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Pasajeros en Tránsito

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Ghosts II - 12

14 Junio 2016 Etiquetado en #Guerreros

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Robert Llimós

7 Junio 2016 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Visiones

Robert Llimós

fuente: http://robertllimos.es/index.php?lang=es

En un viaje a Fortaleza, Brasil, que hice en 2009 viví una experiencia que me ha marcado para siempre...

Una tarde salí a dar un paseo para inspirarme con el paisaje; montículos de dunas hasta el horizonte, aguantadas por cuatro árboles, un cielo nublado, un paisaje espectacular. De repente, al mirar al cielo, mi sorpresa fue enorme al ver que, medio camuflado por las nubes, se visualizaba un OVNI. ¡Ya estamos!, pensé, existen de verdad, los tengo delante de mí. Y tengo un bloc y un lápiz en mis manos, es mi oportunidad, ¡tengo una imagen nueva!

Mis sentidos estaban absorbiendo todo lo que se estaba presentando, empecé a dibujar lo que estaba viendo: luces, líneas y el juego de camuflaje de la nave con la niebla y las nubes. Con la mirada fija sobre el papel, me di cuenta que a mi lado empezaban a proyectarse unas luces que me pasaban por encima, me estaban escaneando. Miré la nave, vi una ventana abierta y en su interior dos personajes que me estaban observando: un hombre y una mujer, los dos con unos cuellos muy largos y una piel escamosa. La mujer con una diadema en la cabeza y un vestido largo, el hombre con una casaca, otorgándole un aspecto arcaico y señorial. Creo que pasaron como dos o tres horas, demasiado tiempo para solo diez apuntes; diez dibujos a lápiz, a modo de borrador, sin entrar en los detalles de los personajes aunque mantenga su imagen muy grabada en la memoria.

Al volver a Barcelona, me puse a pintar rápida e intensamente, ya que tenía una exposición y quería introducir este nuevo tema. La exposición se organizó en la Galería Alejandro Sales bajo el titulo Contacto, y se inauguró el 1 de octubre de 2009. También durante el tiempo que duró la exposición ocurrieron cosas extrañas. Llamando a Verónica Soto, una de las periodistas que me había entrevistado, la conversación fue cortada por unas vocecitas y unas respiraciones muy acusadas, no era una interferencia mecánica. Tenían pausas y sentimientos, pero eran totalmente incomprensibles. Los dos coincidimos en que ellos nos estaban agradeciendo el hecho de divulgar su existencia. Esto me sucedió otras cinco veces más en el periodo de tiempo que duró la exposición.

Mucha gente cuestiona esta historia y me preguntan porqué esto me ha pasado a mí. Yo sé que puede parecer raro, incluso a mí a veces me lo continua pareciendo, pero creo que es porqué lo puedo explicar gráficamente. Ellos, en ese momento, me escogieron a mí para que yo los pudiese representar o mostrar de una forma ilustrativa, sin historias sensacionalistas, novelescas o cinematográficas que alarmen a la sociedad. Gracias a las diferentes técnicas pictóricas que domino he podido plasmar de una forma más precisa una experiencia que me ha cambiado la forma de ver el arte y la vida. La pintura tiene vigencia para plasmar estas imágenes que nunca antes habían sido representadas, ya que no existen fotografías de estos acontecimientos.

Creo que interpretar este acercamiento ha sido una respuesta a la escultura acuática Miraestels que tengo en el Port de Barcelona; está protegiendo el mar y pidiendo ayuda mirando al cielo. Desde siempre he pensado que serviría para entrar en contacto con el más allá y finalmente así ha sido.

Espero que este "hermano mayor" nos ayude a limpiar este mundo y hacerlo un lugar mejor para vivir.

Robert Llimós

Robert Llimós
Robert Llimós
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Ars Goetia (si más Goetia)

26 Mayo 2016 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Panteon, #Frutos

Encontré este trabajo en devianart sobre algunos demonios clásicos.

http://thedurrrrian.deviantart.com/

Amdusias

Amdusias

Kimaris

Kimaris

Belial

Belial

Andromalius

Andromalius

Decarabia

Decarabia

Dantalion

Dantalion

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Estrella Negra

15 Enero 2016 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Susurros

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Manual de campo del psiconauta

7 Octubre 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos, #Lado activo

Os dejo el primer capitulo de "Manual de campo del psiconauta" traducido al castellano.

Podéis encontrar los tres primeros capítulos en ingles en este link: http://bluefluke.deviantart.com/art/The-Psychonaut-Field-Manual-THIRD-PDF-EDITION-530005584

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La metáfora viral y sus mutaciones antropológicas

23 Septiembre 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Frutos

fuente: http://www.margencero.com/articulos/new03/burroughs.html
W. BURROUGHS: La metáfora viral y sus mutaciones antropológicas

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Adolfo Vásquez Rocca

«Las epidemias se crean y se diseminan para lucrar con ellas,
vender productos de consumo derivados y la eliminación de fuerzas productivas...
tal y cual hacen las guerras... y con ello la ganancias de
nuevos mercados, más aún en época de crisi
s...».
Adolfo Vásquez Rocca

«El miedo a un desastre hace que todo el mundo
actúe de manera que fortalece el desastre
».
Bertrand Russell


«Las pestes no perdonan y atacan con el mismo entusiasmo
a los seres humanos y a los sistemas filosóficos...,
los fenómenos sociales se tienen que considerar siempre
desde un punto de vista epidemiológico y, a la inversa, también la memoria
es muy oportunista y sólo recuerda aquellas catástrofes
que a uno le son útiles. El sujeto moderno es
una víctima propicia de obsesiones oportunistas,
que en el lenguaje de la prensa se clasifican como información.
Lo que se llama información, es en realidad una
micro-obsesión que tiene carácter de epid
emia colectiva».
Peter Sloterdijk

1.- De la literatura conspirativa a la espectralidad de la
heroí
na

«Emitir no puede ser nunca mas que un medio
para emitir más, como la Droga. Trate usted de utilizar
la droga como medio para otra cosa (...) Al emisor no le gusta
la charla. El emisor no es un ser humano (...) Es el Virus Huma
no».

W. Burroughs

Burroughs [1] propaga su metáfora paranoica del virus a partir de Naked Lunch —El Almuerzo desnudo [2]—, obra casi inmediatamente posterior a Junky [3] que, desde la misma espectralidad de la heroína, emula con talento la escritura experimental de su época. La manía viral de Burroughs se muestra en cada una de sus obras, pero donde alcanza ribetes delirantes es en su Ensayo de ficción La revolución electrónica [4], donde el autor postula que el lenguaje humano es un sistema viral invasivo. Según Burroughs, una infección viral atacó a los homínidos del pre-paleolítico catalizando mutaciones deformantes de las neuronas, del aparato sonoro y de la estructura máxilofacial.

En la obra de William Burroughs el sujeto se encuentra manipulado y transformado por los procesos de contagio. El lenguaje es un virus que se reproduce con gran facilidad y condiciona cualquier actividad humana, dando cuenta de su intoxicada naturaleza. Los textos de Burroughs proliferan sin principio ni fin como una plaga, se reproducen y alargan en sentidos imprevisibles, son el producto de una hibridación de muy diversos registros que no tienen nada que ver con una evolución literaria tradicional, sus diferentes elementos ignoran la progresión de la narración y aparecen a la deriva desestructurando las novelas de su marco temporal, de su coexistencia espacial, de su significado, y posibilitando que sea el lector quien acabe por estructurarlas según sus propios deseos.

El propio Burroughs, en su novela Naked Lunch, visualiza masas ectoplásmicas compuestas de una sustancia gelatinosa más viva, y por tanto más repugnante y más fascinante que la vida misma, que posee y simula indiferentemente tanto la fisonomía de los yonquis como la de los agentes federales que los persiguen. Repúblicas, corporaciones, organizaciones, labo-ratorios, sustancias, funcionarios, agentes, técnicos, víctimas, conspiradores, tan alucinados como hiper-reales conforman el cultivo viral, ectoplasmoide que palpita en torno al agujero negro de la Droga [5].

2.- La droga y sus ciclos compulsivos; monopolio y escatología

Como podemos constatar en los textos inaugurales de Burroughs y en la legislación anti-droga que les precedieron por apenas unos años, el imaginario de la Droga ha invocado desde sus inicios la fobia del contagio. La droga figura como agente extraño que infecta el cuerpo social. Hasta la propia escritura sobre el flagelo, incluyendo este texto, debe poseer propiedades infecciosas, según los más adeptos censores. Hoy, en la época del HIV, y dadas las metonimias de droga, sexo y sangre que conforman sus historias de contagio, surge una encarnación espectral de la Cosa con grandes repercusiones imaginarias y simbólicas de valor atávico: ella es el plasma sanguíneo humano. Es perfectamente previsible y poco sorprendente que la Droga máxima, y por ende, el máximo agente viral por venir en esta época de revolución apocalíptica permanente, sea la sangre humana.

Un admirador de Burroughs, Terry Southern, pergeñó un oscuro relato titulado La sangre de un pelucón, donde el protagonista agarra tremendos embales inyectándose sangre humana gracias a sus contactos con una cábala de tecnólogos adjuntos a un manicomio donde ellos obtienen y distribuyen la sangre con propiedades psicoactivas de los pacientes esquizos. De hecho, el investigador del museo Pitts River de Oxford, Richard Rudgley, constata informes sobre la presencia natural del potente alucinógeno 5-MeO-DMT en la sangre de algunos esquizofrénicos. Por otro lado, el novelista británico Phillip Kerr, en su crónica de ciencia-ficción, El segundo ángel, visualiza un año 2069 cuando el precio estándar de la sangre regula la economía global.

El 80% de la población está contagiada de un virus análogo al HIV, aunque de acción más lenta y con pronóstico fatal de 100%. La acción retardada e inicialmente indetectable del virus decuplica su potencial de contagio. La única cura disponible supone una transfusión completa de sangre incontaminada. El precio del litro de sangre pura se dispara hasta rebasar por mucho el precio del oro, convirtiendo la sangre en nuevo estándar monetario de la economía internacional. Poderosos bancos de sangre rigen la economía. La actividad criminal se transforma: los bancos de sangre se albergan tras inexpugnables fortalezas digitalizadas; carteles hematológicos controlan un tráfico ilegal de sangre, bandidos vampirescos asaltan a personas incontaminadas para absorberles la última gota de plasma, sobrepreciada mercancía que anula el valor de toda otra posesión, incluyendo el dinero mismo -¡quién quiere tu dinero, lo que queremos es tu sangre!, ¡tu sangre es dinero!

Ahora bien, el aparato lógico-retórico puede ser rearmado y asumir diversas formas. Algo similar acontece en un sistema viral, apto para reproducir a cada instante una replica de sí mismo. De aquí puede desprenderse una zozobra de carácter ontológico-lingüística, la duda: ¿somos nosotros los que hacemos el lenguaje o el lenguaje a nosotros? (Beckett). El caso es que los virus, sean estos orgánicos o digitales (informáticos), ilustran de manera insuperable los caminos que escoge el universo para resumirse, en un ajuste de cuentas abstracto con los signos —y su vocación viral— que amenazan con un día detenernos para siempre en una confusión de lenguas: la dispersión en nuestra propia Babel, el extravío en nuestro laberinto recursivo.

Ante esta situación vírica que Burroughs considera que impregna la existencia, el escritor entiende que nuestro fin es el caos [6]. El caos como un espacio mítico donde reina lo híbrido, la fusión de lo contradictorio, el doble monstruoso. La función del caos en la escritura será una fascinación por los residuos, por el flujo verbal que nos lleva al hundimiento y a la perdida, por el retorno al silencio. La aspiración será «Encontrar un lenguaje endémico, caótico, que sea un lenguaje del cuerpo, que se convierta entonces en el fin reconocido de la escritura [7]».

Será así como Burroughs basará su trabajo literario en la discontinuidad, la reiteración, la contaminación, lo inacabado y desmembrado, todo ello reflejo de un mundo corrompido, en vías de descomposición, y de un individuo desgarrado y confuso, que se aproxima a su negación.

Al comparar los fenómenos orgánicos con los fenómenos reproductivos que acaecen en el mundo virtual, es indudable que podemos extraer lecciones profundas sobre la naturaleza de los procesos lógicos. Aquí los virus constituyen una metáfora fundamental que posibilita una lectura antropológico-literaria de los textos de Burroughs. Esto, por las particulares características de estos micro-organismos, por sus despliegues alambicados, por su autonomía y su narcótica autorrefe-rencialidad y, sobretodo, por su hábil oportunismo.

El virus informático, es el más curioso y paradójico síntoma de que la tecnología, al desbordar sus finalidades, provoca imprevisibles ironías. Ellos, remotos, numerosos, multi-direccionables, anónimos, apostados esperando el sabotaje patológico: a fuerza de autorreproducción ciega, amenazan con llevar el sistema al estado de entropía máxima, muerte térmica de la programación, donde sólo habita el virus.

Es posible que en algunos años las técnicas de escritura viral, ya hoy en un embrionario proceso invasivo, pasen a constituirse en los únicos medios de expresión, en el ultimo balbuceo de un lenguaje infiltrado y parasitado, en el cierre definitivo del universo del discurso.

Los actos de un toxicómano cualquiera, como los personajes que pululan en el alucinado universo de Burroughs, se estructuran como un lenguaje altamente inestable. La droga produce esa mirada extraña, ese estado alucinatorio a partir del cual se establecen paranoicas e instrumentales relaciones. Todos los valores sociales, culturales y morales del hombre parecen condensarse en una ecuación única que Burroughs llama el álgebra de la necesidad. El elemento alucinógeno no es más que un gran aparato de control, que a su vez se sitúa debajo de otro, el médico-policiaco, el cual cumple la misión de generar la adicción. «La droga es un molde de monopolio y posesión (...) la droga es el producto ideal (...) la mercancía definitiva [8]».

En el mundo de Burroughs la expresión «vivir para la droga» es inadecuada, pues la droga no sería siquiera el objeto de una vida. Más bien la droga sustituye el vivir, deja de ser objeto de la pulsión vital para sustituir esa pulsión con su propio ciclo compulsivo, con una 'vida' más real que la vida misma.

«La droga —señala Burroughs— es una inoculación de muerte que mantiene el cuerpo en condición de emergencia [9]». Un cuerpo para el capital es un cuerpo en perenne condición de emergencia. El capital se retroalimenta de la revolución permanente de sus propias condiciones de producción, que se repiten y perpetúan gracias a su autodestrucción cíclica continua. La droga como mercancía importada por los centros capitalistas de occidente es la advocación escatológica del ciclo del capital, su absoluto end-product revelado como avatar tóxico de sí mismo.

Su principal síntoma fue el lenguaje. En este teorema de Burroughs el síntoma y el agente infeccioso son indistinguibles. El lenguaje humano es una espora semiótica de virus desmolecularizados, con los que la CIA, la KGB y otras instituciones espectrales infectan y reinfectan a la población incauta. La adición a las drogas, las perversiones y los motines urbanos actúan como señales sintomáticas y como dispositivos de contagio. El oficiante underground de la droga, del sexo y de la violencia cumple su tarea revolucionaria al acelerar indefinidamente la propagación viral masiva con todo tipo de trucos electrónicos y massmediáticos. El objetivo es la revolución apocalíptica permanente. No es difícil deducir que existe una relación simbiótica entre el recurso del apocalipsis y la consistencia espectral de las instituciones del poder.

Consideremos además que la droga, esta droga —la morfina— o cualquier otra, es un anti-objeto; que la droga es poco definible como objeto de deseo, pues la construcción de su hábito conlleva sustituir los objetos de deseo ordinarios forjados, perseguidos, sitiados, capturados o evadidos en las fantasías de la realidad cotidiana, por un solo objeto que, como el dinero, representa a todos los objetos sin poseer otro valor que sustituir esos objetos.


3.- Periplos de inmortalidad y angustia de caducidad

El mundo era un frío laboratorio y la inmortalidad nuestra mayor fantasía. Dispuestos para la resurrección biotecnológica yacen congelados, suspendidos criogénicamente, los restos de Walt Disney. Sin embargo la muerte esta ya en marcha en el seno misma de la vida.

Por lo general, una célula esta destinada a dividirse un cierto número de veces para luego morir. Pero si en el curso de esta división, algo perturba este proceso —por ejemplo, una alteración en el gen que previene los tumores o en los mecanismos que gobiernan la apoptosis [10] celular— la célula se convierte en una célula cancerosa. Olvida morir. Olvida cómo morir. Continúa clonándose a sí misma una y otra vez, creando miles de réplicas de sí misma, llegando así a formar un tumor. Lo habitual es que el sujeto muera como resultado de ello y que las células cancerosas mueran con él. Pero en el caso de Henrietta Lacks, las células tumorales tomadas de su cuerpo fueron cultivadas en un laboratorio y continuaron proliferando incesantemente. Llegando a constituir un espécimen tan sorprendente y virulento que ha sido enviado al espacio, a bordo del satélite norteamericano Discovery 17. Así el cuerpo diseminado de Henrietta Lacks, clonado a nivel molecular, está realizando sus periplos de inmortalidad.

Hay algo escondido dentro de nosotros; nuestra propia muerte pero algo más está oculto, al acecho, apostado dentro de cada una de nuestras células: el olvido de la muerte. En las células acecha nuestra inmortalidad.

Es habitual hablar de la lucha de la vida contra la muerte, pero hay un peligro inverso. Tenemos que luchar contra la probabilidad de que no muramos.

Ciegamente soñamos con vencer la muerte a través de la inmortalidad, ignorando que este es tal vez el más terrible de los destinos.

Codificado en la temprana vida de nuestras células, este destino está ahora reapareciendo en nuestro horizonte, con la llegada de la clonación.

La pulsión de muerte, según Freud, es precisamente la nostalgia de un estado anterior a la aparición de la individualidad y de la diferenciación sexual, un estado… Repeticiones de seres idénticos.

Nos encontramos en el proceso de reactivar esta inmortalidad patológica, la inmortalidad de la célula cancerígena, tanto a nivel individual como al nivel de las especies como un todo. Es la venganza contra los seres mortales y sexuales de las formas de vidas inmortales e indiferenciadas, En lo que podríamos llamar, al modo de Baudrillard, la solución final.

Un sistema viral produce a cada instante una réplica de sí mismo.

En el contexto de una guerra biológica, al tiempo que el autor de un virus anuncia su presencia devastando el ambiente, el propio virus, con relativa autonomía, también se anuncia a sí mismo, desbordando incluso su proyecto original por vía de alguna mutación inesperada.

La muerte, que una vez fue una función vital se podría convertir en un lujo, en un costoso placer. En todos los modos futuros de la civilización, donde la muerte habrá sido eliminada, los clones del futuro podrán pagar muy bien por el lujo de morir.

Ni la psicología ni la biología han reconocido el lugar central de la pulsión de muerte en la determinación de los seres humanos. Y así como hay una pulsión de inmortalidad para la cual se tienen respuestas tecnológicas como la clonación, también hay una pulsión de muerte. Como hemos visto, estas pulsiones entran en juego simultáneamente y es posible que una no sea más que una variante de la otra, nada más que su dilatación.

4.- Las metáforas de la Enfermedad y sus mutaciones antropológicas

¿Qué clase de cosa es la Enfermedad (siempre se trata de una y sólo una: en el siglo XIX, en el XX, en el XXI), y en qué sentido nos sirve para pensar la literatura? Una cosa imaginaria, una cosa en el registro de lo imaginario y, por eso, parte de la ecología de la Imaginación.

La enfermedad, disturbio de la salud, al mismo tiempo que representa un desorden de la naturaleza, es aquello que se sustrae al aparato jurídico. Lo señala Foucault en su curso Los anormales (1975) y en los libros que de ese curso se deducen, como Vigilar y castigar o el primer tomo de la Historia de la sexualidad): la teratología del siglo XIX es una teoría donde lo monstruoso es aquello que desafía a la vez las leyes naturales y las leyes del sistema jurídico [11].

Los portadores de HIV son los verdaderos cyborgs de nuestro tiempo: una conexión hombre-máquina donde la farmacología establece un agenciamiento molecular, una relación diseminada en cada molécula del cuerpo. Más allá del monstruo clásico del siglo XIX y del cuerpo sin órganos del siglo XX, es ésta la mutación antropológica de la que somos protagonistas.

La noción de monstruo es esencialmente una noción jurídica —jurídica en el sentido amplio del término, claro está, porque lo que define al monstruo es el hecho de que, en su existencia misma y su forma, no sólo es violación de las leyes de la sociedad, sino también de las leyes de la naturaleza—. Es, en un doble registro, infracción a las leyes en su misma existencia. El campo de aparición del monstruo, por lo tanto, es un dominio al que puede calificarse de jurídico biológico. Por otra parte, el monstruo aparece en este espacio como un fenómeno a la vez extremo y extremadamente raro. Es el límite, el punto de derrumbe de la ley y, al mismo tiempo, la excepción que sólo se encuentra, precisamente, en casos extremos. Digamos que el monstruo es lo que combina lo imposible y lo prohibido.

El monstruo es la excepción por definición; el individuo a corregir es un fenómeno corriente. Tan corriente que presenta —y ésa es su primera paradoja— la característica de ser, en cierto modo, regular en su irregularidad. Por consiguiente, a partir de ahí también van a desplegarse toda una serie de equívocos que reencontraremos durante mucho tiempo, luego del siglo XVIII, en la problemática del hombre anormal [12].

5.- Profusión textual, alteridad y fenómenos cancerígenos

Nada más expansivo —y profuso—, además de límite como experiencia, que el cáncer; un linfoma del que nunca se había notado más que su eventualidad (no su necesidad, por cierto: pocos trasplantados pasan por ello), señalada en el prospecto de la ciclosporina. La causa es la baja inmunitaria. El cáncer es como el rostro masticado, ganchudo y estragado del intruso. Extraño a mí mismo, y yo mismo que me enajeno. ¿Qué decir? si se discute todavía acerca de la naturaleza exógena o endógena de los fenómenos cancerígenos.

Aquí también, de otro modo, el tratamiento exige una intrusión violenta. Se está ante procesos y terapias altamente invasivos. Incorpora una cantidad de ajenidad quimioterapéutica y radioterapéutica. Al mismo tiempo que el linfoma roe el cuerpo y lo agota, los tratamientos lo atacan, lo hacen sufrir de diversas maneras, y el sufrimiento es la relación entre una intrusión y su rechazo. Aun la morfina, que calma los dolores, provoca otro sufrimiento: el embrutecimiento y el extravío.

El tratamiento más elaborado se denomina «autotrasplante» (o «trasplante de células madre»): después de haber vuelto a activar mi producción linfocitaria por medio de «factores de crecimiento», durante cinco días seguidos se extraen glóbulos blancos (se hace circular toda la sangre fuera del cuerpo y los extraen mientras ésta circula). Los congelan. Luego ponen al paciente en una cámara estéril durante tres semanas y le aplican una quimioterapia muy fuerte, que deprime la producción de la médula antes de reactivarla mediante el reimplante de las células madre congeladas (sobrevuela un extraño olor a ajo durante este procedimiento…). La baja inmunitaria llega a niveles extremos y genera fuertes fiebres, micosis, trastornos en serie, antes de que la producción de linfocitos se recupere.

Uno ya no se reconoce: pero «reconocer» no tiene ahora sentido. Uno no tarda en ser una mera fluctuación, una suspensión de ajenidad entre estados mal identificados, dolores, impotencias, desfallecimientos. La relación consigo mismo se convierte en un problema, una dificultad o una opacidad: se da a través del mal o del miedo, ya no hay nada inmediato, y las mediaciones cansan [13].

El punto donde Yo termino no es más que un hilo tenue, de dolor en dolor y de ajenidad en ajenidad. Se llega a cierta continuidad en las intrusiones, un régimen permanente de la intrusión: a la ingesta más que cotidiana de medicamentos y a los controles en el hospital se agregan las consecuencias dentales de la radioterapia, así como la pérdida de saliva, el control de los alimentos y el de los contactos contagiosos, el debilitamiento de los músculos y de los riñones, la disminución de la memoria y de la fuerza para trabajar, la lectura de los análisis, las reincidencias insidiosas de la mucositis, la candidiasis o la polineuritis, y esa sensación general de no ser ya disociable de una red de medidas, de observaciones, de conexiones químicas, institucionales, simbólicas, que no se dejan ignorar como las que constituyen la trama de la vida corriente y, por el contrario, mantienen incesante y expresamente advertida a la vida de su presencia y su vigilancia. Soy ahora indisociable de una disociación polimorfa [14].


6.- Profilaxis, virulencia y políticas de climatización

El universo era un frío laboratorio y el mundo un experimento térmico donde proliferan políticas de climatización. El calentamiento global o la helada cósmica vienen a ser dos apocalípticos escenarios, escatológicamente excluyentes, pero posibles como condiciones de inviabilidad de la especie; aún cuando en realidad podamos suponer que el exterminio del hombre ha comenzado ya y está teniendo lugar con el exterminio de sus gérmenes. Así, sin más, con sus humores, sus pasiones, su risa, su sexo, sus secreciones, sus fluidos, el propio hombre no es más que un sucio y pequeño germen, un virus irracional que altera el universo de la transparencia. Cuando sea expurgado, cuando todo haya sido expurgado y haya sido eliminada toda la contaminación social y bacilar, sólo quedará el virus de la tristeza en un universo de una limpieza y una sofisticación mortales.

Siendo a su vez el pensamiento —como hemos anticipado— una red de anticuerpos y un sistema de defensa inmunológica natural, éste también se encuentra fuertemente amenazado. Corre el peligro de ser drásticamente sustituido por una burbuja electrónica cerebro-espinal expurgada de cualquier reflejo animal o metafísico. De algún modo todos ya vivimos en una esfera [15] (Sloterdijk) como las que rodean a algunos personajes del Bosco, envoltura transparente en la que nos refugiamos, a la vez desvalidos y superprotegidos, condenados a la inmunidad artificial y a la transfusión perpetua y condenados a morir al menor contacto con el mundo.

Bien pude ser esta la forma en que hemos perdido las defensas, convertidos en inmunodeficitarios virtuales.

En un espacio superprotegido, el cuerpo pierde todas sus defensas. En las salas quirúrgicas la profilaxis es tan exacerbada que ningún microbio y ninguna bacteria pueden sobrevivir. Ahora bien, justo allí es donde nacen ciertas enfermedades misteriosas, anómalas, virales. Pues los virus, por su parte, proliferan tan pronto como se les deja espacio. En un mundo expurgado de las viejas infecciones, en un mundo clínico «ideal», se despliega una patología impalpable, implacable, nacida de la propia desinfección.


___________

NOTAS

[1] William Burroughs, St. Louis EE.UU., 1914-1997.

[2] BURROUGHS, William, El Almuerzo desnudo, Ed. Bruguera, 1980.

[3] BURROUGHS, William, Yonqui, Ed. Júcar, Barcelona, 1988.

[4] BURROUGHS, William, The Electronic Revolution, 1970.

[5] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, William Burroughs; Metáfora Viral, compulsión y Literatura conspirativa, En Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas | 13 (2006.1) http://www.ucm.es/info/nomadas/13/avrocca2.pdf

[6] CORTÉS, José M., Orden y Caos; Un estudio sobre lo monstruoso en el arte, Ed. Anagrama, Barcelona, 1997, p. 191.

[7] GRÜNBERG, S., À la recherche d’un corps (Language et silence dans l’oeuvre de William Burroughs), Paris, Seuil, 1979, p. 81.

[8] BURROUGHS, William, El Almuerzo desnudo, Ed. Bruguera,
1980, p. 8-9

[9] BOCKRIS, Víctor, Con William Burroughs; Conversaciones privadas con un genio moderno, Ed. Alba, Barcelona, 1998.

[10] Especie de «muerte celular programada», un «suicidio» genéticamente determinado.

[11] FOUCAULT, Michel, Historia de la sexualidad, Vol. 1. La voluntad de saber. Editorial siglo XXI, Madrid, 1978.

[12] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Foucault; 'Los Anormales', una genealogía de lo monstruoso, en HOMINES, Málaga, Diciembre, 2007
http://www.homines.com/palabras/foucault_anormales/index.htm

[13] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Las metáforas del cuerpo en la Filosofía de Jean-Luc Nancy: Nueva carne, cuerpo sin órganos y escatología de la enfermedad, En NÓMADAS, Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas ISSN 1578-6730 - Universidad Complutense de Madrid, | Nº 18 - 2008 (1) | Enero-Junio 2008 -1º | pp. 323-333. http://www.ucm.es/info/nomadas/18/avrocca2.pdf

[14] Ibid.

[15] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Artículo, Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización. En Eikasia Revista de Filosofía, año I - número 5- julio 2006 , Oviedo, España ISSN: 1885-5679; http://www.revistadefilosofia.com/SLOTERDIJK.pdf

IMÁGENES (orden descendente) - Encabezado: William Burroughs; Conversaciones con un genio moderno, por Adolfo Vásquez Rocca (arte digital) © Todos los derechos reservados; en Artelista | En el cuerpo del artículo: Dreamachine By Riefenstahl at en.wikipedia [Public domain], from Wikimedia Commons | La metáfora viral y El hombre operable; pinturas (en Artelista) de Adolfo Vásquez Rocca © Todos los derechos reservados.

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La otra magia

23 Septiembre 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Lado activo

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Únete

9 Septiembre 2015

Únete a nuestro grupo [Esoterismo] BAND.

http://band.us/n/xk31KhNk

No os unais el grupo está muerto. :I)

El que funciona (a medias) es el grupo sobre Magia del Caos.

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El síndrome de Papa Noel

13 Julio 2015 , Escrito por blackrainbow Etiquetado en #Susurros, #Tradición

fuente:https://desmontandoababylon.wordpress.com/http://

“EL GRAN ENGAÑO”

Antes de continuar, tengo que explicar cómo estas mentiras, que están causando daño a nuestros hijos, se están propagando. Es importante que usted entienda cómo hemos sido condicionados a creer, para que vea cómo se nos ha llevado por un camino de engaño, un camino que a todos nos está perjudicando.

El síndrome de Papá Noel

La mentira está bien, siempre y cuando todos los demás están haciendo lo mismo.

El síndrome de Papá Noel es el efecto de la complicidad de la sociedad, y / o la complacencia de, la mentira y la creencia de que está bien.

Tómese un momento para imaginarse un extraño y visitante en una nueva cultura. Imagínese si se quiere, una celebración global anual, de corte fantástico, que la gente con entusiasmo esperan todo el año.

Imagínese la celebración correlaciona el solsticio de invierno. Imagínese la celebración es tan espectacular y grandioso que impulsa las ventas de productos en todo el mundo y existen únicamente debido a que algunas empresas.

Imagínese que casi todas las empresas se benefician de ella y la promocionan. Piense que la parte principal de la celebración, se centra en las decoraciones, los vinos espumosos y los elaborados regalos, mientras se está mintiendo abiertamente a los niños pequeños …….

…… Contar a los niños la ficción como si fuese un hecho verídico, es contraproducente para sus mentes en desarrollo. Pero los niños con el tiempo, por supuesto, preguntan a sus padres y extraños sobre el fenómeno de las navidades y el gordito de los regalos.

Durante un período de tiempo después de esa primera consulta, muchos niños continuan con la mentira para prolongar la “magia” pese a conocer ya la verdad. Finalmente, cuando han conseguido su respuesta, se encuentran con que la mayoría de los adultos están viviendo en la mentira. Incluso instituciones como escuelas mienten, y noticias locales y nacionales. Y ahora van a mentir ellos también. Y todo estará bien … siempre y cuando todos los demás sigan haciendo lo mismo, MENTIR……….

…… .Si No cuestionamos lo que nos han dicho, aceptamos la información incompleta, y si no continuamos con el impulso natural, es muy probable que tengamos el síndrome de Papá Noel en algún grado.

En pocas palabras, hace que la gente ignore graves cuestiones.

El Síndrome de Santa Claus se manifiesta en una serie de etapas:

Se manifiesta como la insistencia en la celebración de mentiras se hacen pasar por la tradición, la intención elaborada en el engaño de la juventud incluyendo la distracción con la decoración y los regalos, e inculcando ‘Santa Claus “en los niños.

Santa Clause ‘nos enseña a cumplir con falsedades ampliamente aceptadas.

La segunda etapa está en la aceptación de la mentira para adultos, a la servidumbre a la autoridad y la creencia ciega en cualesquiera estados la ‘autoridad competente’. La creencia de la infancia en Santa Claus y la confianza de la autoridad lleva a una creencia adultez que el gobierno , las empresas y las instituciones religiosas de su confianza no mienten.

Al igual que un niño ve la reportera del tiempo local de seguimiento de la trayectoria de vuelo de Santa, un adulto con síndrome de Noel, en la etapa dos, verá como reales otras ficciones en las noticias y los medios de comunicación (tales como alimentos tratados químicamente es tan saludable como orgánica o nuclear es un sistema energético seguro).

Cuando habla el adulto, miente. Síndrome de la tercera fase de Santa Claus también está indicado por las personas que continúan mintiendo como adultos, por ejemplo asegurando que la energía nuclear es segura … . o insertar cualquier número de mentiras aquí _____ que muchas personas perpetúan en nombre de nuestras instituciones corrompidas.

En la cuarta etapa, uno tiene todos los síntomas de las etapas del uno al tres. Además, los que están en la etapa Cuatro son propensos a arremeter contra los que cuestionan el status quo o exponer las mentiras. En la cuarta etapa puede involucrarse el conjuro de mentiras de adultos, instituyendo grandes y amplias ficciones para temporales ganancias, a menudo como una forma de racionalizar psicológicamente no sólo con los demás sino consigo mismos, creyendo que lo que están haciendo – y lo que son – no está mal.

El síndrome de Papá Noel infunde algo más que el materialismo y la aceptación de la mentira. Y es probable que, si usted puede recordar los nombres de más de uno de los renos de Santa Claus, es probable que esté afectado por ella de alguna manera.

Así que ahora … que hacemos para afrontar la realidad.

El mundo tal como lo conocemos, es una ilusión. Se basa en la mentira y el engaño. ¿Qué es una ilusión?. Voy a utilizar algo simple. Les decimos a nuestros hijos que Papá Noel es real, sin embargo, sabemos que es una mentira. Ellos creen porque “confian” en que lo que les decimos es cierto, por eso lo creen. En realidad nosotros mismos conspiramos contra ellos para hacerles creer que es real. Así que en esencia todos somos co-conspiradores. Para cualquier persona que no cree en conspiraciones debería pararse a pensar en esto.

O ¿qué pasa con la persona que tiene un cónyuge infiel?. A pesar de que esa persona piensa que su matrimonio es real, son en el sentido de vivir una mentira o una ilusión, ya que ahora se basa en una mentira. La relación se basa en la confianza y la creencia de que el cónyuge está siendo honesto y veraz.

Básicamente el mundo tal como lo conocemos funciona de la misma manera.

Confiamos y creemos que se nos dice la verdad todos los días, confiamos y creemos que las personas que elegimos para liderarnos se preocupan por nosotros….. Esta creencia no podía estar más lejos de la verdad.

El hecho es que la gente que nos lleva sólo se preocupan por sacar provecho de nosotros, de cualquier manera que puedan. Esto incluye la mentira, el engaño, preparándose, conspirando contra nosotros e incluso matarnos.

Para entender porqué la gente tiene que ver que el mundo está dirigido por un grupo de psicópatas. ….. Sólo los más despiadado emigran a la parte superior de la cadena alimentaria.

Ellos son los mejores ejecutivos, políticos . …. Ellos dictan las políticas y otros sólo tienen que seguirlas para obtener ganancias. No tienen moral alguna. Basta con mirar a tu alrededor. Los ricos se hacen más ricos, hay guerras todo el tiempo (¿quién crees que los beneficios procedentes de todas estas guerras?) y la gente se muere de hambre en todo el mundo. Esto simplemente no sucedió por casualidad, todo es por diseño. Corren este planeta como un negocio, porque creen que lo tienen. Hasta que se llega a esa realización que nunca realmente entender lo que está pasando en este mundo.

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