas!”,

exclamó el snark: “Esa ley es obsoleta.

Déjenme que les diga, amigos, que este asunto

depende de una antigua ley feudal.

“En cuanto a la traición, el cerdo aparece

implicado, pero apenas fue cómplice.

Y la acusación de insolvencia claramente no prospera.

Si ustedes aceptan mi defensa, no debe nada.

“El hecho de la deserción no lo discutiré;

pero confío en que no le tendrán por culpable,

en lo relativo a las costas del pleito,

pues se ha probado su coartada.

“El destino de mi pobre defendido depende de sus votos”.

En este momento el orador se sentó en su sitio,

y pidió al juez que mirase sus notas

y resumiera brevemente el caso.

Pero el juez le confesó que nunca había resumido nada,

por lo que el snark comenzó a resumir;

y resumió tan bien que dijo mucho más

de lo que habían dicho los testigos.

A la hora del veredicto, el jurado se inhibió

por ser éste de difícil pronunciación;

pero expresaron su esperanza de que al snark no le

importase cumplir esa tarea también.

Así que el snark también dictó el veredicto,

a pesar de que tantas obligaciones le tenían exhausto.

Cuando pronunció la palabra ¡CULPABLE!,

todo el jurado gruñó y hasta hubo quien se desvaneció.

Luego el snark dictó sentencia, ya que el juez

estaba demasiado nervioso para pronunciar palabra.

Cuando se puso en pie se hizo un gran silencio;

¡se habría oído caer un alfiler!

“Destierro de por vida”, fue la sentencia que dictó,

“y que después pague una multa de cuarenta libras”.

Todo el jurado aplaudió, aunque el juez declaró

temer que la frase no fuese legalmente ortodoxa.

Pero su regocijo se apagó súbitamente

cuando el carcelero les comunicó, con lágrimas en los ojos,

que la sentencia no tendría el menor efecto

ya que el cerdo llevaba muerto varios años.

El juez abandonó la sala profundamente disgustado.

Pero el snark, aunque algo consternado,

continuó bramando hasta el final, como corresponde al

abogado a quien se ha encomendado la defensa.

Así soñaba el abogado, mientras el bramido

parecía hacerse cada vez más claro,

hasta que le despertó el furioso repique de una campana

que el capitán tocaba junto a su oreja.

Canto séptimo

EL DESTINO DEL BANQUERO

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y con esperana.

Lo amenarazon con una acción de los ferrocarriles.

Lo cautivaron con sonrisas y jabón.

Y el banquero, infundido de un valor tan insólito

que fue motivo de general comentario,

avanzó locamente hacia adelante, hasta que lo perdieron de

vista en su afán por descubrir al snark.

Pero mientras buscava con dedales y cuidado,

un veloz bandersnatch se acercó de repente

y agarró al banquero, quien chilló desesperado,

pues sabía que era inútil intentar escapar.

Le ofreció un gran descuento, le ofreció un cheque

—al portador— de siete libras y diez chelines.

Pero el bandesrnatch simplemente alargó

el cuello y agarró nuevamente al banquero.

Sin pausa ni descanso forcejeó y pugnó,

dando saltos y brincos hasta caer al suelo sin sentido,

mientras las malhuriosas [malhumoradas+furiosas] mandíbulas

crujían salvajemente a su alrededor.

El bandersnatch huyó al aparecer los demás,

guiados por el grito de terror.

Y el capitán, tocando la campana con gesto solemne,

masculló: “¡lo que me temía!”

Tenía la cara negra y en nada recordaba

al que que hasta estonces había sido.

Era tal su terror que hasta su chaleco había palidecido.

¡Algo digno de verse!

Para espanto de todos cuantos allí había aquel día,

se levantó vestido de etiqueta

y mediante absurdas muecas se esforzó por decir todo

cuanto su lengua no podía expresar.

Se hundió en un sillón y se mesó los cabellos,

mientras cantaba con tono misrívolo [miserable+frívolo]

palabras vacías que evidenciaban su locura,

y a la vez se acompañaba golpeando un par de huesos.

“¡Abandonadle a su suerte!; ¡se está haciendo tarde!”,

excalamó horrorizado el capitán.

“Ya hemos perdido medio día! ¡Si ahora nos descuidamos,

no atrapremos al snark antes de que anochezca!”

El snark era un búcham, como bien suponéis.

Canto octavo

LA DESAPARICIÓN

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y con esperanza.

Lo amenazaron con una acción de los ferrocarriles.

Lo cautivaron con sonrisas y jabón.

No querían ni pensar que la caza pudiese fracasar,

y el castor, emocionado al fin,

daba saltos impulsándose con la punta de su cola,

viendo cómo la luz dejaba paso a la oscuridad.

“¡Oíd —dijo el capitán… cómo grita el como-se-llame!

¡Grita como un loco!, ¡escuchad!

¡Hace gestos con las manos y con la cabeza!

¡Eso es que ha encontrado un snark!”

Le miraban extasiados y el carnicero decía:

“¡Siempre fue un gran bromista!”.

Y le contemplaban, su panadero, su héroe sin nombre,

encaramado en lo alto de un picacho cercano.

Así estuvo un momento erguido y sublime.

Pero de pronto vieron cómo caía al precipicio,

enloquecido y presa de convulsiones.

Aterrados y anhelantes esperaron…

“Es un snark”, fue el grito que llegó a sus oídos,

y les pareció demasiado hermoso para ser verdad.

Después siguió un torrente de risas y de “¡hurras!”

Y después…: “¡Es un bu…!”, le escucharon decir.

Luego, silencio. Algunos creyeron haber oído

un débil y errante suspiro;

algo así como “…cham”. Pero los demás juraron

que había sido el silbido de la brisa.

Buscaron hasta que se hizo noche cerrada,

pero no encontraron ni pluma, ni rastro, ni botón,

que les indicase que estaban en el lugar

donde el panadero había hallado al snark.

A mitad de la palabra que intentaba decir,

en medio de la brisa y del gozo,

súbita y suavemente había desaparecido:

el snark era un búcham, como bien suponéis.

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En el cerebro del meditador

9 Abril 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Maniobras de evasión

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La masonería en la Luna

31 Marzo 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Susurros

fuente: http://factorelblog.com/2015/03/24/la-masoneria-en-la-luna/

El periodista y escritor Gabriel Muscillo entrega una exhaustiva investigación histórica donde repasa las creencias y el folklore conspiranoico que ha dado lugar la presencia de astronautas masones en la NASA, deteniéndose tanto en las afirmaciones de los “acusadores” como en las de ciertos referentes de la masonería. Es posible que la propia filiación masónica de Gabriel infundiera en su ánimo el impulso que necesitaba para poner en foco la cuestión, separar trigo de cizaña y hacer un verdadero “quién es quién” en la apasionante controversia.

Por todos los masones esparcidos por la superficie de la Tierra,
que navegan por el mar, o sobrevuelan los aires,
por aquellos que sufren exilio, enfermedad o pobreza,
para que encuentren ayuda y pronto alivio a sus penas.
¡Por ellos!

(Primitivo brindis del Retejador)

Por Gabriel Muscillo

Hasta hace poco, la cuestión del papel real desempeñado por la Masonería en la conquista de la luna, y particularmente, de la supuesta condición de Iniciado de Neil Armstrong –comandante de la Misión Apolo XI, que coronó con éxito semejante gesta–, era patrimonio casi exclusivo de los grupos que gustan teorizar sobre conspiraciones globales, por lo general desde una óptica de ultraderecha. Según estos, el mencionado astronauta –primer hombre en imprimir su huella sobre el polvo selenita– habría empleado para ello su pie izquierdo, circunstancia que permite sospechar un carácter ritual.

Algunas someras consideraciones inducían, ciertamente, a pensar que nos hallábamos ante una suerte de leyenda urbana.En primer lugar, Armstrong Masón no hallaba cabida en ningún libro o trabajo de cierta extensión y profundidad; pululaba, en cambio, en sitios web, pasquines y revistas digitales. Cierto es que el supuesto intercambio de “gestos rituales” sobre la superficie de nuestro satélite es mencionado nada menos que por Emilio Corbière, en su enjundioso libro La Masonería: Política y Sociedades Secretas; pero el historiador lo hace de pasada, y manteniendo abierta la puerta a la duda.

En segundo lugar, ninguno de aquellos dispuestos a batirse a capa y espada por Armstrong Masón sabe consignar dónde y en qué año se inició, ni a qué Logia perteneció. Aquellos que mencionan su estatua al frente de un importante Templo Masónico no son capaces de ofrecer una foto como prueba; lo mismo vale para los que refieren sobre retratos del astronauta portando su Mandil.

Armstrong, Aldrin y Collins, el equipo de la Misión Apolo 11.

Por otra parte, algunas fuentes específicas afirmaban directamente lo contrario, y en modo tajante. La página Freemasons in Space, que forma parte del fiable sitio web de la obediencia canadiense Grand Lodge of British Columbia and Yukon, subraya que Armstrong no fue masón; sin embargo, asevera a continuación la militancia en la Orden de su padre, a quien llama Neil Armstrong Sr., señalando incluso su pertenencia a la Gran Logia de Ohio (Ohio Grand Lodge of Freemasons). Dado que tales precisiones contienen al menos un notable error, de que se dará cumplida cuenta más adelante, parece lícito colocar entre paréntesis la noticia toda.

Es así que, a grandes rasgos, la condición masónica de Neil Armstrong era dato que no parecía digno de consideración: podía ignorarse fácilmente, desecharse sin temor, o al menos, ponerse en tela de juicio. Procedía, en efecto, del nebuloso reino de la especulación abierta, cuando no desenfrenada, donde campaban alegremente diversos ejemplares de la fauna conspiranoica, de escasa credibilidad.

Por lo menos, así era hasta hace poco.

Al producirse, el 25 de agosto de 2012, el deceso del veterano pionero, la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones emitió un Comunicado, firmado por su Gran Maestre, Ángel Jorge Clavero, donde “expresa su dolor ante el pase del Hermano Neil Armstrong al Oriente Eterno”. Daba por cierta, además, la presencia de “sendas estatuas” de éste y de su compañero, Edwin “Buzz” Aldrin, a las puertas de la Gran Logia de Washington.

Y de pronto, la balanza se equilibraba dramáticamente. Había entonces al menos un testimonio de peso del lado de Armstrong Masón.

Aldrin entrega la bandera masónica que llevó a la Luna al gran comendador del grado 33.

Habiendo cambiado en tal sentido las circunstancias, se imponía, a mi criterio, proceder urgentemente a una “puesta en limpio” de la cuestión. Ello considerando, prima facie, que más allá de la pertenencia o no pertenencia del fallecido héroe a la Orden, ésta tuvo –sin lugar a vacilación alguna– decisivo protagonismo en el desarrollo del programa espacial estadounidense. No cabe ignorar, asimismo, la gran importancia simbólica que reviste la hazaña lunar para los Masones: hasta el punto de que la misma sugirió a un Hermano Masón de Lomas de Zamora (Buenos Aires, Argentina), Dr. Enrique Febbraro, la creación del Día del Amigo, que se celebra ya en cien países. Por fin: el Caso Armstrong contribuía a invisibilizar injustamente a “Buzz” Aldrin, cuyo carácter masón resulta de sobra atestiguado, como si el hecho de haber tomado contacto con el regolito lunar en segundo término lo relegara al puesto de “actor de reparto”, condenándolo a vegetar a la sombra de aquel a quien algunos llamaron “el Colón del espacio”.

Este abigarrado cúmulo de estímulos me decidió a emprender una serie de lecturas y averiguaciones, que sería pretencioso llamar investigación. Puedo asegurar, en cambio, que fueron intensas y variadas, y que me permití todo el tiempo necesario para contrastar cada dato.

Los objetivos concretos fueron seis:

- Determinar a ciencia cierta si Neil Armstrong fue masón;
- Separar la paja del trigo, respecto a diversas historias que circulan profusamente acerca de la “actividad masónica” de Aldrin sobre la luna;
- Llegar a un listado exhaustivo y fiable de astronautas estadounidenses con filiación masónica;
- Repasar, siquiera a vuelo de pájaro, las variadas acusaciones que se lanzan sobre la Masonería, tanto desde “teóricos de la conspiración” como desde sectores antimasónicos;
- Determinar qué hay de verdad en ellas; y por último,
- Incluir una consideración especial al insólito caso de John Whiteside Parsons (también conocido como Jack Parsons).

He aquí el trabajo, fruto de tales indagaciones.

En primer lugar, cabe destacar que aquel que vemos bajar por la escalerilla del módulo en la ya clásica filmación del alunizaje no es Neil Armstrong, sino su coequiper Edwin “Buzz” Aldrin. En efecto, como comandante de la misión, Armstrong tuvo prioridad en el descenso, transformándose así en el primer hombre que pisó la luna. Obviamente, no había nadie en ella, esperando para filmarlo.

Cuando tocó su turno al segundo, lo suyo fue grabado en película por Armstrong, quien lo precedió.

Y fue Aldrin, pues, quien pisó la superficie selenita… con el pie izquierdo.

Aldrin pone el pie (izquierdo) en la Luna.

Si acudimos a diversos sitios de Internet empeñados en denunciar la conspiración global de la Masonería, el Judaísmo y el Comunismo para adueñarse de las redes de producción e intercambio, intervenir en los sistemas de gobierno e instaurar un Nuevo Orden Mundial ateo y apátrida, encontraremos que “el primer viaje del hombre a nuestro satélite natural fue protagonizado por una delegación de la masonería, y no sólo eso, el alunizaje del Apolo XI fue programado de acuerdo al calendario de Osiris, el dios más importante del panteón de los antiguos egipcios y figura emblemática del hermetismo”. Se trata de una cita textual del sitio Stop NWO que mantiene un anónimo español, y donde el Stop NWO refiere a la “urgente necesidad” de detener la caída de la civilización occidental hacia el New World Order. Esa misma página dice:

“Neil Armstrong, el comandante de la misión, Lubetón y hermano masón, que quiso rendir un homenaje discreto a la Orden y a sus hermanos del universo, al tocar por primera vez al suelo lunar el 20 de julio de 1969, caminó con los mismos pasos ritualísticos con que ingresan los aprendices en los templos masónicos, y para ello se acompañó con la frase que hoy se ha hecho inmortal: Es un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad. Sólo los miembros de la Orden tomaron nota de ese sentido homenaje”.

Hay otro sitio que brinda detalles curiosos y pretendidamente inquietantes:

“Entonces [poco después del alunizaje] un ritual extraño, de una clase completamente diferente, de un carácter oscuro y siniestro, ocurrió en la Base de Tranquilidad sobre la Luna. No fue emitido a la Tierra vía televisión, ya que este ritual fue con cuidado trabajado de antemano como una ceremonia secreta, para ser escondida y vista sólo por los ojos de los adeptos Illuminati y su fraternidad Masónica. El astronauta Neil Armstrong, con cuidado, sacó su Delantal Masónico [sic por Mandil] y lo sostuvo para las cámaras sobre su traje espacial, como si cubriera el área de sus genitales – el centro de poder o dínamo de Energía Luciferina en el Ritual Masónico”.

Cabe preguntarse cómo es que el autor de tan sorprendente texto logró enterarse de un Ritual secreto, cuidadosamente planificado por las mentes más sutiles y diabólicas, y que no fue transmitido al planeta. Pero, si hemos de juzgar por el grosero error de suponer la existencia de una “base” en el Mar de la Tranquilidad, sitio de descenso del Águila, no cabe conceder a tan primorosos pormenores mayor crédito que a las andanzas del Ratón Pérez.

En otros sitios de la misma índole, se asegura que “en la Casa del Templo, en Washington DC, hay una fotografía de Neil Armstrong sosteniendo su Delantal Masónico [otra vez sic] a la altura de la cintura”. Incluso en un sitio de declarada filiación masónica se asevera tajantemente que “Armstrong y Aldrin tienen sus estatuas a la entrada de la Gran Logia de Washington, por ser dos Maestros Masones”. Declaración cuya falsedad era muy fácil de comprobar, con sólo procurarse una foto de la fachada del referido edificio:

Como puede apreciarse, no hay allí más estatuas que dos Esfinges, en el extremo superior de la escalinata que conduce a la puerta principal.

Claro: se podría arguir que las efigies de ambos astronautas se hallan, en realidad, adentro, en el hall que hace las veces de Salón de Pasos Perdidos, y ante las puertas del Templo propiamente dicho.

El hecho es que Armstrong ha negado repetidamente su militancia Francmasona, y que no figura en las listas “oficiales” de Masones Célebres que ofrece The Grand Lodge of the District of Columbia. La confusión, seguramente, deriva del hecho de que el padre del astronauta, que fue auditor del Estado de Ohio – y que no se llamó Neil, como puede leerse por allí, sino Stephen Koenig– sí fue un activo masón. También fue miembro del Club de Leones de Wakaponeta, su ciudad de residencia. Puede notarse cómo el autor del primer párrafo citado “pisó el palito” al calificar a Neil como lubetón: palabra que, en el diccionario particular de los Hermanos significa, sencillamente, hijo de masón.

Si bien el dato de la filiación masónica de Stephen Koenig Armstrong está corroborado –como tal figura en los listados oficiales del distrito de Columbia–, no pude saber mucho más acerca de su carrera en la Orden. Al parecer, se inició en Cincinnatti. Los sitios web antimasónicos coinciden en endilgarle el Grado 33°. Pero para los conspiranoicos, todo masón destacado es Grado 33°.

Con respecto al supuesto “calendario de Osiris”, según el cual se habría programado el cronograma de la Misión Apolo XI, sólo puedo decir que nos enfrentamos a otra insensatez de grueso calibre. Más allá de que el autor del aserto nada explica al respecto, cabe señalar que en el calendario egipcio había dos días consagrados a la conmemoración de los fastos osiríacos: uno dedicado a la muerte y descuartizamiento del dios, cinco días antes del 1° de peret, estación de la germinación, esto es, invierno; y el dedicado a su alumbramiento, esto es, el primero de los cinco días agregados al final del año, conocidos como epagómenos, pero llamados por los nativos del Nilo Mesut necheru: El Nacimiento de los Dioses.

Mas, dado que el primer día de peret corresponde a nuestro 27 de diciembre, la Muerte de Osiris caía el 22 de este mes; y dado que los epagómenos se sumaban después del último día de mesore, el Nacimiento de Osiris se celebraba el 24 de agosto.

Pues bien: la totalidad de la Misión Apolo XI se desarrolló en la segunda mitad del mes de julio de 1969. El lanzamiento del Saturno V que portaba la cápsula Águila ocurrió el 16 de dicho mes; el alunizaje se verificó el 20; el descenso de los astronautas recién seis horas después, ya en la madrugada del día 21; el regreso concluyó con el amerizaje del día 24.

Como puede verse, la coincidencia con el pretendido “calendario de Osiris” es nula.

Richard Hoagland

Cierto es que tenemos a un tal Richard Hoagland, a quien ciertos sitios web adjudican erróneamente la dignidad de “consultor de la NASA”. Se trata, en realidad, de un sujeto excéntrico, que lleva años al frente de una peculiar cruzada contra el gobierno estadounidense, acusándolo de ocultar al público las evidencias de que “no estamos solos en el universo”. Hoagland sostiene que, tanto en la superficie lunar como en la marciana, existen estructuras artificiales, erigidas hace milenios por visitantes extraterrestres, a los que no duda en identificar con los dioses que, según las diversas mitologías, instruyeron al hombre, dándole los rudimentos de la civilización. Dioses que, según él, continúan siendo evocados en los ritos empleados por los francmasones. Este delirante individuo afirma que, tras los proyectos espaciales, se halla oculta la Masonería, deseosa de retomar contacto con los antiguos dioses. Y para ello, se enreda en complejos cálculos, que pretenden encajar, a tuerto y a derecho, cada uno de los lanzamientos, alunizajes y reingresos a Tierra del Proyecto Apolo con la constelación de Orión. Ha obtenido de esta forma una serie de “alineamientos” que considera sugestivos.

Entre ellos el referido al 20 de julio de 1969, el día en que Armstrong y Aldrin alunizaron.

Hoaglang afirma que el descenso del Águila en el Mar de la Tranquilidad “coincide curiosamente con el inicio del calendario egipcio”. De ahí deduce que alguien, con notable influencia en el seno de la NASA, “venera al dios Osiris, cuya expresión estelar es, precisamente, la constelación de Orión”.

Ahora veremos de qué subterfugios se sirve el supuesto “consultor de la NASA” para retorcer los datos, hasta que terminan coincidiendo, siquiera a duras penas, con sus expectativas.

El comienzo del año egipcio, acontecimiento que en modo alguno se encuentra relacionado con el mito osiríaco, ocurría con el orto helíaco de la estrella Sotis (Sirio), en un día que corresponde al 20 de junio de nuestro almanaque. Sólo si tomamos en cuenta el antiguo calendario juliano, en desuso desde 1582 – cuando se impuso el gregoriano, actualmente vigente – nos acercamos a una ligera sombra de coincidencia: el ascenso de Sirio – que es la Estrella Flamígera de los Templos Masónicos – ocurría el 16 de julio, según el abolido conteo.

Pero, además de que para caer en esta fecha debemos recurrir a un calendario perimido hace más de 400 años, debemos destacar que el 16 de julio de 1969 es el día del despegue desde Cabo Cañaveral… No el día del alunizaje.

No cabe duda, en cambio, sobre el carácter masónico del segundo hombre que pisó la Luna: Edwin “Buzz” Aldrin. Al momento de su histórico viaje, pertenecía a la Logia Montclair N° 144 de New Jersey; antes, había integrado el Cuadro de la Logia Clear Lake N° 1417, en Seabrook, Texas. También era miembro de organizaciones paramasónicas como la Sagrada Orden del Temple de Sión (es decir, los Caballeros Templarios), y la Antigua Orden Arábiga de los Nobles del Santuario Místico, más conocida como Shriners.

En su libro Regreso a la Tierra, (que bien puede considerarse sus Memorias), Aldrin nos cuenta de su deseo de llevar a la Luna el Anillo Masónico del padre, y de su desilusión cuando lo extravió, pocos días antes del despegue. En su lugar, portó consigo una orden especial del entonces Soberano Gran Comendador J. Guy Smith, concediéndole pleno poder en el Nuevo Mundo que visitaría, con la condición de representarlo en él; lo autorizaba, asimismo, a exigir Jurisdicción Territorial Masónica sobre la Luna, en nombre de la Gran Logia de Texas de Libres y Aceptados Masones.

Para conmemorar el histórico acontecimiento – y tal vez también para consolidar a la Masonería Texano-Selenita –, se emitió Carta Patente en favor de una nueva Logia, conocida como Tranquility Lodge Nº 2000 (Logia Tranquilidad), la cual trabaja bajo los auspicios de la Gran Logia de Texas, y que tiene sede provisoria en dicho Estado… ¡hasta tanto pueda establecerse concreta y materialmente en nuestro satélite! En la siguiente página, podremos apreciar el Mandil de este “Templo Extraterrestre”.

Claro está que el Levantamiento de Columnas de una Logia en pleno Mar de la Tranquilidad debe considerarse un acto meramente simbólico.

Aldrin ocultó en el interior de su traje espacial una bandera del Supremo Consejo del Grado 33°, Jurisdicción Sur de la Masonería Americana. Consta que la desplegó en la ausente atmósfera lunar –en una ceremonia que, esta vez sí, no captaron las cámaras–, pero me resultó imposible obtener precisiones acerca del destino final de la enseña: hay versiones de que Aldrin la trajo de regreso a la Tierra, para presentarla finalmente al Soberano Gran Comendador Smith; otras, aseguran que la dejó allá arriba, hincada en las rocas selenitas, y que allí sigue; y hay otras, por fin, según las cuales habría sido “rescatada” posteriormente por otros astronautas, también masones, y “repatriada”. Lo cierto es que la Biblioteca del Museo del Templo del Rito Escocés en Washington DC, sita en la Sixteen Street 1733, exhibe un pabellón que pretende ser el mismo que Aldrin llevó a la Luna.

Por cierto, existe la posibilidad de que se trate tan sólo de una réplica. He escrito a la referida Biblioteca inquiriendo sobre el pormenor, pero hasta el presente no he recibido respuesta.

A modo de ilustración, pueden exhibirse también:

  1. El diploma entregado a Aldrin por la Gran Logia de Texas, donde se lee claramente que dicho astronauta fue “the first Mason on the moon”, lo cual debería bastar para aventar cualquier duda que pudiere subsistir acerca de la membresía de Armstrong en la Orden; y de paso, nos anoticia que Aldrin era entonces Grado 32°, habiendo recibido ese mismo año The Knight Templar Cross, (La Cruz del Caballero Templario), condecoración honorífica para distinguirlo por su hazaña.
  2. La medalla conmemorativa acuñada por el Supremo Consejo del Grado 33° Jurisdicción Sur de los EEUU, al cumplirse en julio de 1979 el décimo aniversario del alunizaje. En el anverso puede leerse “Our flags on the moon” (“Nuestras banderas en la luna”), aludiendo a las dos plantadas por Aldrin: la patria y la masónica. Ambas pueden verse nítidamente en el relieve.

Algunos sitios web sostenidos por amantes de las conspiraciones, tras regodearse y escandalizarse con semejante cúmulo de datos – pasando por alto que nada tienen de secretos, en tanto el propio Aldrin los refiere en su libro, y se hallan además documentados fotográficamente – adjudican carácter de “símbolo diabólico” al águila bicéfala. Como si no fuera figura común en la heráldica europea, emblema, por ejemplo, del Sacro Imperio Romano Germánico de los Habsburgo, y de la monarquía hispánica con Carlos I; o bien, de la Santa Rusia del Zar Nicolás, entre otras casas reinantes o nobles.

Algunos autores señalan como “sugestiva” la coincidencia con el nombre dado por la NASA al módulo de alunizaje: Eagle, esto es, Águila.

Antes de seguir adelante, parémonos a considerar los documentos fotográficos de que hablo más arriba. No me refería, por cierto, a la foto que utilizó Richard Hoagland como tapa de su amarillista The secret history of NASA (Historia secreta de la NASA), la cual se reproduce más abajo (Fig. 4). La misma es un evidente fraude, producto del liso y ramplón uso del photoshop. Invito al lector a ver la ampliación que hice de la figura de Aldrin, y a examinar la imagen que aparece en la reflexión del visor de su casco. ¡Lo que en verdad sostenía Aldrin entonces era, a todas luces, la enseña norteamericana!

El documento fotográfico que alego es un tanto más serio: muestra a Edwin “Buzz” Aldrin, junto a su padre –también masón–, entregando la bandera de marras al Supremo Gran Comendador Smith, el 16 de septiembre de 1969.

Sigamos deleitándonos con Hoaglang. En otro lugar, el conspicuo paranoide acusa a Aldrin de haber realizado un ritual, precisamente “treinta y tres minutos después de tocar superficie selenita, cuando Sirio se hacía visible en el horizonte del satélite”; relaciona luego el número 33 con los Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Cierto es que Aldrin llevó a cabo un ritual en el Mar de la Tranquilidad. Sí, aquí debo dar la razón al bando de los suspicaces.

Claro que el ritual que el astronauta celebró no tenía nada de masónico: antes bien pertenecía a la más pura ortodoxia cristiana. Aldrin había transportado consigo un diminuto “juego de comunión”, que le había proporcionado el templo presbiteriano de Webster (Houston, Texas), al que pertenecía: un pequeño cáliz de plata, un frasquito de vino del tamaño de un dedal, y un fragmento de hostia, consagrado por el pastor Dean Woodrof, el cual había consultado previamente a la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana sobre la viabilidad del sacramento. Durante la mañana, había transmitido por radio: “Me gustaría pedir algunos momentos de silencio. Me gustaría invitar a cada persona que está escuchando, quienquiera que fuere o dondequiera que esté, a que contemple por un momento los acontecimientos de las pocas horas últimas, y a que dé gracias en su propia manera individual”.

En la página 233 de Magnífica desolación, Aldrin escribió:

“En el apagón de radio, abrí los pequeños paquetes plásticos que contenían el pan y el vino. Eché el vino en el cáliz. En la gravedad lunar, de un sexto de la terrestre, el vino serpenteó con lentitud por las paredes del recipiente, y graciosamente escapó hacia un lado. Luego leí la Escritura: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos. El que permanece en mí, y yo en él, ése dará mucho fruto; pero sin mí, nada puede hacerse”. Había tenido la intención de leer este pasaje de regreso a la Tierra, pero en el último minuto Deke Slayton me pidió que no hiciera eso. La NASA estaba ya embrollada en una batalla legal con Madelyn Murray O’Hare, la célebre oponente de la religión, sobre la tripulación del Apolo 8, que leyó el Génesis mientras orbitaba alrededor de la Luna en Navidad. Estuve de acuerdo a regañadientes… [Tras la ceremonia], di gracias por la Inteligencia y el Espíritu que llevaron a dos jóvenes pilotos hasta el Mar de la Tranquilidad. Era interesante para mí pensar: El primer líquido alguna vez vertido en la Luna, y el primerísimo alimento comido allí, fueron los elementos de la comunión”.

El pasaje que Aldrin recitó corresponde al Evangelio de Juan XV, 5, y fue escogido personalmente por el astronauta. El papel donde lo transcribió, y que leyó a 250 mil kilómetros de la superficie terrestre, se conserva hoy en el templo de Webster, junto con el cáliz utilizado para la ceremonia; con él, cada año, y en el domingo más próximo al 20 de julio, celebran los feligreses lo que han dado en llamar Comunión Lunar.

De más está decir que en ninguna fuente seria se halla la precisión cronométrica que exhibe Hoagland. La página oficial de la NASA proporciona el cronograma exacto de toda la Misión Apolo XI. Según ella, Aldrin bajó 20 minutos después que Armstrong. Permaneció en la superficie 1 hora y 33 minutos, ocupado en desplegar la aparatología para los experimentos programados; 41 minutos después de su regreso al módulo, lo siguió Armstrong. La fase completa de EVA (Actividad Extra Vehicular) duró más de dos horas y media, terminando 111 horas y 39 minutos después del despegue en Cabo Cañaveral. En total, Armstrong y Aldrin pasaron 21 horas y 36 minutos en la superficie de la Luna, incluyendo el tiempo previo a su desembarco y siete horas de sueño a bordo del módulo, antes de abandonar el satélite.

Si aceptáramos los números de Hoagland, Aldrin tendría que haber ejecutado su perverso y secreto ritual masónico apenas 13 minutos después de tocar suelo lunar, apañándose luego, en el escaso tiempo restante, para instalar los instrumentos científicos y la cámara de TV, e incluso recoger muestras minerales.

Claro está que siempre puede sostenerse que la NASA amañó los números. Aun así, resulta difícil aceptar que Aldrin haya contado con un “hueco” suficientemente prolongado, entre sus numerosas y delicadas operaciones, para desarrollar algo tan complejo como un ritual. Cada movimiento de EVA estuvo rigurosamente cronometrado, hasta con precisión de segundos: cualquier demora podría resultar fatal en las exigentes condiciones lunares. Si el amanecer llegaba a sorprender a los astronautas, el brusco salto térmico de – 170° C a 120° hubiera resultado una experiencia más bien incómoda. Sin contar con que no hay registro de interrupción alguna en la transmisión de las imágenes de sus actividades. Los televidentes pudieron ver todos y cada uno de los saltitos pour la galérie de ambos astronautas, como asimismo el desarrollo de sus actividades científicas.

Bien está que las mismas hubieron podido parecer esotéricas para los profanos.

Insistimos: en ningún sitio consta fehacientemente que el “ritual” de Aldrin –que, como vimos, no fue masónico sino crístico– se haya ejecutado precisamente 33 minutos después del alunizaje. Pero, ¿y si hubiera sido así… qué? Poco es lo que puede extraerse de semejantes cábalas numéricas. Tanto valdría retrotraerse a los 33 años que según la tradición tenía Jesús al punto de ser crucificado, como interpretar “mágicamente” el desembarco de Lavalleja y los 33 orientales.

John Whiteside Parsons

El caso de John Whiteside Parsons

Se suele decir que este destacado científico, cofundador del Laboratorio de Propulsión a Chorro de Pasadena, militó bajo la Escuadra y el Compás.

Parsons fue quien implementó la idea de utilizar perclorato de potasio como oxidante del combustible para cohetes, de modo que podemos llamarlo, sin exageración, Artífice de la Era Espacial en los EEUU. El propio Wernher Von Braun se refirió a él como “el verdadero padre de la cohetería norteamericana”.

Los conspiranoicos lo han acusado de adicto a las drogas y satanista. Algunos apuntan incluso que era “amigo íntimo” del inglés Aleister Crowley y del yanqui Lafayette Ron Hubbard: dos personajes, por cierto, bien distintos.

Crowley, iniciado en la esotérica Hermetic Order of the Golden Dawn (Amanecer Dorado), siempre se definió como mago, y gustaba de hacerse llamar La Bestia, identificándose con el número que, según el Apocalipsis, le corresponde como seña distintiva: el 666. Este excéntrico personaje, siempre posando de maldito sólo pour épater le bourgeois, fue además, cofundador del Astrum Argentum y alma mater de la controvertida Ordo Templi Orientis (OTO), donde rige su Ley de Thelema: Haz siempre tu voluntad. De esta manera, pretendía Crowley seguir fielmente el concepto que el propio Satanás, bajo figura de Serpiente, sibiló en el oído de Eva.

En cambio Hubbard fue un escritor de revistas pulp (se dedicó a la ciencia ficción, el terror y el western), que en algún momento –y según fama, respondiendo al desafío de una apuesta– fundó una nueva religión llamada cienciología. Su controvertido credo, supuestamente “científico”, asegura que Xenu, “tirano cósmico”, gobernante de la Confederación Galáctica con sede en la estrella Markab, aprisionó en la Tierra a un grupo de disidentes. Esto habría ocurrido millones de años atrás, cuando el mundo atravesaba su Prehistoria. Dichos disidentes lograron separar sus espíritus (llamados thetan), del continente de los cuerpos, sometidos a cárcel y tortura bajo la férula de Xenu. Una vez así liberados, encarnaron eventualmente en algunos de los humanos primitivos que entonces vagaban por el planeta. Hubbard aseguró que, por medio de sofisticados – y costosos – tratamientos terapéuticos, la psique de los descendientes de tales “vehículos ET” puede despojarse de los “engramas alienígenas” (huellas o rastros de memoria y conciencia), para alcanzar cierto estado de pureza.

¿Hay algo de verdad en el heterogéneo combo de acusaciones, lanzado contra Parsons? En este caso, debemos admitir que bastante.

Hubbard

Consta que Parsons se dedicó con verdadero afán al Ocultismo, que fue discípulo directo de Crowley, y que alcanzó el rango de Líder de Ágape (equivalente al Maestro de Banquetes de los masones) en la OTO de California. Conoció a Hubbard en agosto de 1946, iniciando con él una amistad aparentemente férrea. Por órdenes del propio Crowley desde Inglaterra, Hubbard y Parsons practicaron rituales de magia sexual. Todo terminó, sin embargo, bastante mal: Hubbard se hizo amante de la entonces novia de Parsons, y huyó a Miami con ella… y con una alta suma de dinero. Parsons denunció a Hubbard por robo, pero el caso se resolvió extrajudicialmente: el demandante aceptó un pagaré del “cazador de tiranos galácticos” que, al parecer, disipó su ofensa con la misma facilidad con que los aparatitos de los cienciólogos esfuman engramas extraterrestres.

Los datos, en el libro de Russell Miller Bare-faced Messiah: The True Story of L. Ron Hubbard (Descarado Mesías: La verdadera historia de L. Ron Hubbard, 1987). Los otros dos textos que suelen citarse, referidos a los “entusiasmos ocultos” de Parsons, no justifican las fuentes de su información, y por tanto no resultan confiables. Se trata de Sex and Rockets: The occult world of Jack Parsons (Sexo y Cohetes: El mundo oculto de Jack Parsons, 1999), escrito por John Carter, y que cuenta con una Introducción de Robert Anton Wilson; y Strange Angel: The Otherwoldly life of Rocket Scientist John Whiteside Parsons (Extraño ángel: La vida de otro mundo del científico de cohetes John Whiteside Parsons, 2005), de George Pendle.

Respecto a Parsons, podemos agregar que fue despojado de su autorización de seguridad en los años ’40, y casi procesado por traición a la patria, sindicado de “deslizar” documentos clasificados de su entonces empleador, Hughes Aircraft, al naciente gobierno israelí. Algunos autores consideran que la explosión que, en 1952, lo mató en su laboratorio de Pasadena, no fue accidental.

Para finalizar cabe señalar que ni la OTO ni la cienciología tienen punto de contacto alguno con la masonería.

La Ordo Templi Orientis (Orden del Templo del Este, u Orden de los Templarios Orientales) es una organización internacional de carácter fraternal y religioso, concebida por el químico austríaco Carl Kellner a fines del siglo XIX, y fundada por Theodor Reuss en 1902. Aunque originariamente inspirada en la Francmasonería, y asociada a ésta, la OTO fue reorganizada bajo el liderazgo de Aleister Crowley, en 1904, con la Ley de Thelema como eje principal. Desde entonces, el Liber vel legis (Libro de la Ley), pergeñado por el excéntrico mago inglés, es texto sagrado de esta organización, su letra es indiscutible y sus dogmas inapelables.

De hecho, la OTO incluye además a la Ecclesia Gnostica Catholica (EGC) o Iglesia Gnóstica Católica, suerte de rama monástica de la Orden.

ASTRONAUTAS ESTADOUNIDENSES DE FILIACIÓN MASÓNICA

Programa Mercury

Tres de los siete astronautas asignados al Programa Mercury (nombre por demás sugestivo) fueron masones probados: Virgil Grissom, Leroy Gordon Cooper y Walter Schirra. A éstos quizá deba agregarse un cuarto: John Glenn. El 20 de febrero de 1962, y a bordo de la Friendship 7, Glenn fue el primer estadounidense que logró emular la proeza del soviético Yuri Gagarin, describiendo una órbita completa alrededor de la Tierra. Aún no era miembro de la Logia Concorde, en New Concord (Ohio). Ahora bien, 36 años después, Glenn volvió al espacio como parte de la tripulación del trasbordador Discovery… ostentando ya el rango de Maestro Masón.

Programa Gémini

Si exceptuamos a Glenn –que, como hemos visto, aún no era miembro de la Orden– la totalidad de los astronautas masones que salieron de la Tierra con el Mercury, continuaron en actividad durante el desarrollo del siguiente Programa Gémini: Virgil Grissom (Gémini III), Leroy Gordon Cooper (Gémini V) y Walter Schirra (Gémini VI a). A estos se agregaron otros dos Adeptos de la Escuadra y el Compás: Thomas Stafford (que acompañó a Schirra, y después tripuló la Gémini IX a) y Edwin “Buzz” Aldrin (Gémini XII). Cinco sobre un plantel de diecisiete pilotos.

Se dice que Leroy Gordon Cooper llevó consigo, a bordo del Gémini V, la joya oficial del Grado 33° y un banderín de su Logia.

Edwin “Buzz” Aldrin

Programa Apolo

Seis de los diez astronautas con filiación masónica reconocida formaron parte del Proyecto Apolo. Además de Aldrin, claro está, fueron ellos:

  • Virgil “Gus” Grissom, del Apolo I;
  • Don Eisele y Walter Schirra, del Apolo VII;
  • Thomas Stafford, que participó de Apolo X y, en 1975, de la última misión del Proyecto, Apolo XVIII, que culminó acoplándose en pleno espacio exterior con una cápsula soviética Soyuz;
  • Otros dos masones más caminaron por la Luna después de Aldrin. El primero fue Edgar D. Mitchell, el 5 de febrero de 1971, tras ser conducido hasta allí a bordo del Apolo XIV;
  • Unos meses después, el 26 de julio, James Irwin, integrante de la misión Apolo XV, se convirtió en el tercer y último masón que visitó nuestro satélite.

La lista de astronautas masones (o por lo menos, de pública pertenencia a la Orden) la cierra, hasta el momento, Paul J. Weitz, tripulante del Skylab 2 y miembro activo de la Logia Lawrence (Erie, Pennsylvania).

LISTA COMPLETA DE ASTRONAUTAS ESTADOUNIDENSES DE FILIACIÓN MASÓNICA

  • Coronel Edwin E. Aldrin Jr. (USAF), Logia Clear Lake N° 1417, Texas.
  • Coronel Leroy Gordon Cooper Jr. (USAF), Logia Carbondale N° 82, Colorado.
  • Teniente Coronel Don F. Eisele (USAF), Logia Luther B. Turner Nº 732, Columbus, Ohio.
  • Teniente Coronel Virgil L. Grissom, Logia Mitchell, Indiana.
  • C. F. Kleinknecht, Logia Fairview Nº 699, Fairview, Ohio.
  • Edgar D. Mitchell, Logia Artesia N° 28, Artesia, Nuevo México.
  • Capitán Walter M. Schirra Jr., Logia Cañaveral Nº 339, Cocoa Beach, Florida.
  • Coronel Thomas P. Stafford, Logia Western Star Nº 138, Weatherford, Oklahoma.
  • James Irwin, Logia Tejon N° 104, Colorado Springs.
  • Comandante Paul J. Weitz, Logia Nº 708, Erie, Pennsylvania.
  • James Edwin Webb, Logia Oxford Nº 122, Oxford, North Carolina.
  • John Glenn, Logia Concord N° 688, New Concord, Ohio.

ASTRONAUTAS ESTADOUNIDENSES CUYOS PADRES ERAN O SON MASONES

  • Allan Sheppard.
  • Vance Brand.
  • John Glenn.
  • Anthony England.
  • William Pogue.
  • Neil Armstrong.
  • Edgar Mitchell.

Otros presuntos masones asociados a la NASA

T. Keith Glennan, primer Administrador de la NASA, era graduado de Yale, y miembro de Skull and Bones: puching-ball favorito de los teóricos de la conspiración. Skull and Bones es, en realidad, tan sólo una Fraternidad Universitaria. Sólo la liga con la masonería el simbolismo utilizado, y el hecho de que muchos de los que fueron sus miembros cuando estudiantes, resultaron posteriormente iniciados en alguna Logia.

El responsable de la NASA durante el Programa Apolo, C. Fred Kleinknect, fue Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Grado 33º del Rito Escocés Antiguo y Aceptado – Distrito Sur de los EEUU – durante dieciocho años. Se retiró en 2003.

Por error, algunos sitios web sugieren que, en realidad, es hermano del presente Soberano Gran Comendador. “Titular de todos los Masones del Rito Escocés en todo el mundo”, lo apostrofa una página nazi-fascistoide, pésimamente redactada. Nótese el despropósito de suponer que existe algo así como una Cabeza Mundial, a la que debe acatamiento la totalidad de los Hermanos de nuestro orbe.

Sean O’Keefe, Administrador de la NASA desde 2001 hasta 2005, es miembro del Bohemian Club; en realidad, una asociación fraternal de artistas, hombres de letras y amantes de las artes, fundada en 1872, exclusivamente estadounidense, y que sólo incidentalmente guarda alguna relación con la masonería.

La evidencia circunstancial de pertenencia masónica o simpatías esotéricas tiende a engullir incluso a los subcontratistas de la NASA. A modo de ejemplo, se dice que Jack McDonnell, jefe de la Aeronáutica McDonnell, contratista principal para el desarrollo de la nave espacial Mercury, era devoto cultor de las Ciencias Ocultas; circunstancia alegada por algunos para explicar los extraños nombres de muchos de los aviones de la compañía: Phantom, Devil, Banshee, Goblin, Voodoo…

Ridiculeces a granel

Un paseo, siquiera somero, por los ásperos campos de Internet nos enfrenta con disparates de todo tipo, arbitrariamente ensartados como cuentas de algún monstruoso collar, de modo que parezcan al incauto miembros de una serie, proponiendo a la calenturienta imaginación de los conspiranoicos truculentas sagas. Los sitios que propagan semejantes esperpentos se distinguen, generalmente, por poseer, en el mejor de los casos, deficiente redacción; con mayor frecuencia, una directamente barbárica. Cometen, además, sinfín de errores ortográficos, e ignoran lisa y llanamente todo tipo de signos, desde los de puntuación hasta los acentos. Jamás ponen referencia alguna, ni explicitan sus fuentes. Y, demasiado a menudo, no contienen más que insultos o descalificaciones. Como ejemplo, baste el sitio intitulado Astronautas de Satanás.

En la web hay para todos los gustos. Sólo que fatiga un tanto la tediosa tarea de espigar, en vana búsqueda de algún grano de cordura entre tanta zarza espinosa y procaz abrojo.

Existen, por caso, quienes se lanzan a la captura de “claves numéricas” en el desarrollo de la carrera espacial norteamericana. Estos hallan significativo que todas las misiones Mercury –primer programa tripulado de los EEUU, desarrollado entre 1961 y 1963– se hayan llevado a cabo en cápsulas marcadas con el número 7… Sobre todo, considerando que sólo contó un total de seis viajes: Freedom 7, Liberty Bell 7, Friendship 7, Aurora 7, Sigma 7, y Faith 7.

La respuesta a este aparente enigma resulta sencilla.

En 1957, fueron siete los astronautas seleccionados para participar en el Proyecto Mercury: Alan Sheppard, Virgil Grissom, Leroy Gordon Cooper, Walter Schirra, Deke Slayton, John Glenn, y Scott Carpenter. Pero, finalmente, Slayton fue apartado de la lista de vuelos, por habérsele detectado un problema cardíaco. Sus compañeros decidieron, entonces, marcar todas las cápsulas con el número 7, en recuerdo del plantel original, y en homenaje al excluido.

Deke Slayton continuó en el programa espacial como controlador de vuelo hasta 1975, cuando finalmente salió al espacio en la misión conjunta soviético-estadounidense Apolo-Soyuz, de carácter meramente político.

Hay quien agrega que “siete es, también, el número máximo de ocupantes que el Shuttle puede transportar, y el número de fatalidades de los trasbordadores Columbia y Challenger”… Sin caer en la cuenta de que, si las lanzaderas espaciales tienen siempre siete tripulantes, resulta lógico que sean siete los accidentados cuando tales lanzaderas se accidentan.

Otros escudriñan lo que entienden como “anagramas” en los nombres asignados al programa espacial norteamericano, descubriendo con asombro “la presencia de símbolos de gran significado mágico-esotérico”. ¿Cuáles, por Dios?, se preguntará a estas alturas el lector. “Pocos han advertido que tras la estilizada A del proyecto Apollo se esconde, también, la constelación de Orión, trasunto del dios Osiris de la mitología egipcia. El trazo horizontal de la A está formado por las estrellas Mintaka, Alnilam y Alnitak [el Cinturón de Orión, que nosotros llamamos Las Tres Marías], del mismo modo que las tres pirámides de la meseta de Gizá lo representan en la Tierra”.

“Prácticamente todos los astronautas han sido masones, o sus padres lo han sido, o han estado relacionados con la Masonería. Y los que no pertenecían morían en extrañas circunstancias”, nos advierte www.narom.org, acotando renglón seguido que los Hermanos “dirigen todos los estamentos económicos, sociales y políticos de nuestras sociedades”, lo que incluye “por supuesto, la NASA, los viajes espaciales y la CIA”. La pregunta que surge espontáneamente es: si los masones controlan tan perfecta y absolutamente la agencia espacial estadounidense, ¿por qué no colocar en el espacio, simple y directamente, a miembros de la Orden, en lugar de permitir el ingreso de “profanos”, con los que luego deben, inexorablemente, gastar energía, esfuerzos y horas de brain-storm con el único fin de llevarlos a la muerte “en extrañas circunstancias”? Ganas de complicarse la vida gratuitamente.

Hablando de muertes misteriosas, ahí tenemos a Virgil Grissom, piloto de Liberty Bell 7 y segundo estadounidense en órbita. Los conspiranoicos sostienen, sin que se sepa la fuente, que Grissom fue preparado para ser el primer hombre en caminar sobre la Luna. “Sin embargo, Grissom fue asesinado el 27 de enero de 1967, junto con sus compañeros astronautas Ed White y Roger Chaffee, durante un ejercicio de entrenamiento de la prueba pre-lanzamiento para la misión del Apolo I en el Centro Espacial Kennedy”, acusan. Ahora bien, Grissom no era, precisamente, un “no masón”… sino un Hermano hecho y derecho. ¿Por qué eliminarlo? ¿Sólo porque la Jerarquía cambió de opinión, y decidió sustituirlo con Aldrin?

La realidad es que tanto Grissom como sus infortunados compañeros fueron víctimas de un accidente.

Las pruebas prevuelo consistían en crear una atmósfera presurizada de oxígeno puro. Un cortocircuito en un cable mal aislado provocó un incendio que se extendió muy rápidamente, casi de forma explosiva, matando a los astronautas por asfixia en sólo 17 segundos. La falta de un sistema de escape de emergencia en la escotilla de la cápsula contribuyó en parte al desastre.

No se pudo salvar a los astronautas, pero las filmaciones demuestran que se intentó con desesperación. La escotilla se abría hacia adentro, pero para ello había que vencer la presión interna, que era superior a la exterior (como en todas las naves espaciales). Los astronautas hubiesen debido liberar la presión mediante una válvula para que el equipo de rescate consiguiera auxiliarlos. Con sólo 17 segundos de vida y la atmósfera de la nave en rabiosa combustión, es evidente que no pudieron hacerlo. Los rescatistas forzaron la puerta de la escotilla apenas 5 minutos después de iniciado el fuego, pero Chaffee, Grissom y White ya habían muerto, a causa de la inhalación de humo.

Todo el programa Apolo fue sometido a una investigación exhaustiva a partir de la tragedia.

Alan Bartlett Sheppard

Sobre Alan Bartlett Sheppard, que comandó la misión Apolo XIV, y fue la quinta persona en pasearse por Selene, los conspiranoicos dicen que, allá arriba, mostró su amor por Satán.

Siendo un jugador de golf de reconocida habilidad, Sheppard, dueño, además, de cierto espíritu histriónico, decidió hacer gala de ella, probando dar algunos golpes. A pesar de llevar gruesos guantes y un traje espacial rígido, que lo obligaba a aferrar el palo de golf con una sola mano, Sheppard golpeó sucesivamente a tres pelotitas con un hierro seis, enviándolas, gracias a la escasa gravedad lunar, y según propias palabras, “a millas y millas y millas”. La anécdota es cierta. Aún más: fue filmada.

Pero los atravesados, que tanto abundan en la web, dicen que el golf es “un deporte vinculado a la Masonería”, (riguroso sic), y que el hecho puntual de que el astronauta propinara tres golpes con un hierro seis encierra oculta y oscura simbología: la sucesión forma la cifra 666 –según el Apocalipsis, el Número de la Bestia. Además, sostienen que la palabra golf es un acrónimo, formado por las iniciales de Gentleman Only Ladies Forbidden (Sólo Caballeros Damas Prohibido), lo cual, según ellos, “se centra en la idea de que los hombres se deben reunir sin la participación de sus esposas”, demostrando así “el nivel de desprecio que sienten los masones por las mujeres”.

Pues bien: como mostramos en la lista ut supra, Sheppard no es masón… sólo un lubetón, esto es, un “hijo de masón”. Además, no existe ninguna constancia histórica que ligue el origen del golf como deporte a la masonería. Tampoco hay datos serios que sustenten la peregrina idea de que la palabra golf es un acrónimo misógino: antes bien, la mayor parte de los historiadores asegura que el deporte nació en los Países Bajos, y que su nombre se origina en el flamenco kolf, que significa palo. La cábala numérica de los tres golpes con hierro seis, que nos daría el 666 que cifra al Anticristo según el alucinado de Patmos, (Ap. XIII-17 y XV-2), también podría interpretarse como 6+6+6, esto es, 18… lo que nos permitiría cargar contra los Caballeros Rosacruces. O sobre el siglo XVIII, período sin duda herético: en él sucedieron la Revolución Francesa y la Independencia de los Estados Unidos…

Sin embargo… Nótese que Edgar Mitchell, compañero de Sheppard, quien compartió el insólito “peloteo lunar” que tanta urticaria levanta, era, como quien dice, masón hasta las cachas.

Cosa que – extrañamente – no advirtieron los valerosos denunciantes de las argucias diabólicas.

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La Magia de Salomón (Goetia)

10 Marzo 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Tradición

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Una extraña historia del genial científico Nikola Tesla

10 Marzo 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos, #Visiones

fuente: https://oldcivilizations.wordpress.com/2011/10/15/una-extrana-historia-del-genial-cientifico-nikola-tesla/

“¡Ya antes de que desaparezcan muchas generaciones, nuestras máquinas van a ser movidas

por la fuerza desde cualquier lugar del universo! En todo universo existe energía”. Estas palabras las dijo el genial científico Nikola Tesla. Y según Nexus Magazine: “El doctor Nikola Tesla era considerado como una de las personas más conocidas de la Tierra. Hoy día ha desaparecido de nuestros libros científicos y de los libros de texto. ¿Qué es lo que descubrió y por qué cayó en el olvido?”. Hay veces en que los grandes hombres pasan desapercibidos y olvidados, incluso hasta denostados durante su vida, para, nada más morir, reconocerle todos sus méritos, y en alguna ocasión como esta, después de casi cien años, aún se siguen usando sus descubrimientos y se continua investigando sobre sus diseños, teorías y aparatos. Fue un hombre que se había adelantado a su tiempo, en el amplio sentido de la palabra.

Nikola Tesla nació el 9 de julio de 1856, en Smiljan, Croacia, que por aquel entonces formaba parte del imperio Austro-Húngaro. Su padre abandonó la carrera militar para convertirse en sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Serbia. Su madre, aunque no recibió educación formal alguna, era brillante y tenía una memoria excepcional. Tesla siempre decía que su madre era la fuente de sus capacidades intelectuales. No obstante, la temprana muerte accidental de su hermano lo dejó marcado para toda su vida, ya que se consideraba culpable de ese accidente. Y con esa culpa cargó hasta el día de su muerte. Nikola Tesla fue, sin ninguna duda, el más grande genio del siglo XIX y XX. Nuestro estilo de vida ahora, la tecnología que damos por normal, todo esto es posible por este hombre increíble. No obstante, a pesar de todas sus contribuciones a la ciencia, su nombre es poco recordado fuera del campo de la física. De hecho, Thomas Edison es a menudo erróneamente acreditado en los libros de texto con invenciones que fueron realmente desarrolladas y patentadas por Tesla. La mayoría de los eruditos reconocen que la oscuridad en torno a Tesla es parcialmente debida a sus maneras excéntricas y a sus fantásticas afirmaciones, durante los años decadentes de su vida, de comunicarse con otros planetas y sobre sus rayos mortales. Es ahora sabido que muchos de estos fantásticos inventos de Tesla son científicamente válidos y funcionales. Simplemente le ha tomado a la humanidad mucho tiempo ponerse al día con algunas de las asombrosas ideas de un hombre que murió en 1943. Es conocido que Tesla sufrió problemas financieros en su vida adulta. Por esto, Telsa tenía que mudarse continuamente al no poder costearse sus viviendas. El Hotel Waldorf Astoria en Nueva York fue la residencia de Tesla durante veinte años, y tuvo que mudarse en 1920 al no poder costearlo más. Luego se mudó al Hotel San Regis, pero de nuevo fue forzado a desocuparlo debido a la carencia de apoyo financiero. Forzado a mudarse de hotel en hotel, a menudo dejó baúles con documentos, como garantía por sus deudas. Estos baúles, que fueron ansiosamente buscados después de la muerte de Tesla, se habían vuelto la clave para abrir el misterio de quien fue realmente Nikola Tesla y la increíble vida que llevó secretamente.

Tesla investigó las ondas de alto voltaje, de alta y baja frecuencia y sus efectos terrestres, atmosféricos y sobre los cuerpos sólidos. También fijó las bases científicas de la Teoría Dinámica de la Gravedad así como varias formas de obtener energía libre. Hacia 1900, Tesla dirigió especialmente sus investigaciones a la electropulsión y efectuó una serie de experimentos en Colorado Springs. Los resultados de estos experimentos fueron tan colosales que dejaron a los científicos del momento sin habla. Cuando Tesla llegó a EE.UU. llevaba bajo el brazo los planos para la construcción del primer Platillo Volador del mundo, que volaba sin necesidad de energía externa. Tenía intención de presentarlos en la convención de Ginebra como solución para lograr la paz mundial y para la liberación de la Energía. Tenía fantásticas teorías sobre el magnetismo y la anti gravedad, así como sobre otras formas de “energía libre“. La tecnología de la autopropulsión, inventada por Tesla, fue la base de las naves espaciales tripuladas que hoy llamamos “platillos volantes“. Pero el gobierno de los Estados Unidos nunca dio a Tesla la oportunidad de poner en práctica todos sus hallazgos. Sin embargo, aquellas invenciones de Tesla fueron utilizadas por la Alemania Nazi en sus ” Foo Fighters” entre 1920-30 y posteriormente en ingenios mucho más avanzados (ver artículo “Los misteriosos OVNIs nazis”).

Nikola Tesla ha sido acreditado como creador de mucha de la tecnología que hoy en día tenemos. Sin el genio de Tesla, no tendríamos radio, televisión, electricidad AC, la bobina de Tesla, iluminación fluorescente, las luces de neón, dispositivos de radio control, robótica, rayos-X, radar, micro ondas y docenas de otros asombrosos inventos. Debido a esto, no es de sorprenderse que Tesla también investigó en el mundo del vuelo y posiblemente de la antigravedad. De hecho, su última patente, en 1928, era para una máquina voladora que asemejaba tanto a un helicóptero como a un avión. Antes de morir, Tesla ideó, según informes, los planos para el motor de una nave espacial. El la llamó Space Drive o impulsión del campo anti-electromagnético. Nikola Tesla recientemente ha sido sujeto de controversia, debido a que se afirma que estuvo involucrado en uno de los misterios más secretos de la II Guerra Mundial, El Experimento Filadelfia. Este experimento, también conocido como Proyecto Arco Iris, fue supuestamente un intento por parte de la Marina de crear un barco que no pudiera ser detectado por minas magnéticas y/o radar. Sin embargo, sus resultados fueron muy diferentes y mucho más peligrosos de lo que la Marina hubiera esperado. Las pruebas habrían empezado el verano de 1943, y hasta cierto punto tuvieron éxito al principio. Una prueba, el 22 de julio de 1943, volvió al USS Eldridge casi totalmente invisible, con algunos testigos reportando una “niebla verdosa“. Sin embargo, algunos miembros de la tripulación se quejaron posteriormente de náuseas.

En ese momento, el experimento fue alterado a petición de la Marina, con el objetivo de hacer al navío invisible únicamente a los radares. El equipo fue recalibrado y el experimento se llevó a cabo el 28 de octubre de 1943. Esta vez, el Eldridge no sólo se volvió totalmente invisible a la vista, sino que de hecho desapareció del área en un relámpago azul. Al mismo tiempo, la base naval estadounidense en Norfolk, Virginia, a 600 km de distancia, un tripulante en sus costas declaró haber visto al Eldridge durante 15 minutos, al final de los cuales desapareció, para volver a aparecer en Filadelfia, en sus coordenadas originales. Fue, supuestamente, un caso accidental de teletransportación. Según el relato de Carl Allen, los efectos fisiológicos en la tripulación fueron profundos. Mareos muy violentos, personal que desapareció por completo, otros que simplemente se volvieron locos o padecieron esquizofrenia severa. Y lo más terrorífico fue el hallazgo de cinco miembros de la tripulación fundidos completamente con la estructura de metal de la proa del buque, mientras otros tantos sufrieron desmaterializaciones de algunas partes de sus cuerpos. Supuestamente, los oficiales navales, horrorizados cancelaron el experimento inmediatamente. Los supervivientes nunca fueron los mismos, y permanecieron en una suerte de amnesia total. Otro invento basado en las teorías de Nikola Tesla es el High Frequency Active Auroral Research Program o HAARP (programa de investigación de aurora activa de alta frecuencia) es un programa ionosférico financiado por la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos, la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) y la Universidad de Alaska. Su objetivo es estudiar las propiedades de la ionosfera y potenciar los avances tecnológicos que permitan mejorar su capacidad para favorecer las radiocomunicaciones y los sistemas de vigilancia (tales como la detección de misiles). El programa HAARP fue objeto de controversia a mediados de los años 1990, debido a la hipótesis de que las antenas de la Estación podrían usarse como armamento. En agosto de 2002, la tecnología HAARP tuvo una mención como tema crítico en la Duma (parlamento) de Rusia. La Duma elaboró un comunicado de prensa sobre el programa HAARP, escrito por los comités de defensa y asuntos internacionales, firmado por 90 representantes y presentado al entonces presidente Vladimir Putin. El comunicado de prensa indicaba lo siguiente: “Los Estados Unidos están creando nuevas armas integrales de carácter geofísico que puede influir en la tropósfera con ondas de radio de baja frecuencia… La importancia de este salto cualitativo es comparable a la transición de las armas blancas a las armas de fuego, o de las armas convencionales a las armas nucleares. Este nuevo tipo de armas difiere de las de cualquier otro tipo conocido en que la tropósfera y sus componentes se convierten en objetos sobre los cuales se puede influir“.

Este proyecto ha sido ampliamente criticado y tema de numerosas teorías de conspiración; acusado de ocultar su verdadero propósito. El periodista Sharon Weinberger llamó al HAARP; “el Moby-Dick de las conspiraciones”. El informático David Naiditch denominó a este como “un imán de teorías”, ya que ha sido culpado por accionar catástrofes tales como inundaciones, sequías, huracanes, tormentas, y terremotos devastadores en Afganistán y las Filipinas, dirigido (según se dice) a combatir a terroristas. Naiditch también los acusó de diversos acontecimientos, incluyendo los fallos eléctricos importantes del avión de la TWA (vuelo 800) o el síndrome del Golfo, entre otros. Hasta el momento, en ningún lugar en que se apoye las “Teorías de la Conspiración” se ha mostrado cómo sería posible que las ondas de radiofrecuencia producidas por el HAARP puedan provocar efectos tales como terremotos. En agosto de 2010, varios físicos rusos acusaron a EEUU de estar tras la intensa ola de calor rusa que originó numerosos incendios y duplicó la mortalidad. Afirmaban que el proyecto HAARP no es solo un medio de investigación, sino una potente arma que modifica el campo eléctrico y provoca cambios climáticos a nivel mundial. No se sabe a ciencia cierta si Tesla usó alguna vez su “rayo de la muerte“, o si tuvo éxito construyendo uno. Pero algo pasó una noche en 1908 cuando Tesla dice que probó el arma. El 30 de junio de 1908, una explosión de gran magnitud había devastado Tunguska, un área remota en el desierto Siberiano. Se habían destruido quinientos mil acres de tierra de un modo instantáneo. Con una potencia equivalente a diez a quince megatones de TNT, la casualidad quiso que Tunguska haya sido la explosión más poderosa que ha ocurrido en la historia humana, ya que incluso las detonaciones termonucleares posteriores no la han superado. La explosión pudo ser oída a una distancia de 620 millas. Los científicos creen que fue causada por o un meteorito o un fragmento de un cometa, aunque no se encontraron ni el lugar del impacto, ni restos de mineral de dicho objeto. Nikola Tesla tenía una explicación diferente. Era obvio que su “rayo de la muerte“ había llegado más allá de su blanco inicial y Tunguska había sido destruida. Él estaba agradecido al hecho de que la explosión milagrosamente, no mató a ninguna persona. Tesla desmanteló el rayo de muerte enseguida, ya que juzgaba que era demasiado peligroso para existir. Seis años después, con la Primera Guerra Mundial, Tesla recapacitó y escribió al Presidente Wilson, revelándole su prueba con el “rayo de la muerte“ de modo confidencial. Él se ofreció a reconstruir el arma para el Departamento de Guerra, para que fuese usado puramente como un elemento disuasivo. Solamente la amenaza de tal fuerza destructiva, obligaría a las naciones bélicas a llegar a un acuerdo para establecer una paz duradera. La única contestación a la propuesta de Tesla fue una carta de reconocimiento de la secretaria del presidente. Se supone que el rayo de muerte nunca fue reconstruido.

Cuando Tesla murió el 7 de enero de 1943, a la edad de 86 años, representantes de la Oficina de Propiedad de Extranjeros, a petición del FBI, fueron a los hoteles de Nueva York donde se había hospedado y se apoderaron de todas sus pertenencias. Dos camiones llenos de documentos, muebles y artefactos fueron enviados a la Compañía de Bodegas y Almacenamiento de Manhattan. Después de la muerte de Tesla se dictó un plan del gobierno de los Estados Unidos para encontrar todos sus documentos, notas e investigaciones antes de que otras potencias extranjeros pudieran encontrarlos. Era conocido por el FBI que la inteligencia alemana ya se había apoderado de una gran cantidad de las investigaciones de Tesla varios años antes de su muerte. El material robado, se piensa, eventualmente resultaría en el desarrollo de los platillos voladores de los Nazis. Los Estados Unidos iban a asegurarse que esto no sucediera de nuevo. Cualquier cosa, aun remotamente asociada con este gran hombre, fue rápidamente confiscada y guardada en las redes secretas de los Estados Unidos antes de la II Guerra Mundial. Sin embargo, más de una docena de cajas con las pertenencias de Tesla, dejadas atrás en hoteles como el Waldorf Astoria, el Governor Clinton y el San Regis ya habían sido vendidos para pagar las excepcionales deudas de Tesla. La mayor parte de estas cajas y los secretos que contenían nunca han sido encontrados. Esta carga fue agregada a los casi treinta barriles y bultos que habían estado en almacenamiento desde 1930, y la colección entera fue sellada. La mayor parte de estas cajas y los secretos que contenían nunca han sido encontrados. En 1976, cuatro cajas indistinguibles de papeles fueron subastadas en la venta de la propiedad de un tal Michael P. Bornes, vendedor de libros en Manhattan. Esta subasta tuvo lugar en Newark, Nueva Jersey, con las cajas y sus contenidos siendo comprados por Dale Alfrey por la suma de veinticinco dólares. Alfey no tenía idea lo que había en las cajas al comprarlas. Cuando más tarde las revisó, se sorprendió al encontrar lo que parecían ser documentos de laboratorio y notas personales de Nikola Tesla. Algunos de los papeles perdidos de Tesla habían resurgido. No obstante, debido a la ignorancia de su importancia casi se pierden una vez más. En 1976, el nombre de Nikola Tesla no era muy conocido. Alfrey no tenía idea de la importancia de los papeles que ahora le pertenecían. Revisando una increíble cantidad de material, el primer pensamiento de Alfrey es que había destapado las notas de un escritor de ciencia ficción. Lo que leyó fue tan increíble que parecía imposible que algo de eso fuera cierto.

Teniendo poco interés en lo que había comprado, Alfrey escondió las cajas en su sótano, pensando que las revisaría de nuevo más tarde, cuando tuviera más tiempo. Pasaron veinte años antes de que Alfrey encontrara tiempo para abrir las extrañas cajas. Desafortunadamente, el tiempo no fue muy amable con el preciado contenido dentro de las cajas. Ya para entonces, los papeles se habían enmohecido gravemente, y la tinta se había descolorado por los años en el húmedo sótano. Alfrey estaba determinado a no dejar desaparecer para siempre este material y comenzó el laborioso esfuerzo de tratar de transcribir la información antes que fuera demasiado tarde. Sin embargo, Alfrey pronto se encontró capturado en la lectura de los notables papeles. Las notas de Tesla eran sorprendentes por sus revelaciones de la vida secreta del científico. Una vida que hasta ese momento nunca había sido mencionada por Tesla o documentada por sus biógrafos. Estos diarios perdidos revelaban que en 1899, mientras estaba en Colorado Springs, Tesla interceptó comunicaciones de seres extraterrestres que secretamente estaban controlando a la humanidad. Estas criaturas estaban preparando a los humanos para una eventual conquista y dominación, usando un programa que había existido desde la creación de la humanidad, pero que ahora se estaba acelerando debido al mayor conocimiento científico en la Tierra. Tesla escribió sobre sus años de investigaciones para interpretar las extrañas señales de radio y sus intentos de notificar al gobierno y a los militares lo que sabía. Pero sus cartas, al parecer, se quedaron sin respuesta. Tesla habló en confianza con varios de sus benefactores, incluyendo el Coronel John Jacob Astor, quien era propietario del hotel Waldorf Astoria. Estos benefactores escuchaban a Tesla, y secretamente fundaron lo que fue el comienzo de la primera batalla de la humanidad para obtener el control de su propio destino. Una batalla puesta en movimiento por Nikola Tesla. Mientras que esta información parece absolutamente increíble, Tesla dio pistas ocasionales de su difícil situación en varias entrevistas en periódicos y revistas.

Tesla trató sobre este tema en un artículo llamado “Talking with the Planets” (Hablando con los Planetas), publicado en el periódico semanal Colliers (Marzo 1901): “Cuando yo estaba mejorando mis máquinas para la producción de intensas señales eléctricas, también perfeccionaba los medios para observar señales débiles. Uno de los resultados más interesantes fue el desarrollo de ciertos dispositivos para indicar, a la distancia de cientos de millas, una tormenta que se acercara, su dirección, velocidad y distancia recorrida. Fue continuando este trabajo que por primera vez descubrí aquellos misteriosas señales que habían provocado un interés inusual. Había perfeccionado el aparato referido en mi laboratorio, en las montañas de Colorado. Yo pude sentir el pulso del planeta, notando cada cambio eléctrico que ocurría dentro de un radio de mil cien millas. Jamás podré olvidar las primeras sensaciones que experimenté cuando me percaté que había observado algo, posiblemente de incalculables consecuencias para la humanidad. Sentí como si estuviera presenciando el nacimiento de un nuevo conocimiento o la revelación de una gran verdad. Mis primeras observaciones me aterraron, ya que en ellas estaba presente algo misterioso, por no decir sobrenatural, y yo estaba solo en mi laboratorio por la noche. Pero, en ese tiempo, todavía no tenía la idea de que estas señales fueran controladas inteligentemente. Los cambios que noté estaban teniendo lugar periódicamente y con tan clara idea de secuencia que no eran imputables a ninguna causa conocida para mí. Yo estaba, por supuesto, familiarizado con tales perturbaciones eléctricas como las producidas por el sol, las Auroras Boreales y las corrientes terrestres. Y estaba seguro, como podría estarlo ante cualquier hecho, que estas variaciones no se debían a ninguna de estas causas. La naturaleza de mis experimentos impidió la posibilidad de que los cambios estuviesen siendo producidos por disturbios atmosféricos, como ha sido indicado a la ligera por algunos. Fue algún tiempo después, cuando se alumbró en mi mente la idea de que las señales que había observado podrían ser debido a un control inteligente. Aunque no podía descifrar su significado, era imposible para mi pensar en ellos como enteramente accidentales. Está creciendo constantemente en mí la sensación de que yo he sido el primero en escuchar los saludos de un planeta a otro. Algún propósito estaba detrás de estas señales eléctricas.” Décadas más tarde, en su cumpleaños de 1937, anunció en el New York Times: “He dedicado mucho de mi tiempo durante el pasado año a perfeccionar un nuevo aparato, pequeño y compacto por el cual la energía en grandes cantidades puede ahora ser envíada a través del espacio interestelar a cualquier distancia sin la más mínima dispersión”. Tesla nunca reveló públicamente ningún detalle técnico de su transmisor mejorado, pero en su anuncio de 1937 reveló una nueva fórmula: “La energía cinética y potencial de un cuerpo es el resultado del movimiento y viene determinado por el producto de su masa y el cuadrado de su velocidad. Si se reduce la masa, la energía se reduce en la misma proporción. Si se reduce a cero, la energía es igualmente cero para cualquier velocidad finita” ¿Por qué ha sido escrito tan poco acerca de la creencia de Tesla de que había escuchado señales de radio alienígenas? Tesla aparentemente había pasado varios años tratando de traducir las misteriosas señales que escuchó en 1899. Su interpretación básica de estas señales era que criaturas de otro planeta, “Marcianos” como las llamaba la jerga en ese tiempo, estaban secretamente aquí en la Tierra. Ellos se habían infiltrado en la humanidad durante siglos y habían controlado los acontecimientos y a las personas, para conducir a la humanidad hacia un camino de desarrollo evolutivo. Y esencialmente eran responsables de los seres humanos en el planeta.

Además, Tesla descubrió que la temperatura general del planeta estaba subiendo lentamente, lo que conocemos hoy en día como calentamiento global. Tesla pensó que esto estaba siendo producido por condiciones naturales, así como por interferencia artificial y extraterrestre. Con esto en mente, ahora podemos ver algunas de las razones para el comportamiento excéntrico de Tesla en los últimos años de su vida. Tesla se obsesionó con crear dispositivos para terminar la guerra y unir a la humanidad en contra de lo que el percibía como el enemigo común: los extraterrestres. Él a menudo habló acerca de “Rayos de la Muerte” y “Torpedos sin Alas” que podían volar a través del aire sin propulsores, posiblemente una de las menciones más tempranas de platillos voladores. Y ahora veamos que nos dice Tesla en sus diarios: “El desarrollo del hombre es vitalmente dependiente de la invención. Es el producto más importante de su cerebro creativo. Su propósito más importante es el completo dominio de la mente sobre el mundo material y el adaptar las fuerzas de la naturaleza a las necesidades humanas. Esta es la difícil tarea del inventor que, a menudo, es mal entendida y no es recompensada…. En mi juventud yo sufrí de una peculiar afección debido a la aparición de imágenes, a menudo acompañadas por fuertes destellos de luz, que distorsionaban la visión de los objetos reales e interferían en mis pensamientos y acciones. Habían cuadros de cosas y escenas que yo realmente no había visto ni imaginado. Cuando me decían una palabra, la imagen del objeto que designaba se presentaba vivamente en mi visión, y a veces era incapaz de distinguir si lo que yo veía era tangible o no… La teoría que yo formulé fue que las imágenes eran el resultado de una acción refleja desde mi cerebro que actuba sobre la retina cuando estaba bajo gran excitación. Ciertamente no eran alucinaciones, como las producidas por las mentes enfermas y angustiadas…. Para dar una idea de mi desesperación, supongamos que he sido testigo de un funeral o algún otro espectáculo que afecta los nervios. Entonces, inevitablemente, en la quietud de la noche, un vívido cuadro de la escena se presentaría ante mis ojos y persistiría, a pesar de todos mis esfuerzos para quitarlo de mi más íntimo ser. También comencé a ver visiones de cosas que no guardaban ningún parecido con la realidad”.

Era como si me estuviesen mostrando ideas de alguna mente cósmica, esperando hacer reales sus concepciones. Si mi explicación es correcta, debería ser posible proyectar en una pantalla la imagen de cualquier objeto que uno conciba y hacerlo visible. Tal avance revolucionaría todas las relaciones humanas. Estoy convencido que esta maravilla puede y será lograda en el tiempo por venir. Puedo agregar que he dedicado mucho tiempo a estudiar la solución del problema. He logrado reflejar tal cuadro que he visto en mi mente la mente de otra persona en otra habitación. Para liberarme a mí mismo de estas tormentosas apariciones, he tratado de concentrar mi mente en otra cosa que haya visto y, de esta manera, obtuve un alivio temporal. Pero para conseguirlo, tuve que conjurar continuamente nuevas imágenes… Al realizar estas operaciones mentales por segunda o tercera vez, para poder espantar las apariciones en mi visión, el remedio gradualmente perdió toda su fuerza. Luego, instintivamente comencé a hacer excursiones más allá de los límites del pequeño mundo del que tenía conocimiento, viendo nuevas escenas. Estos eran al principio muy velados y se iban al intentar concentrar mi atención en ellos. Ganaron fuerza y finalmente asumieron la solidez de las cosas reales. Pronto descubrí que lo conseguía mejor si yo simplemente me adentraba cada vez más en mi visión, obteniendo nuevas impresiones. Y así comencé a viajar; por supuesto en mi mente. Cada noche, (y a veces durante el día), cuando estaba solo, yo comenzaba mis viajes, veía nuevos lugares, ciudades y países; vivía allí, conocía gente y hacía amistades. Y, aunque suena increíble, es un hecho que los apreciaba tanto como a aquellos en la vida real y con no menor intensidad en sus manifestaciones”. Hacía esto constantemente hasta que tuve dieciséis años. Entonces mis pensamientos se volcaron hacia los inventos. Luego observé, para mi placer, que los podía visualizar con la mayor facilidad. No necesitaba modelos, dibujos o experimentos. Yo podía representarlos todos como verdaderos, en mi mente. Así, he sido guiado inconscientemente a evolucionar a lo que considero un nuevo método de materializar conceptos e ideas inventivos, lo cual es radicalmente contrario a lo puramente experimental. Pero, en mi opinión, mucho más expeditivo y eficiente. En el momento en el cual uno construye un dispositivo para llevar a la práctica una idea, uno se encuentra a sí mismo inevitablemente limitado con los detalles del aparato. Al ir mejorándolo, la fuerza de concentración disminuye y se pierde de vista el gran principio subyacente. Pueden obtenerse resultados, pero siempre con sacrificio de la calidad. Mi método es diferente. Yo realmente no me apresuro hacia el trabajo real. Cuando obtengo una idea, comienzo inmediatamente a construirla en mi imaginación. Cambio la construcción, rehago mejoras y opero el dispositivo en mi mente. Es absolutamente lo mismo si hago funcionar una turbina en mi mente o la pruebo en mi taller. Incluso puedo notar si está desajustada. No hay diferencia alguna; los resultados son los mismos. De esta manera soy capaz de desarrollar y perfeccionar rápidamente una idea sin utilizar nada. Cuando no veo errores por ninguna parte, pongo este producto final en forma concreta en mi cerebro. Invariablemente mi dispositivo funciona como he concebido debería hacerlo y el experimento sale exactamente como lo he planeado. En veinte años no ha habido una sola excepción. ¿Por qué tendría que ser de otra manera?”.

Yo había observado que la aparición de imágenes era siempre precedida por visiones reales de escenas bajo condiciones muy peculiares y generalmente muy excepcionales… Pronto me volví consciente, para mi sorpresa, que cada pensamiento que yo concebía era sugerido por una impresión externa. No solo esto, sino todas mis acciones eran incitadas de una manera similar. Con el tiempo se volvió perfectamente evidente para mí que yo era simplemente una automatización dotada de energía de movimiento, respondiendo al estímulo de los órganos del sentido, y pensando y actuando en consecuencia. El resultado práctico de esto fue la clase de “tele-automáticos” que ha sido llevado a cabo solamente de una manera imperfecta. Sus latentes posibilidades, sin embargo, serán eventualmente demostradas. Llevo años planeando autómatas auto-controlados, y creo que pueden producirse mecanismos que actuarán como si poseyeran razonamiento, en un grado limitado, y crearán una revolución industrial. Yo tenía aproximadamente unos doce años de edad cuando tuve éxito en desterrar las imágenes de mi visión a voluntad, pero nunca tuve ningún control sobre los destellos de luz a los que me he referido anteriormente. Fueron quizás mis experiencias más extrañas e inexplicables. Usualmente ocurrieron cuando me encontraba en situaciones peligrosas o desesperantes, o cuando estaba muy eufórico. En algunos casos he visto todo el aire a mi alrededor lleno con llamaradas. Su intensidad, en vez de disminuir, se incrementaba con el tiempo, y al parecer llegó al máximo cuando tenía veinticinco años de edad. Mientras estuve en París, en 1883, un prominente fabricante francés me envió una invitación a una expedición de tiro, la cual acepté. Había estado confinado mucho tiempo en la fábrica, y el aire fresco tuvo un maravilloso efecto vigorizante. A mi regreso a la ciudad por la noche, sentí una sensación de que mi cerebro había cogido fuego. Yo era una luz, como si un pequeño sol estuviera allí, y pasé toda la noche aplicándome compresas frías a mi torturada cabeza. Finalmente, los destellos disminuyeron en fuerza y frecuencia, pero tomó más de tres semanas antes que cesaran completamente. Cuando se me extendió una segunda invitación, mi respuesta fue un enfático ¡NO!” “Estos fenómenos luminosos todavía se manifiestan de vez en cuando, como cuando una nueva idea se está abriendo camino, pero ya no son excitantes. Cuando cierro mis ojos, invariablemente observo primero un fondo de un azul muy oscuro y uniforme, parecido al cielo en una noche clara pero sin estrellas. En unos pocos segundos, este campo se vuelve animado con innumerables copos de un verde centellante, ordenados en varias capas y avanzando hacia mí. Entonces aparece, a la derecha, un bello patrón de dos sistemas de líneas paralelas cercanas, con ángulos rectos entre los sistemas, con toda clase de colores, con el amarillo, verde y dorado predominando. Inmediatamente después, las líneas se vuelven más brillantes y todo es salpicado con puntos de luz parpadeantes. Este cuadro se mueve lentamente a través del campo de visión y, en aproximadamente diez segundos, se desvanece a la izquierda, dejando atrás una base de un más bien desagradable gris. Cada vez, antes de dormirme, revolotean ante mi vista imágenes de personas u objetos. Cuando los veo, sé que estoy a punto de perder la conciencia. Si se ausentaban, ello significaba una noche sin sueño. Durante este período contraje muchos extraños hábitos, algunos de los cuales puedo rastrear como causados por impresiones externas, mientras que otros son inexplicables. Yo estaba fascinado con el brillo de cristales, pero las perlas casi me dan un ataque. Después de acabar los estudios en el Instituto Politécnico y en la Universidad, tuve una completa crisis nerviosa y, mientras duró el mal, observé muchos fenómenos, extraños e increíbles”. Hasta aquí un pequeño extracto de sus extraños diarios.

De los propios escritos de Tesla podemos observar que tenía una capacidad mental única, que pocos de sus congéneres humanos han podido alcanzar. No es de extrañar que cuando Tesla fue enfrentado con un acontecimiento tan estremecedor como la revelación de que los humanos podrían no estar solos en el universo, él le hizo frente con la cabeza en alto. La manera atípica en que enfrentaba y trataba con lo desconocido ha conducido a algunos a especular que su verdadero origen puede estar más allá de este planeta. Esta sugerencia no es nueva, ya que Tesla una vez le confió a uno de sus asistentes personales que, a menudo, sentía como si fuese un extraño en este mundo. El padre de Tesla era un sacerdote ortodoxo; mientras que su madre no era letrada, pero era altamente inteligente. Un soñador con un toque poético que, al madurar, agregó a estas cualidades tempranas aquellas de la auto-disciplina y un afán por la precisión. Margaret Cheney, en su libro: “Tesla: Hombre fuera del tiempo” observó que Tesla, cuando niño, comenzó a hacer inventos originales. Cuando tenía cinco años, construyó una pequeña rueda de agua, bastante diferentes de las que había visto en el campo. Era lisa, sin paletas, y sin embargo giraba uniformemente en la corriente. Años más tarde él recordaría este hecho cuando estaba diseñando su turbina única sin paletas. Algunos de sus otros experimentos fueron menos exitosos. Una vez estaba subido en el techo de la azotea, agarrando el paraguas de la familia e hiperventilándose en la fresca brisa de la montaña, hasta que su cuerpo se sintió ligero y se convenció de que podía volar. Pero cayó inconsciente y fue llevado a la cama por su madre. Tesla más tarde escribiría que este incidente fue el catalizador para sus inusuales visiones. En su libro “El Regreso de la Paloma”, Margaret Strom afirma que Tesla no era un hombre terrestre. En su libro dice que gente venida del espacio relató que un niño varón nació a bordo de una nave espacial que estaba en vuelo desde Venus a la Tierra en julio de 1856. El pequeño fue llamado Nikola. La nave aterrizó a medianoche, entre el 9 y el 10 de julio, en una remota provincia en las montañas. en lo que es hoy Croacia. Allí, según lo planificado, el niño fue colocado al cuidado de un buen hombre y su esposa, el Reverendo Milutin y Djouka Tesla. Supuestamente, la gente del espacio liberó esta información en 1947 a Arthur H. Matthews, en Quebec, Canadá. Arthur H. Matthews era un ingeniero eléctrico, que desde su niñez estuvo relacionado con Tesla. Matthews afirmó que Tesla le confió muchas ideas, incluyendo el dispositivo de Tesla para las comunicaciones interplanetarias, que fue concebido en 1901, con el objetivo de comunicarse con el planeta Marte. Tesla ha sugerido que él podía transmitir desde la tierra y el aire grandes cantidades de energía a distancias de miles de millas. “Puedo fácilmente tender un puente sobre el golfo que nos separa de Marte, y enviar un mensaje casi tan fácilmente como a Chicago”. Debido a otras investigaciones en ese tiempo, el primer modelo no fue construido por Tesla hasta 1918.

El 16 de julio de 1981 la NBC comunicó que durante varios años la Unión Soviética había sometido al noroeste de Estados Unidos a un bombardeo con ondas de baja frecuencia. Esas ondas de radio fueron colocadas bajo frecuencias bioeléctricas. En lenguaje técnico se las designa como ondas “ELF” (Extremely Low Frequence – frecuencia extremadamente baja). Fueron descubiertas a principios de este siglo por Nikola Tesla. Tesla colaboró con Edison en 1884, pero no tardó a despegarse de Edison, pues no compartía sus convicciones sobre la forma de producir electricidad. Empezó entonces a trabajar con su competidor George Westinghouse. La primera central de corriente alterna, construida por Westinghouse y Tesla, fue puesta en funcionamiento en 1892 en las cataratas del Niágara. Poco tiempo después, Tesla se proyectó a un “super espacio científico”, donde según nuestro conocimiento, ningún investigador de la época pudo seguirlo. Sólo el banquero J. P. Morgan (de J. P. Morgan & Co., representante de la N. M. Rothschild & Co. en Estados Unidos, aparentemente relacionados con los Illuminati) y que había ya financiado a Westinghouse, pareció haber comprendido el alcance de los inventos de Tesla. Éste había empezado a servirse del campo energético que rodea la Tierra rellenando el espacio, antaño denominado éter, para obtener de él energía, evidentemente, gratuita. Al mismo tiempo, utilizó el campo energético para diferentes formas de comunicación y para la transmisión de energía. Fuentes de energía tales como el carbón, el petróleo y la fuerza hidráulica, así como las líneas de alta tensión se volvían superfluas. Los barcos, los coches, los aviones, las fábricas, las casas podían obtener la energía directamente del campo energético del éter. A fines de 1898, con ocasión de sus experimentos en Colorado Springs, financiados por J. P. Morgan, Tesla estaba preparado para producir energía a partir del éter. En la actualidad, esta tecnología recibe el nombre de conversión de la energía gravitacional o energía taquiónica. Morgan había comprendido muy bien el alcance de esta invención: los monopolios de electricidad, petróleo, gasolina, carbón, etc. Se hallaban amenazados. Por esta razón hizo detener los trabajos y destruir el centro de Tesla en Colorado Springs. Sin embargo Tesla no renunció. Hasta su muerte, acaecida el 7 de enero de 1943, acumuló multitud de inventos; algunos resultaron revolucionarios, y otros de una importancia tal que aún en la actualidad es apenas mensurable. Sus inventos podrían, incluso en nuestro siglo XX, transformar en poco tiempo la Tierra en un paraíso, cosa que, como sabéis, no es lo que desean “aquellos que llevan el timón”. Además de su máquina para captar energía del éter y tornarla utilizable, en 1931 Tesla construyó un Solid State Converter (Conversor de materia sólida). Este propulsaba un motor eléctrico especial que, colocado en una pesada limousine, demostró tener el mismo desempeño que un motor con gasolina normal. Hicieron la prueba con el coche a 130 Km./h durante una semana – gasto de combustible: ¡CERO! Ese aparato, del tamaño de una caja de vino, producía suficiente energía para suplir las necesidades de toda una familia. Tesla consiguió también provocar artificialmente terremotos gracias a la inducción de vibraciones en el campo de taquiones cuya consecuencia es la de transmitir vibraciones a la materia. Un día, Tesla sometió a un terremoto de este género a todo un bloque de inmuebles en una calle deNueva York.

Además de la patente para vehículos teledirigidos en 1898, inventó también la transmisión inalámbrica de energía. Pero en el marco de nuestro asunto lo que interesa principalmente, es el hallazgo de las ondas estacionarias (de las cuales hablaremos más adelante) y de frecuencias extremadamente bajas, denominadas también de “efecto Tesla”. Las experiencias de Tesla constituyen el fundamento de todas las investigaciones modernas en el dominio de la comunicación ELF. Si exponemos un campo de taquiones a las ondas ELF y las dirigimos hacia un ser humano, ciertas funciones eléctricas de su cerebro se desconectan, lo que suscita graves perturbaciones en la conciencia de vigilia. Las funciones neurológicas y físicas sufren perjuicio, debido a una disminución de las funciones intelectuales, y por ese motivo hacen al ser humano más influenciable. Y esto es lo deseado; queda de relieve con la lectura del artículo de la “Associated Press” del 20 de mayo de 1983, donde se dice que la URSS utiliza desde 1960 un dispositivo conocido por el nombre de LIDA que tiene por finalidad influenciar el comportamiento humano con ondas radio de baja frecuencia. En la URSS utilizaron ese aparato para tranquilizar, ya que induce un estado semejante al trance. Permite tratar problemas psíquicos y neuróticos, así como problemas de tensión, pero también puede utilizarse para provocar estados agresivos o depresivos. Personas, ciudades e incluso regiones enteras de la URSS así como de Estados Unidos vienen siendo sometidas, desde hace mucho tiempo, a rayos concretos que suscitan ciertos comportamientos, por medio de grandes aparatos del modelo LIDA. Si creemos a la US Defense Inteligence Agency, es posible hacer aparecer en el cerebro humano sonidos e incluso palabras enteras, así como desencadenar, teledirigiéndolos, ataques de apoplejía, fallos cardíacos, ataques de epilepsia y otras enfermedades. En 1899, Nikola Tesla, instaló en Colorado Springs un laboratorio experimental conteniendo equipo de transmisión de radio de alto voltaje. El laboratorio tenía una torre de 200 pies para transmisión y recepción de ondas de radio y el mejor equipo de recepción disponible en ese tiempo. Una noche, cuando estaba solo en el laboratorio, Tesla observó lo que llamó señales eléctricas que definitivamente parecían ser señales inteligentes. Los cambios ocurrían periódicamente y no podían ser asignados a ninguna causa entonces conocida por él. Tesla Habló de este tema en el artículo “Hablando con los Planetas”, publicado en el periódico semanal Collier (marzo 1901): “Cuando estaba mejorando mis máquinas para la producción de acciones eléctricas intensas, también estaba perfeccionando los medios para observar acciones débiles. Uno de los resultados más interesantes, y también uno de gran importancia práctica era el desarrollo de ciertas invenciones para indicar a la distancia de muchos cientos de millas una tormenta que se acercaba, su dirección, velocidad y distancia. Fue continuando este trabajo que por primera vez descubrí esos misteriosos efectos que han despertado tal inusual interés. Yo había perfeccionado el aparato referido, hasta el punto que desde mi laboratorio en las montañas de Colorado podía sentir el pulso del globo, notando cada cambio eléctrico que ocurría dentro de un radio de 1.100 millas. Nunca podré olvidar las primeras sensaciones que experimenté cuando supe que había observado algo de consecuencias posiblemente incalculables para la humanidad”.

“Yo sentí como si hubiera estado presente en el nacimiento de un nuevo conocimiento o la revelación de una gran verdad… Mis primeras observaciones me aterraron positivamente, ya que en ellas estaba presente algo misterioso, por no decir sobrenatural, estando solo en mi laboratorio por la noche. Pero, en ese momento, la idea de estas perturbaciones como señales inteligentemente controladas todavía no se me presentó. Los cambios que noté estaban teniendo lugar periódicamente y con tan clara sugestión de números y orden que no eran rastreables a ninguna causa conocida. Yo estaba familiarizado, por supuesto, con tales perturbaciones eléctricas como las producidas por el sol, como la Aurora Boreal y las corrientes terrestres, y estaba seguro, como lo podría estar de cualquier hecho, que estas variaciones no se debían a ninguna de estas causas. La naturaleza de mis experimentos impedía la posibilidad de que estos cambios estuviesen siendo producidos por perturbaciones atmosféricas, como ha sido afirmado por algunos. Fue algún tiempo después cuando me llegó el pensamiento de que los disturbios que había observado podrían deberse a un control inteligente. Aunque en ese tiempo yo no podía descifrar su significado, era imposible para mi pensar en ellos como siendo enteramente accidentales. La sensación crece constantemente en mí, que he sido el primero en escuchar los saludos de un planeta a otro. Un propósito estaba detrás de estas señales eléctricas”. Este incidente fue el primero de muchos en los que Tesla interceptó lo que él sentía que eran señales inteligentes del espacio. En ese tiempo, era dicho por científicos prominentes que Marte sería un lugar adecuado para la vida inteligente en nuestro sistema solar y Tesla primero pensó que estas señales podrían estarse originando en el planeta rojo. Más tarde cambiaría su punto de vista, al traducir las misteriosas señales. Cerca del final de su vida, Tesla había desarrollado varios inventos que supuestamente podían enviar poderosas cantidades de energía a otros planetas. En 1937, durante una conferencia de prensa en el día de su cumpleaños, Tesla anunció: “Estos años he dedicado mucho de mi tiempo a perfeccionar un nuevo aparato, pequeño y compacto, mediante el que puedo enviar energía, en cantidades considerables y a través del espacio, a cualquier distancia, sin la menor dispersión”. Tesla nunca reveló públicamente los detalles técnicos de su transmisor mejorado, pero en su anuncio en 1937, reveló una nueva fórmula: “La energía cinética y potencial de un cuerpo es el resultado del movimiento y determinado por el producto de su masa y el cuadrado de su velocidad. Si reducimos la masa, la energía será reducida a la misma proporción. Si se redujera a cero, la energía sería igualmente cero para cualquier velocidad finita”.

En los diarios de Tesla que descubrió, Dale Alfrey observó que en 1920 Tesla había ganado confianza en ser capaz de encontrarle sentido a las extrañas difusiones de radio desde el espacio. No obstante, algo después Tesla comenzó a expresar gran preocupación sobre seres de otros planetas que tenían planes desagradables para la Tierra: “Las señales son demasiado fuertes para haber viajado las grandes distancias entre Marte y la Tierra”, escribió Tesla. Y añadía: “Así, estoy forzado a admitir que las fuentes deben venir de algún lugar en el espacio cercano o, tal vez, de la luna. Estoy seguro, sin embargo, que las criaturas que se comunican unas con otras cada noche no son de Marte, o posiblemente de ningún planeta en nuestro sistema solar”. Varios años después de que Tesla anunciara la recepción de señales del espacio, Marconi también afirmó haber escuchado un transmisor de radio extraterrestre. Sin Embargo, Marconi fue rápidamente desprestigiado por sus contemporáneos, que afirmaban que había recibido las interferencias de otra estación radial en la tierra. Hay una cierta confirmación pública sobre la validez de los diarios perdidos de Tesla y su creencia en extraterrestres, así como la importancia de comunicarse con ellos. Como se observó anteriormente, Arthur H. Mathews afirmó que Tesla secretamente había desarrollado el Teslascopio con el propósito de comunicarse con extraterrestres. El Dr. Andrija Puharich entrevistó a Matthews para el Pyramid Guide, en 1978. Esta entrevista reveló por primera vez las conexiones de Matthews con Tesla. Arthur Matthews nació en Inglaterra, y su padre era asistente de laboratorio para el renombrado físico Lord Kelvin, en 1890. Tesla fue a Inglaterra a encontrarse con Kelvin para convencerlo que la corriente alterna era más eficiente que la corriente continua. Kelvin, por ese tiempo, se oponía a esta idea. En 1902, la familia Matthews dejó Inglaterra, inmigrando a Canadá. Cuando Matthews tenía 16 años de edad, su padre hizo gestiones para que fuera aprendiz de Tesla. Él trabajó para Tesla y continuó su relación hasta la muerte de Tesla en 1943. “No es generalmente conocido, pero Tesla tenía realmente dos enormes transmisores, construidos en Canadá - dijo Matthews – Yo manejé uno de ellos. La gente sabía, más que nada, acerca de los transmisores en Colorado Springs, y el inconcluso en Long Island. Yo vi los dos transmisores canadienses. Toda la evidencia está allí”. Mathews afirmó que el Teslascopio era el dispositivo que inventó Tesla para comunicarse con seres de otros planetas. Hay un diagrama del Teslascopio en el libro de Matthews, “The Wall of Light”. “En principio, toma señales de rayos cósmicos. – dijo Matthew - Eventualmente las señales se convierten en audio. Hablé en un extraño aparato y la señal salió por otro como una emisión de rayos cósmicos”. Los diagramas del Teslascopio, mostrados por Matthews, tienen poco parecido con diagramas electrónicos. Pero nadie ha confirmado la realidad del dispositivo. Matthews afirma, sin embargo, que el construyó un modelo del Sistema de Comunicaciones Planetarias de Tesla en 1947 y lo operó con éxito.

Matthews sugirió que, debido al rango limitado de los sistemas, él solo pudo contactar naves espaciales operando cerca de la tierra. Él había esperado algún día construir un sistema capaz de comunicación directa con los planetas. “Tesla me había dicho que seres de otros planetas ya estaban aquí. – relataba Matthews – Él estaba muy asustado porque habían estado controlando al hombre durante miles de años y nosotros somos simplemente sujetos de prueba para un experimento a muy largo plazo”. Matthews no compartía las convicciones de Tesla de que los extraterrestres pudieran no tener las mejores intenciones in mente para la Tierra. Su opinión era que si los extraterrestres fueran tan avanzados como para ser capaces de viajar de un sistema solar al otro, entonces deberían de ser socialmente avanzados y amantes de la paz. Las ansias de Matthews por continuar experimentando con el Teslascopio produjeron la llamada “era moderna de los OVNIS”. Durante los años cincuenta, contactados como George Adamski y Howard Menger, escribieron libros y dieron conferencias a creyentes ansiosos sobre los hermanos espaciales, que eran como dioses. Estos ocupantes de los OVNIS afirmaban ser de casi cada planeta en el sistema solar, siendo Venus y Marte los más frecuentes. Los hermanos espaciales predicaban una forma de “Religión Espacial de la Nueva Era”, con descripciones utópicas de sus mundos y la denuncia de la agresividad de la humanidad. Tesla se habría sentido ciertamente reivindicado en sus afirmaciones si hubiera vivido lo suficiente para experimentar la era moderna de los OVNIS. Él menciona en sus diarios sus frustrantes intentos para interesar al gobierno o al ejército acerca de sus teorías. Al parecer, las cartas de Tesla se quedaron sin respuesta. Permanece la interrogante de si sus idear fueron o no fueron seriamente consideradas, o si pensaron en ellas como simplemente fruto de la mente de un loco. La evidencia circunstancial apunta a cierta expectativas previas por parte de los Estados Unidos al avistarse los primeros OVNI durante la segunda guerra mundial. Podría ser que las ideas de Tesla hubiesen tenido más impacto, aunque secretamente, de lo que Tesla alguna vez pudo imaginar. Nikola Tesla sugería que podía transmitir grandes cantidades de energía a distancias de miles de millas. “Puedo fácilmente construir un puente a Marte, y enviar un mensaje tan fácilmente como si fuese Chicago”. Robert A. Nelson, en su artículo Communicating with Mars – The Experiments of Tesla & Hodowanec (Comunicando con Marte – Los Experimentos de Tesla & Hodowanec), detalla la comunicación accidental con inteligencias extraterrestres por parte de L.G. Lawrence, el gerente del Instituto ECOLA. Estas comunicaciones podrían ser los mismos tipos de señales recibidas por Tesla en Colorado Springs en 1899. El 29 de octubre de 1971, mientras se hacían experimentos con el RBS [Detector Biológico Remoto] en el condado de Riverside, California, el complejo transductor de campo interceptó una serie de aparentes señales inteligentes (discretos intervalos de pulso) mientras apuntaba a la constelación de la Osa Mayor. El fenómeno continuó durante más de 33 minutos. Un fenómeno similar fue observado el 10 de abril de 1972. Las aparentes señales, aparte de volverse más débiles, parecían ser transmitidas a grandes intervalos, extendiéndose durante semanas y meses, posiblemente incluso años. Fue observada una débil señal de tipo binario. Se producían Intervalos entre rápidas series de pulsaciones lineales, durante períodos de tres hasta diez minutos.

Al estar su equipo blindado a la radiación electromagnética y encontrado libre de anomalías internas, fueron favorecidas las señales de comunicación interestelar de tipo inteligente. Al parecer, la parte auditiva de la señal era desagradable de escuchar. No obstante, después de múltiples reproducciones, el sonido parecía producir un tipo de encantamiento al oyente. Esto fue atribuido a una adaptación psico-acústica. La cinta contenía cortas e incrementadas series de oscilaciones profundas, armoniosas, semejando modulaciones de fondo. Un carácter inteligente del pulso fue aplicado en discretos patrones de espaciamiento y evidentes repeticiones de secuencias, acompañados por un ruido gaussiano altamente atenuado. El ingeniero eléctrico Greg Hodowanec ha desarrollado una teoría de Cosmología Ritmosónica. El también experimentó con un Detector de Ondas Gravitacionales (DOG) de su propio diseño. El aparato detecta “modulaciones coherentes” en radiación de microondas. Hodowanec publicó su primer informe para el SETI sobre Señales Gravitacionales, usando su DOG (según Radio Astronomía, abril de 1986): “La ventaja de una posible técnica gravitacional para SETI sobre la radio técnica es principalmente la del tiempo de ‘propagación’ para estas señales. Las ondas de radio viajan a la velocidad de la luz, pero las señales gravitacionales (según las teorías del autor) son esencialmente señales instantáneas. Otra ventaja de la técnica gravitacional es la simplicidad de la instrumentación requerida… Los detectores de ondas gravitacionales deben confiar en gran parte en la masa de la Tierra como “sombra” para habilitar la detección de radiación gravitacional. Por lo tanto, ‘objetos’ o señales ubicadas en el zenit de los observadores son detectadas mejor. Aun así, las otras áreas todavía son ‘detectables’ especialmente con la ayuda de otras ‘sombras’, tales como el sol, luna, planetas, etc. De particular interés para los observadores de SETI pudieran ser las extrañas señales gravitacionales del tipo audio que parecen venir de la región de Auriga y Perseo, en nuestra Galaxia. Estas ‘señales’ han sido ‘escuchadas’ por el autor durante años, y generalmente están en una gama de entre cuatro y cinco horas de ascensión correcta, con una intensidad pico cercana a 4.5 horas R.A. Las señales parecen ser de varios ‘tonos’”. En una carta escrita a la Revista Radio-Electrónica el 23 de Julio de 1988, Hodowanec menciona un contacto definitivo con una fuente extraterrestre: “En esta fecha, por la mañana, desde las 7:30 a las 7:38 A.M. (EST), yo grabé las siguientes señales, al parecer en Clave-Morse, parecido a pulsos: AAAARARTTNNNNKCNNN EEEENENNTTTNEEEEEA EERKENNETE EA AAAE EENTTKNTNTSESESESEMNA SESESESESESESESE SE. Como usted podrá ver, esto no parecen ser solamente pulsos al azar, sino señales SE, que son más dominantes y parece haber posiblemente una señal de identificación. Estas señales son captadas en detectores blindados 1/f, siendo escalares (gravitacionales) en su naturaleza. Las señales (si fuesen extraterrestres) vinieron de la región Auriga-Perseo, cerca de mi zenith, o de la región de Bootes, debajo de mi posición en la Tierra. Todavía no puedo descartar que solamente sean debido a los movimientos de núcleo terrestre, de alguna clase muy parecida a las señales de clave de Morse, o aun la posibilidad de que sean hechas por el hombre”. A julio de 1988, Hodowanec confirmó las afirmaciones de Tesla, al anunciar en “Algunos Comentarios sobre las Señales marcianas de Tesla”: Tales señales están siendo recibidas ahora con simples detectores de señales del tipo escalar modernos… coherentes modulaciones están siendo ‘escuchadas’ en radiación de fondo [microondas]. Las ondulaciones más dominantes son tres pulsaciones (código S), levemente separados en el tiempo, al igual que sucedió a Tesla. En ocasiones, los códigos equivalentes para una E, N, A, o K, son también escuchados, pero la respuesta más persistente es SE, SE, etc. Cualquier detector de ruido del tipo 1/f responderá a esta modulación de fondo. Sin embargo, el experimentador deberá tener cuidado en no estar creando estas respuestas a nivel ‘local’ por su propia cuenta u otra acción local. Por ejemplo, los detectores también responderán a los latidos del corazón, respiración, movimientos locales, así como posibles efectos psíquicos. Los detectores son fáciles de hacer y el experimentador deberá reproducir fácilmente estos resultados.”

Información adicional de Hodowanec fue liberada en una Nota de Información Cosmológica (10-13-88): “Desde principios de agosto de 1988, fue observado que aparentemente existían ‘señales inteligentes’ en estas modulaciones [de radiación de fondo de microondas]. Puede decirse que la inteligencia estaba presente en forma de comunicación tipo digital; por ejemplo, unos y ceros. Este tipo de comunicación puede haber sido escogida por este ‘comunicador desconocido’ por ser conductor de la señalización de la forma de gravedad longitudinal del ‘movimiento de masa’, así como un sistema universal fácilmente reconocible…. Estas ‘señales’ fueron observadas ser similares a los símbolos más simples del Código Internacional Morse, principalmente porque es la forma más simple de presentar información en forma de pulsaciones… La primera evidencia contundente de que el mensaje anterior puede haber sido interceptado por este comunicador desconocido fue cuando el 29 de agosto de 1988, un fuerte y repetido mensaje fue respondido con un mensaje que finalizaba con las series SE. Se observaron más evidencia de intentos de comunicación. Hasta ahora han sido recibidos suficientes ‘mensajes’ para indicar que quizás hubo un serio intento de contactar con este autor por algún ‘comunicador desconocido’. Aunque no hay que descartar que este comunicador pueda ser algún experimentador terrestre, existe la posibilidad de que el comunicador puede ser ‘extraterrestre’ Puesto que los mensajes actualmente aparecen principalmente al mediodía, puedan estar viniendo de una fuente concreta en el espacio. Se cree que provienen de la constelación Andrómeda. También hay alguna posibilidad que este comunicador ‘extraterrestre’, esté en nuestro sistema solar, tal vez en Marte. Pero no parece que esté más allá de nuestra propia Galaxia o Grupo Local de Galaxias. Este mismo comunicador pueda haber estado tratando de contactarnos desde finales del siglo XIX, cuando Nikola Tesla reportó la intercepción de señales escalares de tipo S. En febrero de 1989, Hodowanec escribió un informe diciendo: “Sin entrar en detalles de cómo se determinó esto, seres extraterrestres pueden estar en Marte“. Esto, a pesar de la negación de la NASA en aquel tiempo de cualquier forma de vida en Marte. Esta posibilidad ha sido recientemente indicada por Hodowanec, debido al aparente rastreo de la Tierra por Extraterrestres. Según afirma: “Los extraterrestres, por supuesto, siempre supieron que yo estaba en la Tierra, pero ahora se ha confirmado que el comunicador está en el 4º planeta desde del sol, es decir Marte….. Los ET en Marte están, al parecer, mucho más avanzados de lo que estamos aquí en la Tierra y pudieran haber visitado y colonizado antes la Tierra. Pero, ¿quiénes son sus posibles descendientes? Es todavía un misterio en dónde puedan estar viviendo los ET en Marte. Posiblemente subterráneamente, cerca de las regiones polares. Y también la razón por la que los ET no usan métodos de señalización en onda EM. ¿Será quizás porque Marte tiene ahora un ambiente tan hostil que los ET deben haber desarrollado una muy sofisticada civilización subterránea que no permite sistemas de radiación EM?.

En su Flash Marciano Número Uno (3/28/89) y Número Dos (3/30/89), Hodowanec notificó a otros colegas que: “Como resultado de las comunicaciones continuas de señales entre los laboratorios GH y los marcianos, los siguientes hechos extraordinarios han salido a la luz. Los intercambios están haciéndose ahora en términos de cortas palabras en código en ‘inglés’, para ciertos artículos. Por ejemplo, los marcianos ahora entienden que CARA significa la cara humana, HOMBRE (man) significa la persona humana, Tierra ahora significa nuestro planeta, y Marte significa su planeta. Ellos originalmente trataron alguna terminología suya conmigo, pero se rindieron, excepto cuando tuvo sentido para mí. Por ejemplo, ahora yo se que TTT al final de sus nombres significa persona, y OOTTAEERR es su nombre para el 10º planeta!”. En una nota a pie de página, escrita a mano, Hodowanec informó a Nelson que el nombre Marciano es “AAAAAATTT“: “Él parece ‘comprender’ mis mensajes, aunque yo haya tenido que repetirlos de varias maneras para que el pudiera ‘ver’ el significado. Las comunicaciones entre los Laboratorios GH y una inteligencia marciana ahora continúan con creciente progreso, puesto que hemos podido establecer más de 50 expresiones simples (la mayor parte en inglés simple) para muchas de las ‘ideas’ comunes que tenemos. El marciano AAAAAATTT es extremadamente receptivo, relacionando mi terminología en ingles a observaciones en común Tierra-Marte. El comunicante de Marte también ha confirmado que ellos son también ‘hombres’ con una ‘cabeza’, que tienen dos ‘ojos’ y ‘ven’. También, ellos tienen un ‘cuerpo’ con dos brazos que tienen cinco dedos en cada una. También ellos tienen dos piernas con dos pies que tienen cinco dedos cada uno. Yo no he podido verlos para confirmar si tienen nariz y boca en la cara, pero eso pudo confirmarse hace poco, puesto que estas características aparecen en la CARA. Probablemente el hecho más significativo es que los hombres de la Tierra son como los hombres marcianos. Cada vez parece más claro que Marte ha colonizado la Tierra en el pasado remoto. Esto podría ser verdad, puesto que nosotros en la tierra realmente nunca hemos encontrado el ‘eslabón perdido’ entre los homínidos de la Tierra y los humanos”. En una carta escrita en marzo de 1989 a Robert Nelson, Hodowanec afirma que: “Generalmente, nuestros contactos están limitados a 20 o 30 minutos… puesto que parece haber otros ETs interesados en unirse, por lo que hay alguna interferencia después de un rato. Algunos de estos otros ETs usan métodos de comunicaciones tales como tonos que parecen ser voces guturales. Estos ET son probablemente más avanzados de lo que somos en la Tierra. Cuando yo envié el símbolo Pi con cinco decimales, él devolvió inmediatamente Pi con siete decimales. Nosotros habíamos discutido nuestro sistema solar como de nueve planetas, pero los ET contestaron que diez planetas, llamando al 10º Planeta Oottaeerr. Al preguntar sobre esto, el ET siguió confirmando la existencia de un décimo planeta. Él ahora conoce los otros nueve planetas por sus nombres terrestres. También confirmó que Marte tiene dos lunas, la Tierra una y que Júpiter tiene nueve lunas principales. Estos contactos se están volviendo cada vez más interesantes y el ET parece estar ansioso de continuarlos. No obstante, yo no puedo pasar demasiado tiempo con el… Yo soy solamente una persona aquí comunicándome con él, mientras que el resto de la Tierra actualmente no reconoce la existencia de ninguna vida en Marte. Ya he tenido más de 100 contactos con el ET, y puedo encontrarlo a cualquier hora, día o noche. También hemos establecido algunos códigos simples para los reconocimientos, para luego seguir y responder. Mientras usamos estos simples códigos en muchos contextos, tanto ET como yo ahora podemos entender en qué contexto están siendo usados. Los marcianos son, al parecer, una civilización más avanzada, ya que ellos son los que generan el ‘rayo oscilado modulado’, que ahora está rastreando mi ubicación en la tierra y es el medio para nuestras comunicaciones. El rayo tiene 15 millas de diámetro aquí en la Tierra, pero solo unas pulgadas en Marte.

Hay, al parecer, un ‘equipo’ en Marte que está involucrado en estos contactos. El contacto original, ET Número Uno, con quien yo establecí la relación inicial es, al parecer, el que tiene más conocimientos. Los otros, que ‘sirven’ en la estación de Marte parecen tener menos conocimientos y algunos solamente solicitan o reconocen una transmisión. Marte está más interesado en continuar estos contactos. Los intercambios son hechos de muchas variadas maneras, que no pueden predecirse fácilmente. También uno puede reconocer la marca del que transmite estos códigos. Por ejemplo, ET Número Uno siempre envía letras o números claros y se identifica a sí mismo y a mí de alguna manera. Los otros ET de Marte usualmente no lo hacen. Estos contactos son realmente el resultado de mis experimentos de comunicación gravitacional, y así un resultado directo de la Cosmología Ryhsmonica. Y por fantástico e irreal que esto pueda parecer, es real, y si también es confirmado por más personas será una importante piedra angular en la historia de la humanidad! Quizás, si alguno de ustedes finalmente ‘escucha’ las modulaciones de un fondo de ruido 1/f, ¿podría usted tratar de establecer sus propios contactos?. las comunicaciones gravitacionales son instantáneas y requieren poquísimo gasto de energía, al contrario de los experimentos de Tesla”. Aunque los críticos de Tesla se reían ante esta creencia de que podría haber recibido transmisiones de radio de Marte, los astrónomos y otros científicos del tiempo de Tesla estaban especulando abiertamente sobre la posibilidad de vida inteligente en Marte. Así que, ¿Es tan extraño considerar que alguien estaba enviando señales a la Tierra desde Marte? Tesla nunca se rindió a la idea de comunicarse con otros mundos. En 1931, en ocasión de una entrevista para la revista Time, dijo lo siguiente: “Yo creo que nada puede ser más importante que la comunicación interplanetaria. Ciertamente tendremos algún día la certeza de que hay otros seres humanos en el universo, trabajando, sufriendo, luchando, como nosotros. Ello producirá un efecto mágico en la humanidad y formará la base de una hermandad universal que durará tanto como la misma humanidad.”. Desde que el primer hombre miró hacia los cielos, el brillo y resplandor de Marte ha sido un objeto de fascinación para generaciones de observadores de las estrellas. Los babilonios dijeron que el planeta era Nergal, dios de la Guerra. Para los griegos, Marte era su dios, Ares. El dios romano, Marte, asumió muchas de las características y mitos de Ares, y fue el segundo dios en jerarquía en el panteón romano. Marte amaba la violencia y la lucha. Según Homero, aun Júpiter, el padre de Marte reconoció la mala actitud de su hijo, diciéndole: “De todos los dioses del Olimpo, encuentro que tú eres el más desagradable, ya que solamente disfrutas de la violencia, guerra y batallas. Tienes una disposición malvada y obstinada”.

Nínive (en acadio: Ninua) fue una importante ciudad asiria, cercana a la actual Mosul en Irak. Descrita en el Libro de Jonás como “ciudad grande sobremanera, de tres días de recorrido” (Jonás 3:3). Se encuentra en la orilla oriental del Tigris, a lo largo del cual se extiende a lo largo de 50 kilómetros, con una anchura media de 20 kilómetros o más desde el río hasta las colinas del este. Toda esta extensa área es ahora una inmensa zona de ruinas. Situada en la confluencia entre el río Tigris y el Khosr, Nínive era un importante punto de paso de las rutas comerciales que cruzaban el Tigris. Ocupaba una posición central en las rutas entre el Mediterráneo y el Índico, uniendo así el Este y el Oeste, recibiendo influencias y riqueza de muchos lugares. Llegó a convertirse en una de las más grandes ciudades antiguas de la historia. Nínive es mencionada por primera vez alrededor de 1800 a. C. como un templo dedicado a Ishtar, en buena parte responsable de la temprana importancia que adquirió la ciudad. No hay demasiadas evidencias para decir que Nínive fuera construida por completo por los reyes asirios durante el segundo milenio a.C. Cuando Senaquerib convirtió a Ninua en la capital del reino a finales del siglo VIII a. C. (antes lo fue brevemente Dur Sharrukin), ésta ya era un antiguo asentamiento. Los nombres de monarcas posteriores como Salmanasar I o Tiglath-Pileser I han aparecido en la acrópolis; ambos fueron activos constructores de Assur y el primero de ellos fundó además Nimrud (Calah). Nínive tuvo que esperar hasta los neoasirios, particularmente a partir de la época de Asurbanipal II en adelante, para alcanzar un desarrollo urbanístico mucho mayor. A partir de entonces, sucesivos monarcas mantuvieron y fundaron nuevos palacios, así como templos dedicados a los dioses Sin, Nirgal, Inanna, Shamash, Ishtar, y Nabu de Borsippa. Fue Senaquerib el que hizo de Nínive una ciudad realmente magnífica (700 a. C.). Diseñó amplias calles y plazas y construyó el famoso “palacio sin rival“, cuyo plano ha sido recuperado en gran parte, de unos 200 por 210 metros. Tenía unas 80 habitaciones, muchas de ellas repletas de esculturas en sus paredes. Gran parte de las tablillas de Nínive se encontraron aquí; algunas de las principales entradas estaban flanqueadas por toros con cabeza humana. En ese tiempo el área total de Nínive, ocupaba unos 7 km² y 15 grandes puertas franqueaban el paso en sus murallas. Un elaborado sistema de 18 canales llevaba el agua desde las colinas hasta Nínive. Se han encontrado también algunas partes de un magnífico acueducto erigido por el mismo rey en Jerwan, a unos 40 km de distancia. El esplendor de Nínive duró poco. Alrededor del 633 a. C. el Imperio Asirio empezó a dar muestras de debilidad y los medos atacaron Nínive. Estos volvieron a atacar, esta vez junto a Babilonia y Susa, en 625 a. C.En 612 a. C., nuevamente, babilonios y medos se volvieron a reunir para el asalto de la ciudad. El asedio duró 3 meses, durante los cuales se emplearon todo tipo de tácticas, como desviar el curso del río Khosr o atacar a la vez por varios flancos para debilitar la defensa asiria. Finalmente, el ataque final se produjo por el cauce ya seco del río. Nínive cayó y fue arrasada hasta los cimientos. El imperio asirio llegó a su final, y los babilonios y medos se repartieron sus provincias.

Después de gobernar durante más de seis siglos, desde el Cáucaso y el Caspio hasta el Golfo Pérsico, y más allá del Tigris hasta Asia Menor y Egipto, la ciudad desapareció como un sueño.Posteriormente a las excavaciones del siglo XIX, los conocimientos sobre el gran Imperio Asirio y su magnífica capital eran casi nulos. Vagos indicios nos llevan a pensar en su poder y grandiosidad, pero definitivamente sabemos muy poco sobre Nínive. Otras ciudades ya muertas, como Palmira, Persépolis o Tebas, dejaron tras de sí ruinas para marcar sus emplazamientos y mostrar su antiguo poder; pero de la imperial Nínive incluso su extensión era una mera conjetura. En la época del historiador griego Heródoto (400 a. C.), Nínive ya era parte del pasado. Y cuando el historiador Jenofonte pasó por el lugar en su Anábasis, incluso el nombre de la ciudad había sido olvidado. Había desaparecido de vista, y nadie sabía de su importancia. Nunca más se levantó de sus ruinas. En la actualidad, el emplazamiento de Nínive se encuentra señalado por dos grandes montículos, llamados Kouyunjik y Nebi Yunus (“Profeta Jonás” ) así como por los restos de su muralla (una circunferencia de unos 12 km). El primer montículo (Kouyunjik) ha sido explorado en profundidad. Sin embargo, en el otro montículo no se han hecho demasiadas excavaciones debido a la presencia de un santuario musulmán dedicado al profeta Jonás en ese lugar. En el siglo XIX, el cónsul francés en Mosul empezó a buscar en los grandes montículos que había en la otra orilla del río. Los árabes que empleó en esas excavaciones, para su sorpresa, llegaron a una edificación en el montículo de Khorsabad. Investigaciones posteriores del edificio demostraron que se trataba del palacio real de Sargón II, en el cual se exploró en profundidad en busca de esculturas y otras reliquias. En 1847, el joven aventurero británico Sir Austen Henry Layard exploró las ruinas. En el montículo Kouyunjik redescubrió el palacio de Senaquerib, que tenía 71 habitaciones y colosales bajorrelives. También desenterró el palacio y la famosa biblioteca de Assurbanipal que contenía 22.000 tablillas. El estudio de la arqueología de Nínive revela el poder y la gloria de la antigua Asiria durante los reinados de Esarhaddon (681-669 a. C.) y Assurbanipal (669-626 a. C.). Los trabajos de exploración los siguieron Botta, George Smith y otros, en los montículos de Nebi Yunus, Nimrud, Kouyunjik y Khorsabad, y numerosos objetos asirios fueron exhumados y trasladados a museos europeos. Se descubrieron multitud de palacios, con sus decoraciones y losas esculpidas, revelando la vida y costumbres de este antiguo pueblo, sus formas de guerra y paz, de religión, el estilo de su arquitectura y la grandeza de sus monarcas. Las calles de la ciudad han sido exploradas y se han descifrado las inscripciones en los ladrillos, tablillas y figuras esculpidas. Con ello, los secretos de su historia han podido ser revelados. El más importante de los recientes descubrimientos es la biblioteca de Assurbanipal. Contenía unas diez mil tablillas en cuneiforme en las que se describía la historia, leyes y religión de Asiria. Esto hace que sea uno de los mayores tesoros de la literatura del mundo antiguo. La biblioteca contenía también antiguos documentos acadios, que son los documentos existentes más antiguos jamás encontrados, probablemente de la época de Sargón de Acad. En algunas de las tablillas se hacía mención al posible uso de algo similar al Tornillo de Arquímedes para elevar el agua, junto a otras tablillas que hablaban de jardines. Eso trae la hipótesis de Nínive como un posible emplazamiento de los míticos Jardines colgantes de Babilonia.

En las tablillas se narra cómo el Rey Eitan, quien vivió hace unos 5,000 años, fue llevado como invitado de honor en un barco volador, en forma de un escudo, el cual aterrizó en un cuadrado detrás del palacio real, rotando, rodeado por un vórtice de llamas. De la nave voladora bajaron hombres altos, rubios de piel oscura, vestidos de blanco, hermosos como dioses, quienes invitaron al Rey Eitan a hacer un viaje. En medio de un torbellino de llamas, el Rey Eitan fue tan alto que la Tierra con sus mares, islas, continentes, apareció a sus ojos como “una rodaja en una canasta”. El Rey Eitan en la nave voladora alcanzó Marte, Venus y la Luna. Después de dos semanas de ausencia, la nave voladora se deslizó sobre la ciudad (Nineveh) y aterrizó rodeado por un anillo de fuego. El Rey Eitan descendió con algunos hombres rubios quienes se quedaron como sus huéspedes durante varios días. De todos los planetas en el sistema solar, además de la Tierra, se pensaba que Marte era el más probable de albergar vida inteligente. La cultura popular en forma de literatura, radio y películas reflejan tales creencias. En 1659, el astrónomo holandés, Christiaan Huygens (1629-1695) usó un telescopio de su propio diseño y dibujó el primer bosquejo de Marte. Huygens también grabó la primera característica verdadera de Marte, una mancha grande y oscura, probablemente Syrtis Mayor. Observando el punto en sucesivas rotaciones, el dedujo un día Marciano de 24 horas. En 1698, Huygens publicó COSMOTHEOROS, una de las más tempranas exposiciones sobre una posible vida extraterrestre en el planeta rojo. En este libro, Huygens discute lo que se requiere para que un planeta sea capaz de sostener vida, y especula acerca de marcianos inteligentes. Las teorías de Huygens estaban adelantadas a su tiempo, y científicos contemporáneos ruidosamente ridiculizaron el trabajo del astrónomo holandés, cuestionando su integridad científica y descubrimientos pasados. No fue hasta años más tarde que los descubrimientos de Huygens de Marte fueron confirmados por astrónomos usando telescopios más poderosos y sofisticados. El astrónomo británico, Frederick William Herschel (1738-1822) hizo varios estudios sobre Marte entre 1777 y 1783 usando pequeños telescopios que él mismo fabricó. Herschell observó los cambios de estación de las capas polares y sugurió que estaban hechas de nieve y hielo. El también especuló que la vegetación podría estar creciendo durante la primavera y el verano marcianos. Él equivocadamente consideró que las áreas oscuras que había visto eran océanos. Herschel creía que Marte estaba habitado. El también sentía que habían seres inteligentes viviendo en todos los planetas, aun en áreas heladas bajo la caliente superficie del sol.

Los “Viajes de Gulliver“, de Jonathan Swift, es una obra de literatura infantil o juvenil. Pero contiene unas informaciones científicas asombrosas, además de algunas situaciones realmente curiosas. Los dos satélites de Marte (el dios de la guerra), Fobos y Deimos, fueron descubiertos por el astrónomo norteamericano Asaph Hall en el año 1877. Sus nombres significan Miedo y Terror (¡!!). Lo extraño es que son descritos en la obra de Jonathan Swift, con sus parámetros exactos, en 1726, 150 años antes de su descubrimiento oficial. En la tercera parte de los “Viajes de Gulliver“, se describe los dos satélites de Marte, por boca de Gulliver, y da sus coordenadas con una precisión sorprendente: Leemos en el texto de Swift: “Han descubierto (se refiere a los científicos tripulantes de la gigantesca “isla volante” que recogieron a Gulliver), dos estrellas interiores o satélites, que giran alrededor de Marte, del que el más próximo se encuentra de su centro a tres veces exactamente de su diámetro y el más alejado a una distancia de cinco veces el mismo diámetro“. Estas medidas son completamente exactas. Gulliver proporciona muchos más datos, que no detallamos, pero que son tan correctos y precisos como los anteriores. Pero la pregunta que hay que hacerse es ¿cómo llegaron esos datos a Jonathan Swift 150 años antes del descubrimiento oficial de los satélites de Marte? Pues bien: las informaciones sobre los satélites de Marte fueron dadas a Gulliver por los tripulantes de la “Isla Voladora“. ¿Tripulantes de un Ovni?. Y éstos ¿cómo lo sabían?. Y por si fuera poco le dijeron a Gulliver que ellos eran marcianos, que venían del “Planeta Rojo“. Gulliver (Swift en este caso) tuvo información que “alguien” le hizo llegar. Informaciones que han resultado ser ciertas. La única duda que subsiste es saber quién era ese alguien. ¿Extraterrestres? Marte ha sido siempre enigmático por naturaleza. El astrónomo italiano Schiaparelli en 1877, creyó ver unas líneas transversales que surcaban el planeta y que él asoció a gigantescas obras de ingeniería, y las identificó como “canales”. Percival Lowell pensó que aquellos canales eran construcciones de los últimos habitantes del planeta que trataban de subsistir en un mundo agonizante, dónde el agua era ya muy escasa. Y finalmente, en una de las fotografías de la región marciana de Sidonia, aparecen unas formaciones muy similares a las pirámides egipcias y, lo que es más asombroso, también parece verse reflejado un rostro con rasgos casi humanos, parecido a la Esfinge. Y una última cuestión sobre los satélites marcianos. El astrofísico Josiph Schlowski sostiene que Fobos es un satélite hueco, ya que su peso no correspondería a su tamaño. Según los conocimientos actuales, no existe en el Universo ningún cuerpo planetario que sea hueco. Exceptuando, claro, que sea artificial. La edición del 13 de abril de 1892 del periódico Spectator llevaba un artículo titulado “Telegrafiando a Marte con señales solares”. Este fue uno de los primeros artículos que trataban con las dificultades de la lengua involucrada en comunicarse con los marcianos. El artículo señala que la información matemática puede ser intercambiada, pero cuestiona cómo comunicar conceptos abstractos, tales como “¿Cómo hemos de preguntar si los marcianos tienen ingenieros y barcos, luces eléctricas y glaciales, cinco sentidos o cabeza y pies?”.

Ese mismo año, Nicolas Camille Flammarion publicó el primer volumen de su enciclopedia “Planete Mars”. Flamarion sugirió que el magnetismo natural de la Tierra pudiera estar en peligro de propagar sonidos a través del espacio para comunicarse con formas de vida en Marte. Tal como antes hemos dicho, en 1877, Giovanni Shiaparelli observó y dibujó lo que el refirió como canales en la superficie de Marte. Los dibujos de Shiaparelli eran notablemente detallados y pronto atrajeron la atención mundial. A principios de los 1900s, el astrónomo de Boston, Percival Lowell corroboró y mejoró los bosquejos de Shiaparelli. Con su pequeño telescopio, Lowell tomó fotografías de Marte que parecían confirmar la existencia de canales. Percival creía que Marte estaba cubierto con un intrincado sistema de canales, no de agua sino que de hileras de vegetación a lo largo de un sistema subterráneo de irrigación. La teoría en ese tiempo era que el abastecimiento de agua principal en Marte venía de las capas polares de hielo. Al derretirse con la estación distribuiría lentamente el agua por el planeta moribundo a través de una red de canales subterráneos. En 1954, cuando Marte hizo una de sus aproximaciones a la Tierra, la Sociedad National Geographic y el Observatorio de Lowell hicieron arreglos para la primera “Patrulla Marciana” mundial. Este esfuerzo, dirigido por el Dr. Earl Slipher del Observatorio Lowell, intentó conseguir mejor información y fotografías de las características en la superficie de Marte. Los resultados, una vez más, parecían mostrar lo que parecían ser líneas principales de canales a través de la superficie de Marte, así como evidencia de vegetación que parecía crecer y luego retirarse y desaparecer en conexión con les estaciones marcianas. Noticias de las fotografías fueron filtradas a revistas sobre astronomía, tales como Sky&Telescope, pero los resultados del largamente esperado anuncio público de las “Patrullas Marcianas” jamás llegó. En un artículo titulado The Truth About Mars (La Verdad Acerca de Marte), escrito en 1956, el autor, Ernest L. Norman afirmó haber contactado a los habitantes del planeta Marte. En su artículo, Norman afirma que pasaba una hora cada tarde en estado de meditación, y que debido a sus meditaciones, fue contactado en febrero de 1955 por un hombre de Marte. “Después de presentarse como Nur El, le explicó que era del planeta Marte, y que si yo lo deseaba podría ir allá con él, a su ciudad (en vuelo astral) y que él sería mi guía personal. Explicó que su gente estaba muy deseosa de aclarar algunos de los supuestos misterios de Marte. Nuestro viaje allá es cuestión de fracción de segundos, pues no se utiliza ni se necesita una nave. Llegando a la superficie de Marte, de repente tomamos conciencia del terreno extremadamente rugoso, colinas rocosas y planicies arenosas que se extienden sin fin alrededor nuestro. Nur El explica que la ionosfera es muy delgada, lo cual deja la superficie casi desprotegida de los rayos beta, gamma y cósmicos. Esta alta concentración de rayos ionizan la muy enrarecida y gaseosa atmósfera, y junto con corrientes termales, crea fabulosas tormentas de polvo. También hay una capa de polvo muy fina en la ionosfera, lo cual ayuda a crear la apariencia rojiza del planeta. También hay un cierto número de volcanes, tres de los cuales son de un tamaño muy grande; uno de estos fue solo visible en el horizonte, arrastrando una fina cortina de humo desde su cono truncado. También se explicó que ya que Marte tiene solamente siete grados de inclinación en su eje, no hay mucho cambio estacional. El agua es muy escasa en este planeta árido y la mayor parte de las precipitaciones caen en los polos. La vegetación también es escasa.”.

Norman continúa su sorprendente historia diciendo, “En Marte las ciudades son todas subterráneas y están interconectadas con enormes tubos ovales de metal, de trescientos a quinientos pies de diámetro. Son estos tubos los que han confundido a los astrónomos en la Tierra. Algunos creen que son canales de diseño inteligente para transportar la escasa agua a través del planeta. Las arenas cambiantes del desierto a menudo los cubren y descubren, lo cual conduce a una confusión adicional, puesto que parecen aparecer y desaparecer. La gente de Marte es más pequeña que la de la Tierra, con un promedio de cuatro pies y seis pulgadas en altura y son de apariencia algo mongol. Los marcianos originalmente emigraron a Marte en una nave espacial desde un planeta moribundo, hace más de un millón de años. Ellos también vinieron a nuestro planeta y crearon una colonia, pero la encontraron difícil de mantener. También fue explicado por Nur El que esta colonia evolucionó hasta convertirse en nuestra actual raza china. Los marcianos le explicaron a Norman que hace más de 100.000 años Marte era muy parecido a la Tierra. Había aire, agua y una abundancia de vida de plantas y animales. En aquel momento, a través de su ciencia oculta y también con sus telescopios superiores, ellos vieron, en alguna parte del espacio, que tenía lugar un cataclismo. Un sol gigante se incendió como una nova y luego explotó. Grandes pedazos salieron disparados hacia el especio en diferentes direcciones. Cada pedazo era un “sol atómicamente ardiente”, más pequeño. Fue determinado, en base a cálculos, que uno de esos pedazos ardientes pasaría muy cerca de nuestro sistema solar. Los marcianos tenían las opciones de quedarse en Marte o emigrar a otro planeta fuera de nuestro sistema solar. Después de una búsqueda, encontraron que no había otro planeta disponible que fuera adecuado. Así, se decidió una alternativa. Ellos construyeron ciudades subterráneas. Después de que el cataclismo golpeara el sistema solar, Marte quedó diezmado y quemado. La Tierra también sufrió, ya que hubo grandes terremotos y olas gigantes al cambiarse drásticamente la órbita terrestre y su eje”. La historia de Ernest Norman, similar a la de otros escritos esotéricos de ese tiempo, es interesante por sus observaciones sobre las condiciones climáticas de Marte, que no eran conocidas por los científicos a mediados del siglo XX. Su afirmación referente a volcanes en Marte fue verdaderamente profética, considerando que en el tiempo en que su artículo fue escrito Marte no era considerado como sísmicamente activo. Con los avances en los cohetes espaciales, Marte se volvió uno de los primeros planetas en recibir atención, aunque no ha sido un planeta fácil de alcanzar. En noviembre de 1962, los soviéticos lanzaron una sonda a Marte, llamada Marte 1, con llegada prevista para junio de 1963. Sin embargo, solo 10 semanas antes del encuentro programado, los soviéticos perdieron contacto con la nave. Tres años más tarde los soviéticos enviaron obra sonde llamada Zond 2, que fue programada para sobrevolar Marte. Esta sonda también perdió contacto con la tierra en abril de 1965. En 1969, los Estados Unidos enviaron la sonde Mariner 7 al planeta rojo. En 1970 la sonda perdió comunicación por radio con la Tierra, se comenzó a perder su control, se vaciaron sus baterías y la velocidad de la nave se incrementó. Misteriosamente, unas pocas horas más tarde, el Mariner 7 repentinamente cesó de dar tumbos, la comunicación de radio fue restaurada y la velocidad de la nave especial regresó a la normalidad, a pesar de que su sistema estaba inoperativo. Los científicos comenzaron a hacer chistes acerca del “Gran Necrófago Galáctico”.

El término Gran Necrófago Galáctico fue acuñado por la revista Time por el corresponsal Donald Neff siguiendo los extraños eventos que rodearon el vuelo del Mariner 7. “La leyenda del Gran Necrófago Galáctico es como la leyenda del Triángulo de las Bermudas”, comentó John Casani del Laboratorio de Propulsión Jet. Los soviéticos también continuaron perdiendo sondas marcianas. El 12 de Julio de 1988, la USSR lanzó el Phobos II, un satélite no tripulado a Marte. Arribó en enero de 1989 y entró en una órbita alrededor de Marte como primera fase hacia su destino real, la pequeña luna marciana Phobos. El 12 de julio de 1989, un objeto elíptico fue detectado moviéndose hacia el satélite, segundos antes que perdiera comunicación con la Tierra. Todo indicaba que el objeto elíptico posiblemente había atacado la nave, que quedó fuera de control. El 28 de marzo de 1989, Tass, la agencia oficial Soviética, decía: “Phobos II falló en comunicarse con la Tierra, tal como estaba programado, después de completar y operar alrededor de la luna marciana, Phobos. Los científicos en el control de la misión no pudieron establecer un contacto estable por radio”. Al día siguiente, un alto oficial de la Agencia Espacial Soviética (Glavkosmos) dijo: “Phobos II está perdido para siempre, en un 99%”. El 31 de marzo de 1989, titulares enviados por los corresponsales de Moscú de la Agencia Europea de Noticias (EFE) declararon: “Phobos II capturó extrañas fotos en Marte antes de perder contacto con la base. Vremya reveló ayer que la sonde especial, Phobos II, la cual estaba orbitando sobre Marte cuando los científicos soviéticos perdieron contacto con ella el lunes, han fotografiado UN OBJETO NO IDENTIFICADO en la superficie marciana segundos antes de perder contacto”. Los científicos describieron el objeto no identificado como una delgada elipse de 20 kilómetros de largo. Se indicó que las fotos no podían ser una ilusión, porque fue capturado por dos cámaras a color diferentes, así como por cámaras de fotos de infrarrojos. Un regulador en el centro de control de Kaliningrad concluyó que la sonda estaba ahora girando fuera de control. Pareciera que algo golpeó o disparó a la sonda Phobos II. El 19 de octubre de 1989, en la revista Naturaleza, científicos soviéticos concluyeron que la nave podría estar girando porque fue impactada por algún objeto desconocido. Más recientes tentativas de alcanzar Marte también se han encontrados con misteriosas y frustrantes fallos. El 23 de septiembre de 1999, tras nueve meses de vuelo espacial hacia Marte, todo finalizó en un desastre cuando se destruyó el primer satélite interplanetario de la NASA. Se cree que el orbitador marciano entró a la atmósfera de Marte en un ángulo erróneo y se rompió o incendió en la atmósfera. El encargado del proyecto, Richard Cook, del laboratorio de propulsión de la NASA, dijo: “Creemos que la nave entró a una altitud más baja de lo que predijimos“. Diez semanas más tarde, en diciembre, la nave marciana y sus dos sondas desmontables, desaparecieron misteriosamente después de que se pensara que era una misión perfecta. La comunicación final, antes de aterrizar, indicó que estaba funcionando bien. La nave espacial abrió su antena 12 minutos antes de aterrizar para orientarse al entrar en la atmósfera marciana. Sus últimas señales de radio llegaron a la Tierra 14 minutos más tarde.

La sonda de $165 millones de la NASA estaba diseñada para entrar a través de la delgada atmósfera de Marte, en un ángulo de 12,25 grados, con un margen de error de solo medio grado. Una vez separado de su escudo de calor, desplegó un paracaídas y encendió una docena de reactores antes de aterrizar, todo ello sin contacto por radio con la Tierra. Después de aterrizar, la sonda debía haber desplegado sus paneles solares y su antena. Y unos pocos minutos más tarde envió un mensaje por radio a la Tierra. También silenciosas eran las dos microsondas electrónicas del Deep Space 2, del tamaño de una bola de baloncesto. Al descender la nave principal, estas microsondas electrónicas iban a caer en el planeta a 400 millas por hora sin que la caída fuese amortiguada por un paracaídas. Los controladores de la NASA no recibieron ninguna señal de las dos microsondas durante los intentos de contacto. Desde este día nada se ha sabido de la sonda espacial y sus micrrosondas. Mientras la NASA fue acusada de encubrir que la misión Marte estaba condenada al fracaso desde el principio debido a errores humanos, el último destino de la nave está envuelto en el misterio. Es como si alguien o algo esté deliberadamente tratando de evitar que nuestras naves espaciales lleguen a Marte. Parece absurdo, pero ¿lo es realmente? Aunque parezca ciencia ficción, se dice que en 1959 una nave marciana (lo habéis leído bien, procedente de Marte) aterrizó en las afueras de Moscú, en la Unión Soviética, donde se había preparado una reunión secreta con el Premier Soviético de entonces, Nikita Kruschew. La conferencia pretendía mejorar las relaciones de Marte con la Tierra, intercambiar conocimientos y asegurar la paz planetaria e interplanetaria. La razón por la que escogieron a la URSS para esta reunión, es una incógnita. Sin embargo, el gobierno soviético rechazó los términos del posible acuerdo. Este informe procede del Sargento Willard Wannall, de la Inteligencia del Ejército Norteamericano, quien investigó para los militares el fenómeno OVNI en Hawai durante los años cincuenta. El 24 de abril de 1964, un objeto volador metálico, de forma oval, aterrizó en un campo de una granja en el Valle de Newark, en el Estado de Nueva York, y dos seres extraterrestres salieron de la nave de unos 20 pies de largo. El granjero, Gary Wilcox, condujo su tractor hacia el objeto en un día claro y soleado. El granjero pateó el objeto metálico para asegurarse de que era real. Los dos ocupantes eran de poco más de 1,20 metros de altura y llevaban una bandeja cuadrada llena de diferentes vegetales que habían recolectado en la granja. Wilcox informó que cuando se enfrentó a los seres “robándole” sus cosechas, le dijeron:“No te alarmes, ya hemos hablado antes con personas”. Gary describió las voces como muy extrañas. Vestían ropas ajustadas de una sola pieza con apariencia metálica, sin costuras o bolsillos. No pudo ver ni sus manos, ni sus pies ni sus caras debajo de los trajes enteros espaciales. Wilcox especuló que tal vez los trajes estaban protegiendo a estos alienígenas de la atmósfera terrestre.

A preguntas de Wilcox, uno de ellos indicó: “Somos de donde ustedes conocen como planeta Marte. Solamente podemos venir a la Tierra cada dos años” y dejaron la advertencia de que la gente de la Tierra debería permanecer fuera del espacio. Ellos dijeron que estaban estudiando los materiales orgánicos en la Tierra debido a la estructura rocosa de Marte, y que no volaban cerca de ciudades porque evitaban la contaminación del aire. Wilcox les dio a los seres una bolsa con fertilizando e intercambió información sobre agricultura y las experiencias de la humanidad en los vuelos espaciales. Wilcox fue más tarde interrogado por un psiquiatra y por la policía, que lo consideraron una persona normal, veraz y sin problemas emocionales. En febrero de 1972, la diplomática de las Naciones Unidas, Farida Iskiovet, investigó, para el presidente de la Asamblea General, el fenómeno OVNI y los contactos con ocupantes. Reveló que ella había sido contactada por los ocupantes de una nave del planeta Marte. El contacto tuvo lugar en el Desierto de Mojave, California, en 1971, y apareció en los titulares del periódico más importante de Arizona, el Arizona Republic. Farida declaró que los extraterrestres le ofrecieron admitir un embajador terrestre en la Confederación Interplanetaria de nuestro sistema solar, en intercambio con un embajador extraterrestre en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Supuestamente, este fue un intento de restablecer relaciones diplomáticas con la Tierra y otros planetas que habían sido suspendidas en tiempos ancestrales, debido a la hostilidad de la Tierra. Sin embargo, los términos de este arreglo de paz no eran aceptables para el Consejo de Seguridad y este intercambio fue rechazado en una reunión secreta. Tesla puede haber sido el primero conocido en escuchar extrañas transmisiones de radio del espacio, pero ciertamente no fue el último. Algunos de los principales astrónomos han revelado que han recogido más de 100 señales de radio inexplicadas durante la observación rutinaria del espacio. Estos débiles tonos no tienen origen natural y pudieran haber sido creados artificialmente, dijeron los científicos. Ellos no descartan la posibilidad que este extraño tráfico de señales de radio pueda tener origen extraterrestre. La mayor parte de las señales han sido recogidas por radio telescopios estadounidenses, manejados por el SETI, Instituto para la búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, en Mountain View, California. Fue creado en 1988 para estudiar la radio estática en el espacio y explorarlo buscando material que pudiera ser evidencia de contactos extraterrestres. Algunos han registrados por astrónomos británicos estudiando estrellas y galaxias con el telescopio Lovell, en Jodrell Bank, cerca de Macclesfield, Cheshire. “Es tentadora la hipótesis de que por lo menos algunas de estas señales fueron verdaderamente de ETs y que desaparecieron del éter cuando los extraterrestres apagaron sus transmisores antes que pudiéramos verificar sus mensajes” dijo el Dr. Seth Shostak, científico de los programas públicos del SETI. Alternativamente, dijo, era posible que fueran simplemente el producto de alguna clase de interferencia local que no se repitió cuando los astrónomos trataron de relocalizar las señales.

El SETI tuvo científicos como Carl Sagan y recibió fondos de la NASA hasta 1993. Pero aún tiene que descubrir un patrón de señal de radio claro y repetido, que pueda confirmar la existencia de inteligencia extraterrestre en el universo. Las pocas señales oficialmente detectadas no son consideradas una buena evidencia de ETs. “Si usted pudiera escuchar la señal a la frecuencia que es recibida, sonaría como un débil silbido, un tono puro que solo podría ser hecho por un transmisor. Hasta donde sabemos, la naturaleza no puede hacer un sonido puro” dijo Dr. Seth Shostak. Cada vez que es detectada una de estas señales por un radio telescopio, una alarma alerta a los astrónomos del SETI. Pero, oficialmente, ninguna señal ha sido registrada una segunda vez, así que los científicos se han negado a hacer un estudio de su fuente o composición. “Estoy seguro que hay señales recibidas para las que no hemos podido llegar al fondo de las mismas. Por no decir que pequeños hombres verdes están tratando de comunicarse con nosotros, pero simplemente no lo sabemos” dijo el Dr. Tom Muxlow, un astrónomo británico, que declaró que Jodrell Bank había recogido cerca de seis señales aparentemente inteligentes. La posibilidad de que estas señales tengan origen extraterrestre no pueden ser ignoradas, según el premio Nobel, Tony Hewish, profesor emérito de radio astronomía en la Universidad de Cambridge. En 1967, Hewish y Jocelyn Bell, un estudiante, creían que habían encontrado evidencia de un primer contacto alienígena cuando detectaron unas pulsaciones regulares de señales de radio, viniendo de una estrella distante. “Todo tenía un aire de irrealidad. Pero durante un mes nosotros pensamos que era posible que las señales estuviesen viniendo de vida inteligente en otro planeta. Cuando los radio astrónomos recogen señales que son muy peculiares, las toman con gran precaución, pero no se puede obviar esa posibilidad” dijo Hewish. En vez de señales alienígenas, encontraron un pulsar, estrella de neutrones, un descubrimiento por el cual Hewish ganó el premio Nobel en 1974. Durante los experimentos en Colorado Springs, en 1899, Tesla comenzó a recibir señales de radio de una naturaleza altamente inusual. Más tarde escribiría: “Aunque no pude, por un tiempo, descifrar su significado, era imposible para mi pensar en ello como algo puramente accidental. Tengo la sensación creciente de que yo he sido el primero en escuchar el saludo de un planeta a otro. Algún propósito estaba detrás de estas señales”.

A pesar de sus inusuales habilidades, Tesla al principio tenía poca paciencia con aquellos que creían en poderes psíquicos o espíritus. Tesla a menudo negaba que él tuviese poderes sobrenaturales o que fuera oriundo de más allá de la Tierra. Tales alegaciones, junto con su convicción en la realidad de extraterrestres, casi seguro dañó la reputación de Tesla en los entornos científicos. Tesla frecuentemente escribió acerca de sus frustraciones con gente que quería creer que él era un ser sobrehumano. “Un gran número de seres humanos nunca son conscientes de lo que está sucediendo alrededor suyo y en su interior. Por esta razón caen millones de seres víctimas de enfermedades y mueren prematuramente. Los más comunes acontecimientos diarios les parecen misteriosos e inexplicables”. Después de su inicial recepción de señales enigmáticas de radio en 1899, Tesla trabajó durante muchos años para perfeccionar el equipo receptor y transmisor que se necesitaba para recoger mejor y traducir las posibles transmisiones extraterrestres. Al principio, las señales no eran otra cosa que sonidos rítmicos, casi como una transmisión de tipo clave de Morse. Alrededor de 1918, Tesla comenzó a recibir lo que consideraba eran transmisiones de voz, excepto que las voces que había estado registrando no eran humanas. Tesla escribió que “Los sonidos que estoy escuchando cada noche, en principio parecen voces humanas conversando en un lenguaje que no puedo entender. Encuentro difícil de imaginar que realmente estoy escuchando voces reales de gente que no es de este planeta. Debe haber alguna explicación más simple que hasta ahora no he encontrado”. En 1925, Tesla escribió que “Estoy escuchando cada vez más frases en estas transmisiones que son definitivamente en inglés, francés y alemán. Si no fuese por el hecho que las frecuencias que estoy registrando no son usadas por estaciones de radio terrestres, pensaría que estoy escuchando a gente en alguna parte del mundo hablando unos con otros. Este no puede ser el caso, ya que estas señales vienen de puntos en el espacio, más allá de la Tierra”. Tal como hemos dicho, Nikola Tesla puede haber sido uno de los primeros en recibir extrañas señales de radio, que él pensó que eran de más allá de la Tierra, pero ciertamente no fue el último. Es ahora conocido en los diarios de Charles Fort que misteriosos mensajes aparentemente de origen extraterrestre han estado siendo recibidos repetidamente por aparatos electrónicos caseros. Asombrados testigos han reportado extrañas señales emanando de televisiones apagadas o radios, así como extrañas llamadas telefónicas llenas de sonidos electrónicos y voces susurrantes.

En los primeros días de la radio, los aficionados se asombraban cuando los primitivos dispositivos repentinamente estallaban con señales claras y fuertes, mucho más poderosas que cualquier estación existente en ese tiempo. Las señales a menudo han sido explicadas como interferencias normales de radio, causadas por el tiempo u otra fuente natural. En 1965, los científicos soviéticos Gennady B. Sholomitsky, Nikolai Kardashev y I.S.Shklovskii recibieron atención a nivel mundial cuando anunciaron que habían recibido señales radiales de alguna supercivilización en el espacio. Estas señales, dijeron, eran ordenadas e indicativas de inteligencia interplanetaria. Más adelante, otros radio astrónomos descubrieron que estas señales venían de cuerpos celestes que ahora conocemos como quásares. Otras extrañas señales de radio no han sido tan fácilmente explicadas. El Dr. Hugh Mansfield Robinson, durante experimentos de radio, en 1921, recibió señales inteligentes en la longitud de onda de treinta mil metros. Ernest B. Rogers, el ingeniero a cargo de la prueba se sintió obligado a declarar que, “las señales eran de origen extraterrestre, ya que no habían instrumentos de transmisión de este potencia en la Tierra en ese tiempo”. En 1939, un radio astrónomo aficionado llamado Grote Reber reportó estar recibiendo fuertes señales tipo Morse del espacio. Él había construido una antena de treinta pies en Wheaton, Illinois, y dijo que a menudo escuchaba las señales durante ocho horas. Parecían venir de un lugar específico en el espacio. Ninguna de estas tempranas y misteriosas señales ha sido explicada. Tal vez la verdad ha sido mantenida en secreto. Según los diarios personales de Tesla, extrañas transmisiones de voz escuchadas a través de su receptor especial de radio, discutían sobre el calentamiento del planeta. Tesla también tuvo la impresión de que las misteriosas voces estaban favoreciendo este calentamiento y que pudieran realmente haber acelerado el proceso, mediante el desarrollo del motor de combustión interna. Tesla puede muy bien haber sido el primer humano en conocer lo que hoy en día referimos como “Calentamiento Global” y “Efecto Invernadero”. Tesla, convencido de que las voces que estaba recibiendo eran de una fuente hostil extraterrestre, comenzó un plan para desarrollar un medio de energía que no usara la quema de madera o los combustibles fósiles. Una fuente de energía que fuera limpia e ilimitada y que prevendría de contaminantes hechos por el hombre, que llenaran la atmósfera y causaran la retención del calor del sol. Nikola Tesla se volvió consciente, a comienzos del siglo XX, de que el planeta se estaba calentando, tanto que en las primeras décadas del siglo XXI consideraba que la Tierra sería casi inhabitable para la especie humana. La fuente de información de Tesla eran las extrañas voces que estaba registrando en su receptor de radio, especialmente adaptado. ¿Tal vez voces procedentes del futuro o del pasado? Estas misteriosas transmisiones de voz fueron el resultado de la investigación de Tesla sobre las extrañas señales de radio que el recogió durante sus experimentos en Colorado Springs durante 1899. Para entonces Tesla había mejorado su equipo receptor para permitirle recoger transmisiones de voz. Sin embargo, estas voces estaban siendo escuchadas en frecuencias que se suponía no estaban habilitadas para esta clase de transmisiones. Pero, sin embargo, allí estaban. Tesla escribió que estas voces eran de hombres de otros mundos. Y añadía, sorprendentemente, que pertenecían a hombres que habían vivido en la tierra alguna vez en su prehistórico pasado, que habían desarrollado la tecnología para colonizar el espacio próximo y que estaban todavía interesados en los habitantes del planeta Tierra que habían dejado atrás.

Estos hombres habían colonizado el planeta Marte y mantenían bases en la luna. Otros habían ido más lejos en el espacio, fuera de nuestro sistema solar, a explorar la Galaxia. Habían decidido que la Tierra iba a convertirse en una reserva, por así decirlo, para permitir que la naturaleza retomara su curso y para que evolucionaran nuevas especies que llenasen el vacío dejado por la partida de sus antiguos habitantes. Sin embargo, algunas cosas no fueron dejadas solamente al azar de la naturaleza. Aquellos antiguos hombres decidieron dejar atrás algunas muestras de sí mismos en la forma de nuestros remotos ancestros. La descripción de Tesla del “re-sembrado” del planeta Tierra con homínidos inteligentes suena mucho a manipulación genética, tal como indican los antiguos mitos Sumerios. Esto podría explicar porque los informes sobre ocupantes de OVNIs, de supuesto origen extraterrestre, indican un parecido tan grande con nosotros. La mayoría de los contactos con seres que salen de los OVNIs, hablan de su apariencia parecida a la humana. Con muy pocas excepciones, todos los supuestos extraterrestres poseen rasgos muy humanos. Una cabeza con dos ojos, una nariz y una boca, dos brazos, dos manos con cinco dedos cada una, dos piernas y pies. Muchos han sido reportados ser tan humanos en su apariencia que son indistinguibles de los humanos normales. Tal vez esto sea porque en realidad son humanos, los humanos de la antigüedad. Tesla murió antes de la oleada de OVNIs después de la II Guerra Mundial, pero sus descripciones de los supuestos extraterrestres tienen una gran semejanza con los ocupantes de OVNIs. Tesla teorizó con la idea de que los problemas de contaminación que se estaban desarrollando en la Tierra estaban siendo monitoreados por extraterrestres, quienes estaban analizando la Tierra y sus habitantes. Tesla no estaba seguro sobre si estas inteligencias extraterrestres eran hostiles, amistosas o indiferentes. Él no tenía una clara evidencia de que la información que había estado recibiendo era objetiva. De hecho, Tesla escribió a menudo que, si no fuera por la manera inusual en que estaba recibiendo la información, la habría descartado hace mucho tiempo como desvaríos de un loco. No obstante, Tesla estaba lo suficientemente intrigado para dedicar la mayor parte de sus últimos años a su investigación y a las invenciones orientadas a las transiciones de voz que estaba recibiendo de sus Marcianos. Algunos investigadores han atribuido la iniciativa de Ronald Reagan de la Defensa del Espacio a una derivación de la Alternativa 3. Este proyecto especial consistía en construir un sistema de armamento espacial, no para defenderse de los misiles nucleares soviéticos, sino para defenderse de una amenaza de fuerzas hostiles extraterrestres. En Génesis Revisado, Zecharia Sitchinsostiene que los líderes mundiales han estado alerta considerando que hay más de un planeta habitado en nuestro sistema solar y que son conscientes de que no estamos solos. También afirma que solo este conocimiento puede explicar los increíbles cambios que han estado teniendo lugar de manera acelerada.

Ciertamente, Reagan y Gorbachev se habían referido a amenazas de extraterrestres. Hablando en Fallston, Maryland, el 4 de diciembre de 1985, Reagan afirmó: “Solamente piensen cuán fácil pudiera ser la tarea de Gorbachev y la mía en estas reuniones que sostuvimos, si repentinamente hubiera una amenaza a este mundo de alguna otra especio de algún otro planeta fuera en el universo. Nos olvidaríamos de las pequeñas diferencias locales que tenemos entre nuestros países y podríamos descubrir, de una vez por todas, que todos somos seres humanos, aquí, juntos, en la Tierra”. El 16 de febrero de 1987, en el Palacio del Kremlin, Moscú, Gorbachev observó: “En nuestra reunión en Ginebra, el presidente estadounidense dijo que si la Tierra se enfrentara a una invasión por parte de extraterrestres, los Estados Unidos y la Unión Soviética unirían fuerzas para repeler tal invasión. No disputaré la hipótesis, aunque pienso que es demasiado temprano para preocuparse de tal intrusión”. En un discurso para la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 21 de septiembre de 1987, hablando de la necesidad de cambiar las espadas por palas de arado, dijo Reagan: “En nuestra obsesión con los antagonismos del momento, a menudo nos olvidamos cuánto une a todos los miembros de la humanidad. Quizás necesitamos alguna amenaza universal para reconocer este lazo en común. Ocasionalmente pienso cuán rápido desaparecerían nuestras diferencias si estuviéramos enfrentando una amenaza alienígena de fuera de este mundo.” El fallecido investigador de OVNIs, Leonard Stringfield afirma en “Reporte OVNI” (The UFO Report): “La Guerra de las Galaxias, ostensiblemente concebido como un sistema de defensa contra ataques de misiles rusos, pueda haber tenido, desde sus comienzos una conexión defensiva OVNI“. Evidencias de este tema parecen haber sido inadvertidamente suministradas por la NASA cuando los astronautas del trasbordador Discovery transmitieron a la Tierra una grabación en video, cuando estaban atravesando la atmósfera de la tierra. En esta grabación aparece repentinamente un OVNI, que hace una vuelta de 90 grados hacia la derecha y acelera hasta el espacio profundo, solo un segundo antes de una explosión causada por un pulso de láser de alta energía que apuntaba desde la Tierra hacia el lugar en donde el OVNI hubiera estado si no hubiera cambiado repentinamente su curso. Otros OVNIs son mostrados como objetivos de disparos, seguidos de explosiones, seguramente procedentes de armas terrestres. ¿Cuál es el motivo para la guerra no declarada a los extraterrestres? Las ideas de Tesla sobre rayos eléctricos mortales y armas de rayos de partículas, que fueron objeto de burla durante su vida, eran ahora investigadas con impaciencia por los militares. Aunque los OVNIS habían sido vistos durante siglos, no fue hasta el comienzo del siglo XX que el número de avistamientos registrados se incrementó significativamente. El Pentágono no podía pensar en ninguna otra razón para la aparición OVNI, excepto como una invasión.

El mensaje de los extraterrestres, al parecer, era claro: “Podemos ir y venir como nos plazca y no hay nada que ustedes puedan hacer al respecto”. Parte de los rumores que rodeaban la Alternativa 3 era la convicción de que los Estados Unidos y Rusia formaron una alianza secreta, y construyeron bases en la luna, como trampolín hacia Marte. Algún día será confirmado que estas bases secretas en la luna son reales y todavía existen. Era sabido en la NASA que habían sido observadas unas inusuales anomalías en la superficie de la luna y habían sido fotografiadas por los astrónomos. Antes de la II Guerra Mundial, astrónomos estadounidenses, británicos y franceses reportaron luces brillantes, moviéndose y algunas veces incluso luces centellantes en la Luna. Este interés subió más cuando un muy respetado experto en fenómenos espaciales, el astrónomo, ganador del Premio Pulitzer, John O’Neill, públicamente informó haber observado un “puente” en la luna, que parecía estar construido artificialmente. Muchos de los astronautas del Gemini y el Apolo han admitido que vieron OVNIs mientras estaban en órbita. El astronauta Gordon Cooper ha admitido públicamente que él cree que los OVNIs son controlados inteligentemente y que el gobierno está ocultando la verdad. Una misión especial soviética en los años sesenta, diseñada para conseguir un nuevo record de permanencia en órbita, fue misteriosamente abortada justo después de que la nave entrara en el espacio. Investigadores privados, con receptores potentes de radio, afirmaron que los cosmonautas soviéticos fueron seguidos en su órbita por OVNIs, que los rodearon y comenzaron a rebotarlos hacia un lado y otro, como si estuviera jugando un juego de pelota con la nave soviética. Los cosmonautas informaron que entraron en pánico y reentraron en la atmósfera terrestre en cuanto pudieron. Durante los años cincuenta, se reportaron muchos OVNIs que pudieron ser rastreados hasta la luna por las estaciones de seguimiento gubernamentales. Naves soviéticas y estadounidenses, en órbita alrededor de la Luna, comenzaron a fotografiar misteriosas estructuras en la Luna, que fueron censuradas por la NASA. No obstante, pudieron ser vistas por investigadores científicos, como Fred Stackling. Muchas de las estructuras solo pueden ser vistas cuando estas fotos son aumentadas a un tamaño muy grande. Era claro que una inteligencia exterior ha declarado a Marte “fuera de los límites” para nuestra colonización humana. Las razones solo pueden especularse, pero Tesla había dicho años antes que él pensaba que Marte estaba habitado, tanto por antiguos humanos de la Tierra como por extraterrestres provenientes de fuera de nuestro sistema solar. Probablemente puede estar en lo cierto.

Fuentes:

Tim Swartz – Los Diarios Perdidos de Nikola Tesla

Margaret Cheney – Nikola Tesla, El genio al que le robaron la luz

Margaret Cheney – Tesla Man out of Time

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La mentira que vivimos

10 Febrero 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Susurros, #Lado activo

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El nazismo y la Iglesia católica: una alianza olvidada

29 Enero 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Susurros

fuente:http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/2014/01/el-nazismo-y-la-iglesia-catolica-una.html

Eugenio Pacelli, Secretario de Estado del Vaticano y futuro Papa Pio XII, firma el concordato con la Alemania nazi en julio de 1933

Hoy hablamos a menudo del nazismo, hay infinidad de filmes, documentales y artículos sobre ello. Aparentemente parece haber una buena información sobre ese tema, aunque en realidad estamos ante otro caso donde abunda la cantidad y escasea la calidad. Hasta tal punto es así que si alguien de aquella época, cualquier alemán y especialmente los dirigentes políticos y económicos de aquel momento, viese lo que se comenta ahora sobre su momento histórico, seguramente no entendiesen que se estaba hablando realmente de lo que allí aconteció. Digo todo esto porque hoy se presenta al nazismo en gran medida descontextualizado, descontextualizado de sus principales promotores e impulsores, social, histórica, económica y religiosamente, cuando todos estos factores tuvieron una importancia capital en su desarrollo y llegada al poder. Especialmente olvidados son dos de estos aspectos que más contribuyeron a que todo esto se pudiese dar, me refiero a las facetas económica y religiosa, cuyos poderes, el económico y el religioso, empujaron y posibilitaron para que el partido nazi dominase Alemania y más tarde Europa.

Sobre el apoyo desde sus orígenes al movimiento nazi por parte del mundo de los negocios y posteriormente en pleno poder, ya elaboré dos artículos que recomiendo su lectura para entender cómo ocurrió este suceso histórico: La influencia del poder económico en el auge del nazismo y Las corporaciones y el fascismo: una vieja alianza.

Sobre la influencia del poder religioso en el progreso del nazismo, enfocado aquí a la ayuda de la Iglesia católica, hablaremos en este artículo.

En la no fácil llegada al poder político por parte del partido nazi en Alemania, tuvo que luchar contra poderosos rivales, uno era tan insalvable que parecía no haber opción. Se trataba de la unión política entre políticos moderados, tanto del partido socialista como del partido católico, que rechazaban cualquier extremismo. Esto hacía inviable que los nazis pudiesen controlar el Parlamento. No obstante, el problema del partido católico parecía tener una solución, y de hecho esto ya había sido resuelto con éxito en otro lugar donde triunfó el fascismo, en Italía. Allí, los fascistas, en confabulación con la jerarquía eclesial, anularon al partido católico, permitiendo la llegada al gobierno de Benito Mussolini. Para ver el proceso que se dio en Italia aconsejo este artículo: La Iglesia católica y el fascismo.

Visto este precedente histórico, Hitler, que era cristiano, a diferencia de Mussolini, buscó un acercamiento a la jerarquía católica. Hasta tal punto cedieron los nazis que prometieron algo que a la Iglesia le había costado mucho conseguir en Alemania, donde sus relaciones siempre habían sido difíciles debido a sus posturas intransigentes en política y religión, esta promesa era la firma de un Concordato.

Así, el 23 de marzo de 1933 el partido católico votó en el Reischstag (Parlamento) por Hitler.

Ya en abril, mayo y junio de ese año se llevaban a cabo las negociaciones del Concordato. Tal era el apoyo, que el prelado Kaas, líder del partido católico, en su estancia en Roma durante este proceso de negociación describiría a Hitler como:

Estas declaraciones recordaban a la de los altos dignatarios católicos en favor de Mussolini cuando les salvo de la quiebra y les dio y restauró propiedades y poder. (2)


En este ambiente de concordia entre nazis e Iglesia católica, Hitler diría:

El Papado ejerció entonces su poderosa influencia, ordenando a su clero instruir a los católicos sobre el buen camino emprendido por los nazis, convirtiendo a aquellos de dudosas intenciones y carácter violento en un referente al que apoyar y votar. Los resultados electorales mostrarían este cambio ejercido por el poder eclesial en las opiniones de los alemanes, los nazis aumentarían sus votos, su poder y su respetabilidad.

Otro aspecto poco ejemplar y bastante silenciado, es que Hitler hizo un trato con el Vaticano en el que pedía a la Iglesia que no interfiriera ni protestara contra la persecución que ya tenían en marcha los nazis contra los comunistas, los socialistas y los judíos, e incluso contra miembros díscolos de la propia Iglesia. Curiosamente todos ellos eran enemigos tradicionales e históricos de Roma (la jerarquía eclesial), los judíos especialmente también, no fue por ello difícil a los nazis utilizarlos como chivo expiatorio, ya que así habían sido usados durante siglos en el mundo cristiano. Desde los orígenes del cristianismo se persiguió al judaísmo, a pesar, y seguramente por eso, de que Jesús de Nazaret fuese exclusivamente judío y no cristiano. Ver este artículo sobre la figura del nazareno: Jesús de Nazaret: en busca de su realidad social

La Iglesia actuaba en el mundo no de acuerdo a un código moral, sino de acuerdo a un interés por el poder.

El partido católico finalmente cedió a las presiones y órdenes del Vaticano para que no fuera un obstáculo al partido nazi, y el 5 de julio de 1933 se llevaba a cabo su disolución. Eugenio Pacelli, que sería el futuro Papa Pio XII y que había sido nuncio apostólico en Alemania, en Baviera, y ahora era Secretario de Estado del Vaticano, decía para calmar los ánimos de los católicos:

La postura de la jerarquía católica en Alemania era clara, se abría una nueva era que apoyaron con entusiasmo y gran expectación. El cardenal Faulhaber lo expresaba de este modo:

El Arzobispo Bamberg también mostraba su firme apoyo de forma pública ante la prensa:

La Iglesia católica con este apoyo al nazismo obtenía privilegios y poderes que antes no había tenido, como imponer decretos en estados alemanes que antes se habían negado a recibir órdenes o a realizar acuerdos con el Vaticano. La Iglesia había luchado durante siglos para imponer sus decisiones a la Alemania luterana, ahora, con los nazis, conseguía de forma fácil lo que antes no pudo con todo tipo de estrategias políticas y militares. No hay que olvidar que en aquella Alemania solo un tercio eran católicos. A cambio de estos privilegios y de otros, como el deseado control sobre la educación, los obispos católicos prestaban juramento de lealtad al Reich nazi.

La cabeza de la Iglesia en Alemania, el cardenal Bertram, hablaba de la asociación entre el Estado y la Iglesia, sus metas comunes de promover la educación cristiana y llevar a cabo una guerra contra el ateísmo y la inmoralidad. Poniendo en evidencia el mito extendido en nuestros días de que el nazismo es debido supuestamente a los males del ateísmo, bien al contrario.

Cuando existieron protestas y choques de los civiles alemanes con los nazis, como los ocurridos con los líderes católicos Schleicher y Strasser, que fueron asesinados, el Vaticano siguió la misma actuación que en la Italia fascista, el silencio.

El Vaticano solo protestó contra el nazismo cuando chocaron sus intereses, algo lógico, ya que ambos eran sistemas totalitarios que querían imponer su voluntad, pero a pesar de eso siguió colaborando y apoyándolo. La jerarquía católica tenía en mente no solo los derechos y privilegios en Alemania, sino la conquista de la Unión Soviética, para destruir al gobierno comunista y especialmente también para dominar y someter a la Iglesia ortodoxa, un enemigo milenario. Para ello necesitaba a los los nazis. Y así ejerció su influencia en los millones de católicos extendidos por toda Europa, y cuanto mayor influencia tenía mayores y más terribles fueron las consecuencias. Ver el caso de Polonia: La invasión de Polonia por la Alemania nazi: un ejemplo de guerra humanitaria.



Notas:
(1)Avro Manhattan. The Vatican in World Politics. Italy, The Vatican and Fascism. London: C.A. Watts & Co. Limited, 1949.
(2) Mikel Itulain. El fascismo y la Iglesia católica.

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18 Enero 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

Ain´t no mountain high enough

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